El arte rupestre de la cornisa cantábrica en España está formada por una serie de manifestaciones artísticas en cuevas y abrigos rocosos pertenecientes a la época del paleolítico Superior. De hecho, las primeras manifestaciones de arte rupestre descubiertas, fueron aquí, en concreto en la cueva de Altamira, hallazgo que se asumió con escepticismo hasta que no se encontraron pinturas pertenecientes a la misma época y estilo (arte francocantábrico) en la Dordoña francesa.
Se trata de la primera gran manifestación artística de la humanidad, y suelen representarse figuras de animales típicos de la última era glaciar, como bisontes, caballos, ciervos, renos o toros.
Cuevas incluidas en la declaración Patrimonio de la Humanidad miniatura|Localización de las cuevas incluidas en el bien Cueva de Altamira y arte rupestre paleolítico del norte de España en la península ibérica.
Las dieciocho cuevas más destacadas son Patrimonio de la Humanidad. La Cueva de Altamira fue declarada como tal en el año 1985. En la reunión de la Unesco celebrada en Quebec (Canadá) en julio de 2008 se ha ampliado este sitio para incluir otras cavidades, pasando a llamarse el lugar «Cueva de Altamira y arte rupestre paleolítico del norte de España» (en inglés, Cave of Altamira and Paleolithic Cave Art of Northern Spain).
La Unesco ha justificado la extensión de la siguiente manera:
Se trata de diecisiete cuevas pintadas: Chufín, Hornos de la Peña, Monte Castillo (que incluye las cavidades de Las Monedas, El Castillo, Las Chimeneas y La Pasiega), el Pendo, La Garma y Covalanas en Cantabria. Tito Bustillo, La Peña de Candamo, La Covaciella, Llonín y el Pindal en Asturias. Santimamiñe (Cortézubi), Ekain (Deva) y Altxerri (Aya) en el País Vasco.
Cuevas con arte o yacimiento No obstante, las cuevas con arte rupestre en la zona son muchas más, si bien las principales son las ya protegidas por la Unesco.
Asturias
Cuenca del Nalón
Cueva de la peña de Candamo: Es una cueva totalmente natural con unos sesenta metros de largo. Cronológicamente se data en 18 000 años, en el llamado periodo solutrense, aunque se discute si algunos de los grabados pertenecen a momentos anteriores (la «foca», ~30 000 años), o posteriores (grabados de fauna menos fría, o puntos negros, ~13 000 años).
Cueva oscura: Conserva restos de pintura en color rojo del final del magdaleniense superior y aziliense. Se observan trazos rojos.
Cueva de las Mestas: Contiene representaciones de arte rupestre compuestas por cuatro líneas, de trazo ancho, y profundo, y una superficie de forma triangular labrada por piqueteado continuo.
Cueva de Godulfo: Situado en la localidad de Berció cuenta con una sola representación de un bisonte representado sin cabeza.
Cueva de Conde: Cueva en la que se han encontrado diferentes restos óseos así como grabados que representan diferentes animales.
Cuevas de la Lluera: Son dos pequeñas cavernas, la principal compuesta por dos cortas galerías que se unen por el interior y comparten una misma boca orientada al SSE. Los grabados, única técnica artística presente, se concentran en la galería occidental. En la segunda cueva de no más de 5 metros se encuentran símbolos grabados en la entrada. Estas cuevas están consideradas como santuarios exteriores al solo haber representaciones en la zona donde alcanza la luz natural.
Cueva de Las Caldas: Las excavaciones arqueológicas realizadas en la cueva la han convertido en uno de los más importantes yacimientos del Paleolítico Superior de toda la región.
Entrecueves: Entrecueves es un sistema de galerías, de muy difícil acceso, que cuenta con una cavidad con representaciones paleolíticas.
Cueva del Molín: Excavado en los años 1980, se identificaron varios niveles del Magdaleniense inferior cantábrico. Entre el material recuperado destaca una cabeza humana tallada en un canto de cuarcita, un asta de ciervo decorado y un bloque con grabados lineales.
Cueva de los murciélagos: Cueva en la que sólo existe una representación de una cierva.
Abrigo de la Viña: En la pared principal con unas dimensiones de 20 metros y en la que está representados ciervos, bóvidos, caballos o vulvas. La técnica principal empleada en el abrigo es la técnica de labrado de piedra con buril.
Cuenca del río Sella miniatura|Acceso actual a la Cueva de Tito Bustillo. Cueva de Tito Bustillo: Una de las grandes joyas del arte rupestre dentro de la cornisa cantábrica, destaca el panel principal en la Sala de las pinturas.
Cueva de la Cuevona: Restos del magdaleniense inferior presenta un bloque de grabados lineales.
Cueva de la Lloseta: Las representaciones existentes en esta cueva están formadas por pinturas de color rojo representando a un caballo, a dos cápridos, una serie de puntos rojos y finalmente un signo en rojo y negro.
Cueva de San Antonio: En esta cueva sólo existe la pintura de un caballo en color negro.
Cueva de Les Pedroses: Se trata de una cueva que contiene tres grabados de animales con la particularidad que no poseen cabeza. Se encuentran también la representación de un caballo y de tres figuras de las que sólo quedan restos.
Cueva del Sidrón: Cueva de gran importancia por sus restos óseos neardentales pero que también posee restos de pinturas rupestres. Estas pinturas están formadas por diferentes puntos en color rojo.
Cueva del el Boxu: Los grabados están compuestos por figuras de animales principalmente de los que cabe destacar los caballos. Las pinturas pertenecen a las épocas solutrense y magdeleniense.
Cueva del Molín: Presenta manchas de pintura en tono rojo, puntos y una línea.
Zona de la Llera y litoral de Llanes
Cueva de Samoreli: Posee tres grupos de grabados en los que no se representa ningún tipo de figura.
Cueva de Coberizas: Conserva restos de una pintura rupestre indicada por Obermaier en 1925 que representa el contorno de un cérvido.
Cueva del Tebellín: Pinturas están formadas por signos claviformes de color rojo que en algún caso tienen una longitud de un metro veinte. Pertenecen al estilo IV antiguo.
Cuetu de la Mina: Las pinturas existentes en la cueva representan unos trazos profundos no figurativos.
Cueva de la Riera: Restos de manchas.
Cueva de Trescalabres: Las pinturas existentes representan a un uro completo, una cabeza de uro un signo vulvar y unas serie de líneas sueltas. Todas estas pinturas están trazadas con tinte rojo pertenecientes al estilo III.
Cueva de Balmori: Las pinturas rupestres que se encuentran en la cueva se limitan a unos puntos rojos y algún trazo.
Cueva de El Quintanal: Posee una figura no muy bien definida y otra serie de trazos.
Cueva de El Covarón: El motivo pictórico se basaba en un conjunto de líneas. En 1983 en un estudio posterior se descubrió una serie extensa de figuras en la mayoría de los casos mal conservadas situada en las galerías más elevadas. En la cueva se encuentran caballos, cuadrúpedos, cérvidos, etc..
Cueva de Bolao: Conocida también como cueva de Las Herrerías posee 24 signos lineales a modo de parrilla y unas manchas amorfas.
Cuencas de los ríos Deva y Cares miniatura|Cueva del Pindal. Cueva de Mazaculos: En la cueva I se encuentran varias pinturas en color rojo (puntos, trazos) y negras (marcas), la cueva II se observan trazos rojos, puntos y signos.
Cueva del Pindal: La mayoría de las representaciones están situadas en los paneles de la derecha de la cueva. Se han documentado en diferentes investigaciones la existencia de 13 bisontes, 8 caballos, una cierva, un ciervo y unas astas aisladas, un mamut y otras figuras no reconocibles. Existen también abundantes signos de color rojo como puntos, trazos, trazos paralelos y figuras claviformes.
Cueva de la Loja: En la pared a una altura de cuatro metros se encuentra un trozo de pared pintado en negro y sobre esta zona pintado en blanco los trazos de seis animales, cuatro toros y dos animales que debido a su estado de conservación no pueden ser identificados.
Cueva de Llonín: La cueva posee diferentes dibujos de animales (Bisontes, renos, cabras, etc.) y símbolos superando el centenar de figuras representadas lo que hace que sea la cueva asturiana con mayor número de representaciones plásticas.
Cueva de Coimbre: En la gran sala sobre una roca está pintado un gran bisonte de 1,24 metros de largo. La técnica de esta representación es asombrosa destacando el uso que se hace de la forma de la propia piedra para dar mayor realismo al animal.
Cueva de Traúno: Se encuentran en la cueva los denominados lineales exteriores unas incisiones de surco profundo que formaban líneas paralelas o series de líneas entrecruzadas.
Abrigo de la Paré de Nogales: Tres puntos y una línea en forma de bastoncillo.
Cueva de Subores: Pequeños trazos de carácter simple denominadas «macaroni».
Cueva de los Canes: Ofrece una serie de pinturas de carácter simple denominadas «macaroni».Este tipo de grabados se hacían con los dedos desnudos en la arcilla todavía fresca y blanda. en la zona final de la cueva existen diferentes grabados de trazos paralelos, rectilíneos y ondulados.
Cantabria
Cuenca del Nansa
Cueva de la Fuente del Salín: Existen la representación de doce manos hechas con la técnica del negativo en color rojo que se distribuyen en diferentes paredes de la cueva. En el interior de la cueva aparecen dos manos esta vez en positivo.
Cueva de los marranos: Posee manchas de pintura sin forma.
Cueva de Chufín: En ella encontramos un gran número de símbolos. Un grupo de ellos, denominado de tipo «bastones», acompaña a las pinturas animales del interior. También hay un gran número de dibujos con puntillaje, entre los que destaca uno en torno al agujero de la roca que se ha interpretado como la representación de una vulva.
Cueva de Micolón: Posee 22 grabados incisos y algunas pinturas rojas, fundamentalmente encuadradas en una sala cercana a la entrada. Hay cérvidos, caballos y algunos signos tectiformes, todos ellos de estilo III de Leroi-Gourhan.
Cueva de Traslacueva: Existen varios paneles grabados amorfos.
Cueva del Porquerizo: Un grupo de puntiformes de color rojo o algunos incisos no muy detallados. Por su contexto y su morfología se han catalogado como estilo III de Leroi-Gourhan.
Cuenca del Saja-Besaya
Cueva del Portillo: Existe una mancha roja amorfa en la pared principal de la cueva.
Cueva de La Meaza: Al fondo de la cavidad se encuentran algunos restos de arte rupestre paleolítico enmarcados dentro del estilo III de Leroi-Gourhan, aunque por desgracia no se han conservado excesivamente bien.
Cueva de las Aguas: Contiene arte rupestre como son dos bisontes grabados y pintados en rojo, una cierva, un caballo, un claviforme, un signo en parrilla y varias figuraciones más en el estilo IV antiguo.
Cueva del Linar: En una de las galerías hay un grupo de grabados con motivos animalísticos como cabras, bisontes o rebecos. Asimismo se ha localizado otro grupo de pinturas de líneas y vulvas y restos de la Edad de Bronce.
Cueva Redonda o del perro: Pequeños trazos poco claros en los que excepto en un ejemplo no representan ningún tipo de figuras. La única representación que puede parecer figurativa no está bien definida.
Cueva de La Clotilde: Se encuentran en esta cueva diferentes grabados de bóvidos (6) y un ciervo. La técnica empleada es la de la grabar sobre arcilla.
Cueva de La Estación: Hay una gran sala que tiene grabados de tipo macarroni, entre los cuales se identifican figuras como un caballo y otras que son signos sin descifrar. Por su estilo pertenecerían a época Auriñaciense o Gravetiense.
Cueva de Altamira: La gran muestra de pintura rupestre.
Cueva de Las Brujas: Se encuentra una serie de grabado sobre arcilla.
Cueva de La Pila: Se encuentran manchas rojas.
Cueva de Cudón: Contenía un importante yacimiento que se ha ido degradando durante el siglo pasado.