thumb|Médico tratando un paciente. Aríbalo de figuras rojas del Pintor de la Clínica, h. 480-470 a. C., Museo del Louvre.
thumb|Aquiles vendado a Patroclo. Kílix de figuras rojas del Pintor de Sosias, h. 500 a. C., Altes Museum (F 2278).
La medicina griega es la medicina desarrollada en la Antigua Grecia. Probablemente basada en la medicina egipcia, se remonta a la época homérica, aunque verdaderamente no se desarrolló hasta el con Hipócrates.
La Ilíada cita como médicos a los guerreros aqueos Macaón y Podalirio,Homero, Ilíada XI.833 dos hijos de Asclepio, dios de la medicina, así como al dios Peán, médico de los dioses. El primero se encargó, sobre todo, de curar a Menelao,Ilíada IV.188-219 herido por una flecha. Comenzó por examinar (griego antiguo ἰδεῖν/ideĩn, literalmente «ver») al enfermo y después de retirar la flecha, desvistió al herido, succionó la sangre de la herida y le aplicó medicamentos(φάρμακα/phármaka); los cuales no se precisan, excepto que le fueron ofrecidos por el centauro Quirón a Asclepio, quien se los entregó a Macaón.
La medicina era ya reconocida como un arte en parte: «Un médico, por sí mismo, vale como muchos panes»,Ilíada XI.514 declara Idomeneo a propósito de Macaón, fórmula que se convertiría en proverbial.Jouanna, p. 23 La Ilíada, que concede más importancia a Macaón que a Podalirio. Los comentaristas antiguosEscolios exégéticos del verso 193 citados por G. S. Kirk (éd.), The Iliad: a Commentary, vol. I: Chants I-IV, Cambridge University Press, Cambridge, 1985.ISBN 0-521-28171-7. Véase también la Iliupersis, frag. I Davies, nota a los versos IV.193-194. Cf. Iliupersis]], frag. I Davies. sugirieron que Homero veía a Macaón como un cirujano y a su hermano como un simple médico: su nombre provendría de (μάχαιρα/mákhaira), «cuchillo». El propio dios Peán curó a Hades, herido por una flecha disparada por Heracles: esparció medicamentos (pharmaka) sobre la herida, especificando que eran analgésicos.«ὀδυνήφατα/ odynếphata», Ilíada V.400-401
La Odisea menciona a médicos de profesión: el porquero Eumeo dice de la figura del médico (ἰατήρ/iatếr, literalmente «el que cura») que forma parte de los «artesanos que rinden servicio a todos»,<ref>Homero, Odisea XVII.383-385</ref> a semejanza del techador o del aedo y del adivino. En otro lugar,Odisea IV.231-232 el poeta rinde homenaje a la ciencia médica de los egipcios, a los que califica «hijos de Peán».
Medicina y religión
thumb|Piedra preciosa mágica de jaspe rojo con Heracles y la inscripción «Vaya, bilis, la divinidad te persigue », Cabinet des médailles, Biblioteca Nacional de Francia.
Muchos griegos basaban las prácticas de curación en las prácticas mágicas o religiosas. De manera general, los cultos curativos, por sus características, estaban situados en las afueras de las ciudades y se desarrollaron tardíamente.André y Baslez, p. 22-23 Asclepio era en un principio venerado en Trikka, en Tesalia, después en pleno campo en Epidauro. En Corinto como en Atenas, Delos o Cos, el dios se instaló a distancia de las aglomeraciones. Era necesaria una excursión para visitar el santuario. Otra característica de los santuarios era que a menudo estaban junto a una fuente o un río, cuyas aguas poseían virtudes medicinales.
La mayor parte del tiempo, el dios sanador actuaba mediante «incubación»: era el caso de Asclepio en Epiaduro, o en Atenas, o de Anfiarao en Oropo y en Tebas. El ritual comenzaba para el enfermo con un baño de purificación, seguido de un sacrificio relativamente modesto y accesible a todos. En Epidauro, el paciente debía entonar un peán en honor de Apolo y de Asclepio. A continuación, el peregrino se dormía bajo el pórtico sagrado (ἄϐατον/ábaton); al menos en Oropo, Pérgamo y Epidauro, cada sexo poseía su propio pórtico.Brigitte Le Guen-Pollet, La Vie religieuse dans le monde grec du Ve au IIIe siècle, Presses Universitaires du Mirail, 1991, nº 40, p. 132 Los más afortunados se beneficiaban durante el sueño de la aparición del dios: les curaba tocando la parte enferma del cuerpo. El dios podía también contentarse con dictar al paciente una lista de medicamentos que se apresurará a conseguir una vez despertado.
Las estelas descubiertas en Epidauro, especie de exvotos, muestran que Asclepio curaba todo tipo de enfermedades: trataba las úlceras y sanaba la enfermedad de la piedra, incluso devolvía la vista a los ciegos. Habría sido mucho más», comenta Diógenes Laercio al hilo de otra divinidad sanadora, «si ellas hubieran sido ofrecidas por aquellos que no habían salido ilesos».Diógenes Laercio, Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres VI.59 Citado por Eric Robertson Dodds, Les Grecs et l'irrationnel, Flammarion, coll. «Champs», París, 1977 (1re édition 1959), ISBN 978-2-08-081028-6, p. 118 Indudablemente, los pacientes no curados atribuían el fracaso al carácter insondable de la voluntad del dios.
thumb|Relieve votivo dedicado a Asclepio e Higía en agradecimiento por la curación de una pierna, h. 100-200, Museo Británico.
El tratamiento no era gratuito. En Oropo, el santuario exigía una ἐπαρχή/eparkhế o contribución por la consulta a todos los visitantes que deseaban ser curados. Una vez pagada –una dracma beocia a principios del , recibía una lámina de plomo con la inscripción: «santuario de Anfiarao – salud»,Le Guen-Pollet, op. cit., nº 76, p. 207. que le servía de ticket de entrada. Un neócoro (sacristán) vigilaba a los pacientes para que no se colaran.Definición de neócoro en el Diccionario universal francés-español, español-francés, tomo III, de Ramón Joaquín Domínguez, Madrid, 1846, p. 236
Algunas «ordenanzas» dictadas por el dios se han conservado y permiten comprender mejor las curaciones atestiguadas en los exvotos. En primer lugar, hay que destacar que en el ritual se mezclaba hábilmente la sugestión y la puesta en escena. Después, el dios ordenaba remedios simples (cataplasmas, tisanas) y prodigaba consejos de higiene: necesidad de hacer ejercicio físico (deporte y paseos), regulación del régimen alimenticio. Por último, el aspecto religioso en sí está generalmente acompañado de una verdadera cura termal, comprendiendo baños y fricciones.André et Baslez, op. cit., p. 267-281 En Oropo, de la que no nos ha llegado ningún testimonio de curación, los instrumentales médicos descubiertos testimonian la práctica de la cirugía.Le Guen-Pollet, op. cit., nº 40, p. 132
Las enfermedades mentales eran también curadas mediante prácticas catárticas. Así, el coro del Hipólito de Eurípides,Eurípides, Hipólito 141-150 distingue tres tipos de «extravíos». Uno era del tipo «pánico» (asociado a Pan), otro de tipo «lunático» (asociado a Hécate, diosa lunar), y el último estaba asociado a Cibeles y a los Coribantes. Hipócrates retomó este tipo de consideraciones, con un esfuerzo suplementario de tipología, en Sobre la enfermedad sagrada.Sobre la enfermedad sagrada I, 6, 360.13 La cura consistía generalmente en una danza ritual al son de la música frigia.
No era el ritual el que se adaptaba a la patología, sino a la inversa: si el enfermo reaccionaba a los rituales de un dios, era porque su mal había sido enviado por tal dios. En ausencia de reacción, se pasaba al siguiente dios. Aristófanes, en Las avispas, ilustra la indiferencia de los griegos a la naturaleza del tratamiento:Las avispas v. 118-124 lo importante era que fuese eficaz. El joven Bdelicleón intenta tratar sucesivamente a su padre con una cura hipocrática (baños y purga), tratamiento mediante hipnosis por los Coribantes, y por último una noche en el Asclepeion de Epidauro. Según Isidoro de Sevilla, después de que Asclepio murió fulminado por un rayo, la medicina estuvo prohibida hasta que la retomó Hipócrates.Isidoro de Sevilla, Etimologías lib. IV, cap. 3
Medicina científica
La primera escuela de medicina abrió sus puertas en la ciudad de Cnido en el año 700 a. C. Alcmeón de Crotona, autor del primer tratado de anatomía, trabajó en esta escuela, y aquí tuvo su origen la práctica de la observación de los pacientes. Hipócrates estableció su propia escuela de medicina en Cos.Atlas of Anatomy, ed. Giunti Editorial Group, Taj Books LTD 2002, p. 9 A pesar de su conocido respeto por la medicina egipcia, las tentativas para discernir cualquier influencia de Egipto sobre la práctica griega en este estadio precoz de la historia no llega a un resultado de manera concluyente, por la falta de fuentes y de la dificultad para comprender la antigua terminología médica. No obstante, está claro, que los griegos tomaron prestado de los egipcios las sustancias de su farmacopea, y la influencia fue más pronunciada después del establecimiento de una escuela de medicina en Alejandría.Heinrich Von Staden, Herophilus: The Art of Medicine in Early Alexandria (Cambridge: Cambridge University Press, 1989), pp. 1-26
La medicina griega, aunque era pragmática y estaba fundada en la observación no escapaba a los presupuestos ideológicos de las doctrinas de la época, y sobre todo a teoría aristotélica de los cuatro elementos, que inspiraría la teoría hipocrática de los humores, que constituiría el marco doctrinario de su escuela.
Aristóteles
thumb|Frontispicio de una versión de 1644 de la edición extendida e ilustrada de la De historia plantarum (c. 1200), que fue escrita en torno al año 200 a. C.
Aristóteles, el filósofo de la Antigua Grecia, ha sido el pensador más influyente del mundo europeo desde la antigüedad clásica hasta la Edad Media. Aunque el punto de partida de su trabajo sobre la filosofía natural sea puramente especulativo, sus últimos escritos sobre biología muestran un gran interés por el empirismo, la causalidad en la biología y la diversidad de la vida.Mason, A History of the Sciences p. 41 Aristóteles no hizo experimentaciones, argumentando que los hechos observados mostraban su verdadera naturaleza en su ambiente natural, en lugar de una reconstrucción artificial. Mientras que en el campo de la física y la química, esta hipótesis se ha convertido en gran medida obsoleta, no es el caso de la zoología y etología, donde las obras de Aristóteles conservan un interés real.Annas, Classical Greek Philosophy pp 247 Hizo incontables observaciones en la naturaleza, especialmente los hábitos y características de las plantas y animales de su entorno, dedicando un considerable atención a su clasificación. En total, Aristóteles clasificó 540 especies animales y diseccionó al menos 50.
Aristóteles creía que un gran diseño guiaba todos los procesos naturales.Mayr, The Growth of Biological Thought, pp. 84-90, 135; Mason, A History of the Sciences, pp. 41-44 Esta visión teleológica le dio la causa de las razones para interpretar los datos observados como una expresión de una concepción formal, por ejemplo, sugiriendo que en la naturaleza no hay ningún animal que lleve a la vez cuernos y colmillos porque no tendría ninguna utilidad, y que la naturaleza en general, dio a sus criaturas facultades limitadas a lo estrictamente necesario. Del mismo modo, Aristóteles creía que las criaturas se organizaron en una escala de perfección creciente, partiendo de las plantas para alcanzar su máxima con el hombre: la scala Naturae o «la gran cadena de los seres vivos».Mayr, The Growth of Biological Thought, pp. 201-202; véase también, Lovejoy, The Great Chain of Being