thumb|La riqueza de las naciones se considera el primer libro moderno de economía|alt= La historia del pensamiento económico es la rama de la economía que estudia la historia de los esfuerzos intelectuales por entender y explicar los fenómenos comunes de la naturaleza. Es decir, que es la disciplina que trata el proceso cronológico del nacimiento, desarrollo y cambio de las diferentes ideas y distintas economías en diferentes sociedades, mostrando la contribución del pensamiento económico dominante a la economía moderna.

Antigüedades

Edad Media economía

El pensamiento económico en la Edad Media, desarrolló el feudalismo y la filosofía escolástica, y se centró en cuestiones éticas, como la pobreza y la caridad, el precio justo, la relación conceptual entre el beneficio, el interés y la usura.

Los pensadores cristianos de la Edad Media, entre ellos Santo Tomas de Aquino, debatieron el problema del precio y de la ganancia, desde el punto de vista de si era correcto o pecaminoso obtener ganancias a partir del intercambio de mercaderías.

Supervivencia temporal más allá de la crisis bajomedieval, se extendió durante el Antiguo Régimen, en que fueron apareciendo nuevas escuelas de pensamiento económico, como el mercantilismo, que no obstante, en algunos casos, mantuvieron cierta continuidad con el pensamiento medieval. Otro de los pensadores en la época medieval fue Nicolás de Oresme, que consideraba al comercio beneficioso y fuente lícita para la obtención de ganancias, pero lo subordinaba al interés del Estado y de los gobernantes, y a la moral. Lo mismo ocurría con la moneda. Condenó su falsificación para obtener ganancias.

Contemporáneamente, en otros contextos geográficos, sociales, económicos y culturales, como fue el caso del Islam medieval, se desarrollaron otras formas de pensamiento económico, con notables autores (ejemplo: Ibn Jaldún).

Ibn Jaldún

Ibn Jaldún también fue un economista pródigo, el cual consideró aspectos como el trabajo y el valor, la demanda, el costo, los precios y su independencia, la riqueza como producto social y no individual, el dinero no como sinónimo de riqueza, las clases de ocupaciones, las fases del desarrollo económico, las relaciones de dependencia entre campo y ciudad, las artes y los oficios, la importancia del Estado dentro de la economía y las consecuencias de la falta de este, el lujo, necesidades naturales y normales. También consideró aspectos de finanzas públicas, como las tarifas de los impuestos, la distribución de estos, los gastos sociales de los servicios estatales, un gobierno como comprador de bienes y servicios, y los efectos de los gastos del Estado sobre el ingreso y las entradas de impuestos. Algunos de estos aspectos tomaron años hasta que fueron redescubiertos, por ejemplo por Adam Smith o Karl Marx. Ibn Jaldun consideró que la economía era un determinante para los pueblos. Todo esto yace escrito en su magnum opus, el Muqaddima, escrito el .

Economía moderna

Mercantilismo

En los comienzos de la Edad Moderna se destacan dos escuelas de pensamiento en Europa. Por un lado, de forma paralela al proceso de consolidación de los estados-nación monárquicos se desarrolla durante los siglos y el mercantilismo; afirmaba que gracias al intercambio de mercadería y a la acumulación de oro y plata se generaba la riqueza. Creían que la riqueza de un país estaba en la cantidad de oro que tenía, y pensaban que el comercio con otros países, si era favorable para un país, tenía que aumentar su cantidad de metales. Pedían al estado una política favorable a sus intereses, es decir, una política que favoreciera los productos nacionales y no la libre competencia. Asimismo, eran partidarios del proteccionismo frente al librecambismo. Realmente no se puede hablar de una escuela mercantilista, pues, para poder hablar de una escuela deben existir una serie de características que englobe este término. Una de ellas es la presencia de un maestro que crea un pensamiento el cual sea seguido por los miembros de la escuela, además de homogeneidad en el pensamiento.

Uno de los principales pensadores en el mercantilismo, ha sido Thomas Mun, quien expuso los principios generales del mercantilismo en una de sus obras. Aconsejaba abstenerse del consumo de mercaderías extranjeras en la dieta y atavío; vender siempre caro a los extranjeros lo que no tenían y barato lo que pudieran obtener de otro modo; usar los barcos propios para exportar; comprar barato, en lo posible en países lejanos y no dar oportunidad a competidores cercanos.Zanetti de Londra, Marta y Gorga de Rago Mirta (2008). Economía. Educación Secundaria. Gram Editora.

Fisiocracia

Como reacción al mercantilismo surge en Francia, a mediados del , la Fisiocracia, cuyo principal activista es Quesnay, y que actúan sobre todo en Francia. Creían que la economía funcionaba por flujos entre los distintos componentes de la economía (grupos sociales). Decían que la riqueza solo se genera en las tareas agrícolas, y que el intercambio de mercadería, e incluso la industria, no agregaban ningún valor. Opinaban que los agricultores eran la clase productiva del país porque alimentaban al resto de las clases: las otras dos clases eran los dueños de la tierra y la clase estéril (obreros, artesanos, comerciantes, etc.), llamados así porque tomaban cosas del mundo natural y solo las transformaban, es decir que no creaban nada.

Otro aporte teórico de la fisiocracia fue la tabla o cuadro económico, que fue un esquema ideado por Quesnay para explicar el origen del producto neto o riqueza que excede a la consumida en el proceso productivo. En esta tabla aparece la circulación de los productos desde los productores a los terratenientes, y de estos a los sectores estériles; y el retorno del dinero al productor. La obra en la cual Quesnay expuso esta circulación es el cuadro económico o tableau économique (1758). En este circuito se consideraba a las actividades económicas como un sistema, donde las partes (ramas de la actividad económica) estaban interrelacionadas o conectadas por relaciones mutuas.

Richard Cantillon

Richard Cantillon ha sido catalogado por varios historiadores del pensamiento económico como el padre de la economía antigua. Sin embargo, aún se duda sobre aspectos claves de su vida y de su obra.

El Essai sur la nature du commerce en général (1755), es la única obra que se le conoce a Richard Cantillon, manuscrito que circuló a partir de 1734 por Francia, Inglaterra y otros países de Europa, provocando una influencia central y directa en los pensadores más importantes del y , e indirecta en algunas escuelas del pensamiento económico moderno. Un detallado estudio de su ensayo (Essai) permitirá al lector encontrar sus aportes a (1) la epistemología de la economía que enmarca toda la obra; (2) contribuciones a la microeconomía, donde se destacan su teoría del valor subjetivo y de la formación de los precios, además de una original teoría de la empresarialidad; (3) aportes a la macroeconomía, tomando fundamentalmente su teoría monetaria y de los ciclos económicos; y (4) su teoría del comercio internacional, donde muestra lo que él consideraba las falacias más importantes del mercantilismo. Cantillon fue el autor más citado por Adam Smith en La riqueza de las naciones, pero aún se detecta cierta injusticia hacia su originalidad en los libros de texto tradicionales de historia del pensamiento económico...

Economía clásica

William Petty escribió en el diferentes textos sobre economía moderna. Habló junto con Quesnay de anatomía y de fisiología social, estudiaron la renta a través de las clases sociales del mismo modo que la sangre entre los diversos órganos del cuerpo humano. Petty distinguió dos factores de producción: el trabajo y la tierra «el trabajo es el padre... de la riqueza y la tierra es su madre».

Adam Smith

left|150px|thumb|Adam Smith Adam Smith desarrolló teorías de los sentimientos en su libro La Teoría de los Sentimientos Morales publicado en 1759: los individuos se mueven por el interés individual, amor propio y no solamente son movidos por interés individual sino que en el corazón humano tienen los sentimientos de simpatía. Smith buscó rebatir a Thomas Hobbes (autor de Leviatán) y a Bernard Mandeville, quien escribió La Fábula de las Abejas, cuyo subtítulo es O Vicios Privados o Virtudes Públicas. Para Mandeville, la prosperidad pública es el resultado del comportamiento de los vicios.

Fundador de la economía como ciencia, Smith escribió el libro La riqueza de las naciones, considerado el primer tratado sobre economía política y texto fundacional de la economía clásica. Sus aportes a la teoría fueron muy amplios, y entre ellos destaca la diferenciación entre precio y valor de uso de los bienes. Consideró que la natural tendencia del hombre a enriquecerse es beneficiosa para el conjunto de la sociedad, que la división del trabajo y la especialización traen crecimiento en la producción. Su concepto de la mano invisible postula que el crecimiento y el desarrollo son procesos naturales provenientes de la ambición del hombre por enriquecerse y que el Estado no debería intervenir; cuanto más libre sea la competencia, mejor para el conjunto de la sociedad.

Smith aplica un papel al Estado. El Estado desempeña un papel fundamental, importante en la defensa y la justicia y en la financiación de obras e instituciones públicas que no se llevan a cabo por los individuos. La Riqueza de las Naciones inspiró al resto de los economistas clásicos para formular sus teorías.

Defensor del laissez faire en cuanto a la no intervención del gobierno en los asuntos económicos. Para promover el bienestar, los mejores medios son el estímulo del propio interés y el desarrollo de la competencia.

El análisis del cambio dinámico de la sociedad descansa sobre la teoría de la acumulación, sostiene que la distribución del ingreso se distribuye entre las diversas clases sociales y de manera preferente, entre capitalistas y los terratenientes. Adam Smith tomó mucho de los fisiócratas. La principal diferencia que lo separó de ellos estuvo en la consideración acerca del origen de la riqueza. Según Smith, la industria y el comercio, tanto como las actividades primarias (agricultura, minería, pesca) eran por igual productoras de riqueza. Las ideas de Smith influyeron mucho en la economía georgiana que se desarrolló la Revolución Industrial.

David Ricardo

Su obra más importante, Principios de economía política y tributación, constituye la exposición más madura y precisa de la economía clásica; en el prefacio afirma que «el principal problema de la economía política es determinar las leyes que regulan la distribución». Con ese fin, David Ricardo desarrolló una teoría del valor y una teoría de la distribución.

Entre sus aportes destaca especialmente la teoría de la ventaja comparativa, que defiende las ventajas del comercio internacional y en esencia es una ampliación de la división del trabajo propuesta por Adam Smith. También se le atribuye la idea que afirma que el salario real de los trabajadores permanecerá cercano al nivel de subsistencia aunque haya intentos de incrementarlos, conocida como la ley de hierro de los salarios, basada a su vez en las ideas de Thomas Malthus.

Además propuso la que actualmente se conoce como equivalencia ricardiana, una teoría que sugiere que en algunas circunstancias la decisión de un gobierno de cómo financiarse (utilizando impuestos o mediante la emisión de deuda pública) puede no tener efecto en la economía. Irónicamente, aunque esta equivalencia lleva su nombre, Ricardo nunca estuvo totalmente convencido. Robert Barro hizo unas variaciones de la misma idea utilizando la teoría de las expectativas racionales. Principales aportes de Ricardo: Teoría del Valor-Trabajo Consideró que el valor o precio de un producto depende de una serie de factores que son los siguientes: La utilidad o la capacidad para satisfacer necesidades.