miniaturadeimagen|El Paderborn Kaiserpfalz tal y como está en la actualidad (reconstrucción y museo). El en Paderborn, en alemán también Pfalz Paderborn, históricamente conocido como , fue un edificio palaciego construido originalmente en 776 por Carlomagno para servirle de su sede y residencia durante sus estancias en Westfalia. Se trata de los primeros Königspfalzen conocidos y de los primeros edificios erigidos durante el reinado del entonces rey de los francos y futuro emperador. Históricamente, el sitio es más conocido por su etapa bajo el emperador Enrique II, a principios del , y se conoce también como Paderborner Kaiserpfalz. El edificio original se construyó durante las guerras sajonas en una ubicación geográfica favorable —una ladera cercana al nacimiento del Pader (que da nombre a la ciudad de Paderborn)— en el Hellweg de Westfalia, una ruta que cruzaba el territorio de la actual Alemania de este a oeste. Carlomagno eligió este emplazamiento, en medio del territorio sajón conquistado por los francos, para establecer allí la base de la defensa de la región, y luego como centro espiritual. La cristianización de los sajones, sobre todo en Westfalia, se dirigió desde este palacio.

Actualmente, el sitio está desarrollado en torno a una exposición arqueológica, solo conservando del primer milenio parte de la mampostería que da a un patio, y del primer siglo del segundo milenio parte de la infraestructura, incluida la cisterna subterránea abovedada (construida para servir de bodega a Enrique II); mientras que el edificio y sus salas son una recreación de los años 1960, realizada sobre la base de los hallazgos arqueológicos de esa época. Tanto los elementos originales como los reconstruidos forman parte del sitio del Königspfalz, declarado monumento histórico de Renania del Norte-Westfalia.

Historia miniaturadeimagen|La cisterna abovedada miniaturadeimagen|Recreación del aula regia Las guerras sajonas emprendidas por Carlomagno poco después del comienzo de su reinado constaban de varias campañas a lo largo de las siguientes tres décadas, que concluirían con las sumisión de los sajones y su conversión. Tras afianzar su posición en los primeros años en la Westfalia oriental, tuvo que volver abruptamente en 776 de su campaña italiana después de que su fortaleza principal en la región, Eresburg, asomada al río Diemel (en el actual distrito enclavado de Obermarsberg, en Marsberg), fuera destruida en una revuelta sajona. Aplastada la revuelta, el rey estableció su sede regional unos 30 km más al norte, en un lugar de importancia estratégica, luego llamado Paderborn, de donde se iban a dirigir las campañas westfalianas. Para ello erigió una residencia real fortificada, a la que llamó Karlsburg (o Carlsburgo en algunas fuentes en español). En este respecto habría seguido el ejemplo de Constantino, primer emperador cristiano, quien no solo había dado nombre a la ciudad de Constantinopla, sino que también levantó el Aula Palatina (que comparte raíz etimológica con pfalz) en Tréveris. La estrategia del rey franco, cuyo objetivo ya en esa fase temprana era la corona imperial, pasaba por convertir el lugar en un símbolo del cristianismo en Occidente. La fuente más aclaratoria sobre la coincidencia de Karlsburg con el «primer palacio de Paderborn» son los anales reales francos, donde en una entrada de ese mismo año se menciona por su nombre en latín: urbs Karoli (germanizado Karlsburg – por aquel entonces, el nombre de la villa recibió frecuentemente el nombre de su edificación principal, comúnmente un castillo —burg—, con lo que el concepto de burgo se iría convirtiendo en sufijo común en nombres de este tipo de villas).

A tiempo de la erección del Karlsburg comenzaron los bautismos de los sajones, muchos de ellos forzados y acompañados de disturbios y alzamientos. Aun así, en 777 se celebró la Dieta de Paderborn, primera «asamblea imperial» en tierras sajonas y segunda asamblea franca en general (tras una más pequeña en 775, en el Königspfalz de Quierzy, territorio del reino franco, en la que se había preparado la invasión de Sajonia). La Dieta de Paderborn fue todo una demostración de poder de Carlomagno (según algunas fuentes, la atendieron hasta jeques musulmanes de la Marca Superior enfrentados al emir de Córdoba, aunque el año siguiente resultaría el fracaso franco en la campaña peninsular). Esta asamblea, que tendría como uno de sus objetivos demostrar a Roma el alcance geopolítico del rey, a la que se ha llegado a conocer en la historiografía como la primera dieta imperial (; aunque tuviera lugar más de una década antes de la existencia del Sacro Imperio Romano), sería convocada con toda probabilidad en el Pfalz de Paderborn. Unos meses antes de reunirse, Carlomagno había erigido una iglesia adyacente al Karlsburg, que sería la predecesora de la catedral de Paderborn.

En 778 los sajones se alzaron contra el palacio, resultando en la destrucción completa del edificio y su entorno. La reconstrucción del pfalz se llevó a cabo en 780 (estando Carlomagno presente), y en la siguiente década se convertiría en un lugar de mayor importancia estratégica y residencia temporal del rey, quien la visitaría como mínimo tres veces más en esos años (quedan documentadas visitas en 782, 783 y 785, en una época en la que su agenda le llevaba por toda Europa, desde la coronación de su hijo como rey de los lombardos en 781 a la campaña de Bretaña de 786, entre otros). En 793-794, los sajones westfalianos, aun resistiendo en parte del territorio, se alzaron de nuevo contra el palacio, quemándolo en su totalidad.

La nueva reconstrucción del pfalz se hizo en ausencia de Carlomagno, que sin embargo mandó erigir un edificio más lujoso, digno de la importancia que el rey tenía guardada para Paderborn. Con la intención de convertirse en emperador de Occidente (ya había heredado de su padre el título de patricio de los romanos), tenía planeado hacer de Paderborn el centro de una nueva diócesis bajo auspicios del papa León III. El nuevo palacio fue inaugurado en 799, a tiempo para la llegada del papa al lugar (tras su huida del monasterio de San Erasmo), quien, desde la antigua iglesia del palacio consagró la diócesis (cuyo primer obispo sería Hathumar) con dedicación a San Esteban. Por su parte, Carlomagno hizo una generosa donación a la iglesia y la diócesis (que habría incluido, entre otras cosas, una escuela catedralicia – el actual Theodorianum), y el año siguiente fue coronado por el papa en Roma como primer emperador del Sacro Imperio Romano (después de haberlo defendido de las acusaciones en su contra).

El Pfalz de Paderborn serviría a los monarcas francos también después del reinado de Carlomagno, en la época en que esos siguieron gobernando el imperio desde la diócesis, como mínimo hasta 845. A partir de ese año no existen documentos que demuestren estancias o visitas de los monarcas francos al lugar hasta principios del . En 1002, Cunegunda, esposa del emperador Enrique II (más tarde santa y patrona de Luxemburgo), fue coronada reina en el palacio de Paderborn. Su colaboración con el prolífero obispo Meinwerk, nombrado por Enrique obispo de Paderborn en 1009 (de quien se decía que manejaba bien tanto los asuntos eclesiásticos como los seculares), condujo en los años siguientes a la construcción de la capilla de San Bartolomé (considerada primera pieza de la más tardía catedral de Paderborn), la abadía de Abdinghof, la iglesia de Busdorf, una nueva muralla defensiva y, a la sazón, el nuevo palacio imperial adjunto a dicha capilla, sucesor del Königspfalz carolingio. Este palacio sería usado por los reyes alemanes hasta el .

Para comienzos del , el palacio se consideraba estratégicamente obsoleto. Con los siglos iría sufriendo destrozos y abandono, y hasta mediados del había caído en el olvido, enterrado bajo una gruesa capa de escombros. Sitio arqueológico, museo, recreaciones y conmemoraciones miniaturadeimagen|Reconstrucción del edificio otoniano, que actualmente alberga el museo del pfalz. miniaturadeimagen|180x180px|Armas de finales del primer milenio encontradas en el entorno de Paderborn, en exhibición en el museo. En 1964, el cabildo catedralicio tuvo a bien reurbanizar el terreno al norte de la catedral de Paderborn. Se realizaron estudios preliminares de la zona por arqueólogos locales, con el fin de descartar la existencia de reliquias (teniendo en cuenta que muchos elementos arquitectónicos ya se habían descubierto en el lugar a lo largo de los siglos, habiendo sido incorporados muchos de ellos a edificaciones más tardías, dando forma al monumental centro viejo de la ciudad). Durante la exploración se dio con una multitud de hallazgos, que tras un rápido análisis se estableció que pertenecían al palacio otoniano construido por Meinwerk para el emperador Enrique II. Destacaban muros del palacio y la infraestructura subterránea abovedada, originalmente bodega y más tarde convertida en una cisterna. Los hallazgos se consideraban de gran importancia, si bien el descubrimiento más notable se hizo por casualidad unos días después por uno de los ayudantes en el sitio, quien destapó la mampostería del correspondiente al palacio de Carlomagno. La noticia acaparó los titulares del momento, y el lugar fue recurrido tanto por celebridades (entre ellos políticos, como el canciller Heinrich Lübke) como académicos y expertos, impulsando nuevas investigaciones que convirtieron el centro antiguo de la ciudad en uno de los mejor documentados de su tipo en Europa.

Las excavaciones finalizaron en 1977, y en los siguientes meses se realizaron trabajos de recreación del pfalz. Sobre los cimientos del palacio del se reconstruyó el aula regia (salón real) siguiendo modelos conocidos de la época. La mampostería del Karlsburg pasó a formar parte del patio y el yacimiento se convirtió en espacio de exhibición, en torno al cual se construyó en 1978 un museo arqueológico (el ), que presenta la historia de los palacios de Paderborn y Westfalia en general en la Alta Edad Media (períodos carolingio, otoniano y sajón). El museo ha acogido además exhibiciones temáticas puntuales en temas tan diversos como la «Exposición carolingia», «Constructores de iglesias y mujeres piadosas», «Tesoros de la Edad Media: Joyas del Museo Arqueológico Estatal de Varsovia», «La vida en el Mar Muerto: Arqueología de Tierra Santa» o «Piedra a piedra: Grandes iglesias en miniatura», entre otras.

En 2014 se celebró en el museo bajo el lema «Si las piedras pudieran hablar» el 50.º aniversario del descubrimiento del palacio de Carlomagno, casualmente coincidiendo con el 1200.º aniversario de la muerte del emperador. La celebración tuvo lugar en el marco de la Noche de los Museos de Paderborn.

En 2017, el yacimiento entero se encontraba bajo amenaza de cierre por problemas de financiación. Finalmente se pudo evitar mediante un contrato firmado en 2018 entre el gremio de museos y los patrocinadores (vigente hasta 2025).

El 8 de agosto de 2024, también coincidiendo con la Noche de los Museos de Paderborn, se celebró el 1000.º aniversario de la muerte del emperador Enrique II, de cuya época datan la mayoría de los hallazgos arqueológicos del Kaiserpfalz (el último emperador otoniano murió sin descendencia en el Kaiserpfalz de Grona, cerca de Gotinga). Entre otras actividades, los visitantes fueron invitados a experimentar la escritura con pluma y tinta en un scriptorium recreado de la época de Enrique II.

Imágenes del yacimiento

Referencias

Categoría:Edificios y estructuras de Renania del Norte-Westfalia Categoría:Kaiserpfalz (estructura) Categoría:Arquitectura carolingia Categoría:Museos del estado de Renania del Norte-Westfalia Categoría:Edificios y estructuras terminadas en el siglo VIII Categoría:Edificios y estructuras terminadas en el siglo XI Categoría:Paderborn