La Capilla del Rosario es una obra anónima realizada entre los siglos y . Está ubicada en la Iglesia de San Ginés de Padriñán, en Sangenjo, Pontevedra (Galicia, España).
Historia De la feligresía de San Ginés de Padriñán existen datos desde al menos el siglo , si bien el templo actual se corresponde con una reconstrucción acometida a principios del siglo ; de acuerdo con la información aportada por Francisco Varela Sarmiento, cura de Sangenjo para 1702, el inicio de dicha reforma tuvo lugar en 1514, año en que el abad Gonzalo de Saavedra costeó la capilla mayor, finalizando las obras al parecer en 1519. Por su parte, la Capilla del Rosario, tal y como consta en los archivos en 1702 (reconstruidos debido a su desaparición en un incendio), fue fundada en 1590 por Gonzalo de Saavedra, cura rector de Aldán y pariente del homónimo anterior: «Gónzalo de Saavedra rector de Aldán, fundó 5 misas rezadas cada año, en el altar de Na Sra del Rosario sobre el lugar de Cavo de Vila en el Morrazo a cargo de Da Catalina de Saavedra su sucesora y heredera». Así mismo, consta también documentalmente que en 1656 la capilla era «colateral del Evangelio del cual son patronos D. Pedro de Saavedra y demás hijos que quedaron de Da Mariana de Pazos»,Mariana era nieta de Gonzalo. si bien ya en la visita pastoral del 3 de mayo de 1610 se hizo constar lo siguiente: «Memoria de Gonzalo de Saavedra y capilla del Rosario. Entres demayo de mile y Seiscos ediez anos El difho visdor visto la memoria de goo de savedra en cuyo cada un año decinco misas enla dha capilla del rrosario ydigo verdad […]». De esta fundación da fe una inscripción del siglo aún presente, aunque difícilmente legible, sobre el arco conopial decorado con molduras flamígeras de la puerta norte del templo, la cual el historiador José Manuel Abel Expósito interpreta del siguiente modo:
De la Capilla del Rosario no hay más datos hasta 1616, cuando se hace mención al «altar pequeño del evangelio»: «Por cuanto la custodia del Stsmo Sacramento debiendo estar en el altar mayor está en otro altar pequeño del evangelio».Este detalle podría explicar el hecho de que este altar contase siempre con reserva eucarística. Por su parte, en la capilla se instauró una cofradía homónima (hoy desaparecida) la cual es mencionada por vez primera el 20 de octubre de 1612, cuando el licenciado Espinosa Mondexar exigió que se le presentasen cuentas en el plazo de dos días: «Conmino al mayordomo de la Cofradía del Rosario Juan Domínguez de Vigo [a que] parezcan conestos libros de cuentas». A su vez, en 1623 se menciona que se «halló por rector a Bartolomé Gómez de Basadre como procurador a Juan de Moraña y Gregorio Lorenzo y Pedro García como mayordomos», estos dos últimos tal vez mayordomos de las cofradías del Santísimo y del Rosario (la esposa de Moraña, Francisca Domínguez, dispondría en su testamento, firmado en 1633, que se dejase «a la cofradía de na sra del Rosario de la cual soy cofrada, un ducado y medio […]»). La siguiente referencia documental al espacio en el que se halla la capilla figura en una anotación registrada en 1624, donde consta que «mando asmmo que se quiten lastres ymagines de san Po y sanpablo y la del sepoñ nro G. Y las dos de arriba porestar yndecenntemente enlacustodia. que son dos cajas y por estar todos sin la decencia que pide tangran Santuario= ya demastedos mando seizieseuna caja para el sMo enfrente del cristo y dealsisequiten lasimagenes sino fueren la de san Gines y lade la virgen y las otras las pongan en los altares coletorales loqual cumplan […]». Por su parte, en la visita pastoral de 1632 consta que se «halló por cura en Sangenjo a Don Juan Conde [...] y visitando las cuentas dijo: otro sí; por cuanto por muchas visitas y particularmente por las del señor Don Francisco de Vilasañe [...] se ha mandado a Francísco de la Maza, y Lucas de la Maza, pagasen a la Yglesia de san Ginés dos ducados para una casulla de damasco blanco y el valor de cuatro varas de paño negro [...] que se le entregó siendo mayordomo de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario para un manto de difuntos so pena de excomunión late sententiae [...] Ytem a Francisco Contón y Gregorío de la Maza. A 25 del mes de mayo del año pasado de 1625». En 1652 figura una manda en virtud de la cual se ordena que «se pinte la custodia del Santísimo por adentro que el altar mayor y el colateral del evangelio se cubran de madera dejando campo descubierto para colocar los corporales. Un frontal de tela para el colateral de la Epístola y píntense las imágenes de San Amaro y Santiago, encájense en madera el ara que está en la capilla y se compre otra para el colateral de la epístola, así como un frontal de seda para la capilla mayor». Una nota consignada el 19 de mayo de 1665, con motivo de la visita de Nicolás Fernández en nombre de Pedro Carrillo y Acuña, arzobispo de Santiago de Compostela, sugiere que el nicho que alberga la Capilla del Rosario pudo haber sido cerrado en su momento con una puerta para resguardar allí las reliquias: thumb|Puerta norte de la Iglesia de San Ginés de Padriñán.
En 1685 se produjo la muerte del rector Juan Posse de Faxín, en cuyo testamento, firmado en 1679, se indica que la Capilla del Rosario ostentaba la condición de altar privilegiado:Un altar privilegiado, exclusivamente de concesión pontificia, era aquel que tenía la facultad de liberar del Purgatorio el alma de aquella persona por la que frente a él se oficiara una misa.
En 1702 se vuelven a tener noticias de la Cofradía del Rosario por parte de Varela Sarmiento: «[...] no tengo las fundaciones por se haber quemado en la casa Rectoral en que vivía D. Juan Posse de Faxín, rector de este beneficio y asimismo hallé en esta parroquia tres cofradías, una del Santísimo, otra de Na Sra del Rosario y otra de la Virgen de la Soledad». Ese mismo año se hace referencia a una procesión cada primer domingo de mes:
Al año siguiente, el 3 de diciembre, la cofradía es mencionada de nuevo con motivo de la redacción de las nuevas constituciones:
En 1715 se deja constancia de un inventario de sepulturas en el templo con motivo de una visita efectuada por Juan Antonio Trelles, figurando una de ellas frente a la Capilla del Rosario:
Pocos años después, en 1719, la capilla corrió el riesgo de resultar destruida durante un ataque inglés:
thumb|Retablo de la Virgen del Rosario (anónimo, c. 1770). Iglesia de San Ginés de Padriñán. Las últimas noticias de la cofradía tienen lugar en el siglo , cuando el 10 de julio de 1735, bajo el sacerdocio de Juan Félix Pallares, tiene lugar el auto de refundación de la hermandad, aunque ya el 20 de julio de 1732 se había producido otra refundación, documento en el que además de figurar los nombres de los primeros socios se constata «que los cófrades del Rosario lo han de ser también del Santísimo Sacramento», mencionándose la procesión ya referenciada en 1702 aunque indicándose que la misma debía llevarse a cabo «con cuatro hachas encendidas». En 1752 se vuelve a informar de la existencia de la cofradía: «Hay dos cofradías, una del Santísimo y otra del Rosario. La del Stmo. Tiene de alcance 400 reales y 58 libras de cera, la del Rosario tiene otros 400, se manda sacar de ella 300 reales para un ornamento negro, de difuntos». Finalmente, en 1756 se redacta una relación de gastos asumida por la cofradía en la que, entre otros, se hace mención a la corona de la imagen de la Virgen del Rosario que entonces presidía la capilla: «195 reales costó componer la cruz parroquial yncensario y corona de Na Sra de la Soledad que se le pagó a Francisco Gómez, platero vecino de Pontevedra y para el incensario se le dieron 5 onzas y dos octavos de plata vieja de una que había sido corona de na Sra del Rosario». Hacia la década de 1770 la capilla fue cubierta con un retablo existente hoy día el cual, de corte puramente barroco, es de autoría desconocida ya que no se conserva la escritura contractual ni tampoco ninguna nota alusiva a su factura; la fecha aproximada de su hechura se deduce de lo contenido en los archivos parroquiales, en los que se informa de que Alberto Jacinto de los Reyes costeó en esos años el vecino retablo de la Virgen del Carmen, idéntico al de la Virgen del Rosario, lo que denota que ambos debieron de ser tallados al mismo tiempo y por el mismo artista o taller. Tanto la capilla como el retablo y sus imágenes corrieron el riesgo de ser destruidos o de ser víctimas del expolio durante la invasión francesa de 1808 tal y como relató en 1819 un monje del Monasterio de Santa María de Armenteira:
Nuevamente tanto la capilla como el retablo corrieron peligro debido a un fuerte temporal acaecido el 13 de diciembre de 1870 el cual dejó gravemente afectada la cubierta de la iglesia, si bien las obras de reparación no serían acometidas hasta 1872, previo apercibimiento por parte de los vecinos a las autoridades gubernamentales. En 1871 se realizó un exhaustivo inventario gracias al cual se puede conocer cómo era la distribución del templo además de constatarse por vez primera la existencia del retablo de la Virgen del Rosario:
En un registro del ajuar se informa que los vestidos de la Virgen del Rosario, al igual que los de otras imágenes, no se guardaban en el templo sino en la casa de una feligresa:
Un nuevo inventario en 1891 permite apreciar que en los veinte años transcurridos no se produjeron cambios en la distribución ni de los altares ni de las imágenes:
En 1936 el cura ecónomo Manuel Pérez Rajoán redacta un inventario con destino al boletín del obispado en el que se citan los mismos altares aunque se mencionan nuevas imágenes (entre ellas una «Virgen del Rosario pequeñita») y cambios de distribución con respecto a los inventarios de 1871 y 1891:Estos dos inventarios también fueron remitidos al obispado.
En 1938 se llevaron a cabo importantes labores en el templo consistentes en «descubrir la cantería de la Iglesia, cubierta por una gruesa capa de cal, abrir una ventana en la nave, descubrir el arco de la puerta lateral, limpieza de la bóveda de madera y arcos, arreglo de la tarima de San Benito, reparación completa de la capilla de San José, abrir una ventana y lavado y barnizado del retablo, además del lavado y barnizado del altar mayor y colaterales. Importando toda la obra la cantidad de 1078 pts, con 5 céntimos». Poco después, en 1941, se realizaron más obras gracias a que el 19 de junio el cura Jesús Lois cursó al obispado una petición para que se ejecutasen los siguientes arreglos: