thumb|Feria del Libro Córdoba, una de las más importantes del país. Se realiza anualmente.La cultura de la Ciudad de Córdoba destaca por influencias variadas. Combina el patrimonio autóctono con el aporte de la inmigración proveniente de regiones diversas del mundo.
Córdoba es un polo cultural de Argentina, en el año 2000 la manzana jesuítica fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, y durante 2006 la ciudad fue Capital Americana de la Cultura. El centro de la ciudad tiene gran densidad de iglesias, siendo esto una característica típica de la ciudad.
Córdoba es sede del evento cultural más importante del interior del país, la Feria del Libro Córdoba, que atrae cada año a cientos de miles de visitantes y turistas.
El género de música popular oriundo de la ciudad de Córdoba es el cuarteto, una variante de "música bailantera" y "tropical" instaurada masivamente desde el año 1943. Algunos de los más conocidos exponentes de este género son La Mona Jiménez y El Potro Rodrigo. La ciudad cuenta con varios espacios culturales importantes, entre ellos, el Teatro San Martín, uno de los más importantes del país.
En lo que se refiere a la alimentación, como en el resto del país, se destacan las pastas, las carnes y el vino. Entre las bebidas por excelencia de la ciudad, se destaca el Fernet con coca.
Arquitectura y patrimonio histórico thumb|Cabildo de Córdoba. En Córdoba se preservan numerosos monumentos históricos de la época de la colonia española, en especial templos de la Iglesia católica. Entre los monumentos más reconocidos está la Manzana Jesuítica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2000. Este monumento consiste en una manzana de edificios construidos por los jesuitas durante el : el Colegio Nacional de Monserrat, la iglesia de la Compañía de Jesús, y la antigua Universidad (actualmente, museo histórico de la Universidad Nacional de Córdoba).
Gastronomía
La gastronomía de Córdoba, al igual que la de Argentina, se caracteriza y diferencia de las gastronomías del resto de América por dos grandes aportes europeos: el italiano y el español, completados por los aportes de etnias aborígenes. Pero, la ciudad, en especial fue influenciada por estos dos primeros.Bibliografía citada en Gastronomía de Argentina:
Región Central y Pampeana thumb|Un Asado. Comprende a las provincias de Buenos Aires, gran parte de Córdoba, incluida la ciudad, sur de Santa Fe, La Pampa, parcialmente a Entre Ríos y a la ciudad de Buenos Aires.
Es la región que ha recibido el mayor influjo europeo directo, principalmente el italiano y español, y en menor grado el alemán, aunque es asimismo, por sus importantes producciones pecuarias —en especial de ganado vacuno— el epicentro de dos platos típicamente argentinos: el asado y el dulce de leche. Por lo mismo comparte muchas de sus preparaciones con la gastronomía del Uruguay. thumb|right|El mate. Es así que aquí se imbrican las comidas basadas en carnes rojas, aviares y lácteos con las pastas. Teniendo la población una dieta híper proteínica.
A lo mencionado se añaden las milanesas y los escalopes, incluida entre las milanesas una que es invención argentina pese a su nombre, la milanesa a la napolitana.
Compitiendo con los asados, filetes (llamados bifes) y churrascos se encuentran más platos de origen italiano aunque muy adaptados al país y, de hecho, "transformados ya en platos nacionales de los argentinos cualquiera sea su linaje": las pizzas argentinas, comúnmente pronunciadas pisas, difieren bastante de las italianas, en muchos casos son más próximas a algunas variedades italianas de "calzoni"; pizzas típicamente o exclusivamente argentinas son la "pizza canchera" o "pizza de cancha", la "pizza rellena", "la pizza por metro", la "pizza a la parrilla", etc. Por lo común las pizzas argentinas van cubiertas con salsa de tomate y un queso tipo mozzarella (llamada en Argentina frecuentemente musarela), a esta variante "económica" se le suman las cubiertas con salsa de tomate, queso, anchoas, jamón cocido, aceitunas y pimientos morrones, en ocasiones se le añade huevo; preparaciones menos comunes son las que sustituyen el jamón por el salame ("pizza calabresa"), o las que poseen rodajas de ananá, palmitos, diversos hongos, y mariscos. La pizza argentina deriva de la cocina napolitana mientras que la fugazza argentina deriva de la focaccia zeneize (genovesa), pero es bastante diferente la preparación argentina de la italiana, más aún, la "fugaza con queso" es invento argentino.
Otro plato muy popular en Argentina es la fainá, una especie de fugaza realizada con harina de garbanzos. Durante el ha sido común que la gente pidiera en las pizzerías porteñas, rosarinas o cordobesas un "combo" de moscato, pizza y fainá, es decir un vaso grande del dulzón vino moscato acompañado por dos porciones triangulares sobrepuestas la inferior de fainá y la superior de pizza. left|thumb|Fideos con salsa. thumb|left|Empanadas caseras al horno. Sin embargo, las pastas superan a las pizzas en cuanto al nivel de consumo que tienen. Entre las pastas se cuentan principalmente los tallarines, ravioles, ñoquis, canelones, fetuccini y lasañas. Casi siempre estas pastas son consumidas al modo argentino, llamado con la frase de origen italiano all-uso-nostro.
Por ejemplo, es común que las pastas se consuman junto con pan blanco (como el llamado "francés"), lo cual es casi una aberración para los italianos. El consumo de las pastas con pan que se realiza en Argentina se explica por muchos motivos, daremos dos: durante mucho tiempo el pan fue baratísimo en Argentina, y las pastas argentinas suelen estar muy embebidas de tuco (palabra derivada de la italiana "suco", es decir, jugo), el tuco es una salsa de tomates muy adobada y acompañada por estofado, esta salsa se tocha, es decir, se embebe el pan con ella, también, aunque menos frecuente, es el consumo de las pastas con pesto e incluso con salsa blanca y la llamada en Argentina salsa rosada, existen por cierto otras variedades de salsa (pomarola, putanesca, filetto) con las cuales las pastas son servidas, algunas de las salsas son demasiado elaboradas y por esto no son de consumo frecuente, como es el caso de la salsa de salmón. Por su parte los fideos llamados sorrentinos también tienen un nombre engañoso, son una invención argentina, con más precisión su cuna es la ciudad de Mar del Plata.
También de origen italiano, en este caso del norte de Italia, es otra comida muy común en toda Argentina: la polenta.
Los influjos hispanos no van muy a la zaga: postres como los churros y ensaimadas o los alfajores, o platos como las tortillas (en especial la tortilla de papas), las albóndigas, el mondongo, las torrejas, croquetas y gran parte de los guisos así como los pucheros, son derivados de España.
Las empanadas, aunque típicamente del cono sur, también tienen antigua prosapia española, más exactamente andaluza, y en Andalucía derivaron de las lahmayim y fatay del Cercano Oriente, aunque pueden encontrarse —sin que sean excluyentes— otros orígenes para las empanadas americanas: la empanada gallega y ciertos calzones rellenos.
El postre dulce de leche también tiene orígenes arábigos habiendo llegado al territorio argentino desde España hacia el . right|thumb|El Dulce de leche.
El influjo teutónico ha sido mucho menor que los mediterráneos, sin embargo es muy llamativo en la repostería y confitería. Casi todas las llamadas facturas tienen un origen teutónico: las medialunas (así se escribe y dice aunque los "puristas" consideren que existe un anacoluto, en cualquier no se dice "medias lunas" en Argentina), esto es la factura originada tras el sitio que sufriera Viena por parte de los turcos otomanos en el y más conocida en gran parte del planeta con el nombre francés de croissant, o conocida en Italia como cornetto.
Las "medialunas" son las facturas más populares de Argentina, existiendo dos distinciones principales: las de grasa y las de manteca. Otras facturas de origen teutón son las berlinesas (conocidas en Argentina por los nombres de "Bola (o borla) de fraile" y "suspiros de monja"), los arrollados pionono, etc. Es de notar que estos nombres chuscos dados a elementos de repostería en gran parte teutónica tienen su origen hacia fines de y principios de cuando los gremios de panaderos eran fuertemente anticlericales y anarquistas (aparecen los "vigilantes", etc.), las denominaciones alemanas originales fueron preteridas al ser el idioma alemán bastante difícil para la mayoría de los argentinos. Pese al origen teutón, de gran parte de estas facturas, ellas fueron argentinizadas muchísimas veces con un elemento característico: el relleno de dulce de leche, por su parte las ensaimadas proceden de la inmigración mallorquina. Otros postres de pastelería muy comunes son la pasta frola, los bizcochuelos, el llamado budín inglés, la torta llamada selva negra y, en menor medida el Strudel (o estrudel) de manzana. thumb|left|Alfajores. Entre los postres que no corresponden a la pastelería que son de gran consumo están los flanes (se suelen servir con un baño de caramelo -azúcar fundida de caña -, algo de crema y dulce de leche), las ensaladas de frutas (que se comen preferentemente en verano), las macedonias y los budines. Muchos de estos postres así como las tortas son adornados con crema chantilly.
Si bien se observa, gran parte de los platos de la región central y pampeana de Argentina corresponden a preparaciones culinarias de ámbito urbano o rural urbano (muchos de estos platos requieren al menos de un horno muy distinto del horno de campo), esto no es nada extraño si se considera que más del 80% de la población argentina es urbana y se encuentra concentrada en las principales ciudades de la región central.
Es así que bastante poco queda de la comida "gaucha" en esta región, a excepción de los asados, el dulce de leche, el locro, el mate, las tortas fritas y el arroz con leche.
right|thumb|Una clásica picada criolla, con salame, queso y pan.
Las picadas, las cuales son consumidas en los hogares o en los bares, "cafés", "cafetines" y "bodegones", son un conjunto de platillos en los que se encuentran distribuidos dados de queso (tipo queso Mar del Plata o Chubut), dados de salame, aceitunas en salmuera, cuadraditos de pizza, cuadraditos de milanesa, papas fritas, maníes, berenjena en escabeche, etc.
Toda picada se consume acompañada por alguna bebida alcohólica (un "fernet", un "vermut", una cerveza, un vino con soda, para dar algunos de los ejemplos más comunes), casi una variedad de picada algo en desuso a fines de es el copetín, caracterizado por ser consumido entre el almuerzo del mediodía y fines de la tarde.
Los argentinos son muy aficionados a los helados, en especial a los de tipo italiano.
Entre las infusiones típicas están en primer lugar el Mate y luego el Café. También son infusiones populares el Té, el Mate cocido, Café con leche y Té con leche.
Respecto a las bebidas, entre las alcohólicas, en la ciudad se destaca el consumo de Fernet y luego como en el resto del país el Vino argentino (incluido el espumoso) y la Cerveza.
Habla
El habla de los habitantes de la ciudad, y de una gran extensión aledaña a la misma, posee un acento (tonada en Argentina) característico y popularmente conocido a nivel nacional: La tonada cordobesa, es motivo de constantes referencias humorísticas, autorreferenciales o no, en los relatos populares de Argentina.
Este acento tiene diferencias tan grandes respecto de las provincias que rodean a Córdoba, que merece un capítulo aparte en los estudios culturales sobre esta ciudad. No parece relacionarse con ningún otro acento de otro pueblo de la región, y esto es motivo de interrogante acerca del origen de sus características, aparentemente únicas. Se supone que proviene de un sustrato lingüístico de los comechingones, que en su última época poblaron ese territorio.