thumb|200px|Escudo del Reino de Navarra.

El Reino de Navarra fue un reino europeo situado a ambas vertientes de los Pirineos occidentales. Sucesor del Reino de Pamplona, cuya fundación no se conoce con certeza, algunos apuntan circa 824, aunque la primera constancia documental se fecha desde el 905.En la Crónica albeldense se cita: «In era DCCCCXIII surrexit rex in Pampilona rex nomine Sancio Garseanis». (Additio de regibus pampilonensis, t. XIII, p. 465). Que en español sería «En la era 943 se levantó en Pamplona un rey llamado Sancho Garcés.» El 943 de la era hispánica, sistema de datación en el reino de Pamplona y Navarra, se corresponde con el 905. Véase Lacarra apunta a la dinstía Jimena como la primera reinante, siendo la llamada dinastía Íñiga la primera dirigente. Véase en «Primera manifestación de una historiografía propiamente pamplonesa.» Véase en

El reino fue incorporado a la corona de Castilla por Fernando el Católico mediante conquista militar en el verano de 1512. Se hicieron varios intentos de recuperar la independencia en los años siguientes. La Baja Navarra siguió siendo independiente, mantenido por la dinastía de Foix, hasta su incorporación a la Corona francesa por Luis XIII en 1620.Enciclopedia Auñamendi. Behe Nafarroa, Historia, los Bajonavarros y los estados de 1789

La Alta Navarra conservó su estatus de reino hasta 1841, al ser abolido mediante la denominada Ley Paccionada. La Baja Navarra perdió su condición de reino durante la Revolución francesa en 1789.

Prehistoria

Paleolítico Los restos más antiguos de cultural humana conservados sobre el espacio geográfico conocido actualmente como Navarra «se remontan al Pleistoceno reciente y concretamente al período interglaciar Riss-Würm, hace unos 100.000 años.» Las etapas siguientes (Paleolítico medio y principios del Paleolítico superior) quedan bajo la Glaciación de Würm. Se corresponden con la cultura llamada Achelense superior si bien son vestigios escasos sin contexto estratigráfico se encuentran localizados en Sierra de Urbasa, en la desaparecida cueva de Coscobilo de Olazagutía y en el yacimiento de Matamala de Viana, entre otros.

Durante el período denominado Musteriense de tradición Achelense, los vestigios se localizan concentrados en la Sierra de Urbasa y la mencionada cueva de Coscobilo. El tipo humano ocupante de la región en estas fechas sería el Neanderthal aunque no se han hallado restos óseos en ningún yacimiento de la región.

Será durante el Paleolítico superior cuando la especie dominante sea la actual, el Homo sapiens sapiens, y se registren en la zona las secuencias culturales tipificadas en otras regiones: Auriñaciense, Perigordiense, Solutrense y Magdaleniense. Es la etapa de la Prehistoria de Navarra más estudiada y conocida. Las evidencias más importantes que se encuadran en esta última fase se corresponden con emplazamientos geográficamente más dispersos: cueva de Alquerdi, en Urdax; covacho de Berroberría, en Urdax; cueva de Abauntz, en Arraiz (Ulzama); cuevas de Lexotoa y Sorgiñen-Leze en Zugarramurdi; cueva de la Sierra de Alaiz; y otros yacimientos al aire libre en Echauri y en Olite (La Hoya Grande). Aunque en la Alta Navarra no se han encontrado restos humanos, en Istúriz (Baja Navarra) se han encontrado restos del Hombre de Cromañón.

Neolítico Hace unos 7.000 años se produce en Europa un profundo cambio, cultural y económico, en un contexto, además, de cambio climático. El final de la IV glaciación o de Würm, es también el fin de la economía de los cazadores y recolectores del Paleolítico para dar paso a la civilización neolítica.

El Neolítico se caracteriza por una economía agrícola y ganadera, el asentamiento de la población en aldeas, la invención de la cerámica y la construcción con grandes piedras (Megalitismo) de dolmen, menhir y crómlech.

600x300px|miniaturadeimagen|derecha|Dolmen de la Cañada en la Sierra de Urbasa

En el territorio que históricamente ha ocupado Navarra así como en el resto de la Península ibérica, la transición del paleolítico al neolítico-bronce fue lenta y paulatinaPrehistoria de Navarra. Trabajos de arqueología Navarra 2. Ignacio Barandiarán y Enrique Vallespí. Diputación Foral de Navarra. Museo de Navarra. Institución Príncipe de Viana. 1984. desde el 6000 a.C. hasta el 3500 a.C. en que comienza el periodo Calcolítico.

El origen geográfico de la cultura neolítica se ha establecido en Oriente Medio, quedando demostrado genéticamentePNAS 22 de septiembre de 2015 112 (38) 11917-11922; publicado por primera vez el 8 de septiembre de 2015 https://doi.org/10.1073/pnas.1509851112 Editado por Eske Willerslev, Universidad de Copenhague, Copenhague, Dinamarca, aprobado el 29 de julio de 2015 (recibido para revisión el 21 de mayo de 2015) que, en Europa Occidental, el cambio cultural supuso un cambio étnico de los cazadores-recolectores paleolíticos por los agricultores y ganaderos neolíticos procedentes del Mediterráneo Oriental hibridándose ambos durante un periodo que se calcula tuvo una duración de 2000 años.

La cultura y el idioma de aquella población, que posteriormente se denominarán vascones, está relacionada con la civilización lígur e íberaSobre la lengua vasca y el vasco-iberismo. Julio Caro Baroja. Editorial Txertoa. 1982. y en general con las civilizaciones preclásicas mediterráneas como la minoica del Egeo, etrusca en la Itálica, bereber en el norte de África o Cólquida del Cáucaso.Vascos y Georgianos. Shota Dzidziguri. Noranahi S.A. de edidiciones. 1982.

El vascuence o euskera es la única lengua sobreviviente de las habladas en Europa antes de la llegada de las lenguas célticas y el desarrollo posterior de las civilizaciones griega y romana.

Edad Antigua

Romanización, los vascones entran en la historia

Son varios los geógrafos romanos que citan a los vascones, como Plinio, Estrabón y Ptolomeo, delimitando el territorio mediante la relación de sus ciudades: Oiasso (Oiartzun/Irún), Itourissa (Espinal), Iacca (Jaca), Alaunoa (Alagón), Segia (Ejea), Cascantum (Cascante), Graccurris (Alfaro), Calagurris (Calahorra), Andelos (Andión), Nemeturissa (Santa Criz de Eslava). thumb|200px|left|Anverso y reverso de la moneda con la inscripción Barscunes. Los primeros contactos de vascones y romanos pueden situarse en el Ya en 179 a.C. Tiberio Sempronio Graco funda Graccurris (Alfaro) en territorio vascón. La intensidad de los contactos aumenta durante las Guerras Sertorianas.

Las excavaciones realizadas en el alto de Irulegi ponen de manifiesto la destrucción de una importante población vascona, en el periodo de las Guerras Sertorianas, atribuible a la pertenencia de esta población a uno de los bandos en conflicto.

Pompeyo se retira a estas tierras como retaguardia, lo que indica la confianza en su control, y funda Pompaelo (en el alto que actualmente ocupa la catedral) en 79 a.C., junto a un asentamiento indígena (en el alto que hoy ocupa el Archivo de Navarra que en la Edad Media se conoció como Burgo de San Miguel).

La construcción de calzadas, como Ab Asturica Burdigalam de Burdeos a Astorga, el establecimiento de pesos y medidas, y en general, el orden romano, fomentó el comercio. En este sentido tuvo gran actividad la emisión de moneda de la ceca “Barskunes”. El hecho de emitir moneda, no frecuente en la península, denota la existencia de una civitas, que en el derecho romano da idea de una unidad organizada autónoma. En agricultura se inició el cultivo de la vid y el olivo y se implantaron nuevas tecnologías como el arado romano.

En general la romanización fue intensa como lo acreditan los vestigios arqueológicos de Pamplona, Andelos, Liédena, Santacara, Arellano, Santa Criz de Eslava y otros, denotando el nivel de integración cultural y, en muchos casos, la prosperidad económica. Aparecen nombres vascones entre los integrantes en las legiones romanas como los que figuran en el Bronce de Ascoli o en la Cohors II Vasconum con inscripciones de su participación en Germania, Britania y Mauritania.

No hay noticias de conflicto en el contacto de ambas culturas, a diferencia de lo ocurrido con otros grupos étnicos. Es muy probable que la relación pacífica con los romanos provenga del respeto y reconocimiento romano a la civitas vascona, que sus sucesores visigodos no continuaron. Los quinientos años de romanización supusieron para los vascones un gran desarrollo, expansión geográfica, demográfica y económica. La relación e integración del Ager Vasconum, agrícola, y el Saltus Vasconum, ganadero, mediante las cañadas reales, nacidas en la trashumancia del neolítico, vertebraron el territorio de los vascones. Visigodos

Según Claudio Sánchez-Albornoz y otros autores, la crisis del orden imperial romano, en el , generó un vacío de poder en la Tarraconense. Los vascones muestran un gran dinamismo en esta época, impulsados por la mejora económica y demográfica que había favorecido la romanización. Para la historia son años oscuros con pocas noticias documentales. Estos mismos autores afirman que se produce una colonización, al menos cultural, de la depresión vascongada, y las tribus de várdulos, caristios y autrigones que la habitaban, adoptan el idioma y la cultura vascona, es la denominada tesis de la Vasconización tardía. El mismo fenómeno se extendió hacia el norte en el proceso de vasconización de los aquitanos.

Históricamente se relaciona a los vascones con el fenómeno de los bagaudas. Los bagaudas son descritos por los hispanorromanos, en el , como bandoleros y saqueadores a lo largo del valle del Ebro. Fueron combatidos por el general romano Asturius en 441 y 442 en tierras de aracelitanos, saquearon Turiassone (Tarazona) y asesinaron al obispo en 449; en 455 el rey suevo Requiario realizó un ataque contra bagaudas en tierra de vascones y Federico, hermano del rey godo Teodorico, los derrotó en 456.

Los reyes visigodos emprendieron campañas de castigo, ataques y saqueos, contra los vascones: Recaredo (590–601), Gundemaro (610–612), Suintila (621), Recesvinto (653), Wamba (672) y Rodrigo (710), que se mencionan, entre otras crónicas, en las de Isidoro de Sevilla. Si tales guerras llevaron al dominio del territorio vascón por los visigodos, o si, en realidad nunca consiguieron tal dominio, ha sido fuente de controversias entre los historiadores y de la creación del mito del Domuit vascones (dominó a los vascones).M. J. Izu Belloso, Falsas citas sobre la historia de Navarra. Revista Príncipe de Viana n.º 258, 2013 La mayoría de los historiadores concluyenJ. A. García de Cortázar, tomo II de la Historia de España Alfaguara, La Época Medieval. Ed. Alfaguara, 1973. ISBN 84-206-2040-8 que los vascones nunca fueron totalmente sometidos, aunque los visigodos lograron el control temporal de algunas ciudades.

La estrategia de dominación visigoda creó una línea de fortificaciones como Fitero, Olite (Oligito fundada por Suintila como "civitas gothorum"), Pamplona y Vitoria, defendidas militarmente y legitimadas en el cristianismo episcopal. Pamplona fue sede episcopal de la iglesia visigoda, el obispo Liliolo suscribe las actas del III Concilio de Toledo en 589.Historia de las diócesis de Pamplona y Tudela El texto De laude Pampilone se corresponde a este periodo de fortificación visigoda en tierra de bárbaros.

Están documentadas necrópolis visigodas en Pamplona, siempre en extramuros, en la zona de la calle Leyre, excavada a finales del por Iturralde y Suit, en la Plaza del Castillo, excavadas durante las obras del aparcamiento, y en el solar de la Casa del Condestable, excavadas en las obras de rehabilitación.

El carácter episcopal de Pamplona durará toda la Edad Media.

La formación del reino

Islamización