thumb|300px|Estela de condensación sobre San Francisco, la cual podría ser identificada por una estela química por los defensores de la existencia de este supuesto fenómeno conspirativo. La teoría conspirativa de las estelas químicas, también llamadas quimioestelas (chemtrails en inglés), plantea la creencia errónea de que las estelas de condensación de larga duración dejadas por los aviones a gran altura son en realidad «estelas químicas» que consisten en agentes químicos o biológicos rociados por los aviones con fines nefastos no revelados al público en general. Los creyentes en esta teoría conspirativa dicen que si bien las estelas de vapor normales se disipan relativamente rápido, las estelas que permanecen más tiempo deben contener sustancias adicionales. Quienes se suscriben a la teoría especulan con que el propósito de la liberación química podría ser el manejo de la radiación solar, modificación del clima, manipulación psicológica, control de la población humana o una guerra biológica o química, y que las estelas causan enfermedades respiratorias y otros problemas de salud.
Estas afirmaciones han sido desestimadas por la comunidad científica. No hay evidencia de que las supuestas estelas químicas difieran de las estelas de vapor normales a base de agua que dejan los aviones de alto vuelo en ciertas condiciones atmosféricas. Aunque los defensores han intentado probar que ocurre una pulverización química, sus análisis han sido erróneos o basados en conceptos erróneos. Debido a la persistencia de la teoría conspirativa y las preguntas sobre participación gubernamental, los científicos y las agencias gubernamentales de todo el mundo han explicado en repetidas ocasiones que las supuestas estelas químicas son de hecho estelas de vapor normales. Es importante hacer notar que no se incluye en este término la dispersión de sustancias químicas para fines reconocidos (fumigación, sembrado de nubes, exhibiciones aéreas, etc.).
Etimología El término chemtrail es una contracción de las palabras químico y estela en inglés (chemical y trail), así como contrail (estela de vapor) es una contracción de condensación y estela en inglés (condensation y trail). En español el vocablo «quimioestela» es el resultado de la derivación de «estela» mediante el prefijo «quimio-».
Historia derecha|miniaturadeimagen|295x295px|Múltiples estelas concurrentes. Su duración depende del clima, especialmente la temperatura, humedad y velocidad del viento. Las teorías conspirativas de las estelas químicas o chemtrails comenzaron a circular después de que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) publicara un informe de 1996 sobre modificación del clima. Después del informe, a fines de la década de 1990, la USAF fue acusada de «rociar a la población estadounidense con sustancias misteriosas» desde los aviones «generando patrones de estelas inusuales». Las teorías fueron publicadas en foros de Internet por personas como Richard Finke y William Thomas, y se encontraban entre las muchas teorías conspirativas popularizadas por el presentador de radio nocturna Art Bell a partir de 1999., cited in USAF Contrails page. A medida que la teoría conspirativa de las estelas químicas se popularizaba, los funcionarios federales fueron inundados por llamadas y cartas por la población exacerbada.
En el año 2000, la Agencia de Protección Ambiental (EPA), la Administración Federal de Aviación (FAA), la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) publicaron una respuesta conjunta que intentaba disipar los rumores. Muchos creyentes de la teoría conspirativa interpretaron las hojas informativas de las agencias como una prueba más de la existencia de un encubrimiento por parte del gobierno. La EPA renovó su publicación en 2015.
A principios de la década del 2000, la USAF publicó una hoja informativa sin fecha que indicaba que las teorías conspirativas de las estelas químicas eran un engaño alimentado en parte por citas a una publicación de estrategia de 1996 redactada dentro de su Universidad del Aire titulado El clima como multiplicador de fuerza: adueñándose del clima en 2025. Dicha publicación fue presentada en respuesta a una directiva militar para delinear un futuro sistema estratégico de modificación del clima con el propósito de mantener el dominio militar de los Estados Unidos en el año 2025, e identificado como «representaciones ficticias de situaciones/escenarios futuros». La USAF aclaró una vez más en 2005 que el documento «no refleja la política, práctica o capacidad militar actual» y que «no está llevando a cabo ningún experimento o programa de modificación del clima y no tiene planes de hacerlo en el futuro». Además, la USAF afirma que la farsa de las estelas químicas «ha sido investigada y refutada por múltiples universidades, organizaciones científicas y publicaciones de medios de comunicación importantes y acreditados».
Actualmente estas teorías conspirativas rara vez son cubiertas por los principales medios de comunicación, y cuando lo son, generalmente se presentan como un ejemplo de paranoia antigubernamental. Por ejemplo, en 2013, cuando se hizo público que la CIA, la NASA y la NOAA tenían la intención de proporcionar fondos a la Academia Nacional de Ciencias para realizar investigaciones sobre métodos para contrarrestar el calentamiento global con geoingeniería, un artículo en International Business Times anticipó que «La idea de que cualquier agencia gubernamental busque formas de controlar o manipular el clima se enfrentará al escrutinio y al temor de una conspiración maligna» [ sic ], y mencionó las teorías conspirativas de las estelas químicas como ejemplo.
Diversos políticos, incluso con responsabilidades parlamentarias, se han hecho eco de esta teoría conspirativa. Así, en 2023 el diputado e ingeniero agrónomo uruguayo César Vega (1962‑) ―del PERI (Partido Ecologista Radical Intransigente)― manifestó en redes sociales que está preparando un proyecto de ley para «frenar» aviones que, según él, estarían cambiando el clima; además, pidió explicaciones al Ministerio de Defensa del país por la posible dispersión en aviones de «estelas químicas».
También en 2023, el diputado tránsfuga de Ciudadanos Antonio Cambronero preguntaba en el Congreso de los Diputados al Gobierno de España si está manipulando el clima a través del rociado de productos químicos y «qué productos, modos, sistemas y medios está usando el Gobierno para esta manipulación».
Descripción thumb|Estelas generadas en la Segunda Guerra Mundial.Los proponentes de la teoría conspirativa de las estelas químicas encuentran sustento para las mismas en sus interpretaciones de los fenómenos del cielo, videos publicados en Internet e informes sobre programas gubernamentales. También tienen ciertas creencias sobre los objetivos de la supuesta conspiración y los efectos de sus supuestos esfuerzos y, en general, toman ciertas medidas basadas en esas creencias. Preprint available here
Interpretación de la evidencia Los defensores de la teoría conspirativa de las estelas químicas dicen que las estelas químicas se pueden distinguir de las estelas de vapor normales por su larga duración, afirmando que cuando los rastros dejados por los aviones persisten durante medio día o se transforman en nubes similares a cirros se trata en realidad de estelas químicas. Afirman también que a partir de 1995 las estelas tienen una composición química diferente y duran mucho más en el cielo. Asimismo no reconocen la evidencia de estelas de vapor de larga duración que se muestran en las fotografías de la era de la Segunda Guerra Mundial.Los proponentes de la teoría conspirativa caracterizan a las estelas como corrientes que persisten durante horas y que, con sus patrones de rayas entrecruzadas, cuadriculadas o paralelas, finalmente se mezclan para formar grandes nubes. Ven la presencia de colores visibles del espectro en las corrientes, concentraciones inusuales de rastros del cielo en una sola área o rastros persistentes dejados por aviones militares o sin marcar que vuelan a altitudes o ubicaciones atípicas como señales de estelas químicas.
Se ha afirmado que las fotografías de barriles instalados en el espacio de pasajeros de una aeronave para realizar pruebas de vuelo muestran en realidad sistemas de dispersión de aerosoles. sin embargo el verdadero propósito de los barriles es simular el peso de los pasajeros o la carga. Los barriles se llenan de agua, y el agua se puede bombear de barril a barril para probar diferentes centros de gravedad mientras el avión está en vuelo. Un ejemplo fue la visita de la canciller alemana Angela Merkel a Exhibición Aeroespacial Internacional y la malinterpretación de dichos barriles.
En una entrevista para The Joe Rogan Experience el exempleado de la CIA y denunciante Edward Snowden, declaró que había buscado en toda la información secreta del gobierno de los EE. UU. tratando de encontrar evidencia sobre (extraterrestres y) estelas químicas. Según un informe de CNNhttps://edition.cnn.com/2019/10/23/us/edward-snowden-joe-rogan-conspiracies-trnd/index.html sobre la transmisión web, dijo: «En caso de que se lo pregunte: ...los chemtrails no son reales» y: «Tenía un nivel de acceso ridículo a las redes de la NSA, la CIA, los militares, todos estos grupos. No pude encontrar nada».starting minute 30:40 on https://www.youtube.com/watch?v=efs3QRr8LWw
Jim Marrs ha citado un informe de la estación de televisión de Luisiana de 2007 como evidencia de las estelas químicas. En el informe, se estudió el aire debajo de una trama cruzada de supuestos chemtrails y aparentemente se encontró que contenía niveles inseguros de bario: con 6.8 partes por millón, tres veces el límite recomendado por los Estados Unidos a nivel nacional. Sin embargo, un análisis posterior de las imágenes mostró que el equipo había sido mal utilizado y la lectura exagerada por un factor de 100. El verdadero nivel de bario medido era tanto habitual como seguro.
En mayo de 2014, un video que se volvió viral mostraba un avión comercial de pasajeros aterrizando en una noche de niebla, lo cual se describió como emisión de estelas químicas.Benjamin Radford for Discovery. May 1, 2014. Viral Video Claims to Prove 'Chemtrails' Conspiracy Discovery News señaló que los pasajeros sentados detrás de las alas verían claramente cualquier cosa que fuera rociada, lo que frustraría cualquier intento de mantenerlo en secreto, y que la supuesta emisión química no era más que la turbulencia normal causada por las alas, visible debido a la niebla. En octubre de 2014, el inglés Chris Bovey filmó un video de un avión desalojando combustible en un vuelo de Buenos Aires a Londres, que tuvo que descargar combustible para aligerar su carga para un aterrizaje de emergencia en São Paulo. El clip se volvió viral en Facebook, con más de tres millones de vistas y siendo compartido más de 52,000 veces, siendo citado como evidencia de estelas químicas. Más tarde Bovey reveló que la publicación del video se hizo como una broma y como consecuencia fue objeto de algunos abusos verbales y amenazas por parte de varios creyentes de la conspiración.
En algunos casos, los productos químicos se describen como sales de bario y aluminio, fibras de polímero, torio o carburo de silicio, así como bacterias no especificadas.thumb|Estelas en una puesta de sol londinense.Los creyentes en las estelas químicas a veces confunden la existencia de programas gubernamentales de siembra de nubes u otras investigaciones sobre ingeniería climática como evidencias de la conspiración. En España, por ejemplo, el Boletín Oficial del Estado admite abiertamente la existencia de estos programas, pero no que las estelas de los aviones comerciales convencionales se traten de agentes químicos o biológicos.
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