Lorena (en francés: Lorraine, en fráncico lorenés y renano: Lothringe(n), en loreno romance: Louréne) es una región cultural y una antigua región administrativa de Francia situada en el noreste del país, que reagrupaba cuatro departamentos: Mosa, Meurthe y Mosela, Mosela, y Vosgos. Limitaba al este con Alsacia, al oeste con Champaña-Ardenas, al sur, con el Franco Condado y al norte con Bélgica, Luxemburgo y Alemania. La capital histórica del ducado era Nancy (departamento de Meurthe y Mosela), pero la capital administrativa fue Metz (departamento de Mosela).
El día 1 de enero de 2016, según lo establecido en la ley n.º 2015-29, Lorena se fusionó con las regiones de Alsacia y Champaña-Ardenas para formar la nueva región de Gran Este.
Sus habitantes, denominados loreneses, constituían una población de alrededor de 2.310.000 habitantes. La superficie era de 23 547 km², y su punto más alto era el Hohneck, con 1364 m, en los Vosgos.
El nombre de la región procede del rey Lotario II, fundador de Lotaringia, que históricamente se conformó como ducado independiente, entre las esferas de influencia de Francia y el Sacro Imperio Romano Germánico, desde 1048 hasta 1766. Durante el Segundo Reich (1871-1918), tras la victoria de los Estados alemanes liderados por Prusia en la guerra franco-prusiana, una parte de Lorena fue anexionada, junto con Alsacia, a Alemania, conformando el Territorio Imperial de Alsacia y Lorena. Tras su reintegración en Francia después de la Primera Guerra Mundial, los territorios anteriormente imperiales quedaron agrupados en el nuevo departamento de Mosela. En 1940, los territorios moselanos volvieron a ser anexionados, esta vez al Tercer Reich, hasta que en 1944, convertida en frente de guerra, los ejércitos aliados recuperaron Lorena. Desde entonces, el proceso de reconstrucción y el desarrollo de la Unión Europea han permitido a la región su progreso en estrecha relación con sus vecinos de la región de Renania-Palatinado.
Geografía Lorena era la única región de Francia que compartía fronteras con tres países: Bélgica, Luxemburgo y Alemania (Estados federados del Sarre y de Renania-Palatinado); igualmente compartía fronteras con las regiones francesas de Alsacia, Champaña-Ardenas y Franco-Condado.
Estaba situada en el centro de la denominada «Banana Azul», que cruza Europa desde Lancashire (Inglaterra) hasta la Toscana (Italia), atravesando el pasillo renano.
Historia
Orígenes thumb|Catedral de Saint-Etienne en Metz, capital de la Lorena. En el , Lorena, como gran parte de Europa, estaba cubierta por grandes bosques y pantanos. Cuatro pueblos ocupaban el territorio: por un lado, los tréviros en el norte, alrededor de Treverorum (Tréveris); los mediomátricos en la Baja Mosela, cuyo asentamiento estaba situado en las alturas de la actual Metz; los leucos en la Alta-Mosela, cerca de la ciudad de Toul, y los verdunenses en la región del Mosa, actual ciudad de Verdún. Estas poblaciones vivían esencialmente de la agricultura, la cría de animales, la minería y la artesanía, y se encontraban en constante lucha territorial con sus vecinos germánicos de la otra orilla del Rin.
Época romana Entre los años 52 y 50 a. C. se produce la conquista romana de la Galia por Julio César. En aquel entonces Lorena formaba parte de la provincia que César denominó Gallia Belgica, siendo reputados sus pobladores por su valor y fiereza en los combates durante la conquista romana. No obstante, una vez consolidada la Pax Romana la región se convierte en un importante entronque de carácter comercial. Es por esta época que son fundadas las ciudades de Metz (Divodurum), Verdún (Verodunum) y Toul (Tullum), al principio como puertas fortificadas de entrada y salida del Imperio y luego como centros de asentamiento y encuentro de los pueblos del este con las provincias romanas. Durante esta época se construyen importantes edificios, anfiteatros y el trazado actual de las rutas y carreteras en la Lorena que corresponde a las creadas por los romanos. Aunque la región disfruta de un periodo relativamente largo de paz, también conoce muchas invasiones como la de los hunos llevada a cabo en el 451 y que arrasan a la ciudad de Metz.
Invasiones germánicas
Más tarde, las invasiones bárbaras comienzan a penetrar en los territorios del Imperio a lo largo del , y los pobladores de la región empiezan a sufrir periodos turbulentos, durante los que las invasiones germanas se suceden más y más a menudo, hasta que los francos conquistan la Galia guiados por su rey Clodoveo (Clovis). A la muerte de Clodoveo en 511, su hijo Teodorico funda el reino de Austrasia, en lo que antes era la provincia de la Galia Bélgica; su primera capital se establece en Reims y más tarde se traslada a Mettis (Metz), que ya había dejado de llamarse Divodurum. Se estima la población de Metz de aquella época en 7000 habitantes. Todo el antiguo territorio de la Galia romana después de la muerte de Clodoveo queda así dividido en cuatro grandes reinos: Austrasia, Neustria, Borgoña y Aquitania.
El reino de Austrasia comprendía los actuales territorios de la Lorena, Renania, Alsacia, Champaña, Bélgica y una parte de los actuales Países Bajos. Fue la época de los reyes merovingios, y conocerá una existencia de 240 años desde el 511 hasta el año 751, fecha en que se crea la dinastía carolingia por Pipino el Breve (741–751), quien reunifica el reino franco bajo un solo cetro.
Carlomagno y sucesores thumb|Primer mapa conocido de Lorena. Bajo el reinado de Carlomagno (742–814), nieto de Carlos Martel (714–741) e hijo de Pipino el Breve, el reino franco reunificado pasa a ser uno de los más poderosos de Europa, con capital en Aquisgrán. A la muerte de Carlomagno, el reino es heredado por su hijo Luis I el Piadoso, que mantiene el enorme imperio heredado de su padre no sin dificultad. Su hijo Lotario I (795–855) es designado sucesor, pero es obligado por sus hermanos a compartir el reino, por el Tratado de Verdún en 843. Correspondiéndole a Lotario I los territorios que iban desde el mar del Norte hasta los ríos Mosa y Mosela, este reino es bautizado por el nombre de su rey, Lothar o Lotario, como la Lotaringia (Lotharii Regnum o Reino de Lotario), en francés el nombre se transformó en Lorraine y su nombre en alemán jamás ha cambiado desde la época (Lothringen), su nombre afrancesado es Lorraine y de este el español "Lorena". Pero el reinado de Lotario I dura poco y una nueva división se impone a través del Tratado de Prüm en el 855, esta vez correspondiéndole a Lotario II (825–869) la confirmación como rey de la Lotaringia. Sin embargo, a la muerte de este, el reino es disputado entre Carlos el Calvo (823–877), rey de la Francia Occidental, y Luis el Germánico (806–876), rey de la Francia Oriental o Germania. Ambos hijos de Luis el Piadoso y nietos de Carlomagno.
Durante un tiempo la Lotaringia fue una causa de conflicto entre la Francia Occidental y la Francia Oriental, o sea entre lo que más tarde serían Francia y Alemania, y este conflicto por la posesión de la Lotaringia, actual Lorena, durará hasta bien entrado el .
Ducado vasallo del Sacro Imperio Germánico
En 911 la Lotaringia pasa a manos del reino de Francia Occidentalis, bajo el dominio de Carlos el Simple (879–929), hasta que en 925 es traspasado a Enrique I el Pajarero, rey de Francia Orientalis, convirtiéndose la Lorena en un ducado del Sacro Imperio Romano Germánico.
En 959 la Lorena es dividida en dos regiones: el ducado de Alta Lorena, que se convertirá en la Lorena actual, y el ducado de Baja Lorena, que comprendía las ciudades de Aquisgrán (Renania, en la actual Alemania) y Lieja (en la actual Bélgica).
En 1048 Enrique III el Negro, emperador germánico, cede el ducado de Lorena a Gerardo de Alsacia, que fija su nueva capital en Nancy, comenzando de esta forma la primera dinastía de los duques hereditarios de la Lorena, antiguo reino lotaringio.
Por esta época las fronteras del ducado cambian continuamente, Metz se separa del ducado para convertirse en una ciudad semiindependiente dirigida por el arzobispo de la ciudad. Y el ducado es constantemente asediado por los señores feudales que lo entornan, como el Ducado de Borgoña, el Reino de Francia y otros dominios del Sacro Imperio.
La casa de Lorena-Alsacia reinará desde 1048 hasta 1431, fecha de la muerte de Carlos II. Su hija Isabel de Lorena se casa en 1420 con Renato I "el Bueno" (1409–1480), conde de Anjou, quien deviene duque consorte.
Su nieto Renato II (1451–1508), hijo de su hija Yolanda de Anjou quien se casó con su primo materno Federico II de Lorena-Vaudémont, se afirma como duque de Lorena y se establece definitivamente en Nancy, consolidándose una nueva dinastía de duques de Lorena, la casa de Lorena-Vaudémont que agnáticamente descendía como rama cadete de la casa de Lorena-Alsacia.
Batalla de Nancy y consolidación de la autonomía
En 1467 Carlos el Temerario, duque de Borgoña, sucede a su padre Felipe III el Bueno. El proyecto de su vida sería reunir sus Estados dispersos y conseguir una investidura real, haciendo resurgir el antiguo reino lotaringio.
Aprovechando ciertos conflictos y la juventud del duque Renato II, Carlos finalmente asalta y toma Nancy, la capital del ducado, el 24 de noviembre de 1475, autoproclamándose duque de Lorena, pero el 11 de enero de 1476 se ve obligado a partir hacia Suiza a combatir a los confederados suizos aliados de Renato II, que temen las ambiciones expansionistas del Temerario. Por su parte, Renato II busca aliados entre todos los enemigos de Carlos, no solo los confederados suizos, sino también los alsacianos, y comienza a ganar algunas batallas al duque de Borgoña, que se ve obligado a replegarse. Las derrotas borgoñonas corren a viva voz entre los habitantes de Lorena que se rebelan contra el invasor y toman Vaudemont y poco después expulsan a las tropas de Carlos de las localidades de Arches, Bruyères, Saint Dié, Remiremont y Bayon. Alentado por estas victorias, Renato II pone por fin sitio a Nancy el 22 de agosto de 1476 a la cabeza de un ejército compuesto por más de cinco mil hombres.
Nancy estaba defendida por una guarnición borgoñona de poco más de dos mil hombres, la mayoría de ellos ingleses y dirigidos por Jean Rubempré. La ciudad abre sus puertas el 7 de octubre, y la guarnición borgoñona tiene que partir y se reúne con Carlos el Temerario, que intenta reorganizar sus fuerzas para recuperar la ciudad.
El 22 de octubre Carlos el Temerario pone sitio a la capital del ducado, defendida por más de diez mil soldados; su ejército se instala en las alturas de la actual Plaza Thiers de Nancy, y es en las murallas de la ciudad donde se libra el grueso de la batalla. Carlos el Temerario resulta muerto y su cuerpo es encontrado según las indicaciones de uno de sus pajes, Baptista Colonna, que lo había visto caer en uno de los estanques pantanosos que rodeaban la ciudad. Una vez identificado, fue levantada una cruz para indicar el lugar donde cayó el Temerario. Este lugar lo ocupa hoy día la Plaza Cruz de la Borgoña en Nancy. A pesar de haber quedado medio desfigurado y roído por los lobos, el cuerpo será inhumado en la colegiata de Landres-et-Saint-Georges de dicha ciudad.
Renato II, victorioso, recupera su ducado, del que ratifica su independencia y su soberanía frente a los poderosos reino de Francia y el Sacro Imperio Germánico. Sin embargo, al mismo tiempo las relaciones con el reino de Francia van a devenir cada vez más tirantes y dependientes.
Siglos y (intentos de invasiones francesas) En 1552 Enrique II, rey de Francia, se apodera de los arzobispados de Metz, Toul y Verdún, por lo que Lorena y Bar sufren diferentes invasiones francesas a lo largo de los siglos y . En 1633 Luis XIII asalta y toma Nancy. Mercenarios suecos aliados del rey de Francia masacran, roban y destruyen todo lo que ven a su paso, hasta que en 1659 el Tratado de los Pirineos devuelve la Lorena a su entonces duque Carlos IV de Lorena.