300px|miniatura|Nezahualcóyotl con equipo militar, según una lámina del Códice Ixtlixóchitl. En esta imagen se observa al gobernante texcocano portando tambor de señalizaciones (Teponaztli), armadura textil flexible (Ichcahuipilli), espada de obsidiana (Macuahuitl) y escudo anti-proyectil (Chimalli), así como grebas en antebrazos y pantorrillas de bronce, un casco (Cuatepoztli) de caoba en forma de cabeza de coyote o lobo y sandalias(cactli).
El militarismo mexica se refiere a la presencia de la actividad bélica y todas sus manifestaciones en la vida de este pueblo mesoamericano expresado en su ideología, y promovido por la Estado mexica, para controlar y conquistar territorios. Fue la base de muchos elementos vitales en las expansiones realizadas en el período Posclásico Tardío por la civilización mexica en Mesoamérica. Este tema abarca en particular la historia militar de los mexicas, hasta el establecimiento de la Triple Alianza, en el Valle de México, en la cual se hallaban integradas la ciudad-estado de Tenochtitlan junto con las ciudades-estado de Tetzcuco (hoy Texcoco) y Tlacopan (hoy Tacuba), así como otras fuerzas militares aliadas de la actual región central de México.
Fuerzas Armadas del Imperio Mexica miniatura|izquierda|Estatua de cerámica representando a un guerrero águila. miniatura|Representación de la batalla de Otumba en el Lienzo de Tlaxcala. Esta lámina muestra que la batalla de Otumba se desarrolló en las llanuras de Temalcatitlán. Se observa la muerte del cihuacóatl, quien se encontraba al pie de la loma de Petzicatla, nombre que además de estar escrito en caracteres latinos se representa con el glifo de tres tallos de la hierba petzicatl o pitzicatl.
Las Fuerzas Militares del Imperio Mexica estaban compuestas de un gran número de plebeyos (yaoquizqueh) que solo poseían conocimientos y capacitación militares básicos, y un pequeño pero todavía considerable número de guerreros profesionales, pertenecientes a la nobleza (pipiltzin), los cuales se organizaron en diferentes sociedades guerreras, a las cuales eran integrados según sus logros en el campo de batalla.
El estado mexica estaba centrado alrededor de la expansión militar y del predominio político sobre otros pueblos, además de la exigencia de tributo de otras ciudades-estado, por lo cual la guerra era la fuerza básica en la política mexica. La sociedad mexica también estaba centrada alrededor de la guerra; cada hombre mexica recibía formación militar básica desde temprana edad, ya que la guerra no solo era importante para el bien del imperio, sino que también era para muchos la única posibilidad de ascender en la pirámide social mexica, la única forma de dejar de ser plebeyos (macehualtzin). Un guerrero mexica se destacaba por sus logros y habilidades militares, especialmente la toma de cautivos (maltin) para el sacrificio.
El sacrificio de cautivos de guerra era una parte importante de muchos festivales religiosos de los mexicas. La guerra fue la principal fuerza impulsora de la economía del imperio y de la religión mexica.
Armería real de Moctezuma Moctezuma tenía una armería, en su palacio o cerca de él, que contenía chimallis (escudos), macuahuitls (espadas de obsidiana) y tepoztopillis (lanzas), entre otras armas, algunas de las cuales, según las crónicas, estaban hechas en metales y piedras preciosas.
Prácticas militares
Objetivos miniatura|290px|izquierda|Página del códice Mendoza. En la parte superior se muestra a un sacerdote guerrero ascendiendo por los rangos de su orden. En la parte inferior se muestra el ascenso en la jerarquía religiosa de otro sacerdote. Al entrar en guerra, los mexicas tenían dos objetivos. El primer objetivo era político: el sometimiento de las ciudades-estado enemigas a fin de obtener el tributo correspondiente y ampliar la hegemonía política mexica. El segundo objetivo era religioso y socioeconómico: la toma de cautivos para ser sacrificados en ceremonias religiosas. Estos dos objetivos influyeron en su forma de hacer la guerra. La mayoría de las guerras tuvieron motivaciones políticas y fueron impulsadas por las expectativas de la nobleza para con el huey tlatoani.
La guerra propició el crecimiento económico del imperio mediante la ampliación de los territorios imperiales, aumentando las fuentes de materias primas para el comercio y para el consumo interno. Esto fue posible gracias a la expectativa de los plebeyos de tener una oportunidad de escalar en la sociedad mediante hazañas en las guerras. La primera acción de un tlatoani electo siempre era una campaña militar con el doble propósito de demostrar su capacidad como guerrero, así como dejar claro que sería tan duro sobre cualquier conducta rebelde como su predecesor. Además también era para suministrar abundantes cautivos para los festejos de su ceremonia de coronación. Una campaña fallida era vista como un augurio particularmente funesto para la figura del tlatoani, ya que podría significar rebeliones en ciudades-estado (altépetl) sometidas por anteriores tlatoque y la nobleza podría dudar de su capacidad de gobierno. Este fue el caso de Tízoc, quien fue envenenado por la nobleza después de varias campañas militares sin éxito.
Fortificaciones Las fortificaciones no solían ser muy utilizadas por los mexicas para controlar el territorio dentro de su imperio, pero hay ejemplos de fortificaciones construidas por los mexicas. Importantes ejemplos son las fortificaciones en Oztuma (Oztoman), donde los mexicas construyeron una guarnición para mantener a los rebeldes chontales bajo control; en Quauhquechollan (hoy Huauquechula), cerca del actual Atlixco, los mexicas construyeron un fuerte a fin de tener fuerzas siempre cerca de sus enemigos tradicionales, los tlaxcaltecas, chololtecas y huejotzincas, y en Malinalco cerca de Toluca, Ahuízotl mandó construir guarniciones y fortificaciones para vigilar a los matlatzincas, mazahuas y otomies, y para tener tropas cerca del belicoso estado purépecha. Las fronteras también fueron vigiladas y al menos parcialmente fortificadas.
Guerras floridas Otro tipo de guerra practicado por los mexicas fueron las llamadas guerras floridas (xochiyáoyotl). Este tipo de guerra se practicó con pequeños ejércitos con previo acuerdo entre las partes involucradas. No estaban encaminadas a conquistar el altépetl enemigo, sino que sirvió a otros fines. Uno era la toma de cautivos para el sacrificio, y esta fue sin duda una parte importante de la mayoría de las guerras mexicas. Fray Diego Durán afirma en sus crónicas que el xochiyáoyotl fue instituido por Tlacaélel durante la gran hambruna de Mesoamérica (1450-1454) bajo el reinado de Moctezuma Ilhuicamina. Estas fuentes afirman que Tlacaelel organizó con los dirigentes de Tlaxcala, Cholula y Huexotzingo, para participar en batallas rituales que proporcionasen a todas las partes suficientes víctimas para apaciguar a los dioses. Ross Hassig, en 1988, planteó que el xochiyaoyotl tenía otros propósitos más políticos que religiosos, entre los cuales estarían: Demostrar la superioridad militar mexica. Debilitar gradualmente a otros altépetl. Someter a enemigos difíciles como los tlaxcaltecas, sin entorpecer otras actividades del imperio. Convencer a la gente, tanto a los propios mexicas como a otros pueblos, de que era mejor no desobedecer al imperio, cosa que reafirmaba con los sacrificios hechos en el Templo Mayor de Tenochtitlán.
Organización del ejército Comandante en jefe
El Huey Tlatoani del Imperio Mexica era la máxima autoridad de las Fuerzas Militares Mexicas y esto lo podemos ver muy marcado en el historial militar de los mexicas con la mayoría de sus tlatoanis combatiendo en primera fila en muchas ocasiones.
Cihuacóatl
El Cihuacóatl del Imperio Mexica, (consejero real, juez supremo militar y civil y administrador del tesoro de la Corona) que si bien tomaba parte directa en los combates y campañas militares por lo general sus funciones eran las de sustituir al tlatoani como gobernante provisional de Tenochtitlan mientras este se encontraba dirigiendo a su ejército.
Tlacochcalcatl o generalísimos El o los tlacochcalcatl, o generalísimos, los cuales comandaban y organizaban a todo el ejército mexica, y los tlacatecatl, o generales a cuyo mando tenían generalmente regimientos de 8 000 soldados denominadas como xiquipilli , aunque el número podía variar en función de cuántos soldados habían sido reclutados o cuántos soldados requería la campaña.
Xiquipilli Estos xiquipilli se dividían (según algunos autores , en cuatro unidades de 2000 hombres , denominadas como tlalxilacalli ) aunque otros autores no mencionan nada al respecto de este tipo de unidades todos reconocen la siguiente agrupación , constituida de un escuadrón de 400 soldados , comandados por un calpuleque o un miembro distinguido del callpulli (distrito) donde eran reclutados , estos escuadrones se fraccionaban en cuatro compañías de 100 hombres cada una y este grupo de cien hombres se dividía a su vez en cinco pelotones de 20 hombres cada uno , cada agrupación tenía su estandarte distintivo para que sus propios soldados pudiesen reconocerse mutuamente , aunado a esto los pelotones eran agrupados de forma que los 20 soldados se conocieran unos a otros , en la mayoría de los casos siendo compañeros desde la infancia , lo que propiciaba un excelente trabajo grupal El ejército mexica estaba organizado en tres grupos. El más bajo de los tres eran los tamemes , que aunque no tomaban parte en el combate , servían desempeñando funciones de apoyo como lo hacían los escuderos en la edad media , los tamemes llevaban el equipo militar de los soldados , ayudaban como acuchilladores (rematando a los heridos de muerte ) o amarradores ( atando a los cautivos de guerra ) y también se desempeñaba como mensajeros , normalmente los tamemes eran conformados por esclavos y jóvenes del telpochcalli que nunca habían participado en batalla seguido de ellos estaban los plebeyos (en náhuatl : macehualtzin ) , los cuales integraban la parte más numerosa del ejército, eran preparados militarmente desde temprana edad y su participación en la guerra era voluntaria, y por último los nobles, que fueron organizados en sociedades de guerreros profesionales.
Sacerdotes Los sacerdotes también tomaron parte en la guerra, llevando las efigies de sus deidades en la batalla junto a los ejércitos. La imagen de abajo muestra al tlacateccatl y al tlacochcalcatl, junto con otros dos oficiales (probablemente sacerdotes) conocidos como huitznahuatl y ticocyahuacatl, todos vestidos con sus trajes de batalla o tlahuiztli. 550px|centrado
Entrenamiento Los hijos de los nobles eran educados y entrenados en el calmécac, donde recibían educación militar avanzada, así como en otros temas tales como astronomía, calendarios, poesía y religión. Por otra parte los hijos de plebeyos eran educados en el telpochcalli, donde recibían formación militar semicompleta y aprendían un oficio.
Rangos militares En el ejército mexica había varias categorías y rangos. La categoría más baja eran los cargadores o tamemes, quienes llevaban armas y suministros. La siguiente categoría la conformaban los jóvenes del telpochcalli encabezados por sus sargentos o telpochyahque; después iban los plebeyos yaoquizqueh, y finalmente los plebeyos que habían tomado cautivos en guerras anteriores, los llamados tlamanih. Y por sobre estas categorías, iban los nobles de las "sociedades guerreras". Estos se agrupaban según el número de cautivos que habían tomado en anteriores batallas; el número de cautivos determinaba los diferentes trajes de los guerreros, llamados tlahuiztli, que se les permitía usar. Estos tlahuiztli eran cada vez más espectaculares conforme se ascendía de categoría, permitiendo a los mejores guerreros, los que habían tomado muchos cautivos, que los usaran en el campo de batalla.