La palabra conductus se deriva del verbo latino conducere, 'conducir, acompañar, llevar'; pl. conductus, cunducti. El conductus, junto con el órganum y el motete, son las formas musicales más importantes del Ars antiqua.

Terminología Caudae, caude: es la raíz latina de coda, término usado modernamente en musicología de los siglos y . Es una sección melismática pura, melodía sin texto, en notación modal, frecuentemente muy extensa, añadida en las últimas sílabas del texto que se repite en cada estrofa de los conductus para embellecerlos. Las cauda realizan un papel de terminación e introducen elementos de contraste y variedad que dan salida a la creatividad de los compositores.

Conducti: es uno de los términos, junto a conductus y versus procesionales, con que se designaban los cantos procesionales que se ejecutaban en cantus firmus dentro del templo durante la Edad Media. Según incluyan o no melisma, se clasifican en dos tipos: conductus cum cauda y conductus sine cauda.

Prosula: término que identifica el texto que se añadía a un melisma en composiciones polifónicas existentes.

Historia

En música medieval, conductus es un tipo de composición vocal de una a cuatro voces en verso latino, usado en su forma inicial, monódica, en la liturgia cristiana.

Según algunos autores, su origen se encuentra en los tropos del Introito de la Misa, cuando en el Norte de España y Sur de Francia, buscando el paralelismo neuma-sílaba en el , se comenzó a asociar un sonido a cada sílaba del texto de los melismas del canto gregoriano; otros sostienen que su antecesor son los himnos procesionales.

Inicialmente, antes del , se lo conocía como versus; era la etapa del conductus monofónico, como Beata viscera, en los que la misma melodía se repite en cada estrofa. En el , el conductus era habitual en Santiago de Compostela, donde aparece en el Códice Calixtino (1140). Otra fuente importante de esta forma musical se encuentra en el manuscrito de San Marcial, París, Biblioteca Nacional, Lat. (1154).

Primitivamente, eran cánticos que se entonaban en la procesión que se efectuaba en el templo cristiano durante las ceremonias religiosas, cuando se desplazaba el Leccionario, libro que se leía en el oficio, desde el lugar donde se conservaba hasta el ambón o al lugar donde iba a leerse en voz alta.

Surgido inicialmente en el entorno litúrgico, al evolucionar se adaptó al entorno profano. No es música litúrgica, aunque se desarrolla a partir de fuentes muy cercanas a la liturgia. Se componía para celebrar actos históricos religiosos o profanos. Los textos litúrgicos y para-litúrgicos, normalmente hacían referencia a desplazamientos procesionales, lamentos de los funerales, se componían específicamente para una fiesta de la iglesia o relataban la vida de un santo. Los profanos suelen tratar temas históricos, morales y grandes sucesos políticos: coronación de reyes u obispos, su muerte, convocatoria de Cruzadas, críticas de la sociedad o de la iglesia, etc.

Las canciones procesionales se ejecutaban en cantus firmus, siendo también conocidas como conducti y versus procesionales.

En el perdió su carácter monódico bajo la influencia del motete y al igual que éste, acabará orientándose hacia el dominio profano. Una de sus aportaciones más importantes a la música, junto al discanto, fue dar salida a la creatividad e inventiva de los compositores al separarse del repertorio litúrgico tradicional, el canto gregoriano, que no permitía ninguna creatividad musical.

En la segunda mitad del , incorporó las técnicas del órganum avanzado, convirtiéndose en conductus polifónico, en el que la vox principalis, el tenor, apoya otras voces que simultáneamente interpretan el mismo texto y ritmo. A finales del , encontramos conductus a dos voces, y a comienzos del XIII, conductus de tres y cuatro voces, como Salvatoris hodie de Perotin para la Circuncisión.

Alcanzó su máximo desarrollo entre mediados del y mediados del XIII en la Escuela de Notre Dame de París, donde los compositores más destacados fueron los magister Leoninus, 1135–†1201, y Perotinus, 1183–†1238.

Franco de Colonia, en su Ars cantus mensurabilis (1260), describe el conductus; aproximadamente:

e indica cómo componerlo:

Está documentado por el Anónimo IV, , que menciona fuentes que contenían conductus sin caudae y conductus a dos y tres voces con caudae. También se han conservados conductus alemanes del e ingleses de los siglos al . Jacobo de Lieja, teórico del y defensor del Ars antiqua frente al «inmoral y lascivo» Ars nova, en su Speculum musice, se quejaba del desinterés por el conductus. Entre los teóricos musicales que estudiaron el conductus, figuran Johannes de Garlandia y Franco de Colonia que mencionaba la belleza de la melodía del tenor.

La iglesia fue perdiendo interés en esta forma musical, utilizándose principalmente en composiciones para- litúrgicas y de entorno profano. Un ejemplo conocido de su evolución, es el conductus Veris ad imperia, danza popular en el que las exclamaciones Eia evocan la Naturaleza y la Primavera. A lo largo del , incorporó las técnicas del organum florido, dando lugar al motete, una forma musical que finalmente le reemplazó en la segunda mitad del .

Características

No es música litúrgica, aunque sus fuentes se encuentran en la liturgia. Se componían para celebrar actos importantes religiosos o profanos, como los lamentos de los funerales o el bautizo y coronación de obispos, reyes, nobles y personalidades importantes. Con el conductus polifónico se da por primera vez una composición totalmente nueva; la melodía y el texto de todas las voces son de nueva creación, no utilizándose composiciones existentes. Todas las voces tienen la misma tesitura y el mismo texto (al contrario que en el motete de esta época). El conductus es frecuente en tropos del Benedicamus Domino, donde el tropo constituye la voz principal del canto polifónico, mientras que la voz organal canta simultáneamente el mismo texto con el mismo ritmo.

Composición musical Como forma musical, podría considerársele como un tropo, aunque se diferencia de este y de la secuencia en que su melodía habitualmente es original, de nueva creación, escrita específicamente para su texto. Su estructura rítmica uniforme y homorrítmica, asocia una nota a cada sílaba del texto, se utiliza en todos los tipos de conductus, excepto en los conductus caudae melismáticos con largos melismas en la primera y última sílaba de cada verso, en los que habitualmente varía el modo rítmico de las voces. El estilo general silábico y homofónico, constituye una de sus características más importantes. Hay un sentimiento acórdico bastante generalizado: en la Edad Media, el estilo conductus hacía referencia a la homofonía, todas las voces interpretan simultáneamente el mismo texto con la misma tesitura y el mismo ritmo. Existen composiciones primitivas monofónicas, una voz, y polifónicas, más evolucionadas, a dos, tres y cuatro voces; siendo estas últimas las más abundantes. Los conductus polifónicos se diferencian de los primitivos, monofónicos, en que el cantus firmus de la vox principalis habitualmente es texto de nueva creación interpretado simultáneamente por las otras voces. Según el teórico Walter Odington, el tenor también puede ser una melodía ya existente; como el conductus profano Veris ad imperia con tenor basado en una canción de danza. Escritura: se escribía en forma de partitura, anotándose el texto debajo de la parte tenor. Interpretación: se podía interpretar con instrumentos musicales; el órgano en los conductus litúrgicos y otros instrumentos en los de entorno profano.

Composición literaria Trata tanto temas religiosos como profanos. Está constituido por poemas estróficos originales, escritos específicamente para esa melodía. El texto es en latín, formado por estrofas iguales, aunque a diferencia del himno procesional, normalmente carece de estribillo.

Forma La forma del conductus es similar a la de los himnos, forma estrófica en la que cada estrofa lleva la misma melodía. Normalmente cada verso lleva una melodía distinta, aunque puede repetirse. A veces podemos encontrar las siguientes formas: aabc abab aabb.

Algunos conductus tienen estribillo, siendo así su forma más parecida a la de la canción profana.

Interpretación La notación de la música anterior a 1200, no aporta indicaciones sobre el ritmo, aunque en el cantus firmus se acepta un ritmo ternario lento. No se ha determinado con precisión el modo que se utilizaba en los conductus simples. En los polifónicos y en especial en las caudae es habitual que el ritmo varíe entre repeticiones.

Los conductus se interpretaban durante los desplazamientos procesionales que se realizaban durante la ceremonia religiosa en los templos cristianos. Se podían acompañar con instrumentos musicales, el órgano, cimbal o tymtinabulum, citharas, liras, organistrum, etc. en los litúrgicos y en entorno profano con instrumentos como tambores, tibias, fidulas, etc.

En el Codex Bamberg (Ba, 105), el conductus In seculum viellatoris (en el siglo de los tañedores de vielas), hace mención expresa a la viela.

El texto de Ludus Danielis, aprox. 1140, conductus silábico coral a dos voces, menciona el uso del timbal y la cítara con esta forma musical.

Conductus polifónico Es el tipo del que más ejemplos se han conservado, puede estar compuesto para dos, tres o cuatro voces. Los conducti polifónicos se diferencian de los primitivos, monofónicos, en que el cantus firmus incorpora texto litúrgico o profano de nueva creación, no uno ya existente, constituyendo el primer ejemplo en la música occidental de una composición original en su texto y melodía. Los conducti a dos voces son abundantes; ejemplos de los más antiguos y conocidos, son Congaudeant catholici del Códice Calixtino y Casta Catholica del Códice de las Huelgas. Características: Una de las características más importantes de los conducti polifónicos es su estilo homofónico: en la Edad Media, conductus hacía referencia a la homofonía, todas las voces se cantan simultáneamente con la misma tesitura y el mismo texto. Es similar al organum paralelo o discanto, aunque difiere de él, en que la melodía principal, vox principalis, cantus firmus o tenor, es una composición original, tanto su música como el texto latino, mientras que el organum o discanto usaba una melodía existente basada en el repertorio gregoriano.

thumb|center|650px|Conductus polifónico a tres voces Hac in anni ianua; autor: anónimo (). Copia moderna.

Conductus embellecido Son conductus evolucionados que incluyen características comunes que pueden aparecer en los tipos principales.

El conductus melismático: frecuentemente los conductus incluyen melismas, generalmente largos, añadidos normalmente al final o en la última sílaba del conductus para embellecerlo. Estructuras más habituales: abab ccc’dc’d efef aabccb bdbdbdbd eefggf ab ab ab ab.

Ejemplos: Quomodo cantabimus. Poema satírico atribuido a Philip el Canciller que critica las formas y maneras de los clérigos. Manuscrito W1, Herzog August Bibliothek de Wolfenbüttel (Alemania). Códice Guelf. 628 Helmstadiensis. Ve mundo a scandalis del Manuscrito W1, Herzog August Bibliothek de Wolfenbüttel (Alemania). Códice Guelf. 628 Helmstadiensis. In Rama sonat gemitus del Manuscrito W1, relata el exilio del arzobispo de Canterbury (Inglaterra), Herzog August Bibliothek de Wolfenbüttel (Alemania), Códice Guelf. 628 Helmstadiensis. Multimedia: CPDL/Wiki, versión motete 1 voz a cappella y partitura: Beata viscera Mariae virginia, conductus melismático de Perotin, ed. Thurson, pp. 124-125. Manuscrito de St. Martial, París, Biblioteca Nacional, Lat. 1154. Multimedia (Choral Wiki, versión motete 5 voces a cappella) Viscera (William Byrd) Ego reus confiteor, ejemplo de conductus melismático a tres voces, las dos inferiores utilizan fuentes antiguas ().