Francisco de Otal (Aragón, - La Plata, 1652) fue un clérigo, cantor y maestro de capilla español, activo en el Virreinato del Perú.
Biografía
Es muy poco lo que se conoce de Otal antes de su llegada al Virreinato del Perú. El licenciado Francisco Otal no mencionaba a menudo su familia, que no aparece en su probanza. Sin embargo, tenemos la confirmación del maestro Gabriel de Sande, maestro de ceremonias de la Catedral de La Plata, de la que se entresacan algunos datos. Era natural del Reino de Aragón, «persona noble hijo de padres principales y su padre Juan de Otal y su madre Juana de Casiñere.» Al parecer la familia pertenecía a los hijosdalgo infanzones, aunque resulta difícil calibrar con tan pocos datos tanto la veracidad de la afirmación, como la situación económica de la familia. A mediados del se documenta un linaje de infanzones de apellido Otal en Aniés, cuya cabeza fue en algún momento Juan de Otal y Jordán, casado con Juana Cariñena, que pudieran ser los referidos anteriormente. En ese caso, Francisco habría nacido en Aniés y sería hermano de Martín Otal y Cariñena, primogénito de Juan y cabeza del casal de los Otal.
De cualquier manera, se puede suponer la formación musical de Francisco de Otal en alguna de las catedrales aragonesas, que debió simultanear con sus estudios sacerdotales, en vista de que tras su llegada a América ya era sacerdote y se le denomina «licenciado». Sin embargo en su biografía está complicada por el hecho de que Otal era «capón tiple», es decir, un castrato. La presencia de «capones» no era rara en las iglesias españolas del , ya que la voz alta y clara de estos cantores era muy apreciada. Había familias humildes que castraban a sus hijos con la esperanza de conseguir un buen puesto como cantor eclesiástico o en alguna otra capilla de música (véase Farinelli), pero el hecho no se compagina bien con su origen hijodalgo. La castración estaba prohibida por la Iglesia, pero la voz «capón» no era empleada de forma negativa. En cambio, la situación social fuera de la iglesia no era la misma, y los eunucos o capones eran a menudo denigrados y despreciados.
Otal debió llegar hacia 1612 a América. Las primeras noticias documentales que se tienen de Francisco de Otal son del 26 de febrero de 1613, cuando se le menciona en las actas capitulares de la Catedral de Lima:
Es decir, Otal ya había cantado anteriormente en la Catedral, pero hasta 1612 no se contrataba con salario fijo a los músicos, sino que se les llamaba cuando eran necesarios y se les pagaba por cada contrato circunstancial. Se le contrató en la plaza de tiple por 500 pesos anuales. El año siguiente se aumentó el salario a 730 pesos anuales tras recibir el cargo de capellán del coro, que había dejado vacante el licenciado Luis de Betanzos, que pasaba a ser maestro de ceremonias. Como capellán de coro Otal debía «asist[ir] en el coro á los Oficios divinos sin ser prebendado». El empinado ascenso de Otal da una idea del aprecio que se tenía de su voz en la Catedral.
En 1614 el obispo de Huamanga escribió al rey para fundar una escuela de cantores en Huamanga, cuyo maestro sería Otal. El proyecto se alargó hasta 1616, pero al parecer no se llegó a concretar.
Se desconocen las razones, pero el 9 de febrero de 1616 el cabildo concedía a Otal una licencia de dos meses para ausentarse de Lima, manteniéndole el salario. Sin embargo, pocos días más tarde, el 18 de febrero, se decidió «remover de la capellanía del coro que en la dicha santa iglesia tiene el padre francisco otal presvitero questa ausente desta ciudad [...] y mandaron se le despache titulo a el en lugar del dicho francisco de otal y sea conforme a los demas ayudantes del coro». Dos meses más tarde, en abril, se le despedía también de su plaza de tiple:
Tampoco se sabe a donde se dirigió Otal durante este tiempo. No parece que se dirigiese a Haumanga, donde el nuevo obispo no había allegado todavía y el proyecto de la escuela no tomaba forma. En cualquier caso, se sabe que estuvo en contacto con el cabildo de La Plata.
Toda la negociación se realizó durante la ausencia del arzobispo, ya que Alonso de Peralta había fallecido antes de 1614. Se llegó a un acuerdo con Otal y el 2 de diciembre de 1616 se le convocaba en La Plata. No llegaría hasta el 3 de agosto de 1618, que teniendo en cuenta el tiempo necesario para el intercambio de cartas y el viaje de Lima a La Plata, parece excesivo. Stevenson especula con que Otal hubiese regresado a España durante este tiempo, debido a una referencia de que se hizo el viaje «por mar y tierra». Parece más probable que estuviese en otros lugares del Virreinato, véase por ejemplo Huamanga, y la referencia del viaje por mar fuese del Callao a Arica o Cobija.
Cuatro meses más tarde llegaba el arzobispo Jerónimo Méndez de Tiedra a la sede de La Plata. Su corta estancia fue muy conflictiva, habiendo enfrentamientos con el cabildo. Sin embargo, parece que Otal se benefició del apoyo de Méndez y en 1622 fue nombrado visitador de las doctrinas en la Atacama Baja, o Cobija y Chiu Chiu, siendo ratificado por el cabildo tras el fallecimiento del arzobispo ese mismo año. Durante el pontificado del arzobispo Francisco Vega Borja se realizó en 1645 una campaña de extirpación de la idolatría en Atacama, en la que Otal aparece como «Vicario para la extirpación y castigos de las ydolatrías y supersticiones», «Vicario General para el conocimiento de todas las causas de idolatría, hechicerías y supersticiones» o «Juez Eclesiástico de causas de Ydolatría». Debía tener la confianza del obispo y la visita duró más de un año, en el que fueron secuestrado diversos ídolos y diversos reos fueron enviados a La Plata.
Un poco antes, en 1621 había fallecido el maestro de capilla de la Catedral, Gutierre Fernández Hidalgo, y le sucedería en el cargo Francisco Otal.
Francisco de Otal fallecería el La Plata, en 1652.
Referencias
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