miniaturadeimagen|Imagen ilustrativa de una claqueta con la bandera de China. El cine de China desarrolla el tema de la historia y actualidad del cine producido en China continental, con excepción del cine de Hong Kong y el cine de Taiwán, que por razones políticas e históricas tienen una peculiaridad que requiere sus propios artículos. La producción de cine en China se inició a fines del , y cuenta con obras clásicas como La Diosa (Wu Yonggang, 1934), Primavera en un pueblo pequeño (Mu Fei, 1948), varias películas sobre el célebre relato chino referida a la mujer guerrera Hua Mulan, como Mulan se une al ejército (Mulan cong jun, Bu Wancang, 1939), El destacamento rojo de mujeres (Hong se niang zi jun, Xie Jin, 1961), Dōngfāng hóng (El Este es rojo, Wang Ping, 1965), Dà Hóng Dēnglóng Gāogāo Guà (La linterna roja, también conocida como Esposas y concubinas, Zhang Yimou, 1991), Adiós a mi concubina (Chen Kaige, 1993), Héroe (Zhang Yimou, 2002). Desde comienzos del , el cine chino ha ganado espacio en el mercado internacional y «se ha convertido en una gran potencia cinematográfica a nivel mundial».

Los comienzos 270px|miniaturadeimagen|thumbtime=3|El romance de un vendedor de fruta (1922), la película china más antigua que se conserva íntegramente. El cine fue introducido en China en 1896. Para entonces ya transcurría el denominado Siglo de humillación (1836-1949), iniciado con la derrota ante el Imperio británico y demás potencias occidentales en las guerras del Opio, que marcaron la decadencia veloz de lo que hasta ese momento había sido la potencia más importante y duradera del mundo.

La primera filmación se realizó en Shanghái, el 11 de agosto de 1896, como parte de un espectáculo de variedades. La primera película, una representación de La montaña Dingjunshan (Dingjunshan) por la Ópera de Pekín, se realizó en noviembre de 1905. Durante la siguiente década, las productoras fueron predominantemente extranjeras y la industria cinematográfica doméstica no comenzó de forma independiente sino hasta 1916.

Luego de la caída del imperio y la instalación de la República en 1912, la industria cinematográfica comenzó a desarrollarse en Shanghái, que desde la finalización de la primera guerra del Opio en 1842 y por exigencia de los británicos establecida en el Tratado de Nankín, se había convertido en el centro de operaciones de los «hombres de negocio» occidentales. La ciudad estaba dividida en varias zonas extraterritoriales (inglesa, francesa y estadounidense) entregadas en «concesión» a las potencias occidentales.

Durante la década de 1920, técnicos de cine estadounidenses comenzaron a entrenar a técnicos chinos en Shanghái y la influencia americana continuó sintiéndose durante las dos décadas siguientes. Prácticamente todos los realizadores de cine del país residían en Shanghái durante la era republicana.

Fue durante ese periodo cuando se crearon algunas de las compañías productoras más importantes, como Mingxing y la compañía de los hermanos Shaw (Shao), Tianyi. Mingxing, fundada por Zheng Zhengqiu y Zhang Shichuan se centró en principio en la producción de cortos cómicos, entre los que se incluye la película china más antigua que se conserva, El romance de un vendedor de fruta (Laogong zhi aiqing, 1922). Los Estudios Mingxing se orientaron hacia los largometrajes y dramas familiares, como El huérfano rescata a su abuelo (Gu’er jiuzu ji, 1923), mientras que los Estudios Tianyi se orientaron a producir dramas folclóricos, pensados para los mercados extranjeros.

Shanghái y la primera edad de oro del cine chino thumb|left|La actriz Ruan Lingyu, en Amor y Deber (1931), película de Bu Wancang. También fue protagonista de La diosa (1934).

La década de 1930 hasta 1937 suele denominarse la «primera época dorada el cine chino». Entonces se realizaron las primeras películas realmente importantes, influidas por los ideales sociales difundidos por el movimiento comunista que comenzaba a ganar popularidad. De este momento son obras clásicas como Mǎlù tiānshǐ (El ángel de la calle, Yuan Muzhi, 1937), La diosa (Shénnǚ, Wu Yonggang, 1934), Dàlù (La gran carretera, Sun Yu, 1935) y Xiáo wǎnyì (Juguetes, Sun Yu, 1933), incluidas en ese orden entre las 100 mejores películas chinas de todos los tiempos por la Asociación de Premios de Cine de Hong Kong.

Otras películas destacadas de la década, son Amor y Deber (Liàn'ài yǔ yìwù, Bu Wancang, 1931), Los gusanos de seda de primavera (Chūncán, Cheng Bugao, 1933), Nuevas mujeres (Xīn nǚxìng, Cai Chusheng, 1934), Canción de los pescadores (Yu guang qu, Cai Chusheng, 1934), Corderos perdidos (Mi tu de gao yang, Cai Chusheng, 1934), y Plaza pública (Shizi jietou, Shen Xiling, 1937). También de esta época es el éxito de taquilla Fēngyún Érnǚ (Hijos de la tormenta, 1935), donde se incluye la canción escrita por Tian Han, autor también del guion, «Yiyongjun Jinxingqu» (义勇军进行曲, Marcha de los voluntarios), adoptada como himno nacional en 1949.

Estas películas de contenido social progresista versaban sobre la lucha de clases, las amenazas externas (como la invasión japonesa) o sobre problemas de personas humildes y trabajadoras. En esta época aparecieron también las primeras estrellas de cine, como Hu Die, Ruan Lingyu, Zhou Xuan, Zhao Dan y Jin Yan.

El Movimiento Cinematográfico de Izquierda thumb|300px|Fragmento de la película Fēngyún Érnǚ (Hijos de la tormenta, 1935) donde se canta «Yiyongjun Jinxingqu» (义勇军进行曲, Marcha de los voluntarios), tema musical de la película que más tarde se convirtió en el himno nacional de la República Popular China. Cuando Japón invadió China en 1931, los artistas y escritores del Partido Comunista Chino tomaron la decisión de impulsar un movimiento cinematográfico de izquierda, que produjera películas comprometidas con el sentimiento de resistencia a la ocupación extranjera. Nunca en su historia China había sufrido una invasión de esa magnitud que amenazaba su fin como nación, luego de más de 20 siglos de existencia. El movimiento adoptó el lema «Despertar para salvar el país» y criticó la producción de películas de artes marciales pasatistas, mientras la existencia misma del país estaba amenazada, proponiendo realizar películas que trataran el tema del antiimperialismo, la lucha de clases y las condiciones de vida de los trabajadores.

El movimiento se organizó formalmente primero en la Sociedad de Cultura Cinematográfica de China (Zhongguo dianying wenhua xiehui) fundada en febrero de 1933, y luego en el Movimiento de Cultura Cinematográfica de China (Zhongguo dianying wenhua yundong), pensado para incluir a algunos grandes empresarios de estudios cinematográficos y cineastas no comunistas, que adherían a la causa de la resistencia contra la invasión japonesa y el proyecto de construir una sociedad más igualitaria.

En mayo de 1932 la productora Star contrató a los escritores comunistas Xia Yan, A Ying y Zheng Boqi como consultores de guionistas. Más tarde, estudios como Lianhua y Tianyi, hicieron los mismos al incorporar a Yang Hansheng, Tian Han, Sun Shiyi y Nie Er. Tian Han ayudó a organizar la Compañía Yihua. Los estudios Mingxing y Deutsu, estaban estrechamente vinculado a la producción cinematográfica de izquierda; este último fue fundado directamente con apoyo del Partido Comunista. Las películas de Mingxing, destinadas a revelar las dimensiones del conflicto de clases, provocaron una gran respuesta entre los espectadores. De todos los estudios la producción de Tianyi tenía un contenido menos social.

Los cineastas progresistas, encabezados por los comunistas, se convirtieron en el eje creativo de varias compañías que condujeron al cine chino hacia una etapa de amplia popularidad, con temáticas y formatos artísticos novedosos, que ha sido conocida como «primera edad de oro».

La ocupación japonesa de Shanghái 300px|thumb|El exitoso director Bu Wancang fue contratado por los japoneses para dirigir la película Eternidad (Wàn Shì Liú Fāng). Luego de la derrota japonesa se trasladó a Hong Kong debido a las acusaciones como colaboracionista. thumb|300px|Estudios de Cine de Changchun, uno de los pilares de la industria cinematográfica china, construido sobre la base de la Asociación de Cine de Manchukuo, instalada por los japoneses durante la ocupación. La ocupación de Shanghái en 1937, durante invasión japonesa de China, terminó con la primera edad de oro del cine chino. Todas las compañías productoras cerraron, excepto Xinhua, y muchos directores se marcharon de Shanghái, instalándose en Hong Kong, o Chongqing, la capital nacionalista durante la guerra.

Luego de ocupar Manchuria en 1931 y crear el Estado títere de Manchukuo, los japoneses fundaron una moderna productora cinematográfica llamada Asociación de Cine de Manchukuo (Man'ei), que se estableció en la ciudad de Changchun. A diferencia de las empresas cinematográficas abiertamente coloniales que los japoneses levantaron en Taiwán y Corea, la Asociación de Cine de Manchukuo tuvo como objetivo desde un principio crear un estudio de cine chino dirigido por japoneses. Inicialmente se encargó de producir películas industriales y educativas sobre Manchukuo para educar al público japonés. Los estudios cinematográficos de Man'ei fueron los más importantes de Asia y durante los ocho años de su existencia produjo 108 largometrajes y 189 películas educativas y documentales.

Por su parte y a pesar de todo, Shanghái continuó produciendo cine, dentro de las áreas extranjeras extraterritoriales («concesiones»). Esa situación fue conocida como «la isla solitaria», debido a que Shanghái parecía una isla dentro del territorio ocupado por los japoneses. Los artistas y directores que permanecieron en la ciudad se vieron obligados a caminar en terreno pantanoso. Algunos decidieron mantenerse fieles a sus ideas políticas y nacionalistas y otros cedieron a la presión japonesa.

De estos años data Mulan se une al ejército (Mulan cong jun, Bu Wancang, 1939), que cuenta la célebre leyenda china de la joven campesina Mulan, que se unió al ejército para luchar contra una invasión extranjera, en clara alusión al momento histórico que vivía la sociedad china.

Después de que se declarara la guerra con los aliados occidentales el 7 de diciembre de 1941, los japoneses tomaron control también de las «concesiones» y toda Shanghái pasó a quedar bajo el mando japonés. Los japoneses recurrieron a los recursos de la industria cinematográfica china para promover la idea imperialista de la «esfera de coprosperidad del este de Asia», con películas como Eternidad (Wàn Shì Liú Fāng, 1943), producida por la Asociación de Cine de Manchukuo con las colaboración de los directores Bu Wancang, Ma-Xu Weibang y Zhu Shilin, que luego de la derrota japonesa se trasladaron a Hong Kong para evitar la acusación de colaboracionistas.

En 1945, tras la invasión soviética de Manchukuo y el caos posterior que rodeó la rendición de Japón, la Asociación de Cine de Manchukuo colapsó, pero el Partido Comunista de China, que controlaba la región durante la guerra civil desatada luego de la derrota japonesa, aprovechó los elementos técnicos y la experiencia cinematográfica acumulada por Man'ei para fundar los Estudios de Cine del Noreste (Dongbei Dianying Zhipianchang), primero renombrados luego como Estudio de Cine de Changchun, que se convirtió en uno de los tres puntos principales de producción cinematográfica en la República Popular China, junto a Shanghái y Pekín.

La segunda edad de oro thumb|300px|Póster de la película Primavera en un pueblo pequeño (1948), considerada la mejor de la historia del cine chino. thumb|300px|La célebre actriz Wang Danfeng surgida en la década de 1940.