La etnia muisca o pueblo indígena muysca presente actualmente en la región condi-boyacense y santandereana de Colombia, se ha definido erróneamente desde épocas de la conquista como práctica religiosa. Actualmente, estos pueblos indígenas originarios cuentan con resguardos (también llamados cabildos) donde preservan y comparten sus historias y saberes, buscando preservar su cultura en diferentes dimensiones (física, emocional, mental, espiritual, entre otros).
Cosmovisión
Mitos de creación
Mito de Bague
En el principio sólo existía Bague, la Madre Abuela. Entonces Bague gritó, y aparecieron los dioses, la luz, las plantas, los animales y los muiscas. Luego los dioses llenaron una olla con semillas y piedras, y sembraron luceros en el espacio. Tomaron las migajas que habían quedado en la olla y las lanzaron muy lejos, y ese fue el origen de las estrellas. Sin embargo, todo estaba quieto, nada se movía. Entonces los dioses fueron a visitar a Bague, y le contaron su pesar porque nada se movía, ni crecía, ni sonaba. La Madre Abuela preparó una bebida que los dioses tomaron hasta quedar dormidos. Comenzaron a soñar y a tener visiones, y en sus sueños todo se movía, las aves cantaban, las cascadas hacían ruido y los hombres se afanaban en sus labores cotidianas. Cuando los dioses despertaron, la luz se esparció por el universo, y todo tuvo movimiento, como en sus sueños.Puerta Restrepo, Germán. El sueño de los dioses (UNAWE)
Mito de Chiminagagua
Cuando era de noche, antes que hubiera nada en el mundo, estaba la luz metida en una cosa grande que no se sabía qué era, llamada Chiminagagua, de donde después salió. Chiminagagua comenzó a amanecer y a mostrar la luz que en sí tenía. Luego que quedó todo claro e iluminado. Chiminagagua creó todas las otras cosas que hay en el mundo, y entre todas, las más hermosas fueron el Sol y su esposa, la Luna.Simón, Fray Pedro. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (Edición sobre la de Cuenca de 1626; Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas; 1882) Primera Noticia Historial, Cap. II, p. 279
Mito de los caciques de Sogamoso y Ramiriquí thumb|230px|Templo del Sol en Sogamoso durante una celebración de la Fiesta del Huán, que conmemora los acontecimientos narrados en el mito de los caciques Sogamoso y Ramiriquí.
En las provincias de Hunza (Tunja) y Sogamoso, existía un mito de la creación según el cual, cuando amaneció el mundo, ya había cielo y tierra, y todo lo demás, menos el Sol y la Luna, de modo que todo estaba en tinieblas, y no había más que dos personas en el mundo: el Cacique de Sogamoso y el de Ramiriquí (o Tunja). Estos caciques crearon a los seres humanos: a los hombres de tierra amarilla, y a las mujeres de una hierba alta que tiene el tronco hueco. Después, para darle luz al mundo, el cacique de Sogamoso mandó al de Ramiriquí, que era su sobrino, a que se subiese al cielo y alumbrase la Tierra convertido en Sol. Pero viendo que el Sol no era suficiente para alumbrar la noche, se subió Sogamoso al cielo y se hizo Luna. Esto sucedió en el mes que se corresponde con diciembre, y desde entonces se celebraba aquel suceso, sobre todo en Sogamoso, con una fiesta llamada Huan.Simón, Fray Pedro. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (Edición sobre la de Cuenca de 1626; Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas; 1882) Cuarta Noticia Historial, Cap. XI, p. 312
Mito de Bachué thumb|200px|Bachué transformándose en serpiente, obra de Rómulo Rozo (1925).
De la Laguna de Iguaque, poco después de la creación del mundo, salió una mujer llamada Bachué, también conocida como Furachogua, que quiere decir «mujer buena». Traía consigo a un niño de la mano, de unos tres años de edad, y bajaron juntos desde la sierra hasta la sabana, donde hicieron una casa en la que vivieron hasta que el muchacho tuvo edad de desposar a Bachué. Tuvieron luego muchos hijos, y era Bachué tan fértil, que en cada parto paría de cuatro a seis hijos, de modo que muy pronto se llenó la Tierra de gente.
Bachué y su esposo viajaron por muchos lugares, dejando hijos en todas partes, hasta que después de muchos años, estando ya viejos, llamaron a muchos de sus descendientes para que los acompañasen de regreso a la laguna de la que habían salido. Cuando estuvieron junto a la laguna, Bachué les habló a todos, exhortándoles a la paz, a vivir en concordia y a guardar los preceptos y leyes que les había dado, en especial el culto de los dioses. Concluido su discurso, se despidió en medio del llanto de ambas partes, convirtiéndose ella y su esposo en dos grandes culebras que se metieron en las aguas de la laguna para nunca más volver, aunque Bachué se apareció después en muchas partes.Simón, Fray Pedro. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (Edición sobre la de Cuenca de 1626; Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas; 1882) Primera Noticia Historial, Cap. II, pp. 279-280
Mitos de civilización
Mito de Bochica
thumb|200px|Monumento a Bochica, héroe civilizador (y/o dios) de los muiscas, en Cuítiva (Boyacá).
Según este mito, desde los llanos del Oriente llegó a la Sabana de Bogotá, hace mucho tiempo, un hombre desconocido, de piel blanca y ojos azules, con el cabello y la barba larga hasta la cintura, cogida la cabellera con una cinta, con los pies descalzos, y vistiendo una manta o túnica hasta las pantorrillas, atada con un nudo sobre el hombro derecho. Entró por el pueblo de Pasca, y de allí pasó a Bosa, donde se le murió un camello que traía, cuyos huesos conservaron los muiscas. Este hombre, conocido como Bochica, recibió otros nombres, como Chimizapagua (que quiere decir «mensajero de Chiminigagua»), Nemqueteba, Xué, entre otros.Simón, Fray Pedro. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (Edición sobre la de Cuenca de 1626; Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas; 1882) Primera Noticia Historial, Cap. III, p. 284
Bochica les enseñó a los muiscas a hilar algodón y tejer mantas, pues antes de esto, se cubrían con unas planchas burdas de algodón en rama, atadas con cordezuelas de fique. Desde Bosa fue a Fontibón, Funza, Serrezuela (actual Madrid, Cundinamarca) y Zipacón, desde donde tomó rumbo hacia el Norte. En Cota duró algunos días enseñando a un gran número de gente de todos los pueblos vecinos. Allí habló desde un promontorio alto, al que le hicieron un foso alrededor de más de dos mil pasos para que la gente no lo atropellase y pudiese hablar libremente. En ese sitio hicieron después un santuario. Por las noches, dormía Bochica en una cueva a las faldas de una de las montañas que circundan a Cota. Después prosiguió su viaje hacia el Nordeste, hasta llegar a la provincia de Guane, en el actual departamento de Santander, y desde Guane se volvió hacia el Este y entró en la provincia de Hunza y en el valle de Sogamoso, en donde desapareció.Simón, Fray Pedro. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (Edición sobre la de Cuenca de 1626; Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas; 1882) Primera Noticia Historial, Cap. III, p. 285
Mito de Sadigua
Según los cronistas de Indias, a Bochica se le conoció como Sadigua en las provincias de Hunza (Tunja) y Sogamoso. Sadigua querría decir «nuestro pariente». También fue conocido en aquellas provincias como Sugumonxe («que se hace invisible») y Sugunsua («hombre que se desaparece»).
Al primer pueblo que llegó en aquella región fue al de Ganza (actual Gámeza), en un sitio llamado Toyú, donde estuvo tres días en una cueva. Allí le fueron a visitar los cacique de Ganza, Bubanza (Busbanzá), Socha, Tasco, Guaquirá y Sátiva, en ese orden, alcanzando grandeza para sus pueblos según iban llegando. Entre ellos, Sogamoso fue superior a los demás. Cuando Sadigua llegó al sitio de Otga, salió Nompanen, cacique de Sogamoso, a recibirlo con toda su gente.Simón, Fray Pedro. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (Edición sobre la de Cuenca de 1626; Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas; 1882) Cuarta Noticia Historial, Cap. XI, p. 314
Sadigua enseñó a hilar el algodón y tejer mantas, además de preceptos morales y de la vida en comunidad. Cuando llegó al pueblo de Iza, desapareció, dejando en una piedra estampara la huella de uno de sus pies.Simón, Fray Pedro. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (Edición sobre la de Cuenca de 1626; Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas; 1882) Cuarta Noticia Historial, Cap. XII, p. 315
Mito de Huitaca
Tiempo después de haber desaparecido Bochica, llegó una mujer de belleza turbadora, llamada Huitaca, o Xubchasgagua, a veces identificada como la misma diosa Chía, o como hija de Chía. Huitaca enseñó doctrinas contrarias a las enseñadas por Bochica. Afirmó que se podía tener una vida relajada, dedicada a los placeres, juegos y borracheras, y que no debían ayudar a los necesitados, ni aunque fuesen sus propios padres.Simón, Fray Pedro. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (Edición sobre la de Cuenca de 1626; Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas; 1882) Primera Noticia Historial, Cap. III, p. 286
Mito del Tequendama thumb|240px|Salto del Tequendama, creado, según el mito, por el poder de Bochica.
Como los muiscas habían perdido el respeto por los dioses, ofendieron a Chibchacum, que antes había sido el más querido de sus dioses. Éste decidió castigarlos inundando la sabana, para lo cual hizo nacer los ríos Sopó y Tivitó, que unieron sus cauces al del Funza (antiguo nombre del río Bogotá). La inundación acabó con muchos cultivos y vidas humanas, hasta que el pueblo clamó con ayunos y sacrificios a Bochica que los librase de aquella calamidad. Finalmente, una tarde, en medio de un gran estruendo, apareció Bochica sobre el arcoíris, con una vara de oro en la mano, la cual arrojó hacia la sierra que trancaba el agua, abriéndose al instante el Salto del Tequendama, que dio paso a las aguas. En castigo por la inundación provocada, Bochica sentenció a Chibchacum a cargar el mundo sobre sus hombros, de modo que cada vez que cambia de hombro para descansar, se produce un temblor de tierra. A Huitaca la castigó Bochica convirtiéndola en lechuza.Simón, Fray Pedro. Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (Edición sobre la de Cuenca de 1626; Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas; 1882) Cuarta Noticia Historial, Cap. IV, pp. 289-290
Sacerdocio
Los chyquy
Los sacerdotes muiscas eran llamados chyquy.Gómez, Diego F. - Diccionario Muysca - Español /chyquy Eran los responsables de dirigir las principales ceremonias religiosas. Siempre eran hombres y no se les permitía casarse ni tener ningún tipo de contacto sexual. Vivían recluidos en los templos, y si alguno violaba su castidad, era destituido de su ministerio. Eran muy respetados por la comunidad y consultados para solucionar toda clase de problemas. Comían y dormían muy poco, y hacían frecuentes ayunos. Pasaban la mayor parte de las noches mascando hayo y hablaban muy pocas veces, sólo en lo necesario. La práctica del mambeo era muy importante entre los chyquy, ya que los ayudaba a permanecer en constante estado de vigilia.Piedrahita, Lucas Fernández de. Historia General de las conquistas del Nuevo Reino de Granada. Libro I, capítulo 3. Iuan Baptista Verdussen Pág. 20. Amberes - 1688.
La sucesión del poder entre los sacerdotes era igual que entre los gobernantes civiles, es decir, que era el sobrino hijo de la hermana el que heredaba el ministerio.Rodríguez Cuenca, José V., Cosmovisión, chamanismo y ritualidad en el mundo prehispánico de Colombia. (Universidad Nacional de Colombia; Bogotá, 2011), p. 161