El Palacio del Centro Asturiano es un edificio histórico de estilo ecléctico situado en La Habana, Cuba, en las proximidades del Parque Central.
Diseñado por el arquitecto español Manuel del Busto y terminado en 1927, sirvió de sede a la asociación del Centro Asturiano de La Habana y, desde 2001, alberga las colecciones de arte universal del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba.
El edificio destaca por su arquitectura representativa de la era republicana en Cuba y por la riqueza de los materiales y detalles decorativos utilizados en su construcción.
Historia
La construcción del Palacio del Centro Asturiano comenzó en 1924 tras la selección del proyecto ganador en un concurso arquitectónico, y fue inaugurado el 20 de noviembre de 1927 para servir como sede social y cultural de la asociación del Centro Asturiano de La Habana, cuyos edificios anteriores habían sido destruidos por un incendio en 1918. La asociación, fundada en 1886, proporcionaba ayuda mutua y asistencia a sus miembros emigrantes asturianos en Cuba.
Durante la década de 1950 fue uno de los edificios más destacados de La Habana por su arquitectura y funciones sociales. Tras la Revolución cubana de 1959, la asociación fue disuelta y el inmueble fue incautado por el Estado. A lo largo de las décadas siguientes albergó diversas instituciones, entre ellas la Asociación de Amistad Cubano‑Española, el Palacio de Pioneros y el Tribunal Supremo.
Finalmente, en 2001 se incorporó al Museo Nacional de Bellas Artes como sede de su colección de arte universal tras una restauración arquitectónica y adaptación museográfica. Alberga obras que abarcan desde la antigüedad clásica hasta el arte europeo, norteamericano y latinoamericano de siglos pasados.
El edificio
El Palacio del Centro Asturiano es uno de los ejemplos más representativos del estilo ecléctico en la arquitectura republicana cubana. El diseño del edificio combina elementos del renacimiento español con influencias diversas que reflejan tanto el eclecticismo de principios del como las aspiraciones culturales y sociales de la comunidad asturiana en Cuba. El edificio de cuatro pisos fue construido con una estructura de acero, recubierta de piedra, ladrillos y losas de hormigón, lo que permitió grandes espacios interiores libres de columnas estructurales. Entre los materiales utilizados en su acabado destacan mármoles importados de Italia, España y Estados Unidos, carpintería de caoba y cedro cubanos, vidrieras procedentes de Madrid y lámparas de bronce con cristal de Bohemia.Entre los detalles arquitectónicos sobresalen sus fachadas con arcadas, la monumental escalera de mármol y un gran lucernario que ilumina los espacios interiores, cuidadosamente decorados. La fachada principal, orientada hacia la calle San Rafael, está rematada por elementos ornamentales que simbolizan los escudos de Asturias, España y Cuba. La restauración del edificio antes de su incorporación al museo conservó elementos históricos originales, como la carpintería y los revestimientos decorativos, a la vez que adaptó espacios internos para uso expositivo, climatización y circulación de visitantes, combinando la preservación del patrimonio arquitectónico con las exigencias técnicas de un museo moderno.
Referencias
Categoría:Arquitectura de La Habana