Joseph Francis Shea (5 de septiembre de 1925 – 14 de febrero de 1999) fue un ingeniero aeroespacial estadounidense y directivo de National Aeronautics and Space Administration (NASA).
Nacido en Nueva York, en el borough del Bronx, estudió en la Universidad de Míchigan, donde recibió el título de doctor en ingeniería mecánica en 1955. Tras trabajar para Laboratorios Bell en el sistema de guía inercial por radio del misil balístico intercontinental Titan I, fue contratado por la NASA en 1961. Como ayudante del director de Office of Manned Space Flight (Oficina de Vuelos Espaciales Tripulados) de la citada agencia, y más tarde como jefe de Apollo Spacecraft Program Office (Oficina del Programa de la Nave espacial Apolo), Shea desempeñó un papel clave en la determinación del curso del programa Apolo al influir en la decisión de la agencia espacial a favor del encuentro en órbita lunar y apoyar virtualmente todas las pruebas del cohete Saturno V. Aunque algunas veces causó controversia dentro de la agencia, Shea fue recordado por su antiguo colega George Mueller como «uno de los mejores ingenieros de sistemas de nuestro tiempo».Mueller, «Joseph F. Shea», in Memorial Tributes: National Academy of Engineering, Volume 10, p. 211.
En 1967, profundamente implicado en las investigaciones sobre el incendio del Apolo 1, Shea sufrió una crisis nerviosa como resultado del estrés que padecía. Fue relegado de su posición y dejó la NASA más tarde. De 1968 a 1990 trabajó como alto directivo de Raytheon, en Lexington (Massachusetts), y allí se convirtió en profesor adjunto de aeronáutica y astronáutica en el MIT. Mientras Shea servía como asesor de la NASA en el rediseño de la Estación Espacial Internacional en 1993, fue obligado a dimitir de su cargo debido a problemas de salud.
Infancia y educación Shea nació y creció en el Bronx (Nueva York), siendo el mayor de los hijos de una familia católica de origen irlandés. Su padre trabajaba como mecánico en el metro de Nueva York. De niño, Shea no mostraba interés por la ingeniería; era un buen corredor y esperaba convertirse en atleta profesional. Estudió en un instituto católico y se graduó cuando tenía solamente 16 años de edad.Murray y Cox, Apollo, p. 121.
Después de su graduación, Shea se alistó en 1943 en la Marina y se enroló en un programa que le llevaría a la universidad. Empezó sus estudios en Dartmouth College, pasando luego al Instituto Tecnológico de Massachusetts y finalmente a la Universidad de Míchigan, donde permanecería hasta que obtuvo su doctorado en 1955. En 1946, fue comisionado como alférez en la Marina y recibió la licenciatura en matemáticas. Shea continuó para obtener los títulos de MSc (1950) y Ph.D. (1955) en ingeniería mecánica por la Universidad de Míchigan. Mientras obtenía su doctorado, encontró tiempo para enseñar en la universidad y mantener un trabajo en los Laboratorios Bell.Murray y Cox, Apollo, p. 121.Mueller, «Joseph F. Shea», en Memorial Tributes: National Academy of Engineering, Volume 10, p. 211.
Ingeniero de sistemas Tras recibir su doctorado, Shea consiguió un puesto en Laboratorios Bell de Whipppany (Nueva Jersey). Allí trabajó primero como ingeniero de sistemas del sistema de guía por radio del misil balístico intercontinental (ICBM) Titan I y posteriormente como director del programa y desarrollo del sistema de guía inercial del ICBM Titan II.Mueller, «Joseph F. Shea», in Memorial Tributes: National Academy of Engineering, Volume 10, p. 212. La especialidad de Shea era la ingeniería de sistemas, un nuevo tipo de ingeniería desarrollada en los años 1950 que estaba enfocada en la dirección e integración de proyectos a gran escala, convirtiendo el trabajo de los ingenieros y contratistas en un todo funcional. Tuvo un papel significativo en el proyecto Titan I; en palabras de George Mueller: «Aportó una cantidad considerable de innovaciones en ingeniería y una gran pericia en la dirección de proyectos, y fue responsable directo del exitoso desarrollo de este pionero sistema de guía». Además de las habilidades técnicas de Shea, pronto se hizo evidente que también era un excelente director de personas. Conocido por su rápido intelecto, también se ganó el aprecio de sus subordinados gracias a pequeñas excentricidades tales como su afición a crear ingeniosos calambures y el hábito de llevar calcetines rojos a citas importantes.Murray y Cox, Apollo, p. 122. Durante los días críticos del proyecto Titan Shea se mudó a la planta, durmiendo en un catre en su oficina para así estar disponible a todas horas si se le necesitaba.Murray y Cox, Apollo, p. 123.
Habiendo beneficiado al proyecto en tiempo y presupuesto, Shea consiguió una buena reputación en la comunidad aeroespacial. En 1961 se le ofreció y aceptó un puesto en Space Technology Laboratories (Laboratorios de Tecnología Espacial), una división de TRW Inc., donde continuó trabajando sobre los sistemas de misil balístico.
Carrera en la NASA En diciembre de 1961, la NASA invitó a Shea a una entrevista para el puesto de ayudante del director de Office of Manned Space Flight (OMSF) (Oficina de Vuelos Espaciales Tripulados). Brainerd Holmes, el director de la OMSF, había estado buscando un ayudante que pudiese ofrecer experiencia en ingeniería de sistemas, alguien con las habilidades técnicas necesarias para supervisar el programa Apolo en su conjunto. Shea fue recomendado por los asesores de Holmes, que habían trabajado con él en Laboratorios Bell.Murray y Cox, Apollo, pp. 120–1. Aunque Shea llevaba trabajando en Space Technology Labs menos de un año, le cautivó el reto que le ofrecía el puesto en la NASA. «Pude ver que necesitaban gente buena en el programa espacial» —dijo más adelante—, «y yo era un poco gallito en aquellos días».
Encuentro en órbita lunar Cuando Shea fue contratado por la NASA, el compromiso del presidente John F. Kennedy de llevar el hombre a la Luna solo llevaba siete meses, y muchas de las decisiones importantes que darían forma al programa Apolo aún no se habían tomado. Entre ellas, la más importante era el modo que la NASA emplearía para alunizar. Cuando Shea empezó por primera vez a considerar el tema en 1962, la mayoría de los ingenieros y directores —incluyendo a Wernher von Braun, el director de Marshall Space Flight Center (Centro Marshall de Vuelos Espaciales)— estaban a favor bien de una opción denominada ascenso directo (direct ascent), en la que la nave Apolo alunizaría y volvería a la Tierra como una sola unidad, o bien de una encuentro en órbita terrestre (earth orbit rendezvous), donde la nave se ensamblaría estando aún en órbita alrededor de la Tierra. Sin embargo, disidentes como John C. Houbolt, un ingeniero de Langley, se decantaban por una opción que entonces estaba considerada como más arriesgada. Se trataba del encuentro en órbita lunar (lunar orbit rendezvous), en el cual el alunizaje se llevaría a cabo usando dos naves espaciales: un módulo de mando que permanecería en órbita alrededor de la Luna, y un módulo lunar que descendería a la Luna y luego volvería a la órbita lunar para acoplarse con el módulo de mando.Hansen, Enchanted Rendezvous, passim. thumb|left|250px|La decisión del encuentro en órbita lunar se anuncia en una rueda de prensa de la NASA en julio de 1962. Joe Shea es el que se encuentra a la derecha de la imagen. En noviembre de 1961, John Houbolt envió un escrito abogando por el encuentro en órbita lunar (LOR en inglés) a Robert Seamans, el vicedirector de la NASA. Según Shea recordaba, «Seamans dio una copia de la carta de Houbolt a Brainerd Holmes [el director de la OMSF]. Holmes puso la carta en mi mesa y dijo, "Imagínatelo"».Shea, Oral History (PDF), 26 de agosto de 1998, Proyecto de Historia Oral del Centro Espacial Johnson, p. 1. Shea decidió implicarse en el encuentro en órbita lunar como resultado de esta carta. Aunque empezó teniendo una leve preferencia por el encuentro en órbita terrestre, Shea «se enorgullecía» —según los historiadores espaciales Murray y Cox— «de ir dondequiera que le llevasen los datos».Murray y Cox, Apollo, p. 124. En este caso, los datos le llevaron a Langley Research Center (Centro Langley de Investigación) de la NASA en Hampton (Virginia), donde se encontró con John Houbolt y con el Grupo Espacial de Operaciones (Space Task Group), y se convenció de que el encuentro en órbita lunar era una opción que merecía la pena considerarse.Hansen, Enchanted Rendezvous, p. 23.
La tarea de Shea pasó a convertirse en llevar a la NASA a una decisión firme sobre el tema. Esta tarea era complicada por el hecho de que tenía que crear un consenso entre los diferentes centros de la NASA —sobre todo Manned Spacecraft Center (Centro de Naves espaciales Tripuladas) en Houston (Texas) encabezado por Robert Gilruth, y Marshall Space Flight Center (Centro Marshall de Vuelos Espaciales) en Huntsville (Alabama), con Wernher von Braun a la cabeza. Las relaciones entre ambos centros no eran buenas, y constituyó un hito importante en el progreso del programa Apolo que von Braun y su equipo finalmente conviniesen en aceptar la superioridad del concepto del encuentro en órbita lunar. La NASA anunció su decisión en una conferencia de prensa el 11 de julio de 1962, solo seis meses después de que Shea se uniese a la NASA. El historiador espacial James Hansen concluye que Shea «jugó un papel fundamental al apoyar las ideas de Houbolt y tomar la... decisión a favor del encuentro en órbita lunar», mientras que su antiguo colega George Mueller escribe que «es un tributo a la lógica y el liderazgo de Joe que éste fuese capaz de crear un consenso en los centros en una época en la que eran autónomos».Mueller, citado en Rosen, «Apollo 11 remembered», Aerospace America, noviembre de 1994, p. B7.
Durante el tiempo que estuvo en la OMSF, Shea ayudó a resolver muchos de los otros inevitables debates y conflictos sobre ingeniería que surgieron durante el desarrollo de la nave espacial Apolo. En mayo de 1963, formó una Comisión de Revisión (Panel Review Board), uniendo a representantes de los diferentes comités que ayudarían a coordinar el trabajo entre los centros de la NASA. Bajo las órdenes de Shea, esta coordinación fue mucho más eficiente.Brooks, Grimwood y Swenson, Chariots for Apollo, pp. 122–3
Director del programa En octubre de 1963, Shea pasó a ser el nuevo director de Apollo Spacecraft Program Office (ASPO) (Oficina del Programa de la Nave espacial Apolo) en Houston. Aunque técnicamente era un descenso de categoría, este nuevo puesto dio a Shea la responsabilidad de dirigir el diseño y construcción de los módulos de mando y lunar del Apolo. De particular interés para Shea fue la actuación de North American Aviation, la empresa contratista responsable del módulo de mando. Como él más tarde contó:
Fue responsabilidad de Shea aplicar esa disciplina en ingeniería a North American y a la dirección de la NASA de sus contratistas. Su experiencia en dirección de sistemas le sirvió también en su nuevo puesto. En los años venideros, cualquier cambio de diseño en la nave espacial Apolo tendría que recibir la aprobación final de Shea.Murray y Cox, Apollo, p. 174. Mantuvo el control del programa usando una herramienta de dirección que concibió por sí mismo —-un cuaderno de hojas sueltas, de más de cien páginas, que reunían cada semana para él resumiendo todos los desarrollos importantes que habían tenido lugar y las decisiones que necesitaban tomarse. Le presentaban el cuaderno los jueves por la tarde, Shea lo estudiaba y anotaba durante el fin de semana y volvía al trabajo con nuevas preguntas, instrucciones y decisiones. Esta peculiar herramienta le permitió llevar la cuenta de un programa complejo y siempre creciente.Murray y Cox, Apollo, pp. 172–3.