Grégory Villemin (24 de agosto de 1980 - 16 de octubre de 1984) fue un niño francés natural de Lépanges-sur-Vologne que fue asesinado a la edad de 4 años. Su cuerpo fue encontrado a 6 kilómetros de distancia en el río Vologne, cerca de Docelles. El caso es conocido como el caso Grégory (en francés: affaire Grégory) y durante décadas ha recibido una amplia cobertura mediática en Francia, donde sigue captando el interés público. El asesinato sigue sin resolverse.

Le Corbeau De septiembre de 1981 a 1983, los padres de Grégory, Jean-Marie y Christine Villemin, y los padres de Jean-Marie (abuelos de Grégory), Albert y Monique Villemin, recibieron numerosas cartas anónimas y llamadas telefónicas de un hombre amenazando con vengarse de Jean-Marie por algún delito desconocido. A este hombre le apodaron el curvo, Le Corbeau en francés, en honor a una película famosa , " Le corbeau " de Henri-Georges Clouzot (1943). miniaturadeimagen|Carta de Le Corbeau dirigida a la familia Villemin En las numerosas cartas y llamadas, se refería a Jean-Marie como el jefe, apodo que su familia e incluso gente del pueblo comenzó a utilizar cuando fue ascendido en su trabajo y comenzó a ejercer como capataz. Gracias a este aumento, la familia Villemin comienza a poder permitirse varios lujos para la época, como sofás de cuero en el salón o tener dos coches.

El acosador parece tener mucho conocimiento de la familia, llegando a llamar a familiares que solamente llevaban un mes con la línea de teléfono en casa. A veces recibían llamadas silenciosas, a veces solamente decía que “el jefe tiene que pagar”.

Denunciaron el acoso y empezaron a grabar las llamadas por recomendación de la policía, pero el acosador no se ve amedrentado y continua, mostrando que los tiene vigilados-

Asesinato thumb|El río Vologne, donde apareció el cuerpo de Grégory Villemin, a la altura de Deycimont. La madre Christine Villemin sale de trabajar el 16 de octubre de 1984 y se dirige hacia la casa de la niñera para recoger a su hijo Grégory. Al llegar, éste le pide quedarse a jugar en el patio trasero, a lo que ella accede. Tras unos quince minutos, después de entrar a la casa a realizar algunas tareas domésticas, sale para decirle a Grégory que entre a jugar, pero no lo encuentra. Decide ir a buscarlo al pueblo, sin éxito, y poco después de las 17:00, Christine Villemin denuncia a la policía la desaparición de Grégory A las 17:30, el tío de Gregory, Michel Villemin, informó a la familia de que una llamada de Le Corbeau donde le había dicho que el niño había sido secuestrado y arrojado al río Vologne. A las 21:00, el cuerpo de Grégory fue encontrado en el Vologne con las manos y los pies atados con una cuerda y un gorro de lana tirado sobre su cara.

Autopsia Tras la llamada, se ponen a buscar y encuentran el cuerpo a unos 6km de la casa de los padres de Gregory, con la misma ropa que el día anterior y atado de pies y manos. Lo primero que llama la atención es como no tiene marcas de las cuerdas. Se determina que la causa de la muerte fue un paro cardíaco poco después de entrar en contacto con el agua, un fenómeno llamado hidrocución.

Investigación criminal El 17 de octubre los Villemin recibieron una carta anónima que decía: "Me he vengado". A partir de ese momento, el desconocido autor, cuyas comunicaciones escritas y telefónicas desde 1981 indicaban que poseía un conocimiento detallado de la extensa familia Villemin, fue llamado por los medios de comunicación Le Corbeau (El Cuervo), jerga francesa para un escritor de cartas anónimas, término popularizado por la película francesa de 1943 Le Corbeau. Bernard Laroche, primo de Jean-Marie Villemin, fue implicado en el asesinato por expertos en escritura y por una declaración de la cuñada de Laroche, Murielle Bolle, y detenido el 5 de noviembre de 1984. Bolle en un principio aseguró que Laroche fue a buscarla a clase con su otro coche, no el verde que varios vecinos afirmaban haber visto; posteriormente, tras 36 horas de interrogatorio, se retractó más tarde de su testimonio, diciendo que había sido coaccionada por la policía. Laroche, que negó haber participado en el crimen o ser El Cuervo, fue liberado el 4 de febrero de 1985. Jean-Marie Villemin juró ante la prensa que mataría a Laroche.

Bernard Laroche es señalado como uno de los mayores sospechosos durante toda la investigación. El inicio de los 80 fue duro para él, la familia dicen que nunca llegó a superar la muerte de su mujer y la depresión que ello le provocó, todo mientras descubre que su padre podría no serlo ya que su madre tuvo una aventura con Albert Villemin y descubre que su hijo tiene un tumor cerebral. A ello se añade que Bernard, cuando un periodista se acerca a casa para entrevistarlo, muestra un cierto rencor hacia la familia Villemin, diciendo que le usan a su antojo, llamándole cuando necesitan ayuda para alguna chapuza pero que nunca le invitan a comer con ellos los domingos, cosas que sí hacen con otros miembros de la familia.

El 25 de marzo, expertos en caligrafía identificaron a la madre de Grégory, Christine, como la probable autora de las cartas anónimas. El 29 de marzo de 1985, Jean-Marie Villemin disparó y mató a Laroche cuando este iba a trabajar. Fue declarado culpable de asesinato y condenado a 5 años de prisión. Por el tiempo cumplido en prisión provisional a espera de juicio y una suspensión parcial de la condena, fue liberado en diciembre de 1987 después de haber cumplido dos años y medio de cárcel.

En julio de 1985, Christine Villemin fue acusada del asesinato. Embarazada en ese momento, inició una huelga de hambre que duró 11 días. Fue liberada después de que un tribunal de apelaciones citara pruebas poco sólidas y la ausencia de un motivo coherente. Christine Villemin fue absuelta de los cargos el 2 de febrero de 1993.

El caso fue reabierto en 2000 para permitir la prueba de ADN en un sello usado para enviar una de las cartas anónimas, pero las pruebas no fueron concluyentes. En diciembre de 2008, tras una solicitud de los Villemin, un juez ordenó la reapertura del caso para permitir la prueba de ADN de la cuerda usada para atar a Grégory, las cartas y otras pruebas. Esta prueba no fue concluyente. Otras pruebas de ADN en abril de 2013 en la ropa y zapatos de Grégory tampoco fueron concluyentes.

El 14 de junio de 2017, sobre la base de nuevas pruebas, se detuvo a tres personas: la tía y el tío abuelo de Grégory, así como una tía, la viuda de Michel, que murió en 2010. La tía fue puesta en libertad, mientras que la tía y el tío abuelo invocaron su derecho a guardar silencio. Muriel Bolle también fue arrestada y estuvo detenida durante 36 días antes de ser puesta en libertad, al igual que los demás detenidos. El 11 de julio de 2017, el magistrado encargado de la primera investigación, Jean-Michel Lambert, se suicidó, citando en una carta de despedida a un periódico local la creciente presión resultante de la reapertura del caso.

En 2018, Murielle Bolle escribió un libro sobre su participación en el caso, Briser le silence (Romper el silencio). En el libro, Bolle mantuvo su inocencia y la de Bernard Laroche y culpó a la policía por coaccionarla para que lo implicara. En junio de 2017, el primo de Bolle, Patrick Faivre, dijo a la policía que la familia de Bolle había abusado físicamente de ella en 1984 para hacerla retractarse de su testimonio inicial contra Bernard Laroche. En su libro, Bolle acusó a Faivre de mentir sobre la razón por la que se retractó de su declaración inicial. En junio de 2019, fue acusada de difamación agravada después de que Faivre presentara una denuncia ante la policía.

Jacqueline Thuriot, esposa de Jacob, la tía abuela octogenaria del niño, quien es objeto de importantes sospechas y podría ser una de las víctimas, está siendo interrogada de nuevo con miras a su procesamiento en junio de 2025.

Referencias

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