Se llama piscinas a unos depósitos de agua que antiguamente se colocaban en las iglesias o catedrales.
Las piscinas eran recipientes o cubetas destinadas a realizar las abluciones. Encontramos piscinas adosadas a los pilares en las iglesias góticas del o encuadradas en arcaturas que, sobre todo en el , fueron objeto de rica exornación.
Piscinas dobles Las piscinas de doble cubeta servían para hacer las abluciones tras la eucaristía, una para el cáliz y la otra para las manos del celebrante.
Otras piscinas según Viollet-le-Duc
Otras
Categoría:Arquitectura religiosa
Categoría:Recipientes para líquidos