El Archivo Real y General de Navarra (en euskera: Nafarroako Errege Artxibo Nagusia), también conocido como Archivo General de Navarra (AGN) y que tiene su sede en el antiguo Palacio de los Reyes, en Pamplona (Navarra), se define como:

Origen como institución Aunque sus fondos proceden fundamentalmente del Archivo Real, o de la Cancillería Real de Navarra (al menos, desde el ) y del Archivo de la Cámara de Comptos de Navarra (), la actual institución tiene su origen en el contexto de la primera guerra carlista y con el restablecimiento de la Constitución de Cádiz. Se materializó en una Real Orden de 1836 que solicita a la Diputación del Reino la gestión del Archivo de la Cámara de Comptos, institución suprimida ese año al transformarse Navarra de reino a provincia. La diputación, que «ya poseía el archivo del Reino» y el de las Cortes, se convierte en diputación provincial haciéndose cargo de todos los archivos. Así pues, la fecha de 1836 es «el año fundacional de la institución.» izquierda|128x128px|sinmarco

Clasificación o categorización singular Su amalgama de fondos actuales hace complejo el parangón con otros archivos históricos españoles, como el Archivo General de Simancas, Archivo General de Indias o Archivo General de la Corona de Aragón, al compartir también «importantes similitudes con los “archivos de reino”» y al custodiar igualmente «fondos comunes a los “archivos histórico provinciales” o incluso a los “archivos de diputación”». Para empezar porque, a diferencia del resto de archivos estatales, una gran parte de sus contenidos archivísticos son de titularidad foral, aunque también funciona como otros archivos provinciales análogos y custodia fondos generados por los organismos estatales. Como “archivo de reino” difiere de otros en su contenido por la naturaleza institucional propia que siguió a la incorporación a Castilla, manteniendo el carácter de «reino separado con derecho, instituciones y Cortes propias, y con un Consejo Real concebido como órgano supremo». Además su “archivo de diputación” también difiere del resto porque, aun naciendo en 1836 y siguiendo una trayectoria posterior análoga, conserva todo ese legado anterior del reino que remarca tal diferencia.

Denominación Desde bien entrado el se readaptó la denominación oficial de Archivo Real y General de Navarra, aunque a efectos historiográficos se mantiene el tradicional acrónimo de AGN que correspondía a la denominación anterior. En el era habitual verlo referido como Archivo Histórico Provincial, Archivo de Comptos o Archivo del Reino. Durante el , popularmente se asentó la denominación de Archivo General de Navarra (que explica el mencionado acrónimo de AGN), de uso habitual en la bibliografía, y, por último, también sencillamente Archivo de Navarra como figura en el dintel sobre su actual puerta de acceso.

miniaturadeimagen|280x280px|Recreación del Castillo de Tiebas uno de los primeros lugares donde se conservó el archivo.

Origen de sus fondos históricos

Archivo Real y Archivo de Comptos Reales Actualmente, dentro del AGN, entre los fondos documentales conservados destaca especialmente la sección de Comptos «por su antigüedad y riqueza documental». Son fondos procedentes de la Cámara de Comptos Reales pero también del Archivo Real (o Cancillería Real de Navarra) que, en algún momento indeterminado, fueron incluidos con los primeros. De estos segundos fondos, los últimos reyes privativos, CatalinaI de Foix y Juan III de Albret parte «se llevaron consigo en 1512, a punto de producirse la conquista de Navarra por Fernando el Católico». Estos fondos recalaron, primeramente, en el archivo del castillo de Pau, formando actualmente parte de la serie E de los Archivos Departamentales de los Pirineos Atlánticos. Archivo de la Cancillería Real José María Lacarra, en la introducción al tomo I del Catálogo del Archivo General Sección Comptos apuntaba:

Durante los siglos y , los reyes tenían costumbre de viajar llevando consigo los archivos —el archivo vivo— acompañados de oficiales encargados de ello. Solían expedir documentos reales en lugares diferentes por lo que la cancillería real formaba parte de la comitiva de viaje.

Entre los fondos procedentes del Archivo Real, conservados junto con el Archivo de Comptos, no se existen documentos originales anteriores al y «no es de creer que los reyes fuesen menos cuidadosos que las iglesias o monasterios por la conservación de sus documentos.»

Se conoce «que al morir Sancho el Fuerte el año 1234, el archivo principal —tal vez el único— estaba en el desaparecido castillo de Tudela». Con los reyes sucesores, TeobaldoI y TeobaldoII, «los fondos se llevaron a los castillos de Estella y Tiebas».

Archivo de Comptos Reales En contraste con el resto de reinos de la península ibérica, la Cámara de Comptos de Navarra es una institución singular en gran medida, aunque existieran otros Tribunales de Cuentas análogos. Pero este contraste languidece respecto a Francia donde se puede encontrar noticia de la existencia de cámaras de comptos a lo largo y ancho de su territorio.

La llegada de la Casa de Champaña implicó la necesidad de conocer el reino propiciando la elaboración del llamado Cartulario de Teobaldo. Y de nuevo, según informa Esteban de Garibay, el castillo de Tiebas, tras las guerra de la Navarrería en 1276, vuelve a ejercer funciones «durante largos años» de «Cámara de Comptos y Archivo del Reyno». En los Anales del Reino de Navarra, Francisco de Alesón focaliza en el rey Felipe IV de Francia el origen de la determinación de poner en el castillo de Tiebas «como lugar tan decente y seguro, las escrituras más considerables de la Cámara de Comptos y del Archivo del Reino». Pero, como apunta el historiador Juan José Martinena, que fuera director del AGN, y haciéndose eco de lo ya apuntado por Lacarra, a esta «tradición historiográfica» que presenta a Tiebas como «depósito único» hay que añadir otros dos emplazamientos donde también hay noticias de su uso con tal propósito: «uno en el castillo mayor de Estella y el otro en la torre de María Delgada, en la población de San Nicolás de Pamplona.»

Sin embargo, de forma permanente, será Carlos II de Navarra, desde el 18 de febrero de 1365, quien establezca las ordenanzas para la constitución este organismo [Cámara de Comptos], consolidando este modelo de gestión perfectamente asentado bajo el mando de los tesoreros reales. Estas ordenanzas dotaba a este tribunal fiscalizador de las cuentas del reino de personal específico y de atribuciones claramente delimitadas.miniaturadeimagen|Libro de registro de préstamos de documentos del Archivo de la Cámara de Comptos (1403-1417). Cuaderno manuscrito en romance navarro (12 folios de papel). Archivo Real y General de Navarra. Este libro evidencia un sistema de control de entradas y salidas documentales como uno de los elementos centrales del gobierno del reino de Navarra.|450x450px

Primer inventario (1328)

Martín Pérez de Cáseda, siguiendo instrucciones de Felipe de Melún, canciller del rey Felipe III de Navarra y conde de Evreux, realiza en 1328 el primer inventario del archivo real (o cancillería) y de la tesorería de Navarra abarcando documentos desde Sancho el Fuerte (1194-1234) hasta 1309 pasando por la época de reinado de la Casa de Champaña (1234-1276) y de los primeros años de reinado de la dinastía Capeta (1276-1328). Este documento fue publicado en 1900 por el entonces archivero Mariano Arigita Lasa.Véase en la

Durante los siglos siguientes, con la creación de la Cámara de Comptos como tribunal permanente (en 1365) y con sede en una casa de la antigua «rúa Mayor de la Navarrería» (actualmente la suma de las calles Mercaderes y Curia) propició la concentración en un depósito de la documentación propia de esta institución y de la cancillería real.

«…Et por esto le aya conuenido fazer ciertas espensas et missiones en mudar, portar et carrear arcas et cofres, do eran los libros, comptos, priuilegios et mandamientos de nuestra dicha Thesorería de los tiempos passados, et fecho fazer comptadores por oyr los comptos de los dichos officiales ordinarios et extraordinarios.»AGN, Comptos, caj. 18, núm. 73, IV.

miniaturadeimagen|270x270px|Arcones antiguos de hierro, con tres llaves, utilizados para preservar la documentación.

Nueva sede del Archivo de Comptos y del Archivo Real (1364) En febrero de 1365 Carlos II de Navarra reorganiza la Cámara de Comptos como un tribunal permanente dotándolo de cuatro oidores y dos clérigos para que pudieran examinar las cuentas y dándoles competencias sobre todos los oficiales reales en materia fiscal, financiera y patrimonial. La sede estaba en la rúa Mayor de la NavarreríaLa rúa Mayor de Navarrería estaba formada por la suma de las actuales calle Mercaderes y Curia. en un inmueble alquilado a Gracia de Elcarte por una renta anual de seis libras carlines. El tesorero real ya había trasladado allí un año antes el contenido. Y poco después, en una fecha indeterminada, también se traslada al mismo edificio el archivo de la Cancillería Real que se integraría con el de Comptos.

Hacia 1450 se elabora un primer índice documental donde se refleja una organización del archivo que se guardaban en diversos arconesLos documentos se hallaban, según se describe, en arcaces, forma del romance navarra cuyo sufijo, -az, indicaba un gran tamaño: «l’arcaz do está scripto de suso Castilla», «el arquaz donde están las scripturas de la merindat d’Esteilla». y cajones siguiendo un doble criterio:

Territorios (merindades): Había cajones para Pamplona, Estella, Sangüesa y Tudela (es factible considerar que era una estructura creada antes de 1411 que es la fecha de creación de la merindad de Olite); la castellanía de San Juan de Ultrapuertos tenía su cajón propio así como los reinos de Castilla y Aragón, el condado de Foix y los territorios de Bretaña y Armañac. Materias: guardaba cajones para testamentos, matrimonios, homenajes, patronatos, donaciones, etc. El 2 de septiembre de 1449 se había trasladado todo el archivo al burgo de San Cernin puesto que se hundió la casa donde estaba establecido, en la rúa de TecenderíasActual calle Ansoleaga. y se movió a la llamada torre del Rey, en la rúa de las CuchilleríasActual calle San Francisco. La trasera de esta torre daba a la actual calle Nueva. Esta torre se derribó en 1525. Esto quiere decir que estaba levantada sobre el solar actualmente ocupado por las escuelas de San Francisco construidas en 1840. donde se establecieron el 26 de enero de 1450. Aquel hundimiento debió causar la pérdida de mucha documentación y la mezcla de otra.

El Archivo durante la Edad Moderna En los albores del , al hilo de los acontecimientos, los reyes de Navarra entonces, Catalina I de Navarra y Juan III de Labrit ordenan que no sea sacado documento alguno sin permiso real directo y expreso. Ambos monarcas, en su apresurada salida hacia el norte, llevaron consigo una buena parte del archivo real que, en opinión de Lacarra, correspondería al archivo vivo que aún no se había archivado por la Cámara de Comptos. Los fondos guardados actualmente en los Archivos departamentales de los Pirineos Atlánticos serían en gran medida pertenecientes a esa mudanza real y ha permanecido a salvo de las tribulaciones vividas en Francia durante los siglos posteriores (guerras de Religión y Revolución francesa).

miniaturadeimagen|Cámara de Comptos, sede durante un tiempo del AGN.|360x360px

Nueva sede, nuevas ordenanzas, nuevos inventarios Convertida Pamplona en plaza fuerte, las necesidades de la defensa obligaron a derribar el convento franciscano situado en el campo de la Taconera cediendo el rey Carlos I la torre del Rey donde se asentaba el archivo en 1524. Este fue trasladado al edificio de la calle Ansoleaga que actualmente conocemos como sede la Cámara de Comptos donde se mantuvo hasta su extinción den 1836.