Martín Bucero (en alemán: Martin Bucer, escrito en alto alemán moderno Martin Butzer; Schlettstadt, - Cambridge, ) fue un teólogo alemán involucrado en la Reforma protestante en Estrasburgo y que influyó en las doctrinas y prácticas luteranas, calvinistas y anglicanas. Originalmente era miembro de la Orden de Predicadores, pero después de conocer a Martín Lutero en 1518 consiguió que se anularan sus votos monásticos. Seguidamente, comenzó a trabajar para la Reforma con el apoyo de Franz von Sickingen, caballero del Sacro Imperio.

Sus esfuerzos para reformar la Iglesia en Wissembourg condujeron a que fuera excomulgado de la Iglesia católica y se viera obligado a huir a Estrasburgo. Allí, Bucero se unió a un grupo de reformadores que incluía a Matthäus Zell, Wolfgang Capito y Caspar Hedio. Actuó como mediador entre los líderes reformadores Lutero y Zuinglio, quienes diferían sobre la doctrina de la eucaristía. Más tarde, Bucero trató de interceder en discusiones sobre los artículos comunes de la fe, como la Confesión Tetrapolitana y la Concordia de Witemberg —en esta última tuvo una importante colaboración de Felipe Melanchthon—.

Bucero creía que se podría convencer a los católicos del Sacro Imperio a unirse a la Reforma. A través de una serie de conferencias organizadas por el emperador Carlos V, trató de unir a protestantes y católicos para crear una iglesia nacional alemana independiente de la autoridad papal. No pudo lograr esto, ya que varios acontecimientos políticos condujeron a la Guerra de Esmalcalda y al retroceso del protestantismo en el Sacro Imperio. En 1548, Bucero fue persuadido, bajo coacción, a firmar el llamado «Interim de Augsburgo», que impuso ciertas prácticas de origen católico. Sin embargo, continuó promoviendo reformas hasta que Estrasburgo aceptó el «Interim», ya que había sido expulsado de la ciudad durante el proceso.

En 1549 se exilió en Inglaterra, en donde, bajo la dirección de Thomas Cranmer, influyó en la segunda revisión del Libro de Oración Común. Murió en Cambridge a los 59 años. Aunque su ministerio no creó una nueva denominación cristiana, muchas corrientes protestantes le han reconocido como uno de sus fundadores y le consideran como uno de los pioneros del ecumenismo.

Contexto histórico miniaturadeimagen|Mapa de las dos particiones del electorado de Sajonia (en verde y rosa). Sajonia estaba dividida en dos principados, uno de los cuales, con su capital en Wittenberg, era otro electorado. Carlos V transfirió al electorado y gran parte de su territorio a la Sajonia albertina en 1547, después de la derrota de la Liga de Esmalcalda y Juan Federico I de Sajonia. Hesse estaba al oeste de Sajonia. En el , el Sacro Imperio Romano Germánico era un importante Estado centralizado. El imperio se dividía en muchos principados y ciudades-Estado que proporcionaban un poderoso control sobre el gobierno del emperador del Sacro Imperio. La división de poderes entre el emperador y los diversos estados hizo posible la Reforma en Alemania, ya que las entidades federadas defendieron a los reformistas dentro de sus territorios. En el electorado de Sajonia, Martín Lutero recibió el apoyo del elector Federico III y sus sucesores, Juan y Federico. Felipe I de Hesse —cuyas posesiones estaban a medio camino entre Sajonia y Renania— también apoyó la Reforma y ocupó un lugar destacado en la vida de Lutero y Bucero. El emperador Carlos V tuvo que equilibrar las demandas de sus súbditos imperiales. Al mismo tiempo, se distraía por las guerras con Francia, el Imperio otomano y en Italia. La rivalidad política tuvo gran influencia en los acontecimientos eclesiásticos dentro del Sacro Imperio.

Además de los principados, las ciudades imperiales libres —nominalmente bajo el control del emperador, pero realmente gobernadas por concejos que actuaban como gobiernos soberanos— estaban esparcidas por todo el Sacro Imperio. A medida que la Reforma se establecía, se producían enfrentamientos en muchas ciudades entre reformadores locales y los magistrados conservadores de las mismas. En una ciudad imperial libre (Estrasburgo) comenzó su obra Martín Bucero. Situada en la frontera occidental del Sacro Imperio, esta ciudad era aliada de poblaciones suizas al borde del dominio imperial. Algunas habían adoptado una religión reformada distinta del luteranismo, en la que los conceptos sociales humanistas y la ética comunitaria desempeñaban un papel más importante. Junto a un grupo de ciudades imperiales libres en el sur y oeste del territorio alemán, Estrasburgo siguió este modelo de Reforma. Estaba administrada por un gobierno local complejo bajo el control de unas cuantas familias poderosas y gremios acaudalados. En el tiempo de Bucero, el malestar social crecía a medida que los artesanos de la clase baja resentían su inmovilidad social y la disparidad de ingresos. Los ciudadanos no tenían prevista la revolución, pero eran receptivos a nuevas ideas que pudieran mejorar sus vidas.

Infancia y juventud Martín Bucero nació en Schlettstadt (Alsacia), una ciudad imperial libre del Sacro Imperio. Su padre y abuelo, ambos llamados Claus Butzer, construían barriles para el comercio. No hay datos sobre la madre. Probablemente asistió Bucero a una prestigiosa escuela de gramática de Schlettstadt, adonde los artesanos enviaban a sus hijos. Completó sus estudios en el verano de 1507 e inició su noviciado en la Orden de Predicadores. Más tarde, afirmó que su abuelo le había obligado a entrar a la Orden. Después de un año, fue consagrado como acólito en la iglesia de San Guillermo de Estrasburgo —administrada por los guillermitas— e hizo sus votos como fraile dominico. En 1510, fue consagrado diácono. Hacia 1515 estudiaba teología en el convento de los dominicos en Heidelberg. Al año siguiente, tomó un curso de dogmática en Maguncia, donde fue ordenado sacerdote. Volvió a Heidelberg en enero de 1517 para matricularse en la universidad. En esta época fue influido por el humanismo y empezó a comprar libros publicados por Johann Froben y Erasmo de Róterdam. En 1518, el catálogo de libros de Bucero incluía las principales obras de santo Tomás de Aquino, líder de la escolástica medieval y la Orden de Predicadores.

miniaturadeimagen|izquierda|Convento de los dominicos en Heidelberg.En abril de 1518, Johann von Staupitz, vicario general de los agustinos, invitó a Martín Lutero de Wittenberg para discutir su teología en la disputa de Heidelberg. Allí, Bucero se reunió por primera vez con Lutero. En una larga carta a su mentor, Beato Renano, Bucero le contó lo que había aprendido e hizo comentarios sobre algunas de las noventa y cinco tesis de Lutero. Estaba de acuerdo con gran parte de ellas y percibía que las ideas de Lutero y Erasmo estaban en concordancia. Debido a que reunirse con Lutero era arriesgado en ese momento, pidió a Renano que guardara la carta para que no cayera en manos equivocadas. También redactó su testamento, que contenía el inventario de sus libros. A principios de 1519, Bucero recibió el grado de baccalaureus. Sin embargo, en el verano de ese año, manifestó sus opiniones teológicas en una disputa en la facultad en Heidelberg y reveló su ruptura con la doctrina de Aquino y la escolástica.

miniaturadeimagen|upright|Franz von Sickingen fue el protector y defensor de Bucero en sus primeros años.Los eventos que le obligaron a abandonar la Orden surgieron del acercamiento a las nuevas ideas y al creciente contacto con otros humanistas y reformadores. Uno de sus compañeros, Jacob van Hoogstraaten, gran inquisidor de Colonia, trató de perseguir al erudito humanista Johannes Reuchlin. Otros estudiosos, como el noble Ulrich von Hutten y el caballero imperial Franz von Sickingen, se posicionaron del lado de Reuchlin. La cacería de Hoogstraten fue frustrada, pero después empezó a planear un ataque contra Bucero. En una carta fechada el 11 de noviembre de 1520, Bucero advirtió al reformista Wolfgang Capito que Hoogstraaten amenazaba con hacerlo un ejemplo de castigo, como había hecho con un seguidor de Lutero meses atrás. Para escapar de la jurisdicción dominica, necesitaba liberarse de sus votos monásticos. Capito y otros pudieron acelerar la anulación de los votos y, el 29 de abril de 1521, Bucero salió formalmente de la Orden de Predicadores.

En los dos años siguientes, estuvo protegido por Sickingen y Hutten. También trabajó durante un tiempo en la corte del elector palatino Luis V como capellán de Federico, su hermano menor. Sickingen era una figura importante en la corte de Luis V. Este nombramiento permitió a Bucero vivir en Núremberg, la ciudad más poderosa del Sacro Imperio y cuyos funcionarios de gobierno eran mayoritariamente reformados. Allí conoció a muchas personas que compartían sus puntos de vista, como los humanistas Willibald Pirckheimer y Andreas Osiander, futuro reformador de esa ciudad. En septiembre de 1521, Bucero aceptó una oferta de trabajo de Sickingen como pastor en Landstuhl —donde el caballero imperial tenía un castillo— y se trasladó a esa localidad de mayo de 1522. En el verano de 1522, se casó con una ex monja católica, Elisabeth Silbereisen.

Sickingen también le ofreció el financiamiento de sus estudios en Witemberg. En su camino, Bucero se detuvo en la ciudad de Wissembourg, cuyo líder reformador, Heinrich Motherer, le pidió que fuera su capellán. Accedió a interrumpir su viaje y comenzó a trabajar de inmediato, con sermones diarios en los que atacaba las prácticas tradicionales de la Iglesia católica y las órdenes monásticas. De acuerdo a sus creencias, la Biblia era la única fuente de conocimiento para alcanzar la salvación (sola scriptura) y la misa no debía considerarse como una «recrucificación de Cristo», sino un recibimiento del don de la salvación divina a través de Cristo. Además, acusaba a los monjes de crear reglas adicionales a lo que estaba establecido en la Biblia. Resumió sus convicciones en seis tesis y pidió una disputación pública. Sus oponentes —los franciscanos y dominicos locales— lo ignoraron, pero sus prédicas incitaron a la gente del pueblo a amenazar a los conventos de la ciudad. El obispo de Espira le respondió con la excomulgación y, aunque el ayuntamiento continuó apoyándolo, otros acontecimientos amenazaron la vida de Bucero. Su benefactor, Sickingen, fue derrotado y asesinado durante la Revuelta de los Caballeros de 1522, mientras que Hutten huyó a Suiza. El ayuntamiento pidió a Bucero y Motherer que se fueran y, el 13 de mayo de 1523, ambos se escaparon a la cercana Estrasburgo.

Reformador en Estrasburgo miniaturadeimagen|upright|izquierda|Matthäus Zell era el reformador más importante de Estrasburgo y ayudó a Bucero cuando vino a la ciudad.