miniatura|Locomotora de vapor n.º 85 de los Ferrocarriles Nacionales de Colombia, fabricada por Baldwin Locomotive Works en abril de 1947 y fotografiada en la estación de La Caro, en Chía, en 2003.

Los Ferrocarriles Nacionales de Colombia (FCN) fueron una empresa estatal colombiana encargada de dirigir, administrar, explotar, mantener, desarrollar y mejorar los servicios ferroviarios de la Nación. La empresa fue creada mediante el Decreto 3129 de 1954, en desarrollo de la Ley 17 de 1952, y comenzó a existir jurídicamente el 1 de diciembre de 1954. El decreto suprimió, a partir de esa fecha, el Consejo Administrativo de los Ferrocarriles Nacionales, creado en 1931, y dispuso la creación de una empresa autónoma con personería jurídica y domicilio principal en Bogotá.

La Ley 17 de 1952 aprobó un contrato celebrado entre el Gobierno de Colombia y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y estableció disposiciones destinadas a la construcción del ferrocarril del valle del río Magdalena y a la reorganización y rehabilitación de los Ferrocarriles Nacionales. En su artículo 3.º ordenó al Gobierno adelantar la reorganización administrativa, financiera y de explotación de la red ferroviaria, tomando como referencia el informe elaborado por Madigan Hyland Corporation en 1952.

El antecedente institucional inmediato de los FCN fue el Consejo Administrativo de los Ferrocarriles Nacionales, creado por la Ley 29 de 1931. A dicho organismo se le encomendó administrar los ferrocarriles de propiedad nacional, así como aquellos que posteriormente pasaran a ser propiedad de la Nación, sobre una base comercial. La organización del Consejo fue reglamentada por el Decreto 1695 de 1931.

La creación de los FCN no significó la incorporación inmediata de todas las líneas ferroviarias existentes en Colombia. La concentración de las distintas redes se desarrolló progresivamente mediante procesos de adquisición, transferencia e integración administrativa. El Ferrocarril de Caldas, por ejemplo, fue adquirido por la Nación en 1949 y en 1953 quedó integrado a la División Pacífico de los Ferrocarriles Nacionales. El sistema de la Sabana y Cundinamarca fue incorporado en 1953 a la División Central, mientras que el Ferrocarril del Pacífico había pasado a formar parte de la organización nacional en 1940 y absorbió posteriormente el Ferrocarril de Caldas.

El Ferrocarril del Atlántico constituyó una de las obras fundamentales para la integración de la red ferroviaria nacional. Su construcción se desarrolló en la década de 1950 y su inauguración oficial en 1961 permitió establecer una comunicación ferroviaria ininterrumpida entre Bogotá y Santa Marta, a través del valle del río Magdalena y de los empalmes con las redes del interior. La conexión ferroviaria con Buenaventura correspondía al sistema del Ferrocarril del Pacífico, por lo que la integración de los dos grandes corredores no fue consecuencia de una sola línea, sino de la articulación progresiva de diferentes redes.

En 1962 la Nación adquirió el Ferrocarril de Antioquia, que pasó a constituir la División Antioquia de los Ferrocarriles Nacionales. Con esta incorporación quedó completado el proceso de concentración de las principales redes ferroviarias nacionales en una estructura administrativa común. El Archivo Histórico de Antioquia conserva documentación del Ferrocarril de Antioquia correspondiente al período comprendido entre su creación y su transferencia a la Nación en 1962.

Para mediados de la década de 1960, la red administrada por los Ferrocarriles Nacionales se encontraba organizada en cinco divisiones principales: Central, Pacífico, Santander, Magdalena y Antioquia. Las estadísticas del DANE registraban al 31 de diciembre de 1966 una longitud total de 3435 km de red férrea nacional, con 1362 km correspondientes a la División Central, 926 km a la División Pacífico, 393 km a la División Santander, 416 km a la División Magdalena y 338 km a la División Antioquia.

Durante las décadas de 1960 y 1970 los Ferrocarriles Nacionales mantuvieron el carácter de empresa estatal encargada de la prestación y administración de los servicios ferroviarios. El Estatuto Orgánico aprobado mediante el Decreto 1242 de 1970 los caracterizó expresamente como una empresa industrial y comercial del Estado, con personería jurídica, autonomía administrativa y capital independiente, vinculada al Ministerio de Obras Públicas.

Historia

Antecedentes, creación e integración nacional

Durante las primeras décadas del siglo XX, la red ferroviaria colombiana estaba integrada por líneas de distintos orígenes jurídicos y administrativos. Existían ferrocarriles de propiedad nacional, departamental y privada, cuyas características técnicas, financieras y administrativas eran diferentes. La Ley 29 de 1931 constituyó un primer intento de centralizar la administración de las líneas de propiedad nacional mediante el Consejo Administrativo de los Ferrocarriles Nacionales.

La reorganización de 1954 estuvo vinculada al programa de rehabilitación financiado parcialmente mediante créditos internacionales. La Ley 17 de 1952 dispuso la reorganización administrativa, financiera y de explotación de los Ferrocarriles Nacionales, y autorizó la construcción del ferrocarril del valle del río Magdalena, posteriormente denominado Ferrocarril del Atlántico.

En desarrollo de estas disposiciones, el Decreto 3129 de 1954 suprimió el Consejo Administrativo de los Ferrocarriles Nacionales y creó, a partir del 1 de diciembre de 1954, una empresa denominada Ferrocarriles Nacionales de Colombia. El decreto estableció que la nueva entidad tendría personería jurídica, autonomía y domicilio principal en Bogotá, y que su objeto comprendería la operación, mantenimiento, desarrollo y mejoramiento de los servicios ferroviarios, así como la administración de los bienes destinados a su funcionamiento.

La incorporación de las redes regionales se produjo de manera gradual. La Nación ya había incorporado diversas líneas antes de 1954, mientras que otras se integraron posteriormente. El Ferrocarril del Pacífico fue incorporado a la organización nacional en 1940; el Ferrocarril de Santa Marta fue transferido a la Nación en 1933 y posteriormente integrado al sistema del Atlántico; el Ferrocarril de Caldas fue adquirido por la Nación en 1949; y los sistemas de la Sabana y Cundinamarca fueron integrados a la División Central en 1953.

La culminación del Ferrocarril del Atlántico en 1961 constituyó un hito en la integración de la red ferroviaria. La nueva línea permitió conectar de manera continua Bogotá con Santa Marta y articular las redes ferroviarias del interior con el litoral Caribe. En el occidente del país, la conexión con el puerto de Buenaventura se realizaba a través de la red del Ferrocarril del Pacífico.

En 1962 la Nación adquirió el Ferrocarril de Antioquia y lo incorporó a los Ferrocarriles Nacionales como la División Antioquia. A partir de entonces, la organización administrativa de la red quedó estructurada alrededor de las divisiones Central, Pacífico, Santander, Magdalena y Antioquia.

Reorganización y liquidación

A finales de la década de 1980, el Gobierno Nacional impulsó una nueva reorganización del sistema ferroviario. La Ley 21 de 1988 adoptó un programa de recuperación del servicio público de transporte ferroviario nacional y autorizó al Gobierno para reorganizar el sistema, crear o transformar entidades y liquidar entidades descentralizadas.

En desarrollo de esa ley, el Decreto 1586 de 1989 ordenó liquidar la empresa Ferrocarriles Nacionales de Colombia. El proceso debía ejecutarse en un plazo no superior a tres años y, durante la liquidación, la entidad utilizaría la denominación Ferrocarriles Nacionales de Colombia en Liquidación. El mismo decreto estableció que, concluido el término previsto para la liquidación, terminaría la existencia jurídica de la empresa.

Como parte de la reorganización institucional se creó la Empresa Colombiana de Vías Férreas (Ferrovías), encargada de administrar y desarrollar la red férrea nacional, y se autorizó la creación de la Sociedad Colombiana de Transporte Ferroviario (STF S. A.) para prestar el servicio público ferroviario con criterio comercial. Asimismo, mediante el Decreto 1591 de 1989 se creó el Fondo de Pasivo Social de Ferrocarriles Nacionales de Colombia para administrar las obligaciones sociales, pensionales y asistenciales derivadas de la liquidación de los Ferrocarriles Nacionales.

El proceso de liquidación concluyó el 17 de julio de 1992. Ese día terminó jurídicamente la existencia de los Ferrocarriles Nacionales de Colombia y la administración de la red quedó en manos de Ferrovías, mientras que la prestación de servicios ferroviarios pasó al nuevo esquema institucional establecido durante la reorganización del sector.

Integración de la red

La nueva empresa asumió progresivamente la administración de las diferentes redes ferroviarias de propiedad nacional y de aquellas que fueron incorporándose posteriormente al patrimonio de la Nación. El proceso de integración administrativa y física se desarrolló durante las décadas de 1950 y 1960 y reunió líneas que habían sido construidas en distintos momentos y bajo diferentes esquemas de propiedad y administración.

La Misión Currie, cuyo informe de 1950 estudió, entre otros asuntos, el sistema de transporte colombiano, recomendó uniformar la trocha en una yarda y avanzar en la integración de las redes oriental y occidental mediante una conexión por el valle del río Magdalena. Estas recomendaciones influyeron en la formulación del proyecto que posteriormente dio lugar al Ferrocarril del Atlántico.

El Ferrocarril del Atlántico se desarrolló entre 1950 y 1961. En 1958 se inauguró el tramo entre La Dorada y Puerto Berrío, y en 1961 la línea fue inaugurada oficialmente, permitiendo la comunicación ferroviaria ininterrumpida entre Bogotá y Santa Marta. El nuevo corredor articuló las redes del interior con el sistema ferroviario del litoral Caribe, mientras que la comunicación con Buenaventura se realizaba mediante la red del Ferrocarril del Pacífico.

La integración de la red alcanzó una extensión superior a los 3400 km. En 1961 se ha citado con frecuencia una cifra de 3431 km, pero las estadísticas oficiales del DANE registraron 3435 km de red férrea nacional al 31 de diciembre de 1966, distribuidos entre las divisiones Central, Pacífico, Santander, Magdalena y Antioquia. Por ello, las cifras históricas de longitud deben entenderse de acuerdo con el año y la metodología empleados por cada fuente.

En 1962 la Nación adquirió el Ferrocarril de Antioquia al departamento de Antioquia. La línea fue incorporada a la organización de los Ferrocarriles Nacionales como la División Antioquia.

Organización territorial

Durante su etapa de consolidación, los Ferrocarriles Nacionales organizaron la explotación y administración de la red mediante divisiones regionales. Para 1966, las estadísticas oficiales registraban las siguientes cinco divisiones: Central, Pacífico, Santander, Magdalena y Antioquia.

División Central, con 1362 km de red en 1966, que comprendía los principales corredores ferroviarios del centro del país y las conexiones con Bogotá, Girardot, La Dorada, Flandes, Ibagué, Tunja y Sogamoso, entre otros puntos. División Pacífico, con 926 km, que comprendía la red ferroviaria del occidente del país, incluidos los corredores asociados con Cali, Buenaventura, Cartago, Pereira, Armenia, Manizales y otras localidades del suroccidente. División Magdalena, con 416 km, correspondiente principalmente al corredor del litoral Caribe y del valle del río Magdalena, con conexión hacia Santa Marta, Ciénaga, Fundación y otros puntos de la región. División Santander, con 393 km, correspondiente a los corredores ferroviarios del nororiente del país, incluidos sectores vinculados con Bucaramanga, Barrancabermeja, Puerto Wilches y Puerto Berrío.