Julio Cabrera (Córdoba, Argentina, 1944) es un filósofo argentino.

Es profesor jubilado del Departamento de Filosofía de la Universidad de Brasilia, que dirigió. Enseñó anteriormente en Argentina, en la Universidad Nacional de Córdoba y en la Universidad de Belgrano, y en Brasil, en la Universidad Federal de Santa María, Universidade Federal do Rio Grande do Sul y Universidad de Brasilia. Es más conocido por sus trabajos sobre ética negativa y cine y filosofía; otras áreas de la filosofía con las que trabaja con la filosofía del lenguaje y de la lógica y filosofía latino-americana. Entrevista al Dr. Julio Cabrera, Serie Entrevistas, Fundación Dr. Jaime Roca, 2014. Sem grandes intuiçoes, nao há grande filosofia, Instituto Humanitas Unisinos, ediçao 379, 07 novembro 2011. Biogram na Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico. J. Cabrera, Apátrida. Actualmente vive en Brasil.

Ética negativa En su libro Crítica de la Moral Afirmativa: una reflexión sobre nacimiento, muerte y valor de la vida,J. Cabrera, Crítica de la moral afirmativa: Una reflexión sobre nacimiento, muerte y valor de la vida, Barcelona: Gedisa, 1996 (segunda edición en 2014). Julio Cabrera presenta una teoría sobre el valor de la vida humana, que es, para Cabrera, “estructuralmente negativa”, en la medida en que existen componentes de la vida que son constitutivos, inevitables y adversos. Entre los principales, Cabrera menciona la pérdida, la escasez, el dolor, los conflictos, la fragilidad, la enfermedad, el desánimo y la muerte. De acuerdo con Cabrera, éstas forman la estructura básica de la vida humana, que él analiza mediante lo que denomina una fenomenología naturalizada, utilizando libremente pensadores como Martin Heidegger, Arthur Schopenhauer y Friedrich Nietzsche. Cabrera considera su obra ética como una tentativa de poner a Heidegger y Schopenhauer en contacto, introduciendo un juicio determinante del valor del Ser dentro de la analítica existencial del Dasein, y, contra Nietzsche, poniendo a la moral por encima de la vida.

Cabrera desarrolla una teoría ética, la ética negativa, que surge de este análisis fenomenológico. Argumenta que ha habido un prejuicio injustificado en la ética contra el no-ser, una visión que él denomina “afirmativismo”. Como las perspectivas afirmativas consideran el ser como algo bueno, ven como malas a todas las cosas que amenazan esa hegemonía del ser; cosas como la abstención de procrear y el suicidio. Cabrera critica a las éticas afirmativas por preguntar tan sólo cómo se debe vivir éticamente sin nunca hacer la pregunta radical de si es ético vivir, si se debe o no vivir. Argumenta que, debido a la negatividad estructural del ser, existe una desclasificación ética estructural de los seres humanos, debido a su imposibilidad de vivir sin perjudicar o manipular otros humanos. No perjudicar y no manipular a los otros es lo que Cabrera llama “articulación ética fundamental” (AEF). La AEF es violada por nuestra estructural “inhabilitación” moral, producto de los malestares mundanos, especialmente el dolor y el desánimo, impuestos a los humanos en el nacimiento y que los impide de actuar éticamente. Cabrera sostiene que una “moralidad afirmativa” es una auto-contradicción, porque ella concebiría una vida humana que puede desarrollarse sin perjudicar ni manipular a nadie. Por eso, Cabrera piensa que las sociedades afirmativas en las que vivimos, a través de maniobras políticas, necesitan de la suspensión de la AEF para poder funcionar.

Como respuesta a la estructura negativa del Ser, Cabrera desarrolla una ética negativa agudamente consciente de la naturaleza moralmente desclasificada del Ser. Cabrera piensa que los niños son usualmente vistos como objetos estéticos, no generados para su propio bien, sino para el bien de sus genitores, lanzados en una existencia estructuralmente negativa a través del acto procreador. La procreación es, Cabrera argumenta, un acto supremo de manipulación, un prejuicio de otro humano y una violación de su autonomía. Sostiene que la aplicación consistente de los conceptos éticos usuales en la mayoría de las sociedades afirmativas – tales como deber, virtud y respeto – debe desembocar en el antinatalismo. Cabrera también sostiene que un ser humano que adopte la ética negativa no solamente se abstiene de procrear, sino que también asume una completa disponibilidad para una muerte ética, mediante la suspensión de sus proyectos personales en beneficio de una lucha política,J. Cabrera, Políticas negativas y ética de la libertación. ¿Es posible ser um pessimista revolucionário? (Mi encuentro con Enrique Dussel), em: Análisis y existencia: pensamiento en travesía, Córdoba: Ediciones del Copista, 2010. o bien por un suicidio altruista cuando éste se presenta como el curso menos inmoral de acción.

La Crítica contiene una de las defensas más sistemáticas de la ética negativa. En otras obras también se exploran las mismas ideas, ya desde el Projeto de Ética Negativa,J. Cabrera, Projeto de Ética Negativa, Sao Paulo: Mandacaru, 1989 (segunda edición: A Ética e Suas Negaçoes, Nao nascer, suicídio e pequenos assassinatos, Rio De Janeiro: Editora Rocco, 2011). Ética Negativa: problemas e discussoes,J. Cabrera (organizador), Ética Negativa: problemas e discussoes, Goiânia: UFG, 2008. Porque te amo, nao nascerás! Nascituri te salutant J. Cabrera, T. Lenharo di Santis, Porque te amo, nao nascerás! Nascituri te salutant, Brasília: Editora LGE, 2009. y Mal-estar e moralidade: situaçao humana, ética e procriaçao responsável.J. Cabrera, Mal-estar e moralidade: situaçao humana, ética e procriaçao responsável, Brasília: UnB, 2018.

Cine y filosofía En su primer libro sobre el pensamiento cine-filosófico, Cine: 100 años de filosofía: una introducción a la filosofía a través del análisis de películasJ. Cabrera, Cine, 100 anos de filosofia: Una Introducción a la Filosofia A Traves del Análisis de Películas, Barcelona: Gedisa, 1999. Cabrera propone la noción de logopatia (del griego «lógos» – razón, y «páthos», sentimientos), es decir, conceptos cognitivo-afectivos, considerándolos como capacitados para cuestionar la visión filosófica tradicional sobre los conceptos, que él llama «apática», vinculada con conceptos puramente intelectuales. Cabrera sostiene que la filosofía logopática pertenece al orden del sentido más que al orden de la verdad, y que agrega elementos afectivos de juicio a la visión intelectualista tradicional de los conceptos en filosofía.

Cabrera considera el cine como uno de los medios más proficuos para la generación de conceptos de tipo logopático, denominados por él «conceptos-imagen», en contraposición a los conceptos de tipo apático, los «conceptos-idea». Él piensa que el cine, con sus poderosos medios de expresión, potencia las posibilidades conceptuales y, por lo tanto, de la instauración de una experiencia indispensable con el film, dentro del desarrollo de los conceptos-imagen y el consecuente aumento de su impacto afectivo.

Por otro lado, Cabrera piensa que, a lo largo de la historia de la filosofía europea, la filosofía escrita tradicional – como opuesta o diferente a la filosofía visual - en varios de sus momentos, ha sido también logopática, ha pensado con la mediación del afecto pero sin asumirlo abiertamente, mientras que el cine ha sido visto siempre como un fenómeno sólo afectivo, de impacto, sin potencia cognitiva relevante. Las nociones de logopatia y de concepto-imagen tratan de eliminar esta dicotomía, señalando la afectividad del intelecto y la naturaleza cognitiva del afecto.

Cabrera ha dado continuidad a la exposición de su cine-filosofía en libros como De Hitchcock a Greenaway pela história da filosofia: novas reflexões sobre cinema e filosofia J. Cabrera, De Hitchcock a Greenaway pela história da filosofia: novas reflexões sobre cinema e filosofia, Sao Paulo: Nankin, 2007. (una especie de segundo volumen de Cine: 100 años de Filosofía), y Diálogo-Cine,J. Cabrera, M. Tiburi, Diálogo/cinema, São Paulo: Senac, 2013. un libro en el cual, a través de un debate por medio de cartas con Marcia Tiburi, reflexiona sobre el tema siguiendo la perspectiva de que, ya mucho antes de que el cine pensara, la filosofía ya filmaba, presentando ideas a través de imágenes. También en artículos como Para una des-comprensión filosófica Del cine: el caso Inland Empire de David Lynch, J. Cabrera, Para una des-comprensión filosófica Del cine: el caso Inland Empire de David Lynch, Enl@ce, ano 6, número 2, Universidad del Zulia, Maracaibo, 2009. Tres ensaios sobre a repetiçao: Kierkegaard, Jarmusch, Hitchcock, Van Sant e tres damas que desembarcam antes de chegar (Uma reflexão transversal sobre escrita e imagem),J. Cabrera, Três ensaios sobre a repetição: Kierkegaard, Jarmush, Hitchcock, Van Sant e três damas que desembarcam antes de chegar (Uma reflexão transversal sobre escrita e imagem), no: R. Timm De Souza et alia, Literatura e Cinema. Encontros contemporâneos, Porto Alegre: Dublinense, 2013. Existencia naufragada. Los 4 viajes del Titanic,J. Cabrera, Existencia naufragada. Los 4 viajes del Titanic, Per la Filosofia, Pisa-Roma: Fabrizio Serra, 2015. Repetición y cine vacíoJ. Cabrera, Repetición y cine vacío, La Cueva de Chauvet, La Plata: Malisia, 2016. y Cine, filosofía y filosofía analítica.J. Cabrera, Cine y Pensamiento, em: F. Santamaria Velasco et alia, Cine y Pensamiento, Estéticas Contemporáneas 9. Bogotá–Medellin: Universidad Claretiana, Universidad Santo Tomás, 2017.

Filosofía del lenguaje y de la lógica

Para Cabrera, filosofías del lenguaje no son tales si se considera al lenguaje tan sólo como mero vehículo de algo, en lugar de verlo como constituyendo e implementando conceptos y estructuras de comprensión del mundo. A partir de esta visión ampliada del término “lenguaje”, identifica cuatro especies de filosofías del lenguaje: analítica, hermenéutica, fenomenológica y meta-crítica. Observando por el prisma de la negatividad, Cabrera muestra cómo los cuatro tipos de filosofías del lenguaje fallan en un punto común: su incapacidad para luchar contra las fallas de significación. Para los analíticos, este punto se presenta en el “sin-sentido” de las expresiones, tratado como un límite más allá del cual no se debería ir. Sin embargo, según Cabrera, este objetivismo analítico excluye dimensiones fundamentales del problema de la significación, tales como el tiempo y la experiencia vivida. La fenomenología del lenguaje amplía el horizonte semántico analítico con la dimensión de la intencionalidad (de la cual la intencionalidad analítica sería un correlato inauténtico al ser todavía fundamentalmente objetivo) pero sin que el problema del sin-sentido sea domesticado. Falta a la fenomenología, sin embargo, la temporalidad y la historicidad que la hermenéutica agrega al abordaje del problema de la significación, cuya falla específica es lo que se llama el “malentendido”. El hermenéutico, sin embargo, se desmorona delante de las básicas “distorsiones de la significación”, algo mucho más fuerte que “sin-sentidos” y “malentendidos”, tema de las meta-críticas del lenguaje, oriundas del Psicoanálisis de Sigmund Freud y de la Crítica de ideologías de Karl Marx.