miniaturadeimagen|La aplicación del Big Data en el sistema jurídico, junto a técnicas de análisis, es considerada en la actualidad como una de las vías posibles para agilizar la administración de justicia. El gobierno por algoritmo (también conocido como democracia algorítmica, regulación algorítmica, regulación por algoritmos, gobierno algorítmico, gobierno algocrático, orden legal algorítmico o algocracia) es una forma alternativa de gobierno u orden social en la que el uso de algoritmos informáticos, especialmente de inteligencia artificial y blockchain, se aplica a las regulaciones, a la aplicación de la ley y, en general, a cualquier aspecto de la vida cotidiana, como el transporte o el registro de la propiedad.. El término gobierno por algoritmos apareció en la literatura académica como una alternativa para «gobernanza algorítmica» en 2013. La regulación algorítmica, término relacionado, se define como el establecimiento de la norma, la supervisión y la modificación del comportamiento por medio de algoritmos computacionales; la automatización del poder judicial está en su ámbito.
El gobierno por algoritmo presenta nuevos retos que no están recogidos en la literatura sobre el gobierno electrónico ni en la práctica de la administración pública. Algunas fuentes equiparan la cibercracia, que es una forma de gobierno hipotética que se rige por el uso eficaz de información, con el gobierno por algorítmos, a pesar de que los algoritmos no son el único medio de procesar la información.. Nello Cristianini Y Teresa Scantamburlo sostienen que la combinación de una sociedad humana y ciertos algoritmos de regulación (como la puntuación basada en la reputación) forma una máquina social.
Historia En 1962, el director del Instituto para Problemas de Transmisión de la Información de la Academia rusa de Ciencias en Moscú (más tarde conocido como Instituto Kharkevich), Alexander Kharkevich, publicó un artículo en el diario "Comunista" sobre una red informática para el procesamiento de la información y el control de la economía. De hecho, propuso hacer una red como la moderna Internet para las necesidades del gobierno algorítmico. Esto creó una gran preocupación entre los analistas de la CIA. En particular, Arthur M. Schlesinger Jr. advirtió que ''para 1970 la URSS puede tener una tecnología de producción radicalmente nueva, que implique empresas totales o complejos de industrias, gestionadas por un control de bucle cerrado y retroalimentado que emplee ordenadores autodidactas.''
Entre los años 1971 y 1973, el gobierno chileno llevó a cabo el Proyecto Cybersyn durante la presidencia de Salvador Allende. Este proyecto tenía como objetivo construir un sistema distribuido de apoyo a la toma de decisiones para mejorar la gestión de la economía nacional.
También en la década de 1960 y 1970, Herbert A. Simon defendió los sistemas expertos como herramientas para la racionalización y evaluación de los comportamientos administrativos. La automatización de los procesos basados en reglas fue una ambición de las agencias tributarias a lo largo de muchas décadas que tuvo un éxito variable. Entre los primeros trabajos de este periodo se encuentran el influyente proyecto TAXMAN de Thorne McCartyMcCarty, L. Thorne. Reflections on" Taxman: An Experiment in Artificial Intelligence and Legal Reasoning. Harvard Law Review (1977): 837-893. en los EE. UU. y el proyecto LEGOL de Ronald Stamper en Reino Unido.Stamper, Ronald K. The LEGOL 1 prototype system and language. The Computer Journal 20.2 (1977): 102-108. En 1993, el informático Paul Cockshott de la Universidad de Glasgow y el economista Allin Cottrell de la Universidad de Wake Forest publicaron el libro Hacia un Socialismo Nuevo, en el que pretendían demostrar la posibilidad de una economía planificada democráticamente y basada en la tecnología informática moderna. El Honorable Juez Michael Kirby publicó un artículo en 1998, donde expresa su optimismo de que las tecnologías informáticas disponibles en ese momento, como el sistema de expertos legales, podrían evolucionar hacia sistemas informáticos, lo que afectaría fuertemente a la práctica de los tribunales. En 2006, el abogado Lawrence Lessig, conocido por el lema "El código es la ley", escribió"La mano invisible del ciberespacio está construyendo una arquitectura que es bastante contraria a la arquitectura en su nacimiento. Esta mano invisible, empujada por el gobierno y por el comercio, está construyendo una arquitectura que perfeccionará el control y hará posible una regulación altamente eficaz."Desde la década de los 2000, los algoritmos han sido diseñados y utilizados para analizar automáticamente vídeos de vigilancia.
El sociólogo A. Aneesh Utilizó la idea de gobierno algorítmico en 2002 en su teoría de la algocracia. Aneesh diferenció los sistemas algocráticos de los sistemas burocráticos (regulación legal-racional) así como de los sistemas basados en el mercado (regulación basada en el precio).
En 2013, el control algorítmico fue acuñado por Tim O'Reilly, fundador y CEO de O'Reilly Media Inc:A veces las "reglas" no son ni siquiera reglas. Gordon Bruce, el anterior CIO de la ciudad de Honolulu, me explicó que cuándo entró al gobierno desde el sector privado e intentó hacer cambios, le dijeron, "Eso va contra la ley." Su respuesta fue "Vale. Muéstrame la ley." "Bueno, en realidad no es una ley. Es un reglamento." "Vale. Muéstrame el reglamento" "Bueno, no es realmente un reglamento. Es una política que fue puesta en marcha por el Sr. Alguien hace veinte años" "Estupendo. Podemos cambiarlo". [...] Las leyes tendrían que especificar objetivos, derechos, resultados, autoridades, y límites. Hablando en términos generales, esas leyes sobreviven al paso del tiempo. Si se especifican con amplitud, esas leyes pueden resistir el paso del tiempo. Los reglamentos, que especifican cómo ejecutar esas leyes con mucho más detalle, deberían considerarse de forma muy parecida a como los programadores consideran su código y sus algoritmos, es decir, como un conjunto de herramientas constantemente actualizadas para lograr los resultados especificados en las leyes. [...] Es hora de que el gobierno entre en la era de los grandes datos. La regulación algorítmica es una idea a la que le ha llegado la hora.En 2017, el Ministerio de Justicia de Ucrania llevó a cabo subastas gubernamentales experimentales utilizando la tecnología blockchain para garantizar la transparencia y dificultar la corrupción en las transacciones gubernamentales. "¿Gobierno por algoritmos?" fue el tema central presentado en la conferencia Data for Policy 2017, celebrada los días 6 y 7 de septiembre de 2017 en Londres (Reino Unido). Ejemplos
Ciudades inteligentes Una ciudad inteligente es una zona urbana, en la que los datos de vigilancia recogidos se utilizan para mejorar diversas operaciones en esta zona. El aumento de la potencia de cálculo permite una toma de decisiones más automatizada y la sustitución de los organismos públicos por una gobernanza algorítmica. En particular, el uso combinado de la inteligencia artificial y las cadenas de bloques para el Internet de las cosas podría conducir a la creación de ecosistemas de ciudades inteligentes sostenibles. El alumbrado público inteligente de Glasgow es un ejemplo de los beneficios que aporta la aplicación gubernamental de algoritmos de IA.
El millonario de las criptomonedas, Jeffrey Berns, propuso gestionar los gobiernos locales mediante empresas de tecnología en Nevada en 2021. El señor Berns compró 67,000 acres (271 km²) en el condado rural de Storey, en Nevada, por 170,000,000 dólares (121,000,000 libras) en 2018 para desarrollar una ciudad inteligente con más de 36,000 residentes que generasen una producción anual de 4,600,000 dólares. Se permitiría el uso de criptomonedas como forma de pago.
Sistemas de reputación Tim O'Reilly sugirió que las fuentes de datos y los sistemas de reputación combinados en la regulación algorítmica pueden superar las regulaciones tradicionales.. Por ejemplo, una vez que los pasajeros califiquen a los taxistas, la calidad de sus servicios mejorará automáticamente y "los conductores que presten un mal servicio serán eliminados". La sugerencia de O'Reilly se basa en el concepto de control teórico de bucle de retroalimentación: las mejoras y desmejoras de la reputación imponen el comportamiento deseado. El uso de bucles de retroalimentación para la gestión de sistemas sociales ya fue sugerido anteriormente por Stafford Beer en la cibernética de la gestión.
Estas conexiones son exploradas por Nello Cristianini y Teresa Scantamburlo donde el sistema de puntuación de reputación y crédito se modela como un incentivo dado a los ciudadanos y computado por una máquina social, de modo que los agentes racionales serían motivados para aumentar su puntuación adaptando su comportamiento. Varios aspectos éticos de esta tecnología siguen siendo objeto de debate.
El sistema de Crédito Social de China está estrechamente relacionado con los sistemas de vigilancia masiva de China como el Skynet, el cual incorpora un sistema de reconocimiento facial, una tecnología de análisis de big data e IA. Este sistema proporciona evaluaciones de la fiabilidad de las personas y las empresas. Entre los comportamientos que el sistema considera como mala conducta, se citan el hecho de cruzar la calle imprudentemente y no clasificar correctamente los residuos personales. Entre los comportamientos considerados como factores positivos de la calificación crediticia se encuentran la donación de sangre, las donaciones a organizaciones benéficas, el voluntariado para servicios comunitarios, etc.. El sistema de Crédito Social chino permite castigar a los ciudadanos "poco fiables", como negarles la compra de billetes, y premiar a los "fiables", como reducir el tiempo de espera en hospitales y organismos públicos.
Contratos inteligentes Los contratos inteligentes, criptodivisas, y la organización autónoma descentralizada se mencionan como un medios para sustituir las formas tradicionales de gobierno. Las criptodivisas son monedas que se activan mediante algoritmos sin un banco central gubernamental. La moneda digital del banco central a menudo emplea una tecnología similar, pero se diferencia por el hecho de que utiliza un banco central. Pronto será empleada por los principales sindicatos y gobiernos, como la Unión Europea y China. Los contratos inteligentes son contratos auto-ejecutables, cuyos objetivos son la reducción de la necesidad de intermediarios gubernamentales de confianza, los arbitrajes y los costes de ejecución. Una organización autónoma descentralizada es una organización representada por contratos inteligentes que es transparente, controlada por los accionistas y no influenciada por un gobierno central.. Se ha hablado de los contratos inteligentes para su uso en aplicaciones tales como el uso en contratos de trabajoThe Gig Economy, Smart Contracts and Disruption of traditional work arrangementsA blockchain-based decentralized system for proper handling of temporary employment contracts (temporales) y en la transferencia automática de fondos y propiedades (es decir, la herencia, tras el registro de un certificado de defunción).How blockchain technology could change our livesBusiness inheritance in blockchainBlockchain and AI are coming to kill these 4 business verticalsSilentNotary vision Algunos países como Georgia y Suecia ya han puesto en marcha programas de blockchain centrados en la propiedad (títulos de propiedad y propiedad inmobiliaria).The Bitfury Group and Government of Republic of Georgia Expand Blockchain PilotA BLOCKCHAIN - Journals GatewayDigital Transformation: Blockchain and Land Titles Ucrania también está estudiando otros ámbitos, como los registros estatales.
Algoritmos en agencias de gobierno