La insurgencia narcoterrorista en el Perú data desde 2001 y fue consecuencia del fracaso en la toma del poder de los grupos armados Sendero Luminoso (SL) y el MRTA, así como del encarcelamiento de sus cabecillas durante la época del terrorismo en el Perú. Este conflicto surgió específicamente en las zona del VRAEM y el Alto Huallaga, estando conformada por remanentes que se negaron a dejar las armas y optaron por unirse y/o intensificar su alianza con narcotraficantes de la región, además de involucrarse directamente en la producción, almacenaje y comercialización de drogas y el tráfico de cocaína con el fin de financiar sus actividades subversivas, dando como resultado una insurgencia de bajo nivel que actualmente enfrenta al Estado, dejando bajas por ambos bandos y especialmente en la población civil.
Desde la captura de Abimael Guzmán, varios integrantes de Sendero Luminoso se atrincheraron en la región del VRAEM por orden del Camarada Artemio, paralelamente, exintegrantes del MRTA (ahora con Sendero Luminoso) mantuvieron su posición en la región del Alto Huallaga, todos ellos creando alianzas con narcotraficantes colombianos y locales ubicados en estas zonas además de traficar de manera directa, adoptando el narcotráfico como principal fuente financiera. Como consecuencia los ataques contra las fuerzas de seguridad se han recrudecido, incluyendo la amplitud de su capacidad operativa en la región, consolidando sus bases de apoyo, inclusive reclutando menores de edad. En respuesta el gobierno peruano ha dirigido varias ofensivas y campañas para eliminar a todos los grupos criminales (incluso atribuyéndolos simplemente de «terroristas») en la zona, teniendo como resultado el decomiso de cantidades récord de droga (debido a la Ley de Control de Insumos Químicos promulgada en 2004) además de la destrucción de decenas de pozas de elaboración de narcóticos. Militares como Luis Giampietri propusieron declarar al VRAEM como «zona de guerra» sin éxito.
Además de su llamada «lucha armada», Sendero Luminoso busca incorporarse en la política peruana a través de organizaciones civiles como el Movimiento por la Amnistía y los Derechos Humanos (MOVADEF) y el Frente de Unidad de Defensa del Pueblo Peruano (FUDEPP). Por su parte, los exintegrantes del MRTA han conformado el Frente Democrático del Pueblo (FDP).
Inicios Roger Rumrill, analista en temas de subversión y narcotráfico, señaló en 2007 que los miembros del Ejército y de la Policía sabían exactamente cuál era el nuevo destino de los remanentes senderistas desde la década de 1990, que fueron denominados como «santuarios». Rumrill sugirió que ellos prefirieron no actuar para asegurarse los recursos financieros de la zona.
Aunque la guerra narcoterrorista contra Sendero Luminoso fue declarada oficialmente por el entonces excandidato a presidente del Perú, Alan García, en 2001 el ministro Gino Costa señaló que se puso en marcha de una estrategia integral destinada a promocionar la paz y el desarrollo en las zonas donde actualmente operan algunos remanentes terroristas.
El 12 de junio de 2003 tras una emboscada a una patrulla del ejército peruano que dejó 7 militares muertos, los comandos senderistas que se refugiaron en las zonas selváticas ya realizaban acciones bélicas contra la fuerza pública desde el año 2001, cuando se enfrentaron el 9 de agosto, con el saldo de 4 policías y 12 terroristas muertos en la zona selvática de Satipo, siendo la primera acción armada desde el fin del periodo de violencia 1980-2000; en ese momento, el gobierno estaba dirigido por Alejandro Toledo. En noviembre de 2002, una nueva emboscada del remanente senderista en el VRAEM deja como saldo 1 policía muerto y 4 heridos.
Atentado de Lima de 2002
El 22 de marzo de 2002 un coche bomba explotó frente a la Embajada de Estados Unidos, situada en Surco y a menos de 48 horas de la visita del presidente de ese país, George W. Bush, a Perú. Este hecho dejó 9 muertos, 40 heridos y decenas de edificios destruidos frente al centro comercial el Polo. El presidente, Alejandro Toledo, quien se encontraba en México al momento del siniestro, anunció su regreso inmediato al país desde la ciudad de Monterrey.
Secuestro de empleados de la compañía Techint El 9 de junio de 2003, un grupo senderista atacó un campamento en Ayacucho y tomó como rehenes a 68 empleados de la compañía argentina Techint y a tres guardias de policía, quienes habían estado trabajando en el proyecto de Gas de Camisea que llevaría gas natural desde el departamento del Cusco hasta Lima. Según las fuentes del ministro del Interior peruano, los secuestradores pidieron un considerable rescate para liberar a los rehenes. Dos días más tarde, luego de una rápida respuesta militar, los secuestradores abandonaron a los rehenes. Se rumorea que la compañía pagó el rescate.
Atentado de Juliaca El 20 de mayo de 2007 (en el aniversario 27.º del primer ataque senderista contra el Estado peruano), se hizo estallar una bomba casera en un mercado en la sureña ciudad peruana de Juliaca, matando a 6 personas e hiriendo a 48. Debido a la fecha del ataque, las autoridades peruanas sospecharon que Sendero Luminoso fue el responsable de este atentado.
Ofensiva desde el Alto Huallaga Sendero estaba liderado aparentemente por un hombre conocido como Camarada Artemio que, aparentemente, está oculto en la región del Río Huallaga. Más que intentar destruir el Estado peruano y reemplazarlo por un Estado socialista, Artemio se había empeñado en realizar ataques hasta que el gobierno peruano liberase a los prisioneros senderistas y negociara el fin de la guerra. Estas demandas fueron hechas en varias declaraciones en vídeo por parte de Artemio. El 13 de octubre de 2006, Abimael Guzmán fue sentenciado a cadena perpetua por terrorismo; mientras que el fundador del MRTA, Víctor Polay Campos, fue condenado en marzo de ese año a 32 años de prisión.
Atentados de 2008 El 10 de octubre de 2008, Sendero Luminoso realizó un ataque contra un convoy militar en el que murieron 19 personas, 12 de ellas militares, además de 1 desaparecido y 11 heridos, en lo que se consideró el peor atentado de Sendero Luminoso en más de una década. El ataque se produjo en Tintaypunco, provincia de Tayacaja. Sendero Luminoso atacó el convoy con una carga explosiva para, después, disparar con armas de larga distancia a la línea de vehículos. Una nueva emboscada se registró el 26 de noviembre, esta vez en el valle cocalero del Huallaga (noroeste del Perú), donde 4 policías murieron y otros 4 quedaron heridos tras ser atacado un convoy policial por una columna del grupo subversivo maoísta de Sendero Luminoso.
Repliegue hacia el VRAEM
Emboscada de 2009 El 9 de abril de 2009, 13 militares murieron en dos emboscadas tendidas por terroristas contra dos patrullas militares en una zona selvática del sur del Perú, según reporte del Ministerio de Defensa del Perú. Las víctimas mortales eran 1 capitán y 12 soldados, integrantes de dos patrullas atacadas en una paraje selvático del Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE), en el Departamento de Ayacucho. El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas señaló en un comunicado que en la celada también desaparecieron otros 2 militares y resultaron heridos 3 soldados y 1 civil. Según la información oficial, la emboscada tuvo lugar en el noroeste del poblado de Sanabamba con la explosión de varias cargas de dinamita.
Inicio de la ofensiva de las fuerzas armadas peruanas A mediados del año 2009, el gobierno del presidente Alan García determinó la entrada en acción para el 2010 de algunas compañías militares: La Fuerza de Infantería de Marina y las FOES (Fuerzas de Operaciones Especiales) de la Marina de Guerra del Perú, para combatir a los remanentes de Sendero Luminoso aún operativos en la región. Estas fuerzas, cuentan con el apoyo de aparatos de la Aviación Naval y del Ejército, así como de helicópteros de combate que el gobierno planea adquirir en corto plazo a Rusia. Estas nuevas fuerzas de ataque han obligado a Sendero Luminoso a replegarse en sus zonas de influencia y a perder algo más de 400 miembros, entre muertos y capturados, fortalecidos gracias a las actividades económicas relacionadas al narcotráfico en el Alto Huallaga y el VRAE (renombrado después como VRAEM al agregarse el Río Mantaro). El 5 de junio de 2011, 3 soldados murieron a manos de Sendero Luminoso mientras se dirigían en una patrulla a custodiar el proceso electoral en una aldea llamada Choquetira, en la vecina región sureste de Cusco, dejando además 6 heridos.
Actualmente el Vraem es el primer productor de cocaína del continente con cerca de 30 mil hectáreas en poder de las ” firmas” aliadas de SL. El 53 % de sus habitantes padecen desnutrición, un 36 % son analfabetas y el 77 % de las viviendas no cuentan con agua potable ni alcantarillado. Son esas las razones por las que Sendero ha conseguido recuperar sus capacidades operativas.
Ofensiva militar peruana
Captura del Camarada Artemio El 12 de febrero de 2012, en la Provincia de Tocache, Florindo Eleuterio Flores Hala (Camarada Artemio), fue capturado por una fuerza combinada de la policía y el ejército peruano en medio de un combate y herido de bala, acabando de esta manera con el foco senderista en la región del Alto Huallaga. El presidente Ollanta Humala dijo que la labor ahora sería intensificar la lucha contra la restante banda de rebeldes de Sendero Luminoso ubicada en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), epicentro del narcotráfico en el Perú y liderados por los hermanos Quispe Palomino: Jorge (Camarada Raúl) y Víctor (Camarada José).
Secuestro de empleados de Camisea en abril de 2012 El 9 de abril, una columna armada de Sendero Luminoso ingresó al centro poblado de Kepashiato, en el distrito de Echarate, provincia cusqueña de La Convención, secuestrando a 36 trabajadores de la empresa gasífera Camisea. En el secuestro participaron cinco adolescentes de entre 14 y 15 años. Según la policía, serían menores cautivos, captados y adoctrinados por los terroristas. El día 12, con el fin de rescatar a los rehenes, el gobierno puso en marcha la Operación Libertad con una brigada de 24 "Sinchis" (fuerzas especiales combinadas del ejército y la policía) que fueron emboscados cuando iban a ser evacuados en un helicóptero. En este enfrentamiento fue asesinada la copiloto de la nave, Nancy Flores Páucar. Ese mismo día, a las 4 p. m. a pocos kilómetros del lugar, un helicóptero trataba de insertar más patrullas para apoyar a los "Sinchis". Sin escolta, un MI-17 con 27 efectivos de la Dinoes intentó dejar a la patrulla. Mientras descendían se produjo un nuevo ataque hirió al suboficial José Millones Vásquez. La aeronave abandonó el lugar dejando a merced de los terroristas a Lander Tamaní quien fue asesinado en el acto, César Vilca y Alfredo Astuquillca lograron escapar heridos. El día 14, los 36 rehenes fueron liberados por los remanentes de Sendero Luminoso. Ellos llegaron al centro poblado de Kiteni, donde fueron auxiliados por las FF.AA. y PNP. El gerente general de la Transportadora de Gas del Perú indicó que la empresa que representa no pagó dinero alguno por la liberación de los rehenes (versión que genera dudas hasta el día de hoy). Luego de que el Comando Unificado emitiera el comunicado de la liberación de los trabajadores secuestrados, el presidente Humala calificó al hecho de una “victoria importante e impecable” para el país. Paralelamente, la patrulla militar que buscaba a los desaparecidos César Vilca y Alfredo Astuquillca fue emboscada nuevamente mediante minas sembradas en el sendero. Los suboficiales EP Juan Navarro Calle y Constantino Ramos Betetta murieron. Otros diez soldados resultaron heridos.