Un contrato inteligente (en inglés smart contract) es un programa informático que facilita, asegura, hace cumplir y ejecuta acuerdos registrados entre dos o más partes (por ejemplo personas u organizaciones). Como tales ellos les ayudarían en la negociación y definición de tales acuerdos que causarán que ciertas acciones sucedan como resultado de que se cumplan una serie de condiciones específicas.Blockchain Revolution: How the Technology Behind Bitcoin Is Changing Money, bussness, and the world. Don Tapscott,Alex Tapscott. Penguin Random House LLC. 2016Let’s Disintermediate All the Lawyers: Smart Contracts on the Blockchain (Why Blockchain Matters to the Arts, Part 4). Lance Koonce. 23 de febrero de 2016
Un contrato inteligente es un programa que vive en un sistema no controlado por ninguna de las partes, o sus agentes, y que ejecuta un contrato automático el cual funciona como una sentencia if-then (si-entonces) de cualquier otro programa de ordenador. Con la diferencia de que se realiza de una manera que interactúa con activos reales. Cuando se dispara una condición pre-programada, no sujeta a ningún tipo de valoración humana, el contrato inteligente ejecuta la cláusula contractual correspondiente.
Tienen como objetivo brindar una seguridad superior a la ley de contrato tradicional y reducir costos de transacción asociados a la contratación. La transferencia de valor digital mediante un sistema que no requiere confianza (ej. bitcoins) abre la puerta a nuevas aplicaciones que pueden hacer uso de los contratos inteligentes.
Es veloz, eficiente y preciso. Realiza toma de decisiones de mejor manera de la que la realizaría un humano convencional. Además es seguro, pues debe estar planeado con encriptación para poder garantizar un nivel de seguridad. De igual modo, fomenta el ahorro ya que busca la manera más económica de hacer el negocio.
Un contrato inteligente, también se puede definir como un protocolo de transacción computarizado que ejecuta los términos de un contrato, en donde pueden existir tantas estipulaciones como sea necesario para satisfacer las necesidades de los participantes, con la seguridad de que la tarea se completará satisfactoriamente.
Los contratos inteligentes normalmente también se componen de una interfaz de usuario y a veces emulan la lógica de las cláusulas contractuales.
Propiedad inteligente miniaturadeimagen|535x535px|Una breve infografía que explica alguno de sus usos y qué nos aportan. Una propiedad inteligente (en inglés smart property) es un derecho de propiedad controlado usando contratos inteligentes.Oh Brazil! Only Smart Contracts Can Save You. Julio Gil-Pulgar. 28 de marzo de 2016 Es la afirmación digital de derechos de propiedad de un activo a través de su entrada en una cadena de bloques, usando la clave privada del propietario. El propietario del activo puede probar a otros individuos la propiedad con la correspondiente clave pública. Cuando el propietario decide vender el activo, el contrato inteligente completa el proceso entregando la clave privada del propietario al comprador. Algunos tipos de propiedades como marcas, derechos de autor y patentes pueden ser fácilmente propiedades inteligentes ya que pueden ser fácilmente codificados y procesados como documentos digitales. Sin embargo, con los activos físicos, es donde los propietarios están más expuestos a fraudes. De hecho para registrar en la cadena de bloques algo físico, como un coche, necesitamos adherirle una etiqueta única o chip. Si la información contenida en la etiqueta o chip puede ser alterada, o puede ser arrancada, la propiedad inteligente puede no estar garantizada.Decentralized Computing Using Blockchain Technologies and Smart Contracts: Emerging research and opportunities. S. Asharaf y S. Adarsh. IGI Global 2017
Ejemplos Digamos que usted quiere apostar 2500 euros (o su correspondiente valor en bitcoin) a que la Real Sociedad va a ganar, mientras que su amigo está apostando la misma cantidad a que el Atlético de Madrid ganará el partido. El primer paso es que usted y su amigo coloquen los bitcoin en una cuenta neutral controlada por un contrato inteligente. Cuando el juego haya terminado y el contrato inteligente sea capaz de verificar a través de un sitio de noticias quién ganó, el contrato inteligente depositaría automáticamente los euros o bitcoins en la cuenta del acertante.
Supongamos que quiero vender una producción de arte digital a un coleccionista. El precio de la compra se acuerda realizarlo en cuotas. El esquema de pago es introducido en un contrato inteligente y, cuando los plazos se cumplen, los pagos pasan a mi cuenta. Después de cierta cantidad de pagos satisfechos, la propia producción digital pasa al coleccionista (hay una transferencias del activo digital). ¿Por qué usar un contrato inteligente y no por ejemplo que el coleccionista haga pagos automáticos desde su banco y que un sistema transfiera la producción digital cuando en mi cuenta se reciban los ingresos? La diferencia es que sin contratos inteligentes cada parte realiza transacciones independientes. En nuestro caso el coleccionista puede llamar a su banco para cancelar los pagos. Yo siempre puedo cambiar mi sistema para que la transferencia de la producción digital no ocurra. Para evitar estas posibilidades en el mundo real es necesario establecer un contrato legal en el que nos comprometamos a cumplir nuestra parte del trato. Si uno de los dos falla en sus compromisos el contrato legal nos dará derecho para ejecutar las disposiciones contractuales en un juicio. Sin embargo no se puede físicamente parar el que una de las partes se eche atrás, Mientras que en un contrato inteligente idealmente tanto el activo digital a ser transferido como la moneda/activo usado para el pago viven en el sistema. El contrato en sí es una transacción autoejecutada entre partes, disparada por eventos que determinan de forma definitiva para que sucedan o no.
Múltiples partes colaboran para crear una grabación de sonido. Están el compositor de la música, un letrista, músicos, cantantes, productores y otros. Las partes que hacen la creación pueden embeber los términos de licenciamiento en un contrato inteligente, y cuando un consumidor compra la música, las regalías pueden fluir inmediatamente a cada una de las partes participantes. No se necesitan intermediarios para procesar las transacciones, o distribuir el contenido. Este tipo de sistemas permite un flujo más transparente de regalías con menos intermediarios entre los derechos de autor de los propietarios/artistas y los consumidores. Imogen Heap y Ujo están trabajando en un sistema de este tipo.
Historia En las décadas de 1970 y 1980 un movimiento informático se propuso implantar los mecanismos de mercado como las subastas o las ventas al campo de la informática. Mientras tanto la criptografía de clave pública revolucionó en aquel entonces lo que era posible en cuanto a seguridad en la red.
El término "smart contracts" fue acuñado por el informático Nick Szabo, probablemente alrededor de 1993, para enfatizar el objetivo de llevar lo que el llamaba las prácticas "altamente evolucionadas" de la ley de contratos y las prácticas comerciales relacionadas hacia el diseño de protocolos de comercio electrónico entre extraños en internet. Szabo, inspirado por investigadores como David Chaum, también creía que la especificación a través de una lógica clara, y una verificación o ejecución a través de protocolos criptográficos y otros mecanismos de seguridad digital, podrían constituir una mejora importante sobre los contratos legales tradicionales. Mark Miller y otros han subrayado la utilización de otro tipo de seguridad como base de los contratos inteligentes, a diferencia de Chaum y otros investigadores en criptografía financiera los cuales ponen énfasis en utilizar protocolos criptográficos avanzados para mejorar la seguridad y la privacidad del dinero digital, la firma de contratos, las subastas y otros mecanismos comerciales. La mayoría de los anteriormente citados ejemplos, tienen, probablemente líneas de desarrollo independientes, y de hecho muchos defensores ven los contratos inteligentes como el resultado inevitable de muchos esfuerzos independientes para mejorar las operaciones en varias industrias que utilizan la tecnología digital. Actualmente, varios lenguajes formales se han desarrollado, especificado o propuesto para especificar las cláusulas contractuales de este tipo de contratos. El IEEE tiene dos grupos de trabajo especializados en contratos digitales,http://tab.computer.org/tcec/cec04/programWEC.html los cuales promueven que esta investigación continúe en el futuro.
Para ilustrar el funcionamiento de los Smart Contracts, Szabo utilizó la analogía de la máquina expendedora: un dispositivo que opera bajo la lógica de 'si-entonces' (if-then), en donde, si se introduce el importe correcto, y se selecciona el producto, la máquina ejecuta automáticamente la transacción sin la necesidad de intervención humana, de esta forma se garantiza que ninguna de las partes involucradas pueda incumplir el trato una vez iniciada la ejecución, por ejemplo, al comprar un producto en la máquina la única forma de obtenerlo es pagando en su totalidad, y en caso de requerir cambio, la máquina lo dará automáticamente, en el caso de dar el dinero exacto, no regresará nada, y por el contrario en caso de que falte por pagar la máquina misma lo indicará.
En el 2014 con la publicación del whitepaper: A next generation smart contracts & decentralized application platform, escrito por Vitalik Buterin el concepto de los contratos inteligentes retomó su importancia, puesto que propone agregar la propuesta desarrollada por Satoshi Nakamoto.
Antes de la aparición de la cadena de bloques no existía ninguna plataforma que pudiera hacer realidad los contratos inteligentes, por lo que solo estaba definida conceptualmente. Bitcoin en sí misma es un ejemplo de un contrato inteligente, donde las reglas de juego están codificadas y aceptadas por sus participantes. Ethereum entre otras plataformas, permite crear contratos inteligentes Turing completos (significa que cualquier programa que se pueda crear en un computador estándar, es también posible de ser programado aquí) y almacenar el código fuente en su cadena de bloques. De esta manera es posible crear una infinidad de programas que serán ejecutados en cada computador de la red y que tendrán todos los beneficios de la tecnología Blockchain. Aparece la idea de crear distintos programas basados en la tecnología de cadena de bloques dando lugar a una nueva descentralizada Internet llena de aplicaciones descentralizadas.Cadenas de bloques, descentralización y contratos inteligentes Hector Ugarte. 20 de octubre de 2016 La cadena de bloque asegura que todas las transacciones son verificadas por múltiples participantes, y sólo transacciones que siguen las reglas del contrato inteligente serán confirmadas.
En febrero de 2021 el Consejo General de la Abogacía Española en colaboración con la empresa CTI soluciones s.l. y Caixabank lanzaron una plataforma de contratación digital asociada y condicionada a un evento de pago para facilitar los acuerdos judiciales y extrajudiciales entre letrados. Dicha plataforma permite formalizar y dejar firmado un contrato entre ambas partes y condicionar su eficacia a que se haga un ingreso bancario en la cuenta asociada a dicho contrato. La iniciativa fue desarrollada basándose en la idea del abogado español José Enrique Rodríguez Zarza
Aplicaciones Los smart contract pueden ser empleados en una amplia variedad de escenarios. Son ideales para realizar simples transacciones, en cuyas partes deban estar obligados a un conjunto de requisitos verificables por la red, tanto dentro del blockchain como variables externas mediante APIs.
Ejemplos de aplicación de los contratos inteligentes