Mariya Aleksándrovna Spiridónova (en ruso: Мари́я Алекса́ндровна Спиридо́нова; Tambov, -bosque Medvédevsk cerca de Oriol, ), conocida como Mariya Spiridónova, fue una revolucionaria rusa de principios del siglo , destacada dirigente del Partido Socialrrevolucionario de Izquierda (PSRI). Paradigma por excelencia de terrorista revolucionaria del último periodo zarista, fue la candidata del gobierno de Lenin a presidir la Asamblea Constituyente tras la Revolución de Octubre, pero la mayoría de los delegados votó por el socialista revolucionario Víktor Chernov. Después de organizar el asesinato del embajador alemán en el verano de 1918, los bolcheviques la detuvieron. Pasó el resto de su vida en el exilio interior y en diversas prisiones y campos de trabajo. Durante las Purgas de Stalin, fue arrestada con otros doce antiguos miembros del PSRI en Ufá, donde vivían en el exilio ().

Nació en el seno de una familia noble en la provincia de Tambov en 1884 y se formó en enfermería, pero en 1905 abandonó los estudios y se entregó a la actividad revolucionaria como miembro del Partido Social-Revolucionario (PSR). Condenada a muerte por el asesinato de Gavriil Nikoláievich Luzhenovski, responsable policial de un distrito de la provincia de Tambov, la presión popular obligó a conmutar la pena por cadena perpetua. Su maltrato durante su periodo de encarcelamiento la convirtió en un mito entre el campesinado, y su popularidad la utilizó más tarde el partido. Pasó los diez años siguientes en prisión en Siberia. Continuamente enferma y con periodos de depresión, apenas participó en las actividades organizadas por sus compañeras de cautiverio.

Fue liberada cuando estalló la Revolución de Febrero de 1917. Se convirtió pronto en uno de los principales representantes de la corriente más izquierdista del PSR. Ícono revolucionario de la izquierda del PSR, fue el paladín de los que se oponían a continuar la guerra mundial y deseaban acabar con cualquier vestigio de la autocracia zarista. Más consumada agitadora y símbolo moral que hábil política, inspiraba y convencía por su ejemplo personal y su firme fe cuasirreligiosa en la capacidad del individuo para llevar a cabo una profunda reforma moral y social. A pesar de no pertenecer a la dirección nacional del PSR, participó intensamente en las actividades tanto de la sección del partido en la capital —dominada ya por los socialrevolucionarios de izquierda— como en el campo. Mientras la dirección moderada del partido abogaba por mantener la revolución limitada a la política y por no emprender cambios sociales, Spiridónova, al igual que la corriente más izquierdista de los socialrevolucionarios, propugnaba una gran transformación social. Tras la fallida intentona del general Kornílov de tomar el poder, comenzó a vituperar más intensamente al Gobierno y a la dirección del partido, personificada en Chernov. Hábil oradora, se convirtió pronto en el alma de la corriente izquierdista del partido que pronto se escindiría del PSR.

Acudió a la capital para asistir al II Congreso de los Sóviets, simultáneo a la Revolución de Octubre. Miembro de la presidencia del congreso, participó en la abolición de la pena de muerte a los desertores. Al comienzo, Spiridónova abogó por la formación de un Gobierno socialista de coalición, pero, cuando esto resultó imposible, defendió con ardor la coalición entre el Partido Socialrevolucionario de Izquierda (PSRI) y los bolcheviques. Se convirtió en uno de los dirigentes más destacados del PSRI. A finales de 1917 y principios de 1918, tomó el control total de la organización de sóviets campesinos, hasta entonces en manos del PSR. Tras la unión de los sóviets de soldados y obreros con los de campesinos, se mantuvo una sección campesina separada, presidida por Spiridónova, que fue la principal responsable de la extensión del sistema de sóviets en el campo, el fomento del respaldo al gobierno soviético, la preparación de la reforma agraria y la defensa de los intereses campesinos en general. Permaneció al frente de esta sección del Comité ejecutivo entre el segundo y el quinto Congresos Panrusos de los Sóviets.

Decidida partidaria del Gobierno bolchevique durante los primeros meses de este, en junio de 1918 pasó a la oposición. Defensora de retomar el terrorismo contra los representantes alemanes en Rusia para anular el Tratado de Brest-Litovsk, aprobó el asesinato del embajador alemán en julio durante el «alzamiento socialrevolucionario». Arrestada entonces, pasó el resto de su vida entre la clandestinidad y las prisiones y destierros interiores. Tras varias detenciones, se la liberó finalmente el 18 de noviembre de 1921, con la condición de que abandonase toda actividad política, limitación que cumplió.

Pasó catorce años desterrada: en Kaluga entre 1923 y 1925, en Samarcanda entre 1925 y 1928 y en Taskent entre 1928 y 1930. En 1931 se la envió a Ufá, donde trabajó como planificadora económica experta en un banco agrícola, actividad que consideraba su pequeña contribución al establecimiento del socialismo. El 8 de febrero de 1937, fue detenida junto con sus compañeros de piso: no volvió a recobrar la libertad. Encarcelada en diversas prisiones, finalmente en la de Oriol junto a su marido, fue fusilada en 1941, días antes de que la ciudad cayese en manos de los alemanes durante la operación Barbarroja. En 1992 se anularon los cargos por los que había sido desterrada en 1918 y se la rehabilitó por completo.

Comienzos Spiridónova en una fotografía sin fechar anterior al atentado de 1906. Hija de un funcionario ennoblecido por sus servicios al Estado, abandonó sus estudios y se hizo socialrevolucionaria en 1905.|thumb|right Nació en Tambov el 16 de octubre de 1884, en el seno de una familia de la baja nobleza rural. Su padre, antiguo funcionario, había recibido un título aristocrático no hereditario por sus servicios al Estado. Trabajaba como contable en un banco. Mariya tenía otros cuatro hermanos, tres mujeres y un varón. La familia poseía una vivienda en la propia ciudad de Tambov, una dacha en el campo y llegó a ser dueña de una fábrica de entarimados.

Habiendo sido educada con esmero en el hogar, ingresó en el segundo año de escuela secundaria en 1895. Buena estudiante, abandonó los estudios secundarios en el gimnasio en 1902 —el octavo y último año—, probablemente tanto por la mala situación económica familiar a la muerte de su padre como por problemas de salud —sufría ataques de tuberculosis desde la adolescencia—. Abandonado el gimnasio y aún sin interés por las actividades revolucionarias, partió a Moscú, donde contaba con familiares, a formarse como dentista. En 1903, de vuelta en su provincia natal, comenzó a trabajar para la asamblea aristocrática regional, probablemente para paliar la penuria familiar. Fue entonces cuando empezó a interesarse por las actividades subversivas; en noviembre de 1904, su piso fue registrado por la policía en busca de prensa ilegal. En marzo de 1905, participó en manifestaciones estudiantiles por las que fue encarcelada durante tres semanas. En este primer y breve encarcelamiento, ya mostró la mala salud que la aquejó durante todos sus periodos en prisión y tuvo que ser atendida por el médico de la cárcel. En septiembre del mismo año, trató infructuosamente de ingresar en la escuela local de auxiliares médicos; se la rechazó por su actividad política. Su mentor como revolucionaria fue un joven dirigente socialrevolucionario local, que se convirtió en su amante. Se unió al Partido Socialista Revolucionario en 1905. El haber sido educada en un ambiente rural, la cercanía a los campesinos más que al nuevo proletariado urbano y su preferencia por lo que consideraba socialismo moral de los socialrevolucionarios frente al economicismo impersonal de los socialdemócratas marxistas le hicieron unirse a los primeros.

Terrorista y heroína popular El 16 de enero de 1906 y por orden del partido, Spiridónova asesinó al inspector general de la Policía Gavriil Nikoláievich Luzhenovski, quien había ordenado la brutal represión policial del levantamiento campesino local durante la revolución de 1905. La víctima era un oficial de la Ojrana destinado en Tambov. Terrateniente provincial, miembro de la Unión del Pueblo Ruso, se le había encargado el aplastamiento de las revueltas campesinas en uno de los distritos más conflictivos de la provincia. Spiridónova, miembro ya para entonces de una célula terrorista del partido, se presentó voluntaria para la misión. Tras seguir el tren de Luzhenovski durante varios días, logró acercársele disfrazada de alumna de escuela secundaria mientras descendía al andén en Borisoglebsk e infligirle cinco heridas de bala, dos en el estómago, otras tantas en el pecho y una en el brazo, hiriéndolo de muerte —falleció casi un mes más tarde, el 10 de febrero—. El atentado fue uno de los cerca de doscientos cometidos por los socialrevolucionarios durante los dos años de la revolución de 1905 y pasó al comienzo relativamente desapercibido. Spiridónova, en el centro en segunda fila, con quevedos, junto con otras dos presas y sus guardias, camino de su prisión siberiana en el verano de 1906.|miniatura|right Después del asesinato y tras su arresto, fue objeto de horrendas torturas, tanto físicas como sexuales, por parte de la policía y el personal carcelario. El atentado y el maltrato de Spiridónova salieron a la luz por primera vez en las páginas de un diario liberal de la capital, que publicó una carta suya en la que se detallaban los abusos cometidos por cosacos y policías durante su arresto y encarcelamiento. El partido fomentó la publicidad del caso, con el beneplácito de la propia Spiridónova, como instrumento de propaganda política. Aireado el maltrato en la prensa —en ocasiones de manera inexacta o exagerada—, una parte de la sociedad reaccionó indignada por el cruel tratamiento. El ministro de Justicia ordenó una investigación oficial del caso al fiscal provincial, lista a finales de febrero, pero no publicada en espera de la pesquisa militar sobre el comportamiento de los militares. Este retraso se interpretó como renuencia gubernamental a juzgar a los funcionarios, lo que aumentó el descontento popular. Al mismo tiempo, el diario que había destapado el caso había enviado a su periodista más renombrado a realizar una indagación paralela, que se plasmó en una serie de artículos publicados entre el 7 de marzo y el 5 de abril. El contenido de estos, a menudo sensacionalista, no coincidía en algunos aspectos ni con los resultados de la investigación oficial ni con los datos incluidos en la correspondencia personal de Spiridónova. A pesar de ello, gracias a estos artículos se forjó la imagen idealizada de Spiridónova como noble, gallarda, inteligente, bella y virginal. La reticencia de las autoridades locales a divulgar su relación con su correligionario de partido —también arrestado— y el deseo de la propia Spiridónova de mantenerla oculta favoreció su imagen de virgen ultrajada.

El mismo tribunal que el 11 de marzo la había condenado a ahorcamiento solicitó la conmutación de la pena de muerte por la de exilio interior. Gracias al apoyo y admiración popular, se le conmutó la sentencia de muerte por la de cadena perpetua en el exilio siberiano. El gobernador militar de Moscú aprobó la petición del tribunal el 20 del mismo mes. Su caso había atraído la atención nacional e internacional. La indignación popular, su sexo y su mala salud permitieron que salvase la vida. Los artículos escritos por el reportero enviado por el diario liberal que había publicado la carta de Spiridónova desde prisión, a menudo incorrectos, se publicaron pronto como libro, en abril. Spiridónova se convirtió así en el modelo de los terroristas revolucionarios.