El antiguo monasterio de Santa María la Real,La denominación Real deriva de que su origen fue gracias a una donación de Alfonso VII en el año 1140. también llamado Santa María de Niencebas,Diccionario de antigüedades del Reino de Navarra Autor: José María Yanguas y Miranda se encuentra en la localidad navarra de Fitero (España). Está enclavado a orillas del río Alhama, al sur del Ebro. El lugar es conocido por sus balnearios de aguas medicinales.El balneario de aguas medicinales se llama Baños. Uno de sus ilustres visitantes en el pasado fue don Francisco de Asís, esposo de Isabel II, que contaba con una bañera especial de mármol blanco, regalo de la Diputación. El monasterio pertenece a la orden del Císter; su lugar de inicio no fue en Fitero, sino en Niencebas, al pie de los montes de Yerga. Su arquitectura es propia de la transición del románico al gótico al gusto cisterciense.

Los orígenes El monasterio de Fitero fue fundado por san Raimundo de Fitero y otros monjes cistercienses procedentes de la Abadía de Escaladieu (Altos Pirineos) que se instalaron en Niencebas, que es un despoblado situado en Alfaro (La Rioja), limítrofe con Fitero (Navarra).Está documentado el origen del pequeño monasterio cisterciense fundado gracias a la donación de Alfonso VII en 1140, en la localidad conocida como Niencebas, donde el obispo de Calahorra, Sancho de Funes, bendijo al primer abad Raimundo, consagrando el primer altar de lo que sería una iglesia provisional.Este monasterio castellano, que más tarde sería conocido como monasterio de Castellón (Fitero) y, finalmente, como monasterio de la frontera o de Fitero, dependió en los primeros tiempos de la sede de Calahorra En 1152, el citado obispo calagurritano bendijo el cementerio del monasterio de Castellón y, con ello, el abad Raimundo dio por concluido el traslado de su comunidad al término de Fitero (Castellón); este fue el lugar de su emplazamiento definitivo del primer monasterio que hubo en Fitero.El abad Raimundo acudió a la llamada de Sancho III de Castilla (hijo de Alfonso VII), que celebró cortes en Almazán (Soria) y allí recibió la donación de la plaza de Calatrava para que, con la milicia cisterciense que entonces fundó el santo, le ayudase al rey a defender tan estratégica plaza castellana. Esta milicia acabó dando lugar a la Orden Militar de Calatrava.

El abad Raimundo acudió a la llamada de Sancho III de Castilla (hijo de Alfonso VII), quien celebró cortes en Almazán y, en enero de 1158, le donó a San Raimundo de Fitero, al monasterio de Fitero y a la Orden del Cister la plaza de Calatrava la Vieja, para que le ayudasen a defenderla a los ejércitos del rey de Castilla. Fray Raimundo fundó entonces una milicia cisterciense con la que se desplazó a Calatrava, y esta milicia acabaría dando lugar a la Orden Militar de Calatrava.

En 1159, el monasterio de Castellón (Fitero) fue invadido por una muchedumbre armada, enviada por el obispo de Tarazona que, tras destruirlo, se hizo con su dominio espiritual. Los monjes que allí había, tras ser apaleados, huyeron a Calahorra y ni ellos ni San Raimundo pudieron regresar jamás a su monasterio.

En 1161, se instaló una segunda comunidad cisterciense en Fitero, también procedente de l'Escaladieu, cuyo nuevo abad fue Guillermo. San Raimundo, con el apoyo de Alfonso VIII, intentó recuperar su monasterio, pero no lo logró y falleció exilado en Ciruelos.

El segundo templo cisterciense de Fitero se empezó según lo acostumbrado, por la cabecera, en el último cuarto del , y su iglesia se concluyó en 1247, financiada por el arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada,Jiménez de Rada, además de ser un gran mecenas de la catedral de Toledo, lo fue igualmente de los monasterios cistercienses de Huerta (Soria) y Fitero así como del castillo de Brihuega (Guadalajara). En 1247, pocos días antes de la muerte de este arzobispo en su viaje de regreso de Lyon, de visitar al Papa Inocencio IV, tras haber logrado de este una bula de indulgencias para aquellos que visitasen esta nueva iglesia castellana.

Arquitectura del edificio miniatura|Lápida incrustada en el muro del ábsideEl complejo monástico medieval ha llegado a los albores del embutido entre las edificaciones del pueblo de Fitero, alguna de ellas invadiendo incluso parte del conjunto. Queda sin embargo un gran espacio abierto por la parte de los ábsides que permite contemplar la gran obra y otro delante de la portada principal de los pies. La iglesia se convirtió en parroquia a partir del , cuando el pueblo de Fitero crecía y necesitaba un lugar de culto donde poder asistir a todos los actos litúrgicos y recibir los sacramentos. Fue entonces cuando se organizó la capilla bautismal tomando una parte del claustro y cuando se levantó el coro en sustitución del anterior medieval situado en la nave central.

El claustro conserva alguna de sus estancias mientras otras fueron ocupadas por la población laica para uso de viviendas y otros menesteres.

La iglesia thumb|200px|Puerta de la iglesia del monasterio Tiene planta de cruz latina siguiendo el modelo de la iglesia madre francesa: tres naves con seis tramos, crucero bien diferenciado y cabecera con girola y cinco capillas absidales. Está sustentada por grandes pilares cruciformes que llevan dobles semicolumnas adosadas en los frentes y columnillas en los codillos. Recibe la luz de las grandes ventanas de arco de medio punto abiertas a lo largo de la nave central por encima de las naves laterales que son más bajas.

Las naves se cubren con bóvedas de crucería que llevan grandes nervios de sección. Las bóvedas de las capillas absidales son de cuarto de esfera sin nervios (excepto la central). El presbiterio se cubre con bóveda gallonada. miniatura|Nave central de la IglesiaEn los tres tramos de los pies se levantaron a mitad del , en época del abad Martín Egües y Pasquier, unas bóvedas estrelladas que representan el paso del gótico al renacimiento.

Capilla Mayor Lo más importante de la capilla mayor (n.º 1 en el plano) es su retablo del , que nada tiene que ver con el gusto o el estilo cisterciense. El proyecto es de Diego Sánchez, que ideó una estructura sin decoración alguna, más que la puramente arquitectónica, con órdenes superpuestos entre dos grandes columnas (orden gigante). Consta de escultura y pintura; las esculturas se colocaron en 1583 al mismo tiempo que el cuerpo del retablo.

Las pinturas son tablas flamencas cuya autoría se debe a Roland de Mois, ayudado por Felices de Cáceres, que ya había trabajado en el monasterio de la Oliva. Destacan por lo cuidadoso de la ejecución, la Epifanía, Adoración de los pastores, San Juan Bautista y San Juan Evangelista.

Sacristía Situada entre el brazo del crucero y la girola (n.º 2 en el plano), es obra barroca del -. De planta rectangular, cubierta con bóveda de cañón y lunetos. Unos huecos en forma de hornacina reciben los muebles-cajoneras donde se guardaba el vestuario de liturgia. Está amueblada al estilo de la época con cornucopias, florones dorados y mesa rococó.

Capilla del bautismo Es obra del , cuando Fitero tuvo necesidad de una parroquia que cumpliera con la liturgia y administrara los Sacramentos. Está enclavada en un espacio cuadrado perteneciente a la panda oeste del claustro que formaba parte del pasillo de conversos (legos). (N.º 3 en el plano)

Capilla de la Virgen de la Barda thumb|250px|Planta del monasterioEs del fue edificada como panteón del abad del Plácido del Corral y Guzmán. Consta de dos tramos (n.º 4 en el plano); en el de la cabecera se eleva una cúpula con linterna. Estuvo ricamente adornada. En esta capilla se venera la Virgen de la Barda que es una talla de la Virgen de los RemediosSe cree que esta imagen la trajo el abad Raimundo desde Toledo de finales del que conserva algo de la original policromía. La leyenda cuenta que en una ocasión creció una zarza o espino (barda) que se metió por la vidriera y rodeó los pies de la imagen, perdiendo sus espinas.

El coro Es un coro alto a los pies (n.º 5 en el plano) que sustituyó a finales del al anterior que estaba situado en la nave mayor. La sillería está distribuida en dos órdenes y carece de ornamentación salvo en los brazos. Su autor es Esteban Ramos, artista del que realizó algunas esculturas para procesiones.

Tesoro artístico En la iglesia se guardan vestimentas litúrgicas de gran valor, del , que fueron regalos de varios abades. Se distingue el gran terno pontifical blanco del (casulla, capa pluvial y dalmática), con bordados de colores, ejecutado por la madre Graciosa de los Ángeles, carmelita descalza de Pamplona.

Hay una gran colección de orfebrería, algunas de cuyas piezas están datadas del . Son importantes los relicarios, sobre todo el del abad Raimundo. Son destacables por su valor artístico e histórico las diversas arquetas que se conservan: Arqueta califal, firmada, hecha en marfil en 966, con decoración vegetal, que lleva la siguiente inscripción:

Arqueta almohade, en marfil, donde se puede leer:

Cofre románico de de madera pintada. Arqueta de cobre esmaltado, , adornada con temas figurativos, atribuida a algún taller de las proximidades de Silos.

El claustro miniatura|150px|Crismon

El claustro se encuentra pegado a la pared sur de la iglesia, encajado en el ángulo que forma el crucero sobresaliente en planta, de manera que la sala capitular toma la profundidad del ancho de dicho crucero (n.º 6 en el plano). La puerta que comunica con la iglesia posee un crismón. de los llamados Trinitarios de seis brazos de doble caña, con aro marco inscrito en un cuadrado en cuyos vanos formados por los ángulos y la circunferencia del círculo presenta cuatro bolas. P con tilde de cruz patada exterior al vano, y letras homogéneas, de doble trazo, Alfa redonda y Omega muy cerrada. S sinuosa. Ésta tiene la particularidad de estar encajada entre las dos cañas que forman el brazo vertical de la pieza.Estudiado por Juan Antonio Olañeta Las puertas,Además de las puertas de acceso a la sala capitular y otras estancias, en la panda norte, por la que se entra directamente a la nave sur. ventanas y algunas estancias corresponden a finales del y principios del XIII, mientras que la galería porticada y los capiteles que la pertenecen son obra tardía del .

Panda este Sala capitular

La sala capitular está situada, como es lo habitual, en la panda o galería este del claustro (n.º 7 en el plano). Su pared norte está pegando con el extremo sur del crucero. Es la estancia mejor conservada. De planta cuadrada, está cubierta por bóvedas de crucería que sostienen cuatro columnas exentas (que a su vez se apoyan sobre un alto pedestal) y doce columnas pegadas a los muros de las cuatro paredes. Los capiteles son sobrios como corresponde a la ornamentación cisterciense. Se accede desde la galería por una amplia puerta románica de tres arcos sencillos que se apoyan sobre columnas muy cortas, que a su vez se apoyan sobre un alto pódium. A ambos lados de la puerta hay sendas ventanas. En el muro frontero, oriental, se ve el hueco de tres ventanas antiguas, abiertas al huerto de los monjes y que daban luminosidad a la sala. Fueron cerradas en algún momento de reformas del espacio exterior. Sobre la sala capitular y a lo largo de esa galería se encontraba el gran dormitorio de los monjes.

Panda sur La zona del refectorio, (n.º 8 en el plano), se conserva pero sin la techumbre original, ya que en el se alzaron los muros para construir otro piso donde se ubicó la biblioteca. Esta sala está iluminada por ventanas abiertas a dos de sus muros. Tiene dos puertas, una que da a la galería y otra a la cocina (n.º 9 en el plano).La cocina ha sido recientemente restaurada por la Institución Príncipe de Viana La cocina conserva la puerta original y las ventanas.

Panda oeste