right|thumb|Diagrama frenológico del . La frenología es una pseudociencia que en el pasado fue considerada una verdadera ciencia.
En filosofía de la ciencia, el problema de la demarcación es la cuestión de definir los límites que deben configurar el concepto «ciencia».Karl Popper, La lógica de la investigación científica «Llamo problema de la demarcación al de encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias empíricas, por un lado, y los sistemas metafísicos por otro.» Las fronteras se suelen establecer entre lo que es conocimiento científico y no científico, entre ciencia y metafísica, entre ciencia y pseudociencia, y entre ciencia y religión. El planteamiento de este problema, conocido como problema generalizado de la demarcación, abarca estos casos. El problema generalizado, en último término, lo que intenta es encontrar criterios para poder decidir, entre dos teorías dadas, cuál de ellas es más «científica».
Tras más de un siglo de diálogo entre filósofos de la ciencia y científicos en diversos campos, y a pesar de un amplio consenso acerca de las bases generales del método científico,Gauch, Hugh G., Jr., Scientific Method in Practice (2003) 3-7. los límites que demarcan lo que es ciencia, y lo que no lo es, continúan siendo debatidos.Cover, J.A., Curd, Martin (Eds, 1998) Philosophy of Science: The Central Issues, 1-82.
El problema de la distinción entre lo científico y lo pseudocientífico tiene serias implicaciones éticas y políticas. El Partido Comunista de la URSS declaró (1949) pseudocientífica a la genética mendeliana —por «burguesa y reaccionaria»— y mandó a sus defensores como Vavílov a morir en campos de concentración.
Historia thumb|Nikolái Vavílov (foto) en 1940 fue puesto en prisión por ser un defensor de la genética mendeliana, considerada una «pseudociencia burguesa» que se oponía al lysenkoismo, apoyado por Stalin.
Antecedentes
El primer ejemplo en la historia acerca de la cuestión de la categorización y demarcación del conocimiento humano se encuentra en la Grecia antigua, donde se trata el problema de las diferencias entre el verdadero conocimiento (en griego ἐπιστήμη, episteme) y la opinión (δόξα, doxa). Para Platón, por ejemplo, la episteme solo puede tener desarrollo en el mundo de las ideas (conocimiento intelectual puro) pero no el mundo sensible, que según él es engañoso (cfr. «Alegoría de la caverna»).
En la antigua Roma, Cicerón escribió De divinatione, una rica fuente histórica para conocer la concepción de la cientificidad en la antigüedad romana clásica.
Más tarde, Kant trató de delimitar el campo de las ciencias naturales del metafísico, y con su trabajo sentó un precedente metodológico para establecer los criterios de demarcación de lo que es y no es ciencia natural.La lógica de la lógica de la ciencia. Revista colombiana de filosofía de la ciencia. Vol.1.Nos. 2 y 3. 2000. págs. 67-73 (Cfr. «Crítica de la razón pura» y «Prolegómenos a toda metafísica futura que pueda presentarse como ciencia»).
David Hume (1711-1776), establece los principios teóricos anti-metafísicos (en particular el problema de la inducción) que tendrían gran influencia en el positivismo lógico. Será en el Círculo de Viena con Rudolf Carnap (1891-1970), Alfred Jules Ayer (1910-1989), y Karl R. Popper (1902-1994), en donde se abordará el "Criterio de Demarcación" de la ciencia con respecto a la metafísica.
Charles Sanders Peirce (1839 - 1914) aborda los problemas modernos de la ciencia, la verdad y el conocimiento y es con él que se fragua el concepto de falibilismo, que será un precursor de la idea de falsabilidad.
Separación entre ciencia y religión thumb|Galileo ante la Inquisición romana (pintura de Cristiano Banti de 1857) El problema de la demarcación es una cuestión relativamente reciente. El problema data más o menos del momento en el cual la ciencia y la religión alcanzaron una independencia sustancial una de la otra. En 1874, el influyente historiador de la ciencia John William Draper publicó su Historia del conflicto entre religión y ciencia. En él retrata al completo la historia del desarrollo científico como una guerra contra la religión. Esta visión la fomentaron seguidores tan prestigiosos como Andrew Dickson White en su ensayo Una historia de las guerras entre la Ciencia con la Teología en la cristiandad (en línea).
Ciertos hechos legendarios en la Historia de la ciencia deben su popularidad a Draper y White. Entre estos hechos se cuentan, por ejemplo, el de que Copérnico hubo de retractarse de publicar su De Revolutionibus Orbium Celestium por miedo a la persecución por la Iglesia, y el hecho de que los cristianos del medievo creían que el sol se movía en torno a la tierra (geocentrismo).
En términos históricos, la relación entre ciencia y religión ha sido muy complicada. Muchos científicos fueron, desde luego, muy religiosos, y la religión fue a menudo promotor y motivador de investigaciones científicas. Sin embargo, como se observa con Draper y White, hacia el final del , la ciencia y la religión comenzaron a ser vistas por el público como posiciones enfrentadas, fenómeno gradual que alcanzó su clímax en torno a los debates acerca de la teoría de la evolución de Charles Darwin.
Ya antes de la publicación de Darwin de El origen de las especies hubo precursores y precondicionantes, pero fue a raíz de este trabajo cuando el debate se hizo popular gracias a su difusión en la prensa británica, convirtiéndose en el mascarón de proa de las tensiones entre ciencia y religión. Hay que agregar que este conflicto se mantiene, en lo esencial, en nuestros días.
El trabajo de Draper y White debe ser visto como proveniente directamente de este clima social, y su modelo de ciencia y religión como eternos opuestos, si bien no era históricamente exacto, se convirtió socialmente en uno de los debates dominantes. Los sociólogos de la ciencia han estudiado los intentos de erigir fuertes distinciones entre ciencia y no ciencia como una forma de trabajo periférico, enfatizando el alto riesgo que supone tal empresa para todos aquellos involucrados en ella.
Positivismo lógico
El positivismo es una corriente filosófica caracterizada por adoptar, en general, una actitud cientificista y antimetafísica, confiando plenamente en la humanidad y en su progreso indefinido. Este punto de vista proclama exclusivamente la legitimidad y validez del conocimiento proporcionado por las ciencias empíricas. Por eso se considera que la filosofía tradicional, entendida principalmente como metafísica o conocimiento especulativo sin necesidad de comprobación empírica, debe sustituirse por otra que tenga como único objetivo entender la naturaleza y los métodos de las ciencias, fundamentalmente las ciencias de la naturaleza (astronomía, física, química y biología). El positivismo se enlaza habitualmente con una ontología materialista. miniatura|150px|izquierda|Auguste Comte. miniatura|150px|izquierda|Ludwig Wittgenstein.
Históricamente la filosofía positivista surge en el , siendo sus máximos exponentes Auguste Comte (1798-1857) y Ernst Mach (1838-1916). El primero usó la palabra "positivismo", tomada del filósofo francés Saint-Simon (1760-1825), para designar su pensamiento. Así mismo, denominó estadio positivo a la etapa del progreso humano en la que la ciencia se convierte en la principal fuerza social, superando periodos anteriores de carácter metafísico y religioso en los que dominaban las supersticiones y las creencias infundadas.
Bajo la influencia de Ernst Mach y del austríaco Ludwig Wittgenstein (1889-1951), el positivismo cientificista se transformó en el dando lugar al positivismo lógico, neopositivismo o empirismo lógico.
El manifiesto fundacional de este se publicó en 1929 con el nombre de Wissenschaftliche Weltauffassung: Der Wiener Kreis (Concepción científica del mundo: Círculo de Viena). El neopositivismo se caracteriza por presentar un enfoque de la metodología científica elaborado de forma precisa por medio de la lógica formal, así como por intentar reducir toda investigación científica al método y lenguaje de la física (fisicalismo). A través de este programa filosófico y científico el neopositivismo contribuyó a impulsar notablemente la filosofía de la ciencia durante el .
Aunque los empiristas lógicos intentaron ofrecer una visión general de la ciencia que abarcaba principalmente sus aspectos gnoseológicos y metodológicos, tal vez su tesis más conocida es la que sostiene que un enunciado es cognitivamente significativo solo si o posee un método de verificación empírica o si es un enunciado analítico, tesis conocida como "del significado por verificación".
Solo los enunciados de la ciencia empírica cumplen con el primer requisito, y solo los enunciados de la lógica y las matemáticas cumplen con el segundo. thumb|Entrada de la Universidad de Viena, el lugar de nacimiento del Círculo de Viena en los años 20.
Los enunciados típicamente filosóficos no cumplen con ninguno de los dos requisitos, así que la filosofía, como tal, debe pasar de ser un supuesto cuerpo de proposiciones a un método de análisis lógico de los enunciados de la ciencia. Las posiciones de los empiristas lógicos respecto de algunos temas claves de la filosofía de la ciencia (el origen del sentido de los enunciados, la puesta a prueba de las teorías, el concepto de explicación científica y la unidad de la ciencia, entre otros) se conocen con el nombre colectivo de "concepción heredada" (received view).
Esta nueva concepción de la ciencia como algo que no solamente es independiente de la filosofía y metafísica, sino que incluso llega a oponerse a ellas, provocó la inevitable pregunta, ¿qué es lo que separa a las dos? Entre los primeros en desarrollar una respuesta se encontraban los miembros del Círculo de Viena (Moritz Schlick, Rudolf Carnap, Kurt Gödel, Carl Hempel y otros). Su postura filosófica, conocida como positivismo lógico, sostenía una teoría de significado que mantuviera, solo los enunciados acerca de observaciones empíricas eran significativos, afirmando a la vez que los enunciados que no se derivan de esta manera (incluyendo enunciados religiosos y metafísicos) carecen por naturaleza de auténtico significado (véase Verificacionismo).
El positivismo del Círculo de Viena considera que un enunciado es científico cuando puede deducirse de otros que han sido objeto de comprobación. Entre sus principios básicos destaca la verificabilidad como criterio de demarcación entre ciencia y no ciencia , contrapuesto a la lógica de la refutación y verificación.
Falsacionismo
Kuhn y los cambios de paradigma thumb|Esquema de las fases de la ciencia según Thomas Kuhn.
Thomas Kuhn, físico e historiador de la ciencia, ha demostrado ser muy influyente«Thomas Samuel Kuhn (1922-1996) became one of the most influential philosophers of science of the twentieth century, perhaps the most influential...»; cf. A. Bird, «Thomas Kuhn» (2004), en el sitio web Stanford Encyclopedia of Philosophy] (enlace consultado el 6 de abril de 2009). en la filosofía de la ciencia, y a menudo se encuentra conectado con lo que se ha dado en llamar postpositivismo o postempirismo. En su libro de 1962, La estructura de las revoluciones científicas, Kuhn dividía el proceso de hacer ciencia en dos empresas diferentes, a las que llamó ciencia normal y ciencia extraordinaria (a la que también en ocasiones llamaba ciencia revolucionaria). El proceso de la ciencia "normal" es el que la mayoría de los científicos siguen mientras trabajan con lo que él llama el paradigma aceptado en la actualidad por la comunidad científica, y que en este contexto de las ideas de Karl Popper sobre el falsacionismo, así como la idea de un método científico, están vigentes hoy día.