Madonna es el debut discográfico de la cantante estadounidense Madonna y su primer álbum de estudio, publicado el 27 de julio de 1983 por la compañía Sire Records. Este título también hace alusión al material publicado en 1985 y nombrado Madonna: The First Album, que incluyó un nuevo diseño en su portada, así como a la versión remasterizada distribuida en 2001 por Warner Bros. Records, que contiene dos remezclas adicionales.

En 1982, Madonna conoció a Seymour Stein, presidente de Sire Records, quien la contrató después de escuchar su sencillo «Everybody». La buena aceptación de la canción en el mercado motivó a la compañía a contratarla para la realización de un álbum completo. Para ello, la cantante eligió a Reggie Lucas como su productor, aunque este habría de abandonar el proyecto poco después debido a diferencias creativas entre ambos. La asesoría de John «Jellybean» Benitez y la colaboración de Stephen Bray fueron indispensables para que consiguiese concretar este proyecto. Las canciones presentan estilos de música disco upbeat sintéticos, creados con la tecnología de mayor vanguardia en ese entonces, como por ejemplo la caja de ritmos LinnDrum, el bajo Moog Taurus y el sintetizador Oberheim OB-X. Madonna canta con un timbre «brillante» y «juvenil» y las letras de las canciones hablan primordialmente del amor y las relaciones sentimentales.

En términos generales, el álbum obtuvo reseñas positivas de los críticos, aunque al principio varios menospreciaron el impacto y alcance tanto del disco como de su intérprete en la industria musical. Figuró en varias listas de los mejores discos del año entre las cuales se incluyeron las de las revistas Entertainment Weekly y Rolling Stone. Desde el punto de vista comercial, en EE. UU. alcanzó la octava posición de la lista Billboard 200 y llegó a los diez primeros puestos en Australia, Francia, Nueva Zelanda, los Países Bajos y Reino Unido. Además, fue certificado con cinco discos de platino por la Recording Industry Association of America (RIAA), por sus más de cinco millones de unidades vendidas en territorio estadounidense, y vendió en total más de 10 millones de copias en todo el mundo. Se publicaron cinco sencillos comerciales para promover el disco, después de lo cual Madonna realizó la gira The Virgin Tour en 1985. A esto se sumó la recopilación de vídeos musicales que ayudaron a consolidar la popularidad de la cantante y definirla como un modelo a seguir tanto por otras cantantes como por los jóvenes de esa época.

Antecedentes

En 1979, Madonna, Angie Smit, Dan Gilroy y Ed Gilroy formaron la banda de hard rock Breakfast Club; durante su período de actividad, se presentaron en algunos lugares de Manhattan. En 1980, Madonna, que era la baterista, abandonó el grupo y posteriormente formó con otros amigos suyos la banda Madonna and the Sky. Más tarde invitó a Stephen Bray para que fuese el baterista de la agrupación. El nombre de la banda cambió finalmente a The Millionaires por un tiempo, y luego a Emmy una vez que los hermanos Gilroy volvieron a colaborar con la cantante. Adam Alter y Camille Barbone, ejecutivos del recién fundado Gotham Sound Studios, estuvieron presentes en una de las presentaciones de Emmy. Interesados, le ofrecieron a Madonna un contrato individual, por lo que aceptó el acuerdo con el estudio y Barbone se convirtió en su representante. A pesar de ello, la asociación duró poco y se disolvió al año siguiente debido a diferencias en la dirección musical que habría de seguir Madonna: por un lado, Barbone prefería el rock and roll, mientras que ella estaba interesada en la música dance. Después de esta experiencia, volvió a reunirse con sus antiguos compañeros y retomaron el proyecto musical de Breakfast Club.

thumb|izquierda|Madonna interpretando «Holiday», uno de los sencillos más exitosos del álbum, durante la gira The Celebration Tour (2023-2024).

La música dance estaba en auge en esa época y seguía interesándole tanto a Madonna como a Bray. Juntos compusieron y grabaron una maqueta de cuatro canciones estilo funky entre las cuales estaban «Everybody», «Ain't No Big Deal» y «Burning Up». Dado que para entonces ya no tenían contrato con alguna discográfica, tuvieron que promover su trabajo por cuenta propia. Acudieron a varios clubes nocturnos y discotecas, entre ellos Danceteria, un lugar al que solía ir la cantante desde hacía algún tiempo. Allí convenció al DJ Mark Kamins de que difundiese la canción «Everybody» en la discoteca, siendo bien recibida por el público. Consciente de la popularidad del tema, Kamins le ofreció conseguirle un contrato. Le mostró la canción a su jefe Chris Blackwell, propietario de Island Records, aunque este no se mostró interesado. Finalmente, acudió a Sire Records; el director de la división A&R, Michael Rosenblatt, accedió a contratarla y le ofreció un pago inicial de 5000 USD por adelantado, más 1000 USD adicionales por cada canción que compusiera, a manera de regalías. Además, Kamins participaría en el proyecto como productor.

El acuerdo definitivo fue por dos sencillos de 12", uno de los cuales debía ser «Everybody», a petición de Seymour Stein, presidente de Sire Records. Originalmente Rosenblatt quería que «Everybody» estuviese en el lado A y «Ain't No Big Deal» en el B. La grabación de la nueva versión de «Everybody» ocurrió en el Bob Blank's Tapes Studio. Arthur Baker, amigo de Kamins, tuvo un papel importante como asesor musical del productor y sugirió que incluyesen a Fred Zarr en la parte correspondiente del teclado. Durante la producción, Madonna y Kamins mantuvieron algunas diferencias importantes respecto a las indicaciones que este le daba a ella, así como por el presupuesto limitado. Una vez que escuchó la grabación resultante, que a diferencia del tema original duraba cuatro minutos menos, Rosenblatt pidió que incorporasen mejor la edición original de «Everybody» en el lado opuesto del material. El sencillo se estrenó el 6 de octubre de 1982 y fue un éxito inmediato en las listas dance de EE. UU., por lo que Sire Records le ofreció un nuevo contrato para grabar un LP completo, que acabaría siendo Madonna.

Desarrollo

La grabación del álbum se llevó a cabo en los estudios Sigma Sound, en Nueva York, entre mayo de 1982 y abril de 1983. En esta ocasión, Madonna quiso que Reggie Lucas, ejecutivo de Warner Bros., fuese el productor del proyecto. Bray quería que experimentase con el pop así que grabó con ella una nueva versión de «Burning Up» en ese género para el LP. Los primeros temas que se grabaron fueron «Lucky Star», «Think of Me», «I Know It» y una nueva versión de «Ain't No Big Deal». Después les siguieron «Physical Attraction» y «Borderline». Hasta esta etapa, era evidente que las nuevas versiones eran muy distintas a las que se habían grabado para la maqueta original. En opinión de la artista, «Lucky Star» y «Borderline» eran «la base perfecta del disco», y aunque quería que este llevara como título el de la primera canción, al final eligió su propio nombre, pues sentía que un título singular podía resultar más poderoso.

Al igual que ocurrió con Kamins anteriormente, la colaboración entre Madonna y Lucas incluyó algunos momentos de tensión, pues no estaba satisfecha con la edición final de las canciones: pensaba que Lucas añadía sonidos de muchos instrumentos sin tomar en cuenta su punto de vista. Al final, Lucas se deslindó del proyecto y contactó a John «Jellybean» Benitez, un DJ de la discoteca Funhouse, para que remezclara las canciones. Por otra parte, Bray había vendido los derechos de «Ain't No Big Deal» a otro estudio, por lo que este tema tuvo que descartarse de Madonna. Como reemplazo, Benitez consiguió otra canción escrita por Curtis Hudson y Lisa Stevens, integrantes de la banda pop Pure Energy, titulada «Holiday», que antes habían rechazado interpretar Phyllis Hyman y Mary Wilson, exintegrantes de The Supremes. Después de grabar la versión demo, Benitez y Madonna enviaron la grabación a Zarr para que se encargara de los arreglos con su sintetizador. En un esfuerzo por hacer que el tema fuese «más comercial», Benitez le propuso a Zarr añadir un solo de piano al final. Finalmente, este se grabó en abril de 1983, poco antes de la fecha de lanzamiento establecida.

Composición thumb|izquierda|Madonna cantando «Borderline», segundo tema y último sencillo del álbum, durante la gira Sticky & Sweet Tour de 2008.

El álbum muestra influencias de los géneros dance pop, post-disco y pop rock. Sus canciones poseen un sonido sintético tipo upbeat, producido con los instrumentos y tecnología de vanguardia de esa época, tales como la caja de ritmos LinnDrum, el bajo Moog Taurus y el sintetizador OB-X. La primera canción, «Lucky Star», es de tipo dance con un ritmo medio, que comienza con algunas notas sintetizadas seguidas de percusiones electrónicas, palmadas y ritmos lentos. Contiene también el riff de una guitarra acompañado del sonido grave de un sintetizador. Repite constantemente el gancho star light, star bright —en español: «estrella luminosa, estrella brillante»— por más de un minuto, antes de comenzar el estribillo. Según el escritor Rikky Rooksby, la letra repetitiva y vana habla sobre la ambigüedad de las estrellas, y compara al hombre con un astro del cielo. «Borderline» sigue un tono más sentimental, cuya letra trata sobre un amor que nunca está satisfecho. De acuerdo con Santiago Fouz-Hernández, en su libro Madonna's drowned worlds, frases como Something in the way you love me won't let me be/I don't want to be your prisoner so baby won't you set me free —«Algo en la forma en que me amas no me deja ser/No quiero ser tu prisionera cariño, así que por qué no me liberas»— retratan una rebelión en contra del machismo. En el tema, Madonna usó una voz expresiva y refinada, la cual es acompañada de la instrumentación de Lucas. La introducción incorpora el sonido de un teclado junto con una melodía sintetizada interpretada por Zarr. El bajista Anthony Jackson duplicó el bajo sintetizado de Dean Gant para producir una textura más sólida y compleja. El estribillo fue inspirado por la música disco que se escuchaba en Filadelfia en los años 1970, así como por el estilo musical de Elton John de esa época. La secuencia de acordes proviene del tema «You Ain't Seen Nothing Yet» de Bachman-Turner Overdrive, además de que el sintetizador evoca su estilo musical característico.