Carasa es una localidad del municipio español de Voto, en la comunidad autónoma de Cantabria.

Datos básicos En 2023 contaba con una población de 851 habitantes (INE). Se encuentra a 25 metros sobre el nivel del mar y a 4,5 kilómetros de la capital municipal, Bádames.

Contexto geográfico Está situada en el estuario del río Asón en una zona protegida donde paran las aves migratorias (Parque natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel).

Las aguas del Mar Cantábrico se adentran a la localidad a través de las rías de Carasa y de Limpias por los barrios de La Venera y El Cristo.

Rodean el lugar barrios altos como Rioseco o Angustina, así como otras comarcas "montañesas" de la Junta de Voto, pues San Bartolomé culmina a 300 metros de altura.

Etimología

Rafael Lapesa (filólogo español) señala en su obra una serie de prefijos prerromanos entre los cuales se halla carau ,"piedra", cuyo origen es prerromano, probablemente ligur. La terminación latina oso/asa significa "abundante en", cosa que corrobora la realidad geológica de esta localidad donde predomina la piedra y existen tres canteras. En Carasa muchos barrios tienen también origen latino, como Angustina (Angostum = estrecho, lugar donde se "estrecha" la ría), Somocarasa o Somarriba (Summun = barrio alto), Ampudia (Aquam putridam = de donde baja un riachuelo de "aguas turbias"), Candiano (Candidus = blanco como la nieve de la cumbre), Ontañón (Fontanione = lugar de fuentes o agua donde afloraba un remanso de agua que se tapó con la nueva carretera), Camargo (que viene del sustantivo celta "mar", que significa "mar" y del prefijo "bajo" que significa "debajo de") o de la Carrera (del latín vulgar: Carraria = vía para carros). Los demás barrios provienen de un castellano más castizo, como Rioseco, la Maza, el Carril, el Aro, el Cristo, Pando, Corino, Monte Bramón, Bierco, la Carcaba (carretera hacia Marrón), la Venera (concha del peregrino, forma del entrante del mar en la desembocadura de un río), el Brión, la Ponderosa, el Vear (islote cerca del puente de Limpias), la Serna o el Roble (en Angustina). Casi todos estos barrios darán apellidos toponímicos.

El genealogista Domingo de la Palenque, que vivió en Angustina en todo el y autor de una obra de referencia sobre la genealogía de la Casa Velasco, nos dice de Carasa lo siguiente en 1640:

Historia

El poblamiento Carasa era un sitio ideal para el establecimiento de los primeros pobladores. Era un lugar abierto al mar, pero también muy bien protegido, con la proximidad de montes con abundante vegetación y fauna, y bien encajado entre los altos de Angustina, Somocarasa y el Cristo, que sirven de protecciones naturales al poblado. Los ríos y las marismas de las rías de Carasa eran otra fuente de recursos que el hombre primitivo aprovechaba. De ello dan fe los abundantes restos arqueológicos extraídos en las excavaciones, como por ejemplo en la Cueva del Marnero en Angustina (barrio de Carasa), donde se hicieron hallazgos de cerámicas de la Edad del Bronce.

Sobre el poblamiento de Carasa, Lope García de Salazarquiere atribuirlo a un desembarco de "godos" en Santoña, en el año 740, que huían de las zonas conquistadas por los árabes en épocas de Reconquista. Según esta versión, entre leyenda e historia, varios de estos godos fundaron casa solar en Carasa, dando a nacer ilustres linajes como los Landeras, los Angustina, o la Casa de Velasco. Pero el lugar donde se halla Carasa ya estaba probablemente ocupado por una tribu prerromana que podrían ser Autrigones, ya que Ptolomeo los sitúa viviendo cerca del río Asón.

La Edad Media El documento más antiguo conocido sobre Carasa es una donación del Rey "Hereditate, in terras en Rasines y Carasa" a un abad del Monasterio de Santa María de Puerto datado del año 973 (o de 1073 porque no se lee bien la fecha). thumb|Casa de la Celda, Barrio del Carril, Carasa|alt= Otros manuscritos de esa Iglesia de Santoña, foco principal de difusión del cristianismo en Trasmiera, nos dan a conocer la existencia de núcleos de población en términos del Ayuntamiento de Voto al cual pertenece Carasa, ya en los albores del segundo milenio. Así son mencionados, por ejemplo, Nates en el año 1086, Bádames en el 1084, Padiérniga en 1135, San Pantaleón de Aras en 1135 y San Miguel de Aras en 1136. En 1210, en otro documento titulado "Pesquisa de bienes" se habla de los siguientes personajes de Carasa: "De Carasa juraron Martín Michelez (Martín hijo de Miguel), Petro Bermúdez (Pedro hijo de Bermudo), Petro Nieto (Pedro su nieto), Petro Jhoannes (Pedro hijo de Juan), don Jhoannes (Don Juan), y dijeron que una tierra en el carril que esta en ella una reste de cerezos et es de Sancta María de Carasa. El solar de Jhoannes Espada (Juan Espada) es de S. M. de Porto (Monasterio de Santa María del Puerto en Santoña). El solar de Flios de Sango López (hijos de Santiago López) es de S. M. de Porto. El solar de Pando es de S. M. de Porto". Aquí vemos como hombres de Carasa (del Barrio del Carril) intentaban delimitar la expansión territorial de la Santa María de Puerto en su catastro y juraban que las tierras eran de ellos, distinguiéndolas de las tierras (ocupadas o no) que Santa María de Puerto poseía en barrios "satélites" de Carasa. Es de notar también la consonancia visigoda (por ejemplo: Bermudo, Johannes, Michel) de los nombres que existían en Carasa en los Siglos IX y XII.

Guerra de bandos thumb|Libro de las Behetrías sobre el señorío del pueblo de Carasa en 1350|alt= Después de la peste negra de 1348 que vacía la comarca, Carasa forma parte del escenario de la guerra de bandos entre giles y negretes para la repoblación y restaurar el dominio feudal en Trasmiera. Sobre Carasa, nos dice el Libro de las Behetrías: "Son naturales Pedro González Daguero (Pedro González de Agüero), Ruy Martines (de Solórzano) e Juan Alfonso del Castiello (Juan Alonso del Castillo)". Son tres caballeros "naturales de Carasa" que combaten con Enrique de Trastámara y le ayudan a conquistar el poder (a matar a su propio hermano básicamente). Cuidado con esta noción de naturalidad: significaba que estos tres caballeros que señoreaban Carasa eran de la zona de Trasmiera, o vistos como tal por el nuevo rey, pero no significaba que vivían en Carasa, porque en este Libro de las Behetrías los tres caballeros aparecen naturales de más de cuarenta pueblos de la Merindad de Trasmiera. Ahora, si querían afirmar su poderío sobre un pueblo y beneficiarse de los Derechos al Señor, la mejor estrategia de crecimiento era precisamente "poblarlo" con hijos o parientes o aliándose entre linajes del mismo bando. Hijos de destacados caballeros que habían combatido juntos con Enrique de Trastámara se disputan territorios en Trasmiera. Descendientes de estos caballeros se instalan en Carasa a finales del . En la Casa del Pico en Angustina, las cosas se resuelven pacíficamente en 1390 con la compra de la Casa a Pedro de Velasco por su aliado de los Giles: Ruy Martínez de Solórzano III. Sus nietos van a ser cabezas de los linajes Sánchez de Carasa y Ruiz de Velasco en Carasa. En la casa Torre de los Angustina, Diego Sánchez del Castillo (hijo segundo de Juan Alonso del Castillo) casa con Sancha de Angustina y funda el linaje Sánchez de Angustina (o Agustina). En el , abriéndose rutas comerciales por tierra y por mar desde Laredo, el protagonismo de Laredo y Colindres va subiendo y abarca a pueblos del Asón como Carasa, y el poder feudal se muta en poder señorial y político de los linajes. En 1494, Diego de Carasa y su primo Pedro Ruiz de Velasco, (ambos descendientes de Ruy Martínez de Solórzano) son demandados por el monasterio de Santa María de Nájera (Rioja),Ejecutoria del pleito litigado por el concejo, justicia y regimiento de Carasa (Cantabria), con el monasterio de Santa María de Nájera, de la Real Chancillería de Valladolid, ES.47186.ARCHV//REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 68,10 Fecha : 26/04/1494 que lleva dos años sin cobrar los diezmos que habitualmente estos señores de Carasa tributan, desde la cesión de las tierras de Carasa por Santa María del Puerto en el y como bien indica el Libro de Behetrías. Al final los Señores de Carasa deben seguir tributando al Monasterio de Santa María de Nájera, pero "libremente" y por justa causa.E mandaron que agora e de aquí adelante, fuese recadado con los dichos diezmos e frutos e rentas dellos a los dichos prior e monjes e convento del dicho monasterio de Santa María de Najera, libremente. E por algunas justas cabsas que a ello les movieron, non fisieron condenaçion alguna de costas contra ninguna de las partes e por su sentençia difinitiva. Se atenúa el feudalismo y es remplazado por el poder económico y social de los linajes.

El Siglo de Oro thumb|Casa Torre de Angustina (izquierda) y Casa Pico de Velasco (derecha) en el barrio de Angustina|alt= Carasa y su barrio marítimo de Angustina tuvieron, por su conexión con Limpias, Colindres y Laredo, su tiempo de esplendor en el Siglo de Oro. Laredo se convierte en el puerto comercial y militar más importante del norte de España, primera potencia mundial, con más tráfico que Santander y puerto principal de importación de bienes y exportación de trigo y lana que venían de la meseta por el Camino Real por carros y mulateros. Los arsenales de Falgote en Colindres producen gran parte de los naos y galeones para la flota española. Esta actividad comercial y de complejo industrial militar está en manos de una oligarquía de linajes de corregidores de Laredo como los Hoyo, Villota, Escalante, Vélez y Cachupín. Ilustres carasiegos se incorporan a esta clase dominante: Pedro Ruiz Cachupín esposa a María Fernández de Carasa en Laredo, Rodrigo de Angustina casa con Ana del Hoyo y Mateo de Angustina (sobrino de Rodrigo), aunque nacido en Carasa, es el corregidor más joven en acceder al puesto en 1559. Después de una carrera de tesorero de la Cruzada en Madrid donde su tío Rodrigo de Angustina le había introducido en la Corte, regresa a Laredo en 1588 y casa con Francisca del Hoyo Cachupín,Capitulaciones matrimoniales de Mateo de Agustina, 1597, AHPC heredera, por falta de varón, de los tres vínculos de Mayorazgo (Hoyo, Villota y Cachupín) y es nombrado corregidor perpetuo de la Villa de Laredo, cargo que va ocupar hasta su muerte en 1617 para hacer de Laredo una plaza comercial de primer orden. En 1592 Mateo adquiere la Casa Torre defensiva de los Cachupín que había sufrido del incendio de Laredo de 1582, y "junto a la torre donde vivíamos, fabricamos una casa nueva", testó la hija única María Agustina Cachupín de Mateo de Angustina en 1628y mujer de Francisco Vélez. El hijo de este matrimonio, Francisco Vélez Cachupín Angustina, es el primogénito del mayorazgo Vélez-Cachupín en Laredo, linaje con descendencia ilustre en los siglos y , que es citado en el Quijote de Cervantes.

Carasa tiene una prestigiosa tradición marinera que le viene también de la participación de sus marineros en expediciones de exploración del nuevo mundo: Juan de Carasa, contador de la nave capitana que descubre California en la tercera expedición de Hernán Cortés en 1533, Diego Sánchez de Carasa, Gobernador de Puerto Rico en 1555, con capitanes en la batalla naval de Lepanto con Juan de Angustina Carasa y Juan Ruiz de Velasco, o con los navíos particulares en la Jornada de Inglaterra de 1588 de Juan de Carasa, Antón de Carasa, Diego de Carasa, Domingo de Somarriba o de Sancho de Somarriba. En medio de la desbandada de esta jornada, la zabra Nuestra Señora de la Concepción, a cargo de Sancho de Somarriba, tomó una nave escocesa cargada de madera, desandó allí la zabra por y maltratada y de sin provecho, y truxeron el dicho navío a la villa de Santander. En 1594, Juan de Carasa escribe al Rey Felipe II para decirle que tiene una zabra aprestada par ir a cazar el corso (corsario) inglés.