thumb|300px|Mapa político de Escocia.

Escocia está constituida por el tercio norte de la isla de Gran Bretaña, así como por un enorme número de pequeñas islas. Escocia está localizada entre los 54°38' y los 58°40' norte (con las islas Shetland cerca del 61°), y entre 1°46' y 6°13' oeste (con la isla de Saint Kilda a 8°30' oeste). Escocia está bañada por el océano Atlántico y por el mar del Norte.

Desde un punto de vista político forma parte del Reino Unido, en Europa Occidental. La única frontera terrestre de Escocia la comparte con Inglaterra. Dicha frontera tiene un total de 96 km y discurre entre el río Tweed en la costa este y el estuario de Solway (Solway Firth) al oeste. La isla de Irlanda está situada aproximadamente a 30 km del extremo sudoeste de Escocia, mientras que Noruega se halla aproximadamente a unos 400 km al nordeste.

Geografía física Escocia abarca un territorio de 78.772 km², lo que equivale aproximadamente a casi un 30 % de la superficie total del Reino Unido. Las costas de la parte principal de Escocia, la que se ubica en la isla de Gran Bretaña, tienen una longitud de 9.911 km.

La geomorfología de Escocia se formó por la acción de las placas tectónicas, y posteriormente por los fenómenos erosivos de origen glaciar. La principal división de Escocia es la línea de falla de las Tierras Altas, que separa el territorio entre las Tierras Altas al norte y al oeste, y las Tierras Bajas al sur y al este. El territorio de las Highlands es esencialmente montañoso, constituyendo el territorio de mayor altitud de todo el Reino Unido; se encuentran separadas por el Great Glen entre los Montes Grampianos al sudeste y las Tierras Altas del noroeste. Las Lowlands, por su parte, están repartidas entre las Southern Uplands, una extensión de terrenos de uso agrícola, surcados por valles poco profundos, con colinas cubiertas de brezo, y las tierras igualmente de uso agrícola del Central Belt y del este de Escocia.

Características geográficas Puntos extremos thumb|300px| El Promontorio de Galloway, Mull of Galloway, en el extremo sur de Escocia.

Los puntos extremos del territorio principal escocés (es decir sobre la isla de Gran Bretaña, sin contar las islas exteriores) son:

Al norte: Easter Head, Dunnet Head, Caithness. Al este: Keith Inch, Peterhead, Aberdeenshire. Al sur: Promontorio de Galloway (Mull of Galloway), Dumfries y Galloway. Al oeste: Corrachadh Mor, península de Ardnamurchan, Lochaber.

Los puntos más extremos de Escocia, incluyendo las islas exteriores, son los siguientes: Al norte: Out Stack, al norte de Unst, Shetland. Al este: Bound Skerry, Out Skerries, Shetland. Al sur: Mull of Galloway, Dumfries y Galloway. Al oeste: O bien Rockall (anexionado en 1972 al antiguo Inverness-shire o condado de Inverness), con un estatuto internacional discutido, o Soay, Saint Kilda, Hébridas exteriores.

Montañas thumb|300px|Ben Nevis, la cima de mayor altitud de las islas británicas.

Las diez montañas más altas de Escocia son igualmente las diez montañas de mayor altitud de todo el Reino Unido. Se conoce coloquialmente a estas cumbres escocesas de una altura superior a los 914 m (3 000 pies) como a los Munro's, porque fue sir Hugh Munro el primero en confeccionar un repertorio de las mismas. Estas montañas, con la altura de sus cimas, son:

Montaña Altura Ben Nevis 1.344 m Ben Macdhui 1.310 m Braeriach 1.296 m Cairn Toul 1.291 m Sgor an Lochain Uaine 1.258 m Cairn Gorm 1.244 m Aonach Beag 1.234 m Càrn Mor Dearg 1.220 m Aonach Mòr 1.218 m Ben Lawers 1.214 m

thumb|300px|Reserva natural de Caerlaverock, vista a través del Estuario del río Nith, cerca del golfo de Solway.

Litoral

Escocia está bañada, al este, por el mar del Norte; al norte, por el océano Atlántico; y al oeste, por dos mares epicontinentales, el mar de las Hébridas y el mar llamado El Minch (conocidos como mares interiores de Escocia).

La parte principal del territorio escocés (es decir, sobre la isla de Gran Bretaña) tiene un total de 9.911 km de costas. Si se incluyen las costas de la miríada de pequeñas islas son unos 16.490 km de línea de costa. La costa oeste es especialmente accidentada, con amplios promontorios separados por fiordos, como loches (lagos) de mar. La costa este es más regular, con una serie de grandes estuarios, o firths, y largas playas de arena, como por ejemplo la de Aberdeen.

Los firths (o estuarios o fiordos) de Escocia más conocidos son el fiordo de Solway, el fiordo de Clyde y el fiordo de Lorne en la costa oeste, y el fiordo de Cromarty, el fiordo de Moray, el fiordo de Tay y el fiordo de Forth en la costa este. El fiordo de Pentland, por su parte, no es una bahía, sino que se trata de un estrecho que separa las islas Órcadas del continente escocés.

Los mayores lagos en el mar son los de lago Fyne, lago Long, lago Ryan, lago Linnhe, lago Torridon, lago Ewe y, en la isla de Lewis, el del lago Seaforth. Si bien algunos son propiamente también fiordos.

Islas

Escocia cuenta con unas 790 islas, que se ubican especialmente en la costa oeste escocesa. Se dividen en cuatro grandes grupos: Las Shetland, la zona más norteña de Escocia. Las Órcadas, entre las Shetland y el continente escocés Las Hébridas Interiores, que incluyen Skye, la isla de Mull, las Islas pequeñas o Small Isles, y diversos otros grupos de islas. Las Hébridas Exteriores, igualmente conocidas como las Western Isles, o Eilean Siar en gaélico escocés, al oeste de las Hébridas interiores, y separadas de las mismas por el mar conocido por El Minch (The Minch).

Las Shetland y las Orcadas, con Fair Isle, y Stroma son frecuentemente denominadas como las Northern Isles. El Firth of Forth y el Firth of Clyde incluyen igualmente varias islas.

thumb|300px|Acantilados de la isla de Skye. Las islas de mayor tamaño de Escocia son:

Isla de Lewis y Harris 859.19 km² Skye 643.28 km² Shetland Mainland 373.36 km² Isla de Mull 347.21 km² Islay 246.64 km² Isla principal de las Orcadas 206.99 km² Arran 168.08 km² Jura 142.99 km² North Uist 135.71 km² South Uist 128.36 km²

Cursos fluviales thumb|300px|right|Río Don cerca de Alford. Los diez principales cursos fluviales escoceses, por orden de longitud, son: Tay 193 km Spey 172 km Clyde 171 km Tweed 156 km Dee 137 km Don 132 km Forth 105 km Findhorn 101 km Deveron 98 km Annan 79 km

Lagos o loches Los lagos de agua dulce en Escocia reciben normalmente el nombre de lochs, excepto algunos a los que se denomina lakes; el mayor de entre estos últimos, por su superficie, es el lago Menteith.

thumb|300px|Vista del lago Lomond. Lago Lomond 71,1 km², el mayor lago de agua dulce del Reino Unido. Lago Ness 56,4 km² Lago Awe 38,5 km² Lago Maree 28,6 km² Lago Morar 26,7 km² Lago Tay 26,4 km² Lago Shin 22,5 km² Lago Shiel 19,6 km² Lago Rannoch 19,1 km² Loch Ericht 18,7 km²

Geología thumb|300px|El trono de Arturo, Arthur's seat, en Edimburgo, visto desde la residencia de estudiantes Pollock Hall. Escocia posee una enorme diversidad geológica para un territorio de su tamaño. El estudio de la geología de su territorio ha dado como resultado además numerosos descubrimientos que han marcado el desarrollo de la Geología.

Las rocas más antiguas de Escocia son los gneiss lewisianos, que datan del período Precámbrico, es decir, de hace unos tres mil millones de años. De este modo se encuentran entre las rocas más antiguas del mundo. Durante el Precámbrico se formaron igualmente las rocas areniscas y el Moine.

Posteriormente se formaron depósitos de tipo sedimentario durante el período Cámbrico, metamorfoseándose algunos de dichos depósitos en la serie del Dalradiense. El territorio que hoy denominamos Escocia se encontraba por esa época muy cercano al Polo Sur.

Durante el período Silúrico (es decir, desde 443 a 416 millones de años), Escocia formaba parte del continente conocido como Laurentia. Al otro lado del océano Iapetus, al sur, se hallaba el continente de Báltica. Ambos continentes se fueron acercando en forma progresiva, acercando Escocia a lo que posteriormente serían Inglaterra y Europa. Todo este proceso se conoce como la orogénesis caledonia, y la línea de falla de las Highlands muestra hoy en día el punto de junción entre ambos continentes. Rocas silúricas forman las tierras altas del sur del territorio escocés (las Southern Uplands), que fueron forzadas a ascender desde su ubicación original en el fondo oceánico debido a la colisión de los continentes antes mencionados. Sucedió lo mismo con las Highlands que, en esa época, debían ser tan altas como los Alpes actuales. A lo largo de todo este período, las rocas areniscas rojas (Old Red Sandstones) se fueron depositando en las zonas más bajas. Como consecuencia de esta colisión entre placas tectónicas, Escocia sufrió una intensa actividad volcánica, con volcanes al sur y cámaras magmáticas al norte, que hoy en día forman montañas graníticas, como por ejemplo las Cairngorms.

Durante el período Carbonífero (hace entre 355 y 295 millones de años), Escocia se hallaba ubicada en una zona cercana al ecuador. En dicha época tuvieron lugar diversos cambios del nivel del mar. El depósito de hulla de Lanarkshire, así como otros varios depósitos sedimentarios, pueden datarse en esta época. La actividad volcánica formó, entre otras muchas colinas, la llamada el trono de Arturo (Arthur's Seat) en Edimburgo. Hasta el período Triásico, Escocia era una zona desértica, existiendo enormes afloramientos de gres en el sudoeste. Aunque durante el período Cretácico se formaron diversos depósitos rocosos en varios puntos de Escocia, no han sobrevivido hasta la actualidad, al contrario que los depósitos de yeso que encontramos en su vecina Inglaterra.

Hasta el período Terciario, las placas tectónicas prosiguieron con sus movimientos, produciéndose la división entre la actual América del Norte y Europa, dando lugar así a la aparición entre ambas del océano Atlántico. El punto de ruptura se produjo al oeste de Escocia, dejando una cadena de antiguos puntos de actividad volcánicas en las islas Hébridas, incluyendo Skye y Saint Kilda. Se trata del último período de formación de rocas en Escocia.

Desde entonces, sucesivas glaciaciones han ido conformando el territorio a través de la erosión provocada por los glaciares, dando lugar así a la aparición de valles glaciares, a la vez que a la deposición de rocas de tipo arcilloso. En nuestros días sigue produciéndose el lento desplazamiento de Escocia hacia el norte.

Climatología El clima de Escocia es un clima templado, aunque tiende a ser muy variable. En la costa Este, recibe los aportes de aguas cálidas de la corriente del Golfo del océano Atlántico, siendo tan cálido como en otras zonas ubicadas a igual latitud, como por ejemplo la ciudad de Oslo, en Noruega. No obstante, las temperaturas son generalmente más bajas que en el resto del Reino Unido, habiéndose alcalzado los (-27,2 °C) que fueron registrados en Braemar, en los Montes Grampianos, el 10 de enero de 1982 y también en Altnaharra, en las Highlands, el 30 de diciembre de 1995. Las temperaturas medias máximas en invierno son de 6 °C en las lowlands, y de 18 °C en verano. La temperatura más elevada registrada fue de 32,9 °C en Greycrook en los Scottish Borders, el 9 de agosto de 2003. En líneas generales, el oeste de Escocia es más cálido que el este, debido por un lado a la influencia de las corrientes atlánticas en el oeste, así como a las aguas más frías del mar del Norte en el este, por el otro.