thumb|Tumba del antipapa Juan XXIII en el baptisterio de San Juan de Florencia. La tumba del antipapa Juan XXIII (Baldassare Cossa, c.1360-1419) es un monumento de mármol y bronce construido por Donatello y Michelozzo en el baptisterio de Florencia, adyacente al Duomo. Fue encargada por los albaceas del testamento de Cossa, después de su muerte el 22 de diciembre de 1419, y se completó durante la década de 1420, estableciéndolo como uno de los primeros hitos del Renacimiento florentino. Según Ferdinand Gregorovius, la tumba es «a la vez el sepulcro del Gran Cisma en la Iglesia y la última tumba papal fuera de la propia Roma».

Cossa tenía un largo historial de cooperación con Florencia, que lo vio como el pontífice legítimo por un tiempo durante el Cisma de Occidente. Generalmente, el monumento fúnebre se interpreta como un intento de fortalecer la legitimidad del pontificado de Cossa, al vincularlo al sitio espiritualmente solemne del baptisterio. La evocación del simbolismo papal en la tumba y el vínculo entre Cossa y Florencia se han interpretado como un desaire al sucesor de Juan XXIII, el papa Martín V o la indirecta «autopromoción de los Médici», ya que tal sepulcro se habría considerado inaceptable para un ciudadano florentino.

El diseño del monumento incluye figuras de las tres virtudes en los nichos, blasones de la familia Cossa, una efigie recostada de bronce dorado sobre un sarcófago con inscripción apoyado en ménsulas de leones, una Virgen con Niño en el luneto, con una canopia cubriendo la tumba. En el momento de su finalización, era la escultura más alta de Florencia y una de las pocas tumbas dentro del baptisterio o el Duomo vecino. El monumento fue la primera de varias colaboraciones entre Donatello y Michelozzo. La atribución de sus diversos elementos a cada uno de ellos ha sido debatida por los historiadores del arte, al igual que las interpretaciones de su diseño e iconografía.

Antipapa Juan XXIII

miniaturadeimagen|Retratado en las Crónicas de Núremberg (1493). Tuvo una relación y un legado complicados en la ciudad de Florencia. Baldassare Cossa, su nombre secular, fue un noble napolitano que creció en Bolonia. El papa Bonifacio IX lo elevó a la archidiócesis de Bolonia en 1396 y lo creó cardenal en 1402. Después del Concilio de Pisa en 1409, Cossa alentó la rebelión contra el papa Gregorio XII, quien se negó a renunciar. Fue privado de su cardinalato, aunque lo restituyó el antipapa Alejandro V, elegido por dicho concilio.

Sucedió a Alejandro V bajo el nombre de Juan XXIII en 1410. Fue reconocido por Francia, Inglaterra, Bohemia, Prusia, Portugal, partes del Sacro Imperio Romano Germánico y numerosas ciudades estado del norte de Italia, como Florencia y Venecia; sin embargo, Benedicto XIII de Aviñón era considerado el legítimo papa por Aragón, Castilla y Escocia y Gregorio XII aún era apoyado por el rey Ladislao I de Nápoles, el condotiero Carlo I Malatesta, los príncipes de Baviera, el elector Luis III del Palatinado y regiones de Alemania y Polonia.

Cuando Ladislao I conquistó Roma en 1413, Juan XXIII se vio forzado a huir a Florencia. El emperador teutón Segismundo lo obligó a convocar al Concilio de Constanza en 1414, pero huyó al año siguiente, cuando la amenaza a su pontificado y posiblemente a su persona se hizo patente. Aunque esperaba que su partida dispersara al concilio, los miembros a los que llamó a unírsele, bajo la protección del duque Federico IV de Austria, continuaron atendiendo la reunión. Cuando Juan XXIII intentó abrirse paso hacia territorio del duque Juan I de Borgoña, Federico IV lo capturó y entregó a Segismundo y el concilio y fue hecho preso por Luis III.

Mientras tanto, el concilio depuso a Juan XXIII el 29 de mayo de 1415 y eligió al papa Martín V el 11 de noviembre de 1417; este último se dirigió a Florencia en febrero de 1419. Cossa fue rescatado por los florentinos en 1419 —Luis III había abandonado su lealtad a Segismundo en 1417—, como había tramado Giovanni di Bicci de' Medici. El rescate pudo haber sido una recompensa por la ayuda pasada en Florencia o una maniobra para presionar a Martín V —aún en Florencia; llegaría a Roma en septiembre de 1420— o ambos. Cossa había colaborado con Florencia para conquistar Pisa en 1405, en su calidad de legado papal en Bolonia y, cuando era papa, había designado al banco Médici como depositario general de las finanzas papales.

En Florencia, Cossa se sometió a Martín V el 14 de junio de 1419 y fue recompensado con un capelo cardenalicio el 26 de junio; murió el 22 de diciembre. Aunque recibió el título de cardenal obispo de Tusculum, se llamaba a sí mismo «cardenal de Florencia».

Su cuerpo fue trasladado al baptisterio y se ofició un funeral de nueve días, según lo prescrito por el Ordo Romano, que contó con la asistencia de la élite florentina y la corte papal. El cadáver fue coronado con una mitra blanca y su capelo cardenalicio a los pies en el féretro funerario durante los rituales, que tuvieron lugar dentro del baptisterio y el Duomo. En los primeros tres días de ceremonias celebraron su rol como cardenal y papa, su alianza con Florencia y su vida como ciudadano particular. Recibió un entierro temporal hasta que se completó la tumba.

Encargo miniaturadeimagen|upright|Giovanni di Bicci de' Medici, uno de los albaceas del testamento de Cossa.Las negociaciones para la puesta en marcha de la construcción de la tumba duraron aproximadamente una década después de la muerte de Cossa. En su última voluntad y testamento, escrita en su lecho de muerte el 22 de diciembre de 1419, hizo varios de los legados cívicos florentinos habituales, actos de caridad y cortesías eclesiásticas tradicionales, pero la mayor parte de su patrimonio quedó en manos de sus sobrinos Michele y Giovanni. Los albaceas tuvieron prioridad con los sobrinos y el patrimonio permaneció en disputa por varios acreedores mientras se completaba la tumba.

Cossa designó a cuatro importantes florentinos como albaceas: Bartolommeo di Taldo Valori, Niccolò da Uzzano, Giovanni di Bicci de' Medici y Vieri Guadagni, permitiendo a cualquiera de ellos actuar en nombre de los cuatro, como Valori y Medici aparentemente lo hicieron. Valori murió el 2 de septiembre de 1427, momento en el que Guadagni ya había fallecido y Uzzano había perdido el interés por mucho tiempo, dejando el trabajo restante del encargo a Giovanni o, más probablemente, Cosimo de' Medici.

Los albaceas afirmaron que Cossa había expresado su deseo de ser enterrado en el baptisterio, pero había sido demasiado modesto para solicitarlo en su testamento. La mayoría de estudiosos posteriores aceptan este testimonio de los albaceas, atribuyendo a Cossa «tacto y táctica», aunque al menos uno ha postulado que ellos eligieron el sitio del baptisterio en contra de los deseos del susodicho.

Los registros documentales indican que, el 9 de enero de 1421, Palla Strozzi, en nombre del Arte di Calimala, la guilda responsable del mantenimiento del baptisterio, autorizó un monumento breve et honestissima («pequeño y discreto») en el edificio, mas no la capilla solicitada en la última voluntad; los estudiosos modernos dan crédito de la afirmación de Strozzi de que el entierro dentro del baptisterio era un honor considerable, posiblemente más allá del estatus de Cossa. Luego de esta reunión, no hay registros existentes en la guilda con respecto a la tumba, ya que se ha perdido la mayor parte de los documentos de la década de 1420, aunque existen las notas del senador Carlo Strozzi, quien revisó los registros.

Tradicionalmente, el consentimiento de la guilda tiene su origen en la donación de Cossa de la reliquia del dedo índice derecho de Juan el Bautista al baptisterio, así como doscientos florines para un relicario apropiado. Con este dedo se cree que Juan había señalado a Jesús, diciendo («He aquí el Cordero de Dios») en Juan 1:29. La larga y complicada historia de la reliquia solo había aumentado el estatus legendario del dedo: Filoteo I, patriarca de Constantinopla, la presentó en 1363 al papa Urbano V, quien lo pasó a sus sucesores Gregorio XI y Urbano VI, a quien le fue arrebatado de durante el asedio de Nocera; posteriormente Juan XXIII la compró por ochocientos florines y la usó en su persona antes de esconderla en el monasterio de Santa Maria degli Angeli de Florencia.

Compleción miniaturadeimagen|La tumba fue diseñada para integrarse con el interior del baptisterio de Florencia.No se conoce con precisión la cronología de la finalización de la tumba, pero algunas porciones se pueden determinar a partir de diversas fuentes. Según la referencia de paso de un notario florentino, se instaló parte de la tumba en 1424, según el calendario florentino. El Catasto de Michelozzo de julio de 1427 indica que había sido socio de Donatello durante unos dos años (due anni o incircha''') y que habían gastado las tres cuartas partes del presupuesto de ochocientos florines. Para armonizar estos relatos, se debe concluir que la cronología de Michelozzo es imprecisa, que Donatello recibió la comisión antes de que se formara la sociedad o que el año de 1424 en el calendario florentino corresponde a 1425 en el calendario moderno.

El 2 de febrero de 1425, Bartolomeo Valori y Cosimo de' Medici solicitaron la mitad de los ochocientos florines que habían sido depositados en el Calimala, probablemente por un trabajo ya completado. Este depósito era un seguro en caso de que los albaceas dejaran la tumba sin terminar y la guilda se viera forzada a pagar por su finalización, como había pasado con el relicario del dedo. Esta solicitud también es la evidencia más directa de la participación de Cosimo en la puesta en marcha. A pesar de este documento, se cuestionó la afirmación de Vasari en su Vite de 1550 de que Cosimo era responsable del manejo de la comisión.

Probablemente instalaron el sarcófago el 2 de mayo de 1426 o poco antes, cuando el Calimala contrató dos capellanes para oficiar una misa diaria por el alma de Cossa. Los registros del taller del Duomo indican que, el 28 de enero de 1427, Valori adquirió cuatro bloques de mármol blanco para la tumba.

Se desconoce la fecha exacta de la terminación, pero un terminus post quem extremo es la muerte del papa Martín V en 1431, quien se sabe visitó la tumba ya terminada; otros factores han empujado el terminus ante quem de vuelta significativamente a la década de 1420. El indicio más confiable es que, en septiembre de 1428, Jacopo della Quercia regresó a Bolonia y produjo unos grabados de virtudes en el muro de la tuba que reflejan detalles minuciosos de los atributos de Cossa.

Vasari sugiere que la tumba superó el presupuesto, llegando a mil florines, aunque no está claro quién cubrió el exceso. Aunque se desconoce la fuente original de esta afirmación, ha ganado credibilidad con los estudiosos modernos, ya que solo la efigie habría costado quinientos florines, pero su certitud podría tomarse con un grano de sal.

Diseño miniaturadeimagen|La estrecha tumba veneciana contemporánea del dux Tommaso Mocenigo de 1423.El baptisterio ya contenía tres sarcófagos: los del obispo Ranieri (muerto en 1113) y dos sepulcros romanos rutilizados. Sin embargo, el monumento fúnebre a 7.32m de altura fácilmente era el monumento más alto del baptisterio y, en ese momento, de Florencia. El Duomo contiene pocas tumbas, con algunas excepciones notables, como la de Aldobrandino Ottobuoni.