El activismo contra la violencia de género en México está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas, que desde 2019 convoca a 16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres. El activismo feminista en México ha tenido cambios sustanciales para garantizar una vida libre de violencia para las mujeres. Por ejemplo en 1991 impulsaron una serie de reformas al Código Penal que facilitaban la identificación, denuncia y penalización de los delitos sexuales. El presionar a las autoridades ha logrado que se abran carpetas de investigación, como el caso de Yesenia Zamudio, que se reactiven alertas de género y que se creen los mecanismos e institucionales pertinentes para reducir la violencia contra las mujeres.
Frente a la violencia de género existen diversos esfuerzos feministas de activismo que buscan visibilizar y denunciar la violencia; crear memoria sobre los casos de violencia de género.
Orígenes del activismo feminista en contra de la violencia De acuerdo con la historiadora Gabriela Cano, a principios de los años setenta el feminismo volvió a cobrar fuerza en México. Las activistas, muchas de ellas habían participado en el movimiento estudiantil del 68, seguían los desarrollos políticos y teóricos del feminismo estadounidense que fue muy influyente en el feminismo mexicano. Estas activistas, a diferencia de las primeras feministas que pedían la igualdad jurídica, se concentraban en las limitaciones para garantizar la igualdad, sobre todo la discriminación que vivían las mujeres en el ámbito público y privado. En su mayoría, se trataban de mujeres de estratos medios, con educación universitaria, vinculadas a organizaciones políticas de corte marxista o de izquierda.
Un evento importante fue el “contracongreso” que organizaron las mujeres en paralelo a la Conferencia Mundial de la Mujer al considerar que ésta mantenía una política gobiernista. La importancia del congreso recae en la formación de estructuras organizativas de las feministas, a pesar de la poca cobertura que tuvo.
En 1976 se formó la Coalición de Mujeres que estableció 3 líneas para el feminismo mexicano: la maternidad voluntaria, la lucha en contra de la violencia sexual y la reivindicación de la libre expresión sexual.
El activismo feminista en contra de la violencia sexual luchó por que la violación y el hostigamiento sexual fueran considerados como abusos de poder y no manifestaciones naturales de la sexualidad masculina. En 1977 se creó el primer Centro de Apoyo a Mujeres violadas por un colectivo feminista y la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal estableció la Agencia Especializada en Delitos sexuales. En 1991 se incorporó al Código Penal una serie de reformas que facilitaban la identificación, denuncia y penalización de los delitos sexuales.
El feminismo popular tuvo su auge entre 1980 y 1987 en el que se efectuaron diez encuentros nacionales y sectoriales. El movimiento que inició buscando obtener servicios urbanos adquirió tintes feministas.
El activismo feminista en contra de la violencia en las universidades La académica Daniela Cerva Cerna analizó los movimientos feministas al interior de las universidades. Ella detectó dos ejes en los que ha tenido logros el feminismo. El primero, de larga cronología, tiene que ver con la producción de conocimiento en los estudios de género; el segundo, más reciente, se refiere a las acciones llevadas a cabo para garantizar la igualdad de género en la universidad. Ambos ejes han tenido logros como la conformación de los protocolos de atención contra la violencia de género en las universidades que además reduce la violencia institucional en la que se incluían actos u omisiones de las autoridades.
La mayoría de los grupos feministas universitarios se han agrupado como colectivas para enfrentar los altos niveles de violencia que experimentan las mujeres en México y, en algunos casos, el fracaso de los esfuerzos por garantizar la seguridad al interior de las universidades. El uso de las redes sociales para su organización y comunicación ha sido fundamental y característico porque además les permite hablar en primera persona.
Entre los parteaguas del activismo feminista mexicano contra la violencia está la movilización del 24 de abril de 2016 convocada con la consigna #24A. Esta movilización fue en contra del piropo y el acoso en las calles, el hostigamiento y la violencia en las universidades y el lugar de trabajo. En paralelo, en redes sociales se posicionaron los hashtags: #miprimeracoso, #vivasnosqueremos #niunamenos. En 2019 se convocó al movimiento #MeToo con el que alumnas difundieron testimonios de abuso y acoso de los que fueron víctimas. De estos esfuerzos surge “Acoso en la U”; originalmente un blog que ahora funciona como plataforma que expone las denuncias de agresiones sexuales en las universidades y ha impulsado la implementación de protocolos para atender la violencia de género en universidades; esta plataforma convocó el 23 de mayo de 2019, día internacional de las estudiantes, a una manifestación nacional contra el acoso universitario que se llevó a cabo en: Nuevo León, Ciudad de México, Jalisco, Estado de México, Tabasco, Puebla, Yucatán, Chiapas, Guanajuato, Querétaro y Sinaloa.
Ni una menos El movimiento NiUnaMenos se originó en Argentina en 2015 a través de las redes sociales. Vanina Escales, comunicadora y activista propuso “Ni una menos” para hacer un llamado a una maratón de lectura el 26 de marzo de 2015 y, posteriormente, se hizo un llamado a una movilización el 3 de junio de 2015. La frase hace referencia a un poema de 1995 de la mexicana Susana Chávez, víctima de feminicidio.
El objetivo era generar un cambio cultural para erradicar la violencia hacia las mujeres e implementar en su totalidad la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.
Entre los logros que tuvo en Argentina, además de visibilizar el problema de violencia de género, se crearon la Unidad de Registro, Sistematización y Seguimiento de Feminicidios, se puso en marcha la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las mujeres entre otros.
MeToo México El movimiento MeToo fue creado por Tarana Burke en 2006 en Estados Unidos con el objetivo de atender a mujeres jóvenes que había sufrido alguna forma de violencia sexual en comunidades marginadas. Sin embargo, adquirió fuerza a partir de las denuncias realizadas en Hollywood en contra del producto Harvey Weinstein en 2017.
En México también fue impulsado por mujeres del medio del espectáculo. En entrevista con Radio Fórmula, Karla Souza denunció haber sufrido acoso en los primeros años de su carrera. Otras actrices como Kate del Castillo, Alejandra Ávalos y Dulce María sostuvieron que Televisa invitaba a sus actrices a cenas para tener relaciones sexuales con publicistas, además de promocionarlas a través de un catálogo entre sus ejecutivos.
En noviembre de 2017, 76 standuperas mexicanas firmaron la carta #Yaestuvo del hostigamiento y abuso sexual en el gremio de la comedia.
En 2019, el MeToo dejó de ser un movimiento de famosas y se tradujo en grandes manifestaciones y protestas en la vía pública y en redes sociales.
Un año después, Carmen Aristegui presentó entrevistas de figuras del espectáculo y el deporte denunciando acoso sexual y psicológico.
MeToo escritores El 22 de marzo de 2019, Ana G. González publicó en su cuenta de Twitter que el escritor Herson Barona golpeó, manipuló, embarazó y amenazó a más de diez mujeres. Al día siguiente se creó el #Metooescritoresmexicanos para denunciar a escritores, en total fueron 134 denunciados, ocho de ellos, por más de cinco personas.
Al MeToo de escritores siguió el #MeTooperiodistasmexicanos que en cinco días recibió 120 denuncias en contra de reporteros, fotógrafos, editores y columnistas de medios mexicanos, de estos 119 son hombres.
Entre otros grupos mexicanos de MeToo están: MeTooCineMx, MeTooPeriodista, MeTooCreativos, MeToomusicamx, MeTooFotografos, metooartesmx, MeTooEmpresario, MeTooTechmx, MeTooAbogadosMx, MeTooMedicina, MeTooActivista1, Metootuiteros, metooteatromx, MeTooAcademicos, MeTooPoliticos.
Protestas y marchas de la Ciudad de México contra la violencia de género.
Marcha del 24 de abril | 24A La marcha del 24 de abril de 2016 fue, en su momento, la protesta más numerosa en contra de la violencia machista en México. A partir de esta protesta, el movimiento feminista en México ha ganado fuerza y, las marchas son cada vez más grandes.
La protesta se inició en Ecatepec, municipio con el índice de feminicidios más alto del país, en donde se dieron cita 10, 000 mujeres para pedir un fin al machismo y la violencia de género. Las manifestantes terminaron en el monumento de la Victoria Alada y el Monumento a la Revolución. En paralelo, se convocaron a marchas en Ciudad Juárez, Guadalajara y Veracruz, además de otras pequeñas movilizaciones en otras 27 ciudades.
Se convocó a la manifestación a través del hashtag #VivasNosQueremos que fue tendencia a lo largo del día. Entre las consignas que clamaban las mujeres estaban: “Ni una más, ni una más, ni una asesinada más”. La protesta se organizó después de que la ONU estableciera que cada 24 horas seis mujeres son asesinadas en México, de ahí el hashtag #24A y el caso de Los Porkys en el que 4 jóvenes abusaron sexualmente de una menor.
Marcha del 8 de marzo de 2017 Durante el Día Internacional de la Mujer se dieron cita mujeres en diversas ciudades de México. El lema principal de la movilización fue “Vivas se las llevaron, vivas las queremos”; lema que hasta la fecha se mantiene en las protestas. En Cancún las mujeres portaron cruces rojas con el nombre de treinta mujeres víctimas de feminicidio con las que se manifestaron en el monumento a la madre. En Veracruz protestaron vestidas de negro y con flores blancas frente al aumento de feminicidios.
Marcha del 5 de mayo de 2017 | Marcha por Lesvy Centenares de mujeres, activistas, estudiantes, académicas, ciudadanas y ciudadanos organizaron una marcha en Ciudad Universitaria de la UNAM para exigir justicia por el caso de Lesvy Berlín quien murió asesinada en las instalaciones de la universidad. Las manifestantes partieron de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y se dirigieron a la Facultad de Ingeniería donde fue descubierto el cuerpo de Lesvy.
Entre los actos que se llevaron a cabo fue una lectura de poesía y el posicionamiento en redes sociales del hashtag #SiMeMatan para protestar por el tratamiento en redes que había hecho la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México del caso de Lesvy Berlín.
Marcha del 17 de septiembre de 2017 | Marcha por Mara El 17 de septiembre se convocó a marchas en Ciudad de México, León, Torreón, Puebla y Guadalajara por el caso de Mara Castilla quien fue asesinada después de abordar un taxi de la compañía de Cabify en Puebla. El movimiento estuvo acompañado de los hashtags: #JusticiaParaMara, #NiUnaMenos y #TodasSomosMara.
En Puebla la protesta buscó la reactivación de la Alerta de género.
Entre los lemas que se corearon estuvieron: “Vivas y libres nos queremos, ¡dejen de matarnos!”, “No falleció, la asesinaron”, “Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”.
Antimonumenta 8 de marzo de 2019 La práctica de colocar anti-monumentos para generar memoria sobre sucesos históricos que no deberían existir es una práctica común. El 8 de marzo de 2019, mientras las mujeres marchaban, se colocó una antimonumenta frente al palacio de Bellas Artes con el propósito de crear un símbolo de memoria colectiva sobre las víctimas de feminicidio en México. También es un punto de reunión para los colectivos de búsqueda en donde se leen testimonios y textos feministas.
Marcha del 12 y 16 de agosto de 2019