thumb|300px|Dos helicópteros AH-1W SuperCobra proporcionando apoyo aéreo cercano durante un tiroteo entre el 1er Batallón de reconocimiento blindado ligero estadounidense y tropas iraquíes durante la invasión de Iraq de 2003. thumb|200px|Un helicóptero AH-64 Apache prestando apoyo aéreo cercano a unos soldados del Ejército de los Estados Unidos que patrullan el río Tigris al sureste de Bagdad durante la Guerra de Irak. 2005.
El apoyo aéreo cercano, también conocido por sus siglas en inglés CAS (Close Air Support),A Dictionary of Aviation, David W. Wragg. ISBN 10: 0850451639 / ISBN 13: 9780850451634, 1st Edition Published by Osprey, 1973 / Published by Frederick Fell, Inc., NY, 1974 (1st American Edition.), Page 29. se define en táctica militar como la acción aérea llevada a cabo por una aeronave contra objetivos hostiles que se encuentran en las proximidades de fuerzas amigas. Estas acciones necesitan una gran integración y coordinación entre las fuerzas terrestres y aéreas.
El factor determinante para el apoyo aéreo cercano es una detallada integración, no la proximidad. Si bien varias aeronaves pueden realizar estas acciones, como los aviones de ataque a tierra, los helicópteros son la principal arma para estas tareas y están tan integrados en las unidades terrestres que en la mayoría de países los helicópteros son operados por el ejército de tierra y no por la fuerza aérea. Para ofrecer unas mejores características CAS se han desarrollado algunos aviones específicamente para esta tarea, siendo los ejemplos más claros el A-10 Thunderbolt, el Sukhoi Su-25, o también el Lockheed AC-130.
El apoyo aéreo consiste por tanto en el conjunto de operaciones aéreas realizadas en provecho de las otras fuerzas dentro de un teatro de operaciones y puede ser general (cuando está destinado a ganar y a mantener la superioridad aérea, así como a impedir el movimiento de las fuerzas enemigas) e inmediato (cuando tiene por objeto batir blancos enemigos para ayudar directamente a las fuerzas de superficie en el cumplimiento de su misión).
El Apoyo Aéreo Inmediato es conocido en la actualidad como Close Air Support (CAS) traducido al castellano como «apoyo aéreo cercano». Se define como la acción aérea llevada a cabo por una aeronave contra objetivos hostiles que se encuentran en las proximidades de fuerzas amigas. Estas acciones necesitan una gran integración y coordinación entre las fuerzas terrestres y aéreas, por ellos las instituciones que integran ambas son las que históricamente han trabajado en su doctrina y han entrenado en su aplicación (ejemplo: la Infantería de Marina de EE. UU.).
El Apoyo Aéreo General suele identificarse con el Battle Area Interdiction (BAI). Este no se realiza en el frente sino en la zona enemiga situada inmediatamente en su retaguardia y sobre tropas de apoyo y retaguardia, no estrictamente las de combate. Por tanto el contacto con las tropas del frente no es tan inmediato y real como en el CAS.
Aeronaves
Aviones de ataque al suelo
thumb|300px|Diagrama que muestra el armamento de un AC-130A Spectre, primera versión de la familia de cañoneros AC-130. El avión CAS ideal debe permitir al piloto detectar visualmente los blancos antes de atacarlos para minimizar el riesgo de atacar a las tropas propias, por lo tanto la velocidad no es un requisito prioritario. El análisis de las operaciones en la guerra de Corea indicaba que los reactores y los aviones de hélice eran igualmente capaces de realizar misiones CAS efectivas, si el reactor podía maniobrar lo suficientemente despacio y a una altura lo bastante reducida para identificar claramente los objetivos. Además el avión CAS ideal debe ser fuerte y maniobrable frente al fuego enemigo (armas de pequeño calibre, artillería antiaérea y misiles superficie-aire). La cada vez mayor presencia de SAM portátiles ha incrementado la amenaza a los aviones CAS que vuelan bajo.
Durante la Segunda Guerra Mundial el caza-bombardero prestó el servicio de ataque al suelo para los aliados y las fuerzas del Eje, complementando y con el tiempo reemplazando al avión de asalto especializado como principal instrumento del ataque en el campo de batalla de aire a tierra. thumb|200px|Avión Douglas A-1J Skyraider del 6th Special Operations Squadron de la USAF atacando un objetivo durante la guerra de Vietnam. Los aviones que pueden realizar misiones CAS actualmente pueden ser cañoneros como el AC-130, drones de control remoto, aviones de ataque ligeros (AT-6 y similares) y aviones de ataque convencionales (F-16, F-15, F-35 o A-10). Los cañoneros como el AC-130 han sido tradicionalmente plataformas empleadas para operaciones especiales y contrainsurgencia. El AC-130 debido a su valor y poder de fuego siempre se ha evolucionado: el AC-130H usaba un cañón de 40 milímetros y un cañón M102 modificado, mientras que el AC-130U emplea un cañón de 25mm en lugar de un cañón de 40 mm. Los aviones ligeros resultan ideales en situaciones donde las defensas antiaéreas enemigas no son demasiado potentes y no hay oposición aérea.
Helicópteros de ataque
Junto a la movilidad inherente al propio helicóptero y a su capacidad de proyección, tanto en transporte aéreo para su despliegue en zona, como en operaciones desde plataformas navales, el helicóptero de ataque aporta dos cualidades adicionales que resultan esenciales: una gran capacidad de supervivencia y una gran potencia de fuego.
La sustancial reducción de la vulnerabilidad alcanzada por las nuevas generaciones de helicópteros de ataque con respecto a los helicópteros meramente artillados del pasado resulta fundamental para asegurar la mayor protección y seguridad, haciendo posible el menor número de bajas propias en cualquier operación.
La gran potencia de fuego de la que están dotados dichos helicópteros se adapta además de forma particularmente idónea a los requerimientos doctrinales de las operaciones actuales. Por un lado permite un apoyo cercano y una cobertura a las fuerzas terrestres que complementa de forma eficaz al que le puedan prestar los aviones de combate. Por otro combina gran capacidad de fuego con una muy alta precisión en la selección y destrucción de los blancos, lo que reduce de forma importante los daños colaterales de las acciones.
Procedimiento miniaturadeimagen|Imagen de un A-10 Thunderbolt II asignado al 47.º Escuadrón de Cazas del Comando de Reserva de la Fuerza Aérea en la Base Aérea Barksdale, Luisiana, disparando ráfagas de proyectiles contra objetivo en el campo de tiro Saylor Creek. Las peticiones de apoyo aéreo cercano las realizan equipos especializados y certificados que deben seguir un protocolo. La denominación de estos equipos ha ido variando con el tiempo: Forward Air Controller (FAC), Tactical Air Control Party (TACP), Joint terminal attack controller (JTAC), etc. Como norma general se requieren controladores aéreos adelantados en cada zona de posible confrontación, y observadores terrestres con cada elemento de maniobra que puede necesitar CAS. El JTAC trabaja integrado en un equipo TACP (Tactical Air Control Party), que engloba el vehículo, las transmisiones, los materiales y el personal. Este equipo se compone habitualmente de cuatro personas: el JTAC, su auxiliar, un conductor y un tirador.
La figura del Controlador Aéreo se instauró definitivamente en la guerra de Vietnam. En guerras anteriores normalmente se enviaban aviones precediendo a los efectivos de tierra para bombardear las posiciones enemigas, con un alto riesgo de daños colaterales. Debido a la imprecisión, ejércitos como el británico crearon unidades que guiaban esos ataques y que fueron disueltas al acabar la guerra. En el ejército alemán un oficial de enlace de la Luftwaffe, equipado con una radio y una carta de navegación, acompañaba al comandante de la fuerza de tierra y estaba enlazado con el aeródromo de despliegue más cercano y cuando llegaban los aviones mantenía enlace radio con el jefe de escuadrilla, dándole el guiado al blanco solicitado. Los americanos empleaban para sus controladores aéreos aviones ligeros como el Piper L-4 Grasshopper, desde donde dirigían a los aviones de ataque durante la Segunda Guerra Mundial.
En Vietnam el enemigo atacaba inesperadamente y buscaba acercarse a las tropas americanas, lo que dificultaba el bombardeo aéreo sin crear bajas propias. Por ese motivo apareció el Forward Air Controller, integrado con las tropas para coordinar desde tierra el ataque aéreo.
En España los FAC dependían del Ejército del Aire y la Armada, pero la experiencia aconsejó al Ejército disponer de sus propios FAC. En las fuerzas armadas británicas quien realiza una petición de apoyo aéreo cercano proporciona las coordenadas del ataque y es el responsable legal de lo que suceda. La responsabilidad del FAC es muy grande, ya que existe un alto riesgo de fratricidio. Por doctrina una misión CAS no debe hacerse sin que haya un FAC certificado y cualificado al efecto. Esto es relevante, ya que son normales los errores en misiones de apoyo aéreo. Durante la invasión de Afganistán en 2001 en la revuelta de los prisioneros en la fortaleza de Qala-i- Janghi un avión aliado lanzó una bomba sobre el exterior de la fortaleza, donde estaban apostados milicianos de la Alianza del Norte y un equipo de fuerzas especiales estadounidense y británico. El error se achacó a un manejo erróneo del GPS que proporcionó al piloto la propia posición y no la de los talibanes. Varios militares estadounidenses y británicos resultaron heridos. Murieron un número no determinado de afganos. Durante la invasión de Iraq en 2003 un convoy de las fuerzas especiales estadounidenses y fuerzas kurdas fue atacado por error por la aviación estadounidense. Resultaron muertos 15 personas.
El apoyo aéreo cercano, CAS, no debe confundirse con el ECAS, o las CAS de Emergencia. El ECAS puede ser realizado por cualquier soldado, por lo que la responsabilidad del ataque y sus consecuencias son asumidas por el piloto.
Historia El close air support consiste en el ataque aéreo directo a fuerzas enemigas en contacto con tropas amigas las que superan. Para vencer en el campo de batalla es preciso dar cobertura o apoyo de fuego desde el aire a los soldados.
Primera Guerra Mundial
Las primeras misiones datan de la Primera Guerra Mundial, cuando el Cuerpo Aéreo Real (RFC) comenzó en 1917 a realizar misiones de "ataque a las trincheras" (CAS) en el frente occidental. Utilizando cazas modificados para el transporte de bombas tales como el S.E.5a y el Sopwith Camel, la RFC emprendió operaciones directamente sobre el frente y atacó a la fuerza de segundo nivel hasta una profundidad de 30 o más kilómetros detrás del frente. El servicio Aéreo Alemán Imperial siguió pronto el ejemplo, el Albatros J.I fue el primer avión blindado para resistir los impactos de la defensa antiaérea. Las misiones eran habituales en el flujo y reflujo de las grandes ofensivas de 1918. thumb|200px|Avión de ataque al suelo Junkers J.I.
Durante la campaña de Palestina de 1918 escuadrones de S.E.5 y D.H.4 del RFC británico apoyaron la operación de cruce del río Jordán, atacando las posiciones del ejército turco-alemán. El ataque se combinó con el asalto de las tropas terrestres y como consecuencia del impacto en la moral la resistencia enemiga se derrumbó.
Entreguerras
El apoyo aéreo cercano apareció de nuevo en los conflictos de los años 1920 y 1930, sobre todo en las tres grandes guerras: Abisinia, España y China. La lucha en España estuvo caracterizada por un empleo extenso por ambos lados, alcanzando su clímax en la batalla del Ebro en 1938.
En EE.UU. la Marina e Infantería de Marina durante las operaciones en Nicaragua, Haití y Santo Domingo emplearon aviones en apoyo a las tropas de tierra. Como resultado se empezó a prestar atención sobre el uso del poder aéreo como parte integrante de la guerra anfibia, entonces en desarrollo.
Segunda Guerra Mundial