El Consejo Agrario Nacional (CAN) fue un organismo autárquico del Estado argentino creado en 1940 mediante la Ley 12.636, con el objetivo de desarrollar una política nacional de colonización agraria. Entre sus funciones se encontraban la adquisición y subdivisión de tierras, la creación de colonias agrícolas y la adjudicación de parcelas a productores, dentro de un régimen que establecía condiciones de explotación, residencia y transmisión de la propiedad.
El organismo atravesó distintas etapas institucionales y políticas durante sus cuatro décadas de existencia. Creado en el contexto del creciente intervencionismo estatal de la década de 1930 y comienzos de la de 1940, adquirió particular relevancia durante los primeros años del peronismo, cuando sectores vinculados al CAN promovieron políticas de colonización y reforma de la estructura de tenencia de la tierra. Sin embargo, a partir de 1946 las políticas de acceso a la propiedad rural se orientaron crecientemente hacia el crédito oficial y el Banco de la Nación Argentina adquirió un papel central.
El Consejo Agrario Nacional fue disuelto en 1980 durante la última dictadura militar argentina mediante la Ley 22.202 y normas complementarias, que establecieron el traspaso de sus funciones y bienes a las provincias.
Antecedentes La creación del Consejo Agrario Nacional se produjo en un contexto caracterizado por la creciente intervención del Estado argentino en la economía y por los debates sobre la estructura de la propiedad rural. Durante las primeras décadas del siglo XX se habían presentado distintos proyectos destinados a fomentar la colonización y la formación de un sector de pequeños y medianos productores.
Durante la década de 1930 se intensificaron los debates sobre el régimen de arrendamientos, la concentración de la propiedad y la necesidad de estabilizar a la población rural. Entre los antecedentes inmediatos de la Ley 12.636 se encontraban proyectos de colonización presentados por legisladores como Bernardino Horne y Miguel Cárcano.
La política de colonización también contaba con antecedentes provinciales. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, se había creado en 1936 el Instituto Autárquico de Colonización.
Creación miniaturadeimagen|Decretos reglamentarios La Ley 12.636, conocida como Ley de Colonización, fue sancionada el 21 de agosto de 1940 y promulgada ese mismo año. La norma estableció la creación del Consejo Agrario Nacional como organismo autárquico de alcance nacional.
La legislación otorgó al organismo facultades para adquirir tierras fiscales y privadas, subdividirlas y adjudicarlas para su explotación. La ley establecía además restricciones relacionadas con el uso de la tierra y con la transferencia de las parcelas adjudicadas. Su concepción buscaba vincular la propiedad rural con la explotación productiva y con el arraigo de las familias agricultoras.
El CAN fue constituido efectivamente el 31 de julio de 1941. Sin embargo, durante sus primeros años tuvo dificultades para desarrollar plenamente sus funciones debido principalmente a la insuficiencia de recursos financieros. Recién en 1942 comenzó a disponer de fondos destinados a su actividad colonizadora.
La Ley 12.636 también contemplaba la posibilidad de incorporar al CAN la Dirección General de Tierras del Ministerio de Agricultura. Esta integración no se consolidó de manera permanente. En 1945, el Decreto-Ley 9.658 restituyó la Dirección de Tierras al Ministerio de Agricultura y mantuvo al CAN como entidad autárquica, aunque pasó a depender de la Secretaría de Trabajo y Previsión.
Funcionamiento inicial Entre 1941 y 1945 el CAN desarrolló principalmente tareas de organización y planificación de la colonización. La falta de recursos limitó inicialmente su capacidad para adquirir tierras y constituir colonias.
El modelo de colonización previsto por la legislación no se reducía a la distribución de parcelas. La planificación de las colonias contemplaba la construcción de viviendas e infraestructura, servicios básicos, educación rural, asistencia técnica, acceso al crédito y formas de cooperación entre los productores.
La superficie de las parcelas podía variar considerablemente de acuerdo con las características productivas y geográficas de cada región. El organismo distinguió diferentes tipos de colonias, entre ellas agrícolas, mixtas, ganaderas, granjeras, ejidales y de frontera.
Las tierras podían ser adjudicadas a colonos argentinos o extranjeros que cumplieran determinadas condiciones de residencia y aptitud. La legislación también establecía restricciones a la transferencia de las parcelas y privilegiaba su explotación directa.
El Consejo Agrario Nacional durante el peronismo
Antonio Molinari y Mauricio Birabent La relación entre el CAN y el primer peronismo adquirió particular importancia a partir de 1945. Ese año el organismo pasó a depender de la Secretaría de Trabajo y Previsión, dirigida por Juan Domingo Perón, y Antonio Manuel Molinari fue designado interventor. miniaturadeimagen|Colonia "Cañada Rica" Molinari había desarrollado previamente actividades relacionadas con la cuestión agraria y estaba vinculado a la organización FORJA. Junto con el ingeniero agrónomo Mauricio Birabent, defendió dentro del aparato estatal una orientación favorable a una transformación más profunda de la estructura de tenencia de la tierra.
Esta orientación otorgaba especial importancia a la colonización, la expropiación y la transformación de arrendatarios y aparceros en propietarios. En ese contexto se impulsó la denominada «enmienda Palacios», vinculada al proyecto de establecer formas de adjudicación de tierras mediante arrendamientos de carácter vitalicio.
El programa de Molinari y Birabent representó una de las posiciones más reformistas existentes dentro del aparato estatal durante los primeros años del peronismo. Sin embargo, su orientación no se mantuvo como eje principal de la política agraria después de 1946.
Transferencia al Banco de la Nación Argentina En mayo de 1946 las funciones colonizadoras del CAN fueron transferidas al Banco de la Nación Argentina mediante el Decreto 14.959. El organismo perdió de esta manera su carácter de principal ejecutor de la política de colonización. miniaturadeimagen|Colonia del CAN La modificación estuvo vinculada con el creciente protagonismo de los instrumentos financieros y crediticios dentro de la política agraria del gobierno de Perón. El Banco de la Nación Argentina comenzó a utilizar el crédito como mecanismo para facilitar el acceso de arrendatarios y aparceros a la propiedad de la tierra.
Entre 1947 y 1948 el Banco de la Nación Argentina adjudicó aproximadamente 200.000 hectáreas mediante el Fondo Especial de Colonización, mientras que el CAN había gestionado alrededor de 53.000 hectáreas hasta ese momento.
La transferencia produjo además un desplazamiento de los funcionarios que habían defendido las posiciones más radicales dentro del CAN. Molinari y Birabent abandonaron sus cargos en 1946.
La política agraria peronista Durante los primeros años del gobierno peronista coexistieron diferentes posiciones respecto de la cuestión agraria. Entre ellas se encontraban propuestas de reforma estructural de la propiedad, políticas de reforma progresiva y posiciones orientadas al mantenimiento de la estructura existente con modificaciones destinadas a incrementar la productividad.
La política desarrollada entre 1946 y 1949 tendió a privilegiar mecanismos de crédito y adquisición de tierras antes que una política generalizada de expropiación. El objetivo de convertir a arrendatarios y aparceros en propietarios continuó presente, aunque mediante instrumentos financieros.
La Constitución de la Nación Argentina de 1949 incorporó el principio de la función social de la propiedad. La cuestión agraria quedó así vinculada a la idea de que el uso de la tierra debía responder también a intereses colectivos.
Funcionamiento y política de colonización La política desarrollada por el CAN combinó la adquisición de tierras con su subdivisión y posterior adjudicación. El organismo podía intervenir sobre tierras fiscales y, bajo determinadas condiciones establecidas por la legislación, adquirir o expropiar tierras privadas.
La colonización buscaba favorecer el establecimiento permanente de familias rurales y el desarrollo de explotaciones productivas. El modelo institucional contemplaba que las colonias contaran con infraestructura y servicios destinados a facilitar la vida económica y social de sus habitantes.
Además de la adjudicación de parcelas, el CAN promovió el cooperativismo, la educación rural y el uso compartido de determinados recursos productivos. La concepción de la colonia implicaba, por lo tanto, una planificación territorial que excedía la simple distribución de tierras.
Según documentación institucional del propio Consejo citada por investigaciones posteriores, entre 1940 y 1975 se adjudicaron 7.841 lotes que comprendían 1.266.358 hectáreas, distribuidos en aproximadamente 120 colonias.
Las cifras de superficie y cantidad de colonias deben interpretarse teniendo en cuenta que durante diferentes períodos las funciones de colonización estuvieron distribuidas entre el CAN y otros organismos estatales, especialmente el Banco de la Nación Argentina.
Reorganizaciones posteriores
1955-1966 El CAN continuó existiendo después del derrocamiento de Perón en 1955. La política de colonización experimentó distintas modificaciones durante los gobiernos posteriores.
En 1955 se sancionó la Ley 14.392, que buscó regular la intervención del Banco de la Nación Argentina en materia de colonización y otorgó al CAN funciones técnicas de planificación. La norma no llegó a aplicarse plenamente como consecuencia del golpe de Estado de septiembre de 1955.
Durante el gobierno de Arturo Frondizi, el Decreto 2.964 restituyó funciones ejecutivas al CAN. En 1961 se reglamentó la Ley 14.392.
En 1966, durante el gobierno de Arturo Illia, se sancionó la Ley 16.883, que autorizaba al organismo a intervenir sobre determinadas tierras subutilizadas. La norma no llegó a desarrollarse plenamente debido al golpe de Estado de junio de 1966.
Decreto-Ley 17.253 de 1967 Durante la dictadura autodenominada Revolución Argentina, el Decreto-Ley 17.253 de 1967 reorganizó las políticas vinculadas con los arrendamientos y la colonización y amplió las competencias del CAN.
La norma dispuso la transferencia al Consejo de las colonias que todavía se encontraban bajo administración del Banco de la Nación Argentina. De esta manera, se buscó concentrar nuevamente las políticas de colonización en el organismo.
Entre 1967 y 1969 el CAN incorporó 172.430 hectáreas, constituyó 784 unidades económicas y suscribió 127 convenios con gobiernos provinciales.
La aplicación de estos acuerdos fue desigual y no todos se tradujeron en procesos concretos de colonización.
Disolución de 1971 y restitución de 1972 En enero de 1971, durante la presidencia de facto de Roberto Marcelo Levingston, el CAN fue disuelto mediante el Decreto 1.631 y reemplazado por el Instituto Nacional de Colonización y Régimen de la Tierra.
El nuevo organismo tuvo una existencia breve. En 1972, durante la presidencia de facto de Alejandro Agustín Lanusse, la Ley 19.758 restituyó al Consejo Agrario Nacional como organismo técnico y descentralizado.
El CAN durante el tercer peronismo Durante el período 1973-1976, el CAN volvió a ocupar un lugar dentro de los proyectos de política agraria nacional. El organismo fue incorporado como órgano de ejecución en el anteproyecto de Ley Agraria elaborado en 1974.
En 1975 el CAN elaboró un programa que proyectaba adjudicar 2.000 unidades productivas por año, ordenar el 80 % de las tierras fiscales en un período de cinco años y promover formas asociativas de producción.
El proyecto no llegó a desarrollarse plenamente debido a la creciente inestabilidad política y económica del período.