El término patriarca (del griego antiguo πατριάρχης, de πατριά + ἄρχω, que significan descendencia + mandar)Etimología de PATRIARCA es el título de los obispos que presiden algunas Iglesias o sedes episcopales residenciales o titulares llamadas por este motivo patriarcales. Este título es utilizado por varias denominaciones cristianas, particularmente se encuentra entre las Iglesias de tipo episcopal que tienen sucesión apostólica, tales como la ortodoxa, la católica, las ortodoxas orientales, la asiria del Oriente y la husita. La diócesis y el eventual grupo de diócesis sujetas a la autoridad de un patriarca reciben el nombre de patriarcado. En la La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, un patriarca es un poseedor del sacerdocio de Melquisedec que es ordenado para dar bendiciones patriarcales especiales a miembros de la Iglesia.

Otros sentidos En la ciencia de la sociología se llama patriarca a un hombre que ejerce la autoridad autocrática como pater familias sobre una familia extensa, sistema que recibe el nombre de patriarcado. En el derecho romano el pater familias tenía un privilegio legal sobre la propiedad de la familia y diversos niveles de autoridad sobre sus dependientes: estos incluían a su esposa e hijos, ciertos otros familiares a través de sangre o adopción, clientes, libertos y esclavos.

En relación con el pueblo hebreo, la versión griega del Antiguo Testamento llamada Septuaginta describe como πατριάρχαι (patriarcas) a los jefes en cierto momento de las doce tribus de Israel.Παραλειπομένων Α´ 27:22 (1 Crónicas 27:22) El Nuevo Testamento da el nombre de patriarca a David (Hechos 2:29),Hechos 2:29 a los doce hijos de Jacob (Hechos 7: 8-9),Hechos 7:8 y a Abraham.Hebreos 7:4 Son llamados patriarcas también todas las personas cuyos nombres aparecen en las genealogías bíblicas de los períodos anteriores a Moisés, en particular Abraham, Isaac y Jacob.Diccionario Bíblico: "Patriarca"

Historia de la institución patriarcal cristiana miniatura|315x315px|Juan Crisóstomo y Gregorio Nacianceno, patriarcas de Constantinopla, icono del .

Autoridad patriarcal primitiva de hecho En los primeros siglos de la historia cristiana las palabras 'padre' (πάππας, páppas) y 'patriarca' solían utilizarse como títulos honoríficos para referir a cualquier obispo muy respetado. Gregorio Nacianceno (329-389) escribió: los viejos obispos, o mejor, los patriarcas.

En la Iglesia de los primeros tres siglos hubo dignidades eclesiásticas que ejercieron derechos y prerrogativas sobre otros obispos y diócesis. En el Imperio romano de Occidente el obispo de Roma, la capital imperial y sede apostólica, ejercía sus prerrogativas sobre un territorio indefinido e intervino en otras comunidades para ayudar a resolver conflictos.Fr. Nicholas Afanassieff: "The Primacy of Peter" Ch. 4, pgs. 126–127 (c. 1992) El papa Clemente I (papa de 88 a 99) lo hizo en la Iglesia de Corinto.Cross, F. L., ed. The Oxford Dictionary of the Christian Church. New York: Oxford University Press. 2005, article Clement of Rome, St A principios del Ignacio de Antioquía habló de la Iglesia de Roma como presidenta de la región de los romanos y a finales de ese siglo, el papa Víctor I amenazó con excomulgar a los obispos orientales que continuaron celebrando la Pascua el 14 de Nisan y no el domingo siguiente.Eusebius Pamphilius: Church History, Life of Constantine, Oration in Praise of Constantine, Ch. XXIV

Dos obispos orientales, los de Alejandría y Antioquía, ejercían de hecho autoridad sobre vastos territorios. La ciudad de Alejandría, debido a su importancia urbana y geográfica y sus orígenes importantes como sede apostólica, pronto se convirtió en uno de los principales centros de difusión del cristianismo, con un gran peso en la dirección de las primeras comunidades cristianas. A mediados del , Heraclas de Alejandría (el primero de esta sede en usar el título de papa) ejerció su poder como archimetropolitano al deponer y reemplazar al obispo de Thmuis. En un sínodo celebrado en Alejandría en 318 el obispo se convirtió en el jefe reconocido de todos los obispos y metropolitanos de Egipto. Otra sede apostólica fue Antioquía, ciudad principal y capital de la provincia romana de Siria y la cuarta ciudad más grande del Imperio romano. Diocleciano en 297 estableció la diócesis civil de Oriente con capital en Antioquía. Los primeros registros del ejercicio de la autoridad por parte del obispo de Antioquía fuera de su propia provincia de Siria datan de fines del , cuando Serapión de Antioquía intervino en Rhosus, una ciudad de Cilicia, y también consagró al tercer obispo de Edesa, fuera del Imperio romano. La autoridad espiritual del obispo de Antioquía era aceptada en las provincias que recibieron sus misioneros evangelizadores, como Cilicia, Mesopotamia, Siria, Palestina y Chipre. Los obispos que participaron en los concilios celebrados en Antioquía a mediados del llegaron no solo de Siria, sino también de Palestina, Arabia y el este de Asia Menor.

Autoridad patriarcal basada en los primeros concilios ecuménicos El Concilio de Nicea I en 325 aprobó la ya existente de hecho organización eclesiástica según la cual el obispo de la capital de una provincia romana (el obispo metropolitano) tenía cierta autoridad sobre los otros obispos de la provincia (sufragáneos), utilizando por primera vez en su canon 6 el nombre metropolitano. Además aprobó como una costumbre antigua en ese mismo canon 6 la tradición según la cual los obispos de Roma, Alejandría (en Egipto, Libia y Pentápolis) y Antioquía (sobre otras provincias) tenían cierta autoridad sobre más de una provincia. Estableció además el orden de primacía de honor con Antioquía en el tercer lugar, después de Roma y Alejandría y otorgó un honor especial a la sede de Jerusalén.Concilio de Nicea, Nicea (325)

El Concilio de Constantinopla I en 381 reconoció a los metropolitanos de Roma, Alejandría y Antioquía poderes de inspección sobre los metropolitanatos adyacentes. También decidió en el canon 3 que el obispo de la nueva capital imperial (Constantinopla) «tendría primacía de honor, después del obispo de Roma, puesto que Constantinopla es la Nueva Roma», dándole un rango superior a los de Alejandría y Antioquía, pero sin atribuirle jurisdicción sobre una diócesis civil. Esto fue rechazado por el papa Dámaso I.

En el Concilio de Calcedonia en 451 a la sede de Jerusalén se le dio autoridad sobre las tres provincias romanas de Palestina.Karen Rae Keck, "St. Juvenal of Jerusalem" en The Saint Pachomius LibraryPhilip Schaff, "Excursus on the Rise of the Patriarchate of Jerusalem" en The Seven Ecumenical Councils Se dispuso también en su canon 28 que el obispo de Nueva Roma (Constantinopla) gozara de los mismos privilegios que el obispo de la Antigua Roma y por esa razón los metropolitanos de Ponto, de Asia y de Tracia, así como los obispos de países bárbaros debían ser ordenados por el obispo de Constantinopla.Francisco Javier Lomas Salmonte, Pedro López Barja de Quiroga, Historia de Roma (Edictiones AKAL 2004), p. 544 Sin embargo, la decisión del canon 28 fue tomada en ausencia de los legados del papa y rechazada por este. Pío XII, CARTA ENCÍCLICA SEMPITERNUS REX CHRISTUS.

Desde entonces las sedes de Roma, Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén fueron referidas como patriarcados, y aunque el título no lo llevaran todavía formalmente, fue reservándose su uso poco a poco para ellas.Erwin Fahlbusch, The Encyclopedia of Christianity, vol. 4, p. 88 (Eerdmans 2005)Everett Ferguson, Encyclopedia of Early Christianity (Routledge 2013 ISBN 9781136611575), art. "Patriarch" La primera mención explícita del título de patriarca apareció por primera vez referida al papa León I el Magno (papa de 440 a 461) en una carta del emperador Teodosio II. Los obispos de la jurisdicción bizantina lo aplicaron también para referirse al obispo de Constantinopla, Acacio (471-488).Catholic Encyclopedia. Patriarch and Patriarchate Se pretendió entonces que las cinco sedes constituyeran en lo que se conoció posteriormente como la Pentarquía, idea que se puede encontrar por primera vez en forma sólidamente expresada en las leyes del emperador Justiniano I (527–565), especialmente en su Novella 113 de 531.The Oxford Dictionary of the Christian Church, s.v. patriarch (ecclesiastical) Aunque Justiniano llamó patriarcas a los obispos de las 5 sedes, el término no les era exclusivo y aún en los siglos y los obispos francos Celidonio de Besançon y Nizacio de Lyon fueron llamados patriarcas en sentido honorífico.Acta SS., Febrero, III, 742; Gregorio de Tours, "Hist. Francorum", V, xx Durante estos primeros siglos, el nombre aparece generalmente junto con arzobispo, como en el Código de Justiniano.

Con el fin del Imperio romano de Occidente el 4 de septiembre de 476, Roma quedó fuera del control imperial y el patriarca de Constantinopla pasó a ser referido como patriarca ecuménico, tal como fue usado en un concilio oriental en 536 y se oficializó en otro en 587. Esto llevó a una ruptura temporal de la comunión con Roma. El concepto de la pentarquía, sin embargo, no fue aceptado por el papa de Roma, pues ya en 446 el papa León I había reclamado expresamente autoridad sobre toda la Iglesia, y hasta varios siglos después ningún papa aceptó la legitimidad de los patriarcas de Constantinopla y de Jerusalén. La pentarquía, aunque sostenida hasta hoy como cierta por la Iglesia ortodoxa, es rechazada sin embargo por las Iglesias ortodoxas orientales (que fueron dejadas afuera y se aferran a las 3 sedes mencionadas en Nicea) y nunca aceptada por la Iglesia católica en el sentido ortodoxo de 5 sedes autocéfalas.

Mucho más tarde, el emperador Justiniano II convocó en 692 a un concilio (llamado Concilio Quinisexto o Concilio Trullano II) en el palacio imperial de Constantinopla, sin representaciones de Occidente ni delegados papales, en el que se adoptó como oficial la teoría de la pentarquía y se les reconoció el orden de precedencia. Los patriarcados, sin embargo, no tenían todavía el poder soberano que tienen en la Iglesia ortodoxa actual. El título de patriarca de Occidente, aunque usado en el Oriente, no fue aplicado en el Occidente hasta que lo empleó el papa Teodoro I en 642, pero se hizo obsoleto y prácticamente no lo utilizaron otros papas.

El título de patriarca se volvió oficial gradualmente a partir de los siglos y y luego se volvió costumbre extender el título a todos lo obispos que gobernaron cada sede patriarcal. En 911 el metropolitano búlgaro de Preslav se declaró patriarca, lo cual fue rechazado por el patriarca de Constantinopla hasta un tratado en 927, pero fue abolido en 971. En 976 otro patriarcado búlgaro fue establecido en resistencia en Ohrid, pero en 1018 fue abolido y reemplazado por una arquidiócesis autocéfala que perdió su naturaleza búlgara y pasó a ser de carácter griego.

Los patriarcas orientales tras el Cisma de Oriente La cuestión de la cláusula Filioque llevó a la ruptura definitiva de la relación de la Iglesia de Roma con los patriarcados imperiales orientales en el Gran Cisma de 1054. Estos 4 patriarcados se constituyeron desde entonces en la Iglesia ortodoxa.

Por una parte, el papa de Roma, con toda su feligresía, quedó fuera de la organización eclesial griega, y, por otra, la pérdida de territorios a manos de los musulmanes, hicieron que el peso de los patriarcados de Jerusalén, Alejandría y Antioquía fuera menor, y el de Constantinopla adquiera definitivamente el gobierno efectivo de la Iglesia imperial de Oriente, adquiriendo pleno significado el apelativo de patriarca ecuménico, que usó desde el Concilio de Calcedonia.

En 1234 el exiliado patriarca de Constantinopla reconoció la autocefalía de la Iglesia búlgara y pocos años después la reconoció como patriarcado.