Los roxolanos o rojolanos () fue la segunda gran tribu sármata que cruzó el río Don a mediados del  a. C.Theodor Momsen. El mundo de los Césares. Fondo de Cultura Económica, 2006, pp. 225

Historia

Primero saquearon el territorio del Don y después se establecieron al norte de los yacigios, en las estepas situadas entre los ríos Dniéper y Don. En parte, debieron haber sometido a los llamados sármatas reales, y en parte los obligaron a desplazarse hacia el oeste del Dniéper.

Hacia el año 110 a. C., los habitantes del Quersoneso, amenazados continuamente por los escitas de la península táurica (actual Crimea) aliados con los roxolanos, pidieron ayuda a Mitrídates VI Eupator, rey del Ponto. Éste escuchó su petición y envió en ayuda de las polis pónticas una expedición mandada por Diofanto, un griego de Sinope, gran general y geógrafo prestigioso, que derrotó con sólo 6000 hombres a la alianza de escitas y roxolanos, acaudillada por Tasio, que disponía de 50.000 guerreros (107 a. C.).The Sarmatians, 600 BC-AD 450 . Richard Brzezinski & Mariusz Mielczarek, pp. 17, Osprey Publishing, 2002. A continuación se aliaron con el ejército póntico de Diofanto, al que ayudaron a conquistar el Reino del Bósforo. Los nómadas tenían fama de ser muy belicosos, pero llevaban armas ligeras y no podían hacer frente a una falange. Usaban cascos y corazas de piel sin curtir, portaban escudos de mimbre y utilizaban como armas ofensivas lanzas, arcos y espadas.

A mediados del , formaron parte de una migración de tribus y se trasladaron al oeste del Dniéper. Parte de ellos se establecieron entre este río y el delta del Danubio, expulsando a los yázigas. Pero la mayor parte de los roxolanos se dirigieron al sur, y hacia el año 62 habían alcanzado las estepas de Bărăgan, en Dacia (la actual Rumania meridional). También se asentaron en la zona más allá de los montes Cárpatos y del Danubio. thumb|left|250px|Detalle del relieve de la Columna de Trajano. Tan pronto como llegaron al Danubio, los roxolanos invadieron la Mesia romana y fueron rechazados. Tácito dice que fueron derrotados por las tropas del emperador romano Otón. Aunque fueron repelidos, millares de fugitivos «transdanubianos», probablemente dacios, buscaron refugio en la provincia romana de Dacia, donde se les permitió establecerse.

En el invierno del año 69, nueve mil roxolanos invadieron de nuevo Mesia y aniquilaron a la Legio III Gallica.Osprey - The Sarmatians 600 BC - AD 450, pág. 4 Pero poco después fueron sorprendidos por otro ejército romano y seriamente castigados. Una inscripción menciona la victoria de Tiberio Plaucio Silvano Eliano sobre los roxolanos. Una copiosa lluvia y un súbito deshielo les privaron de todas las ventajas que les procuraba la velocidad de su caballería.

En los años 85-86, volvieron a atacar Mesia. En las guerras dacias, que enfrentaron a Trajano contra los dacios, combatieron al lado de estos, y los yacigios lucharon en el bando romano. En 92, roxolanos y dacios aniquilaron a la Legio XXI Rapax.Tácito, Historia, i, 79. En la primera campaña de los años 101-102, los roxolanos, que habían puesto su caballería pesada al servicio de los dacios, fueron derrotados.

Parece que permanecieron neutrales durante la campaña final de Trajano de los años 105-106, que terminó con la destrucción completa del Estado dacio. La creación de la provincia romana de Dacia trajo el poder romano al umbral del territorio roxolano.

Cuando Trajano celebró su triunfo en 107, unos roxolanos cautivos fueron conducidos junto a unos dacios por las calles de Roma. En la Columna de Trajano, puede verse un destacamento de arqueros roxolanos a caballo huyendo ante los vencedores romanos, y su armamento corresponde exactamente al descrito por Tácito.

Terminadas las guerras dacias, se les concedió un subsidio con la condición de que se mantuvieran alejados de las fronteras romanas. En el ańo 117 les fue cortado el subsidio; estalló otra guerra, y entonces el emperador romano Adriano tuvo que abandonar Roma para arreglar la situación. Hizo un tratado con el rey de los roxolanos (probablemente Rasparasanus, mencionado en la inscripción de la victoria de Tiberio Plaucio Silvano Eliano), renovándoles el subsidio. Adriano reforzó una serie de fortificaciones preexistentes y construyó numerosos fuertes a lo largo del Danubio para contener la amenaza de los roxolanos.

thumb|300px|Arco de Galerio. En la época de Marco Aurelio, los roxolanos se sumaron a la revuelta general de los sármatas, germanos y escitas, que estalló desde las regiones del río Rin hasta las del río Tanais. Marco Aurelio emprendió una campaña contra los roxolanos a lo largo de la frontera del Danubio. En 260 atacaron la provincia romana de Panonia; poco después, contingentes de tropas roxalanas entraron al servicio del ejército romano. En 118, el rey de los roxolanos se convirtió en vasallo de Roma. Después de esto, los roxolanos se eclipsaron.

Los godos arrebataron Dacia a los romanos en el año 271. Abundan las referencias acerca de ataques efectuados durante los siglos y por los sármatas en territorio romano, emprendidos a menudo junto con los godos, pero es dudosa la identidad de las tribus sármatas que tomaron parte en tales ataques. Los que aparecen representados en el Arco de Galerio, en Salónica (año 297), quizá sean roxolanos, aunque también pueden ser alanos.

En 377, los roxolanos que aún permanecían en la llanura rumana al este del Danubio, tuvieron que abandonar la región por la presión ejercida por los ostrogodos, quienes a su vez eran empujados por el avance de los hunos. Algunos roxolanos buscaron refugio en la Mesia romana, otros se retiraron más hacia el oeste y se unieron a los yacigios en la llanura húngara. En parte, fueron exterminados, probablemente, y en parte se unieron a los alanos, luego a los hunos y después a los ostrogodos.

El nombre de rhacalani (Ῥακαλάνοι), mencionado por Ptolomeo, es probablemente una variante del nombre de este pueblo. Su nombre podría derivar de Raxa, un río de su lugar de origen, quizá el Volga (Rha).

Costumbres

Estrabón describe algunas de sus costumbres, que en general eran similares a las de los sármatas.Estrabón, Geografía, vii,2,4; 3,17. Los llama «moradores de carros».

También dice que «son guerreros más bien que bandidos, aunque van a la guerra sólo por los tributos que se les deben. Ceden sus tierras a cualquiera que desee cultivarlas y se contentan con percibir a cambio un moderado tributo. Pero cuando los arrendatarios no pagan, les declaran la guerra.» Sus caballos, como los de los escitas, eran muy veloces y difíciles de manejar, por lo cual los castraban. También cazaban ciervos y jabalíes en los pantanos y onagros y corzos en las estepas.

Gracias a los objetos hallados en sus tumbas, se sabe que poseían espadas de hierro, pequeñas puntas de flecha también de hierro y carcajes de corteza de abedul, que eran las armas de los arqueros montados ligeramente armados. Según antiguas descripciones, echaban el lazo a los enemigos en la batalla.

Tácito dio una vívida, aunque hostil, descripción de los roxolanos, cuando aparecieron ante los romanos:

Etimología

Los roxolanos se asentaron al este de los yacigios, ocupando las estepas entre el Dniéper y el Don. La primera parte del nombre roxolanos deriva del iranio rukhs, que significa «luminoso, brillante, claro». Por lo tanto, el nombre roxolanos significaba obviamente «los alanos claros». Al este de los roxolanos, en el curso inferior del río Don, se encontraban las moradas de los aorsos. El nombre aorso deriva de la palabra irania ors o uors, que significa «blanco». Las tribus sármatas de los aorsos y roxolanos se extendieron ya en el por la zona de los ríos Volga, Don, Donets y Dniéper.

Algunos de los clanes As y los que poblaban la región de Azov eran conocidos desde al menos el como Rukhs-As («As claros»), denominados también roxolanos y rocas (Roc-As, Rog-As).

En algunas fuentes orientales de los siglos y , el río Don se le llama río Ruso o Eslavo. Es en la región del Don donde el geógrafo anónimo de Rávena del sitúa a los roxolanos. También menciona la ciudad de Malorosa (Mal-i-Ros) en el delta del Kuban. Todos estos nombres no son más que variaciones y transcripciones del mismo nombre básico: Rukhs-As.

El comienzo de la cultura de Imenkovo se remonta a la zona provincial romana de los antos, que se desarrolló en los siglos II–IV en la región al norte del Mar Negro. Durante la invasión de los hunos, masas importantes de población agrícola se vieron obligadas a abandonar las tierras que habitaban, y luego uno de los grandes grupos de colonos desarrolló las áreas de la región del Volga Medio (los portadores de la cultura de Imenkovo). Es posible que el comienzo del etnónimo Rus se remonte a la época romana tardía, cuando tuvo lugar una simbiosis eslavo-irania en la zona de la cultura de Cherniajov y varios etnónimos de origen iranio fueron adoptados por los eslavos. Se trata, en particular, de los antos, los serbios y los croatas.

Las opiniones de los lingüistas sobre el origen iranio del etnónimo «Rus» adquieren una base histórica y arqueológica fiable. «Rus» es un etnónimo originariamente no eslavo, que empezó a utilizarse en el mundo eslavo en el período tardorromano, cuando los antos surgieron de la simbiosis eslavo-irania. Durante la invasión de los hunos, los portadores de este etnónimo (o parte de ellos) avanzaron hacia el Volga Medio y después de tres siglos regresaron a la margen izquierda de la región del Dnieper-Don. El lugar de su residencia aquí fue fijado y registrado en las crónicas como Russkaya zemlya o Tierra rusa (en sentido estricto).

Los topónimos con la raíz «ros-», tanto en la Crimea oriental como occidental, se encuentran en una zona donde, desde la segunda mitad del primer milenio d. C., abundantes evidencias arqueológicas confirman la existencia de una población similar a la de las regiones del Don y Azov. Los topónimos de Crimea con la raíz «ros-» y el material arqueológico de los asentamientos medievales tempranos de Táurica confirman la idea de Dmitriy T. Berezovets sobre la identificación total o parcial de los portadores de la cultura de Saltovo con los rus entre los geógrafos árabes.

Según Oleg Trubachov, los contactos eslavo-iranios se remontan a un período no anterior a mediados del primer milenio a. C. Durante la época de los contactos en la región del Danubio entre los eslavos y los escitas y también con los indoarios, los eslavos absorbieron elementos iranios, algo que no había ocurrido en la antigüedad.

La realidad de la Rus en el sur y el sudeste (Mar Negro y Mar de Azov), además de los mencionados encuentros lingüísticos indoarios-rusos, se ve claramente confirmada por el carácter arcaico de la toponimia e hidronimia rusa actual de las regiones de Azov y Don.