thumb|300px|Un EF-18 Hornet, versión española del caza polivalente estadounidense F/A-18 Hornet, que fue el ganador del concurso del Ejército del Aire español para la adquisición de un nuevo caza de cuarta generación. El Programa FACA (Futuro Avión de Caza y Ataque) fue un programa emprendido por el Ministerio de Defensa español para adquirir un caza de cuarta generación para el Ejército del Aire español, el modelo elegido fue el cazabombardero estadounidense McDonnell Douglas F/A-18 Hornet que recibió la designación EF-18 Hornet para su exportación a España. Este programa fue durante varios años la inversión más grande realizada por el Ministerio de Defensa y un gesto del nuevo poder democrático hacia el poder militar.
Un Ejército obsoleto
Durante la dictadura del general Francisco Franco, las Fuerzas Armadas españolas contaban con muy pocos adelantos en materia de armamento y equipos. Tanto es así que durante la guerra de Ifni y Sahara, y luego del Sáhara, el Ejército del Aire tuvo que utilizar aviones He 111 y más tarde Hispano Aviación HA-200 Saeta, que no era otra cosa que un entrenador y no un caza bombardero,Varios, Hispano Aviación HA-200 Saeta, nº 286 de Avión Revue, Motor Press Ibérica, Madrid, abril de 2006 porque Estados Unidos no permitió emplear sus T-33 y F-86 en conflictos coloniales.Varios, Del Mirage III al Eurofighter en España, nº 287 de Avión Revue, Motor Press Ibérica, Madrid, mayo de 2006
A finales de los años setenta, España contaba en su fuerza aérea con aviones viejos o de segunda mano, como el antes citado Saeta, el F-4 Phantom de la guerra de Vietnam, el F-5 Freedom Fighter, y los modelos franceses Mirage III y Mirage F1. Este último era realmente el único moderno, teniendo los demás 10 o más años.
La negativa de Estados Unidos a que los Sabre y T33 se utilizaran en los conflictos de Sidi Ifni y posteriormente el de Sahara tenía razones diplomáticas basadas en la larga tradición de amistad y alianza entre Marruecos y EUA. En la II Guerra Mundial prestó un decidido apoyo al desembarco Torch aliado acogiendo a las tropas de los generales Patton y Omar Bradley, y en Washington existe un poderoso lobby pro marroquí desde siempre que magnifica los lazos de amistad entre ambos países.
En consecuencia Estados Unidos vetó el empleo de reactores en los conflictos mencionados ya que detrás había intereses marroquíes expansivos, algo que la dictadura franquista jamás se preocupó de explicar a sus ciudadanos: hubiera tenido que decir que España era aliada de Estados Unidos, pero Estados Unidos era más aliada de Marruecos y Marruecos no era aliado de España. Sin embargo Estados Unidos, como compensación, sí permitió el empleo por España de sus aparatos T-6 Texan que sustituyeron a los Hispano Aviación HA-1112 (fabricados a partir del diseño del Messerschmitt Bf 109 llegado a España con la Legión Cóndor) que sufrieron accidentes en las condiciones del desierto y no estaban adaptados a la lucha antiguerrilla (demasiado rápidos en ataque al suelo y vuelo rasante lo que dificultaba la puntería) Estados Unidos tampoco se opuso a que España y Francia se aliaran para desarrollar la Operation Ecouvillon que definitivamente limpió el territorio de Ifni de irregulares marroquíes)
El Saeta ni era viejo ni de segunda mano, sino de producción propia hispana como el mencionado Buchón y el CASA 2111 (variación de CASA del Heinkel 111 con motor británico) y fue usado durante el clima prebélico del Sáhara español hasta la retirada de 1975, por las mismas razones de veto de Estados Unidos que en el caso de Ifni. Fue esta interferencia constante de Estados Unidos lo que llevó a la adquisición de los Mirage III y F1, para que su uso no dependiera de vetos diplomáticos.
El Northrop F-5 tampoco era de segunda mano pues se fabricó en España bajo licencia. Su rol en la fuerza área era de interceptador, de hecho su diseño original estadounidense tuvo este propósito: un aparato que, ante la alarma de invasión de espacio aéreo propio, fuera capaz de ponerse en el aire rápidamente, 'trepar' hasta el objetivo e interceptarlo mediante misiles del tipo fire and forget (dispara y olvida). Para este propósito no se necesita una gran sofisticación ni maniobrabilidad pues el aparato actúa como un vector que coloca el misil en posición de alcanzar el objetivo y después regresa a base sin realmente entrar en una lucha de avión contra avión. Este desempeño del F5 fue heredado por el Mirage F1.
En cuanto al Phantom sí puede decirse que no aportaba ningún provecho para España pues era capaz de mucho más de lo que la nación precisaba. En Estados Unidos se utilizó sobre todo como avión basado en portaaviones y de gran radio de acción apto para todo tipo de misiones: caza, ataque al suelo, interceptación, apoyo marítimo, armamento aire aire, aire tierra, aire superficie, etc., pero España ni poseía portaaeronaves ni necesitaba aparatos tan completos ni con tan largo recorrido. La doctrina de Defensa española siempre daba por supuesto que una hipotética amenaza a la soberanía vendría del Magreb antes que de Portugal, Gran Bretaña, Francia o Italia, por tanto era preferible priorizar la defensa del eje Canarias / Estrecho / Ceuta y Melilla antes que (por ejemplo) destinar un gran presupuesto para dotarse de aparatos capaces de bombardear Lisboa, París o Londres con napalm, o proteger un desembarco en la isla de Córcega.
Los orígenes del Programa FACA En 1978 comenzaron los estudios para encontrar un caza que sustituyera en los años 90 a los antes citados Mirage III, F-5 y F-4 Phanthom que tendrían 20 años o más de antigüedad y, por lo tanto, fuera de su vida activa.
Se formó una comisión integrada, entre otros, por pilotos con miles de horas de vuelo para evaluar los posibles aviones candidatos:
AviónFabricante200px200pxF-5E Tiger II Northrop200px200pxF-14 Tomcat Grumman200px200pxF-15 Eagle McDonnell Douglas200px200pxF-16 Fighting Falcon Lockheed Martin200px200pxF-18A y F-18L Hornet McDonnell Douglas200px200pxMirage 2000 Dassault200px200pxPanavia Tornado Panavia Aircraft GmbH
Los candidatos para la selección fueron varios porque el Ejército del Aire no tuvo ninguna restricción inicial para elegir, por primera vez en décadas. La comisión visitó a distintas fuerzas aéreas, probó los aviones y finalmente sacó una lista de finalista. Hay que decir que en esta ocasión España, por primera vez no tuvo ninguna traba política por haber sido una dictadura, como en décadas anteriores, y pudo elegir con total libertad.Ángel Viñas, En las garras del Águila, Crítica, Barcelona, 2003, ISBN 84-8432-477-X
La intención era comprar 144 aparatos, cuando del Mirage III se habían comprado sólo 24S. M. Huertas, Leyenda francesa, Avión Revue, Motor Press Ibérica, Madrid, octubre de 1996 y del Mirage F-1 se adquirieron 73 unidades.
Tras todos los estudios y pruebas, el F-5E se desechó por estar debajo de las expectativas, el Tornado por falta de polivalencia, el F-14 y F-15 por la razón anterior más su elevado precio, y el Mirage 2000, igualmente por su falta de polivalencia y además por tener ya aviones franceses, puesto que el Ejército del Aire prefería diversificar la procedencia de su material.Portierramaryaire > F-18 Hornet español (C.15) Así pues, los aviones finalistas fueron los siguientes:
PROGRAMA FACA: Notas de un testigo
Fuente de origen: Revista de Aeronáutica y Astronáutica (RAA, Revista Oficial del Ejército del Aire) núm. 525 de septiembre de 1984.
En el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y los EE. UU. de Norteamérica se acordaba ”El Gobierno de los EE. UU. está de acuerdo en esforzarse al máximo para facilitar la adquisición por el gobierno de España de cuatro escuadrones (de 16 aviones cada uno) de aviones de caza ligero F-16 u otros de características similares”. Con el fin de explorar las alternativas de sistemas de armas disponibles, el Jefe de Estado Mayor del Aire (JEMA), nombró al Tcol. Almodóvar como presidente de una comisión que se encargaría de evaluar los sistemas de armas de acuerdo con la Directiva emitida el 7/2/1978. Nacía así el Programa FACA (Futuro Avión de Combate y Ataque). La comisión FACA estableció la siguiente metodología: una primera selección de sistemas que cumpliesen los requisitos operativo/logístico mínimos y una segunda fase (Lista reducida) que se estudiase en profundidad los sistemas bajo los aspectos de coste/eficacia, Coste de ciclo de vida y contrapartidas industriales. Como estamos dentro del marco del Tratado de cooperación, los sistemas tenían que ser norteamericanos y su número inicial se estableció en 144. Los aviones preseleccionados fueron el: F5E, F14, F15, F16, F18A y F18L. Después de una extensa evaluación la comisión redujo la lista al F16, F18A yF18L (22 de diciembre de 1978). Poco después la Comisión FACA recibió la orden de evaluar el Mirage 2000. Siguiendo la misma metodología, se procedió a d evaluaciones en tierra y vuelo y se concluyó que este sistema no cumplía los requisitos del FACA. El Estado Mayor del Aire (EMA), envió a los finalistas el documento de petición extensa de datos Operativos, logísticos y de Ciclo de Vida y la DGAM (Dirección General de Armamento y Material) el relativo a las compensaciones y cooperación industrial (verano de 1979). El número de aviones se redujo a 96 y el F18L se cayó de la lista. Finalmente, el 31 de julio de 1982 se emitieron los informes finales y el 23 de julio de 1982 el consejo de ministros autorizaba la compra de 84 F18A. En diciembre de ese año el gobierno autoriza al JEMA la firma del documento de compromiso de compra (LOI, Letter of Intention) al gobierno de los EE. UU. y ordena la evaluación del Panavia TORNADO. La comisión FACA procedió a la evaluación de este sistema emitiendo su informe final el 4 de mayo de ese año. Por último, el gobierno autorizó la firma del documento, al gobierno de los EE. UU., de adquisición de 72 sistemas F18A que el JEMA materializó el 31 de mayo de 1983. El Programa FACA daba por concluido su trabajo y nacía el Programa EF18.
Otro factor que impulsó el apoyo estadounidense a que España volviera a tener aviones modernos de fabricación norteamericana fue que Argelia, entonces en la órbita de la URSS, había recibido modernos cazas soviéticos como el MiG-23 o el MiG-25, que podían poner en riesgo las bases de uso conjunto español-norteamericanas que había en España (Base Aérea de Morón, Base Aérea de Zaragoza, Base Aérea de Torrejón de Ardoz y la Base Naval de Rota). Por ese motivo, junto con la amenaza que representaba la Libia de Gadaffi, el gobierno español había ordenado ampliar la Base Aérea de Los Llanos en la provincia de Albacete.
La voz de los políticos
Mientras se realizaba el Programa en 1981, se produce el intento del golpe de Estado conocido como 23-F, que fracasa. Ante esto, los militares españoles se sienten algo avergonzados pero deseosos de demostrar su lealtad constitucional.
Al mismo tiempo cambia la tendencia del voto del centro (la UCD era quien gobernaba) hacia la izquierda moderada, dando las encuestas un gran aumento al Partido Socialista Obrero Español. La actitud que había tenido el PSOE con respecto al mundo militar en general y a la OTAN en particular, hacía sentir cierto temor a los militares sobre un posible recorte sustancial en el gasto de Defensa. Debe recordarse que uno de los eslóganes utilizados contra la entrada en la Alianza Atlántica fue "'Que nos dejen en paz". Finalmente el PSOE obtuvo una holgada mayoría absoluta bajo la promesa de cambiar la sociedad reformándola casi por completo.
Pese a lo que pudiera creerse, el programa no fue cancelado; más bien todo lo contrario, pues se presupuestó para él medio billón de pesetas tras menos de un mes desde la llegada de Felipe González al poder, siendo el programa para la adquisición de armas más importante de los realizados hasta la fecha.