Werner Mölders (Gelsenkirchen, 18 de marzo de 1913 - Breslau, 22 de noviembre de 1941) fue un piloto de combate alemán de la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial y el mejor aviador alemán que combatió en la guerra civil española. Mölders es considerado un as de la aviación porque fue el primer piloto de combate en reclamar el derribo de cien aviones enemigos, hazañas por las que fue condecorado numerosas veces. Además, desempeñó un papel decisivo en el desarrollo de nuevas tácticas de combate aéreo que desembocaron en la creación de la formación en cuña de cuatro. Murió en 1941, con tan solo veintiocho años, en el accidente de un avión del que era pasajero.
Mölders se alistó en la Luftwaffe en 1934 con veintiún años. En 1938 se presentó voluntario para servir en la Legión Cóndor, la fuerza aérea alemana que intervino en la guerra civil española en apoyo de los sublevados del general Francisco Franco, conflicto en el que derribó quince aviones enemigos. En la Segunda Guerra Mundial combatió en la batalla de Francia y en la batalla de Inglaterra, en las que murieron dos compañeros de su ala de combate, pero consiguió derribar 53 aparatos. Cuando su cuenta personal sumaba 68 derribos, Mölders y su unidad, el Jagdgeschwader 51 (JG 51), fueron trasladados al frente oriental en junio de 1941 para participar en la operación Barbarroja. El 22 de junio, primer día de la invasión de la Unión Soviética, Mölders acabó con cuatro aparatos enemigos y una semana después había sobrepasado el registro de ochenta derribos de Manfred von Richthofen, «El Barón Rojo». A mediados de julio contaba cien victorias en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.
Retirado de primera línea por motivos de propaganda, a la edad de veintiocho años fue ascendido a oberst (coronel) y nombrado inspector general de Cazas de Combate. Se encontraba inspeccionando las unidades de la Luftwaffe en Crimea cuando se le ordenó regresar a Berlín para asistir al funeral de Ernst Udet, as de la aviación durante la Primera Guerra Mundial. Durante el viaje a la capital alemana, el avión Heinkel He 111 en el que volaba como pasajero se topó con una fuerte tormenta e intentando aterrizar se estrelló en Breslau, provocando la muerte de Mölders y otras dos personas.
Tanto la Wehrmacht del Tercer Reich como el Bundeswehr de la República Federal de Alemania honraron al destacado aviador, dando su nombre a sendas alas de cazas de combate, a un destructor y a varios cuarteles. Sin embargo, en 1998 el Parlamento Federal Alemán decidió que los miembros de la Legión Cóndor como Mölders «ya no debían ser honrados» y, por ello, en 2005, el Ministerio de Defensa del país retiró el nombre «Mölders» del ala de caza que todavía lo llevaba.
Infancia y educación
Mölders nació el 18 de marzo de 1913 en Gelsenkirchen (Westfalia), hijo del matrimonio formado por el maestro Viktor Mölders y Annemarie Riedel. Werner tenía dos hermanos mayores, Annemarie y Hans, y un hermano pequeño, Viktor. Su padre, teniente en la reserva del 145.º Regimiento de Infantería del Rey, murió en combate el 2 de marzo de 1915 en el bosque de Argonne (Francia) durante la Primera Guerra Mundial. Tras esta pérdida, la madre decidió trasladarse con sus hijos a la casa de sus padres en la ciudad de Brandeburgo.
En Brandeburgo, Werner encontró una figura paternal en el capellán Erich Klawitter, quien le inculcó profundas creencias religiosas. Entre 1919 y 1931, Mölders asistió a la enseñanza primaria y secundaria (Gymnasium) y durante estos años descubrió su afición por los deportes acuáticos, especialmente por el remo. Formó parte de dos clubes de remo, primero el Saldria-Brandenburg y después el Brandenburger Ruderclub y tuvo cierto éxito como remero en varias regatas. También perteneció a la Bund Neudeutschland in der katholischen Jugendbewegung, una organización de jóvenes católicos. Mölders terminó la educación secundaria en 1931 con el Abitur (examen final de bachillerato) y entonces expresó su deseo de hacerse oficial de las fuerzas armadas alemanas.
Inicios de su carrera militar
Mölders entró el 1 de abril de 1931 como cadete en el regimiento de infantería II./2 del Reichswehr en Allenstein, Prusia Oriental. Alcanzó el rango de Fahnenjunker-Gefreiter el 1 de octubre de 1931 y el de Fahnenjunker-Unteroffizier el 1 de abril de 1932. Tras completar su formación militar básica en octubre de 1932, ingresó en la Escuela Militar de Dresde. El 1 de junio de 1933 finalizó con éxito su entrenamiento en Dresde y ascendió a alférez. Fue destinado en esta ocasión al Batallón Prusiano de Zapadores (2.º Regimiento de Infantería) en la Escuela de Zapadores de Múnich. Durante estos años de formación militar, Mölders hizo el primer intento de cumplir su sueño de volar y se presentó voluntario para la formación de piloto, pero lo declararon no apto. Lo intentó de nuevo y consiguió que le concedieran un permiso condicional (bedingt tauglich, es decir, ‘con limitaciones’) para comenzar el entrenamiento de vuelo.
Tras su ascenso a Oberfähnrich el 1 de febrero de 1934, Mölders comenzó el entrenamiento de piloto en la Deutsche Verkehrsfliegerschule (Escuela de Vuelo Alemana) en Cottbus, el cual duró desde el 6 de febrero al 31 de diciembre de 1934. El 1 de marzo de 1934 había sido ascendido a teniente y asignado a la recién creada Luftwaffe (Fuerza Aérea). Al principio de su formación como piloto de guerra, Werner sufrió continuas náuseas y vómitos, pero logró reponerse y acabar el curso como el mejor de su clase. La siguiente fase de su formación como aviador duró del 1 de enero al 30 de junio de 1935 en la escuela de aviación de combate en Tutow y en la Jagdfliegerschule (Escuela de Pilotos de Caza) en Schleißheim, cerca de Múnich. El 21 de mayo de 1935, Mölders fue galardonado con la nueva Insignia de Piloto de la Luftwaffe.
El 1 de julio de 1935, el teniente Mölders fue asignado a la Fliegergruppe Schwerin (I./JG 162 «Immelmann»). El 7 de marzo de 1937, durante la crisis de Renania, Mölders y su escuadrón (Staffel) volaron desde Lippstadt a través de la Región del Ruhr y su unidad fue la primera en aterrizar en Düsseldorf. En esta época, Mölders conoció a Luise Baldauf, con quien contraería matrimonio unos años después, poco antes de su muerte. El 20 de abril de 1936, cumpleaños de Adolf Hitler, se concedieron muchos ascensos y Mölders consiguió el rango de Oberleutnant, efectivo desde el 1 de abril de 1936. Al mismo tiempo, se convirtió en comandante del escuadrón de entrenamiento de cazas del 2.º Grupo del Jagdgeschwader 134 «Horst Wessel», un grupo que estaba comandado por el mayor Theo Osterkamp, quien llegaría a ser uno de los primeros mentores de Mölders. El 15 de marzo de 1937, Mölders fue designado jefe de escuadrón (Staffelkapitän) del Escuadrón del Jagdgeschwader 334 y trabajó como instructor de vuelo en Wiesbaden.
Guerra civil española thumb|Messerschmitt Bf 109 durante la guerra civil española. Mölders pilotó este modelo de caza. En 1936 la Alemania nazi envió una fuerza aérea, la Legión Cóndor, en apoyo de los sublevados de Francisco Franco en la guerra civil española. Mölders se presentó voluntario y llegó a Cádiz en barco el 14 de abril de 1938. Fue asignado al Escuadrón del Jagdgruppe 88 (J 88), comandado por Adolf Galland. Esta unidad, que estaba estacionada en el frente del Ebro y Valencia, contaba al principio con cazas Heinkel He 51 y más tarde con Messerschmitt Bf 109. Mölders asumió el mando del escuadrón el 24 de mayo de 1938, cuando Galland regresó a Alemania. Reclamó su primer derribo, un caza soviético Polikarpov I-15 Chato (Curtiss para los alemanes) cerca de Algar, Cádiz, el 15 de julio de 1938. En lo que quedaba de aquel año, Mölders se convirtió en el mejor as de la Legión Cóndor gracias al derribo de quince aviones enemigos: dos I-15 Curtiss, doce I-16 Rata y un Túpolev SB (el derribo de otro Rata el 23 de septiembre de 1938 no fue confirmado).
En reconocimiento a su excepcional desempeño como comandante y piloto, el 18 de octubre de 1938 Mölders fue ascendido a Hauptmann (capitán), rango efectivo desde el día 1 de octubre. Reclamó su decimocuarta y última victoria aérea en este conflicto el 3 de noviembre de 1938 con el derribo de un Polikarpov I-16 Rata y regresó a Alemania el 5 de diciembre de 1938. Desde el 6 de diciembre de 1938 hasta marzo de 1939, Mölders fue miembro del Grupo del Jagdgeschwader 133 (JG 133) y formó parte del personal del Inspector de Cazas de Combate del Reichsluftfahrtministerium, el Ministerio del Aire del Reich alemán, en Berlín. Su tarea consistía en supervisar nuevas tácticas de los pilotos de cazas. En marzo de 1939 recibió el puesto de Staffelkapitän del 1./JG 133 en sustitución del Oberleutnant Hubertus von Bonin. El JG 133 fue después renombrado Jagdgeschwader 53 Pik As (As de Picas).
Por sus logros en España, Mölders fue honrado por el régimen franquista con la Medalla de la Campaña y con la Medalla Militar el 4 de mayo de 1939 y con la Cruz española de Oro, Espadas y Diamantes (Spanienkreuz in Gold mit Schwertern und Brillanten) el 6 de junio de 1939. La Legión Cóndor regresó oficialmente a Alemania el 6 de junio de 1939 y sus componentes desfilaron a través de Berlín hasta el parque Lustgarten, donde se rindió homenaje a los caídos. En la Galería de Mármol de la nueva Cancillería del Reich se celebró un banquete de Estado formal para los soldados más condecorados y Mölders se sentó en la mesa 1 junto al general del aire Hugo Sperrle, los generales españoles Antonio Aranda Mata y Gonzalo Queipo de Llano, el Oberst Walter Warlimont, el Oberstleutnant Hans von Donat, el Leutnant Reinhard Seiler y el Oberfeldwebel Ignatz Prestele.
Innovaciones tácticas thumb|upright|Formación Schwarm y viraje cruzado. Para virar 90 grados, el avión exterior ganaba altura y viraba por encima del más próximo. Los demás le seguían sucesivamente adoptando el nuevo rumbo sin romper la formación.
Junto con otros aviadores en España, Mölders desarrolló la formación de combate Schwarm, conocida como finger-four por los británicos y también llamada formación en V asimétrica o en cuña de cuatro. Esta formación mejoraba todos los aspectos del campo de visión y la flexibilidad en combate de una escuadrilla de cazas, además de aumentar la capacidad de protección mutua y alentar la iniciativa del piloto. En esta formación, los aviones asumen las posiciones que corresponden a las yemas de los dedos de una mano abierta. Los cazas volaban en parejas (Rotten) y dos parejas componían una escuadrilla (Schwarm).
A menudo se le atribuye a Mölders la invención del viraje cruzado. En un manual de entrenamiento de 1922 de la Royal Air Force británica ya aparecía una primera versión de esta maniobra, llevada a cabo por cinco aeronaves en formación en V. Sin embargo, había caído en desuso por la dificultad de su ejecución por parte de varios cazas con la distancia de menos de 30 metros entre aviones a la que solían volar. La amplia separación lateral de 550 m introducida por el J 88 alemán necesitaba esta maniobra de giro para permitir a las escuadrillas virar como una unidad y además minimizaba el riesgo de chocar en pleno vuelo que antes existía.
Segunda Guerra Mundial Guerra de broma