La extinción masiva del Devónico es el nombre que se da a una serie de importantes extinciones de especies al final del Devónico, hace entre 408 y 360 millones de años (Ma). Se han reconocido al menos dos eventos de extinción: el evento Kellwasser en el límite Frasniense-Fameniense y el evento Hangenberg entre el Fameniense y el Misisipiense. Esta crisis de extinción masiva tuvo mayores efectos en los mares que en los continentes, y afectó más a las especies en las latitudes tropicales que en las medias. Los organismos más afectados por esta crisis biótica fueron los que habitaban en zonas marinas templadas. Los corales, que habían dominado el período, vieron mermada su población, y los arrecifes coralinos no volvieron a ser importantes hasta el Triásico. Aproximadamente el de las especies se extinguieron, así como el de los géneros y el de las familias.

La extinción masiva del Devónico es una de las cinco grandes extinciones que se han producido en la historia de la Tierra, junto con las extinciones masivas del Ordovícico-Silúrico, la extinción masiva del Pérmico-Triásico, la del Triásico-Jurásico y la del Cretácico-Paleógeno. Sin embargo, hay autores que consideran que las extinciones del Devónico —en concreto la extinción en el límite Frasniense-Fameniense— no fueron en realidad extinciones masivas, sino una pérdida de biodiversidad causada por unas tasas de especiación muy bajas.

Paleogeografía y paleoclimatología

Los estudios paleogeográficos indican que durante el Devónico existían dos supercontinentes, Gondwana y Euramérica agrupados en un único hemisferio. Estas dos masas de tierra acabarían colisionando en el Pérmico formando Pangea. Los dos supercontinentes estaban rodeados por zonas de subducción. Las masas de agua situadas entre Gondwana y Eurámerica estaban conformadas por el océano Reico, el Proto-Tetis y el Paleo-Tetis, estando todo el conjunto rodeado por el océano Panthalassa. Las diferencias de temperatura entre los polos y el ecuador era menos marcadas que en la actualidad. Según los cálculos de las variaciones de temperatura a lo largo del Devónico, en el Devónico inferior se daba un clima cálido con temperaturas que rondaban los 30 °C; durante el Devónico medio se produce un enfriamiento, con unas temperaturas de 23-25 °C; las temperaturas volvieron a subir a los niveles del Devónico inferior durante el límite Frasniense-Fameniense. Las temperaturas vuelven a decrecer ligeramente durante el Fameniense. El gran tamaño de Gondwana y Eurámerica provocaba que en su interior se dieran condiciones de aridez.

Durante el final del Fameniense se produjo una glaciación —o varios periodos glaciares— que se prolongó hasta el Carbonífero inferior, afectando a una superficie de unos 16 millones de km² y produciendo un descenso del nivel del mar de unos 60 m. A partir de distintos indicadores paleoclimáticos se han diferenciado varias zonas climáticas en la Tierra durante el Devónico superior: Una zona tropical húmeda al norte del paleoecuador. Dos zonas áridas al norte y al sur de la zona ecuatorial. Una zona húmeda y templada entre el Polo Sur y el Ecuador. Una zona fría junto al Polo Sur.

Biota antes de la extinción thumb|right|Dunkleosteus, uno de los mayores placodermos. Este grupo experimentó una gran diversificación durante el Devónico. Durante el Devónico se produjo una importante diversificación de los peces, una gran proliferación de los arrecifes, la aparición de los primeros árboles y la invasión de los continentes por los primeros tetrápodos. Peces El periodo Devónico es conocido como «la edad de los peces», produciéndose una gran diversificación de grupos como los ostracodermos. Los placodermos, que aparecieron en el registro en el Silúrico, experimentaron una diversificación notable durante el Devónico, ocupando nichos ecológicos que abarcaban desde aguas continentales hasta océano abierto. Los peces de la clase Acanthodii, posibles precursores de los osteíctios, también eran muy comunes en este periodo.

En la actualidad los peces de aletas lobuladas (Sarcopterygii) solo están representados por siete especies, pero en los periodos Devónico y Carbonífero eran abundantes y estaban en lo alto de la cadena trófica en muchos ecosistemas marinos y de agua dulce. En cuanto a los peces cartilaginosos (Chondrichthyes), es en el Devónico superior y en el Carbonífero cuando aparecieron distintos órdenes como Eugeneodontiformes, Symmoriida, Petalodontiformes, Iniopterygia, Xenacanthida, Ctenacanthida o Hybodontiformes.

Los peces más abundantes en la actualidad (Actinopterygii) se encuentran ya en el registro fósil en el Silúrico, pero los primeros restos fósiles de ejemplares articulados aparecen en materiales devónicos y a finales de esta era se aprecia una variedad considerable de formas. También habitaban las aguas en el Devónico los conodontos, organismos muy útiles en biocronología, que han servido para establecer las biozonas que permiten realizar subdivisiones del Devónico. thumb|left|Aulopora, un coral tabulado del Devónico medio hallado en Ohio.

Invertebrados Durante el Devónico medio-superior se desarrollaron amplias zonas de plataformas carbonatadas y arrecifes, que alcanzaron las mayores extensiones del Fanerozoico. Los arrecifes devónicos estaban constituidos entre otros organismos por braquiópodos, corales (Rugosa y Tabulata), estromatopóridos, briozoos y algas rojas.

Los foraminíferos experimentaron su primera radiación durante el Devónico medio, con la aparición de los precursores de los fusulínidos, los endotíridos.

A partir de los ammonoideos del suborden Anarcestina surgieron los subórdenes Goniatitina (Devónico medio), Clymeniina y Prolecanitina, estos dos últimas en el Devónico superior. Dentro de los gasterópodos aparecieron en el registro los superórdenes Heterobranchia y Caenogastropoda, y el orden Neritimorpha. Los bivalvos colonizaron ambientes tanto marinos (Mytiloidea y Myalinidae) como dulciacuícolas.

Entre los artrópodos, aparecieron los eumalacostracos y los diplostráceos. Los órdenes de trilobites presentes en este periodo son Corynexochida, Lichida, Proetida, Harpetida y Phacopida. En facies continentales se han hallado fósiles de miriápodos, arácnidos, branquiópodos, acáridos, colémbolos, quilópodos, artropléuridos y otros organismos que podrían ser insectos.

La diversidad de equinodermos durante el Devónico superior es mayor de lo que se creía a principios de la década del 2000, predominando los organismos pertenecientes a la clase Blastoidea. También poblaban los mares de ese periodo los cistoideos, asteroideos, ofiuroideos, crinoideos, equinoideos, holoturoideos, edrioasteroideos y ciclocistoideos.

Plantas terrestres thumb|right|Recreación artística de un bosque del Devónico. En el Devónico inferior se produjo una importante diversificación de plantas vasculares, como lo atestiguan los fósiles hallados en distintos yacimientos. Una gran parte de la superficie terrestre estaba cubierta por bosques en el Devónico medio. En el Devónico también aparecen las primeras plantas con semillas (Spermatophyta). Los grupos de plantas que poblaban la Tierra eran Rhyniophyta, Zosterophyllopsida, Lycopodiaceae y Trimerophytopsida. El género Pertica (Trimerophytopsida) aparece en el Devónico inferior y sus ejemplares crecían hasta alturas de hasta 3 m. Wattieza era un árbol sin hojas del mismo periodo que llegaba a medir unos 8 m de altura. En el Devónico superior aparece Archaeopteris (Progymnospermophyta), un árbol cuyas raíces alcanzaban profundidades de hasta 1 m, los troncos podían tener 1 m de diámetro y algunos ejemplares se alzaban a 10 m de altura. Este género de plantas ocupaba gran parte de las tierras bajas y de las zonas costeras del Frasniense, y sus reconstrucciones se asemejan a algunas coníferas modernas.

thumb|left|Fósil de Acanthostega, el primer tetrápodo conocido.

Tetrápodos La transición entre los peces y los primeros tetrápodos se produjo entre el Givetiense y el Fameniense, hace entre 385 y 365 Ma. El tetrápodo más antiguo que se conoce y que aún conserva varias características anatómicas propias de los peces es Acanthostega gunnari, de edad Fameniense. Su hábitat era dulceacuícola, y debía de usar sus extremidades para propulsarse en el agua, ya que estas no podrían soportar su peso. La estructura de su mandíbula podría indicar que era capaz de alimentarse en la superficie del agua o, incluso fuera del agua. Ichthyostega, que aparece en el registro en el Devónico superior, se considera como el primer vertebrado que colonizó el medio terrestre. Así lo indican las extremidades más robustas que las de Acanthostega, así como el patrón de inserción de los músculos en las extremidades superiores y el tipo de articulación de los hombros.

Extinción El 83 % de las especies presentes en el Devónico superior desaparecieron del registro. Esta extinción posee unas características que las diferencia de otras: mortalidad desmesurada en organismos marinos bentónicos; duración prolongada (unos 20 Ma); la extinción se produjo en varios episodios.

Los episodios más significativos de extinción se conocen como evento Kellwasser (Frasniense-Fameniense) y evento Hangenberg (Fameniense-Misisipiense), siendo este último de menor intensidad. Otro evento de menor entidad es el Taghanic, en el límite entre el Devónico medio y superior y en el que se vieron afectados braquiópodos, goniatítidos y corales.

Evento Kellwasser La primera mención del evento Kellwasser data del año 1967. Coincide con las biozonas de los conodontos Palmatolepis linguiformis y Palmatolepis rhenana, y afecta básicamente a organismos bentónicos arrecifales o de aguas someras y, en menor medida, otros organismos nectónicos y planctónicos. Desaparecieron entre el 13 y el 38 % de las familias, el 29 y el 60 % de los géneros y el 82 % de las especies de organismos marinos. Se ha calculado que esta extinción aconteció hace unos 376-374 Ma.

Evento Hangenberg La primera referencia al evento Hangenberg se produce en el año 1968. Durante dicho evento, que coincide con la biozona de Siphonodella praesulcata, se redujo la diversidad de los vertebrados en más de un 50 %, tanto en ambientes terrestres como en ambientes marinos. Se calcula que sucedió hace 359Ma. La extinción mayor se produjo a finales del Fameniense, seguida de una extinción de menor entidad en el límite Devónico-Carbonífero y de una crisis que afectó a los ammonoideos en el Misisipiense.

thumb|right|Fósil de un estromatopórido del Devónico. Estos organismos se extinguieron durante el evento Hangenberg.

Taxones afectados Braquiópodos Después de una crisis en el límite Givetiense-Frasniense, en el que se extinguieron seis familias de braquiópodos, este grupo se recuperó al inicio del Frasniense. Sin embargo, este restablecimiento fue breve, y a lo largo del Frasniense desaparecieron varias familias. Al final de esa edad se redujo considerablemente la diversidad de braquiópodos. En contraste, durante el evento Hangenberg este grupo no se vio gravemente afectado.

Esponjas Durante el límite Frasniense-Fameniense proliferaron las esponjas pertenecientes a la clase Hexactinellida. No se conoce bien cómo las crisis del Devónico afectaron a este grupo, ya que se sabe muy poco acerca de su rango estratigráfico.

Estromatopóridos El evento Kellwaser afectó profundamente a estos organismos y solo sobrevivieron seis familias. El orden Labechiida se recuperó de la crisis, y ya en el Fameniense el género Stylostroma presentaba una distribución global. Al final del Fameniense los estromatopóridos dejaron de ser los principales formadores de arrecifes, al producirse su extinción. thumb|left|Clymenia, fósil de ammonoideo extinguido en el Fameniense.

Cefalópodos