Minas de Riotinto es un municipio español situado en la provincia de Huelva, región de Andalucía. El municipio cuenta con una población de . Su extensión superficial es de 23,31 km² y tiene una densidad de 176,4 hab/km². El núcleo urbano principal también incluye los barrios del Alto de la Mesa y La Dehesa. Se encuentra situado a una altitud de 416 metros y a 74 kilómetros por carretera de la capital de provincia, Huelva.
Históricamente, el municipio ha estado muy ligado a la actividad minera, siendo de hecho uno de los principales núcleos integrantes de la cuenca minera de Riotinto-Nerva. Ya durante la Antigüedad la zona fue un importante distrito minero, en especial durante la época romana, que llegaron a establecer diversas explotaciones y un núcleo de población. Fue a partir del último tercio del siglo , tras la adquisición de las minas por la Rio Tinto Company Limited (RTC), cuando la comarca experimentó una gran transformación. Los históricos yacimientos comenzaron a ser explotados a una escala mucho mayor, al tiempo que se creaban diversas industrias químicas y una importante red ferroviaria. Además, un gran número de inmigrantes procedentes de otras zonas de la península ibérica se instaló en el municipio para trabajar en las minas, lo que se tradujo en un aumento considerable de la población de Riotinto.
Esta dinámica de apogeo se mantuvo hasta la segunda mitad del siglo , época durante la cual la propiedad del complejo minero-industrial pasó a manos españolas. Así, durante años Minas de Riotinto llegó a ser uno de los municipios más importantes de la provincia de Huelva. A partir de la década de 1970 la tradicional actividad económica de la comarca entró en declive, iniciándose una fuerte crisis. Durante las últimas décadas del siglo el agotamiento de las minas y la caída de precios de los minerales en el mercado internacional marcaron el declive de la comarca, lo que afectó al municipio. La falta de perspectivas económicas se ha traducido en una crisis demográfica, impulsada por la emigración fuera de la Cuenca Minera.
Símbolos Escudo: En campo de azur un pico y una maza de minero en aspa de amarillo brillante, y en punta ondas de plata y gules. Al timbre, corona real cerrada. Bandera: Cuatro franjas paralelas entre sí y perpendiculares al asta, la primera, azul, de 7/10 de la anchura, y las restantes, blanca, roja y blanca de 1/10 cada una de la misma proporción. Centrado y sobrepuesto escudo de armas local.
Geografía Minas de Riotinto se encuentra situada en el centro de la comarca onubense de la Cuenca Minera, a una altitud media de 416 metros sobre el nivel del mar. El término municipal está compuesto por el propio casco urbano de Minas de Riotinto, y los pequeños núcleos urbanos de Alto de la Mesa y La Dehesa; las zonas agrícolas con cultivos; los espacios forestales y naturales; y las zonas ligadas a la actividad de la cuenca minera.
Como en otras áreas de la comarca, en la geografía física del término municipal de Minas de Riotinto predominan los cerros, las colinas y las superficies erosionadas como consecuencia de la actividad minera a lo largo de la historia. El paisaje se ha visto alterado considerablemente a lo largo de los siglos, habiendo desaparecido zonas geográficas como el Llano de los Tesoros. También como resultado de la minería, se trata esta de una zona de vegetación pobre, con gran predominio de los pinares (especialmente de la especie Pinus Pinea), de plantas como la Erica Andevalensis y las zonas de monte bajo. Aunque el nacimiento del río Tinto se encuentra localizado en Nerva, por el término municipal discurre una parte de su cauce fluvial.Cuenca minera de Riotinto , minasderiotinto.info
Historia De la Antigüedad a la Edad Moderna Las Minas de Riotinto han sido descritas como uno de los distritos mineros más importantes de la Antigüedad, junto a otros yacimientos de este período que existían en la península ibérica. Hay constancia de actividades mineras en la zona ya durante la Edad del Cobre y la Edad del Bronce, si bien sería en época romana cuando se desarrollaron las actividades de extracción más importantes.
El geógrafo griego Ptolomeo hizo referencia a la existencia de Urium, núcleo poblacional y administrativo de cierta entidad que se hallaba ubicado en el territorio del actual municipio de Minas de Riotinto. Urium, topónimo también empleado durante la Antigüedad para referirse al río Tinto, se encontraba situado en la zona del actual Llano de los Tesoros/Corta del Lago. Este núcleo estaba conectado con otros importantes centros urbanos del suroeste de la península ibérica a través de una calzada que partía de Hispalis y enlazaba con Iptuci, Onuba, Urium, Arucci, Fines, etc. Dentro del territorio del actual término municipal de Minas de Riotinto hay constancia de la existencia de un asentamiento de cierta importancia en Bellavista, así como de varias necrópolis (La Dehesa, Huerta de la Cana). Las explotaciones mineras estuvieron operativas hasta el último cuarto del siglo , época en que la actividad decayó. El poblado minero continuó estando habitado al menos hasta los siglos -, durante la época bajoimperial.
Los yacimientos mineros estuvieron inactivos durante los siguientes siglos, hasta bien entrada la Edad Moderna. La actividad minera se reinició con posterioridad a 1725, fecha en que el ingeniero sueco Liebert Wolters Vonsiohielm consiguió que la Corona le otorgase la explotación de los yacimientos por un período de treinta años. Los trabajos se centraron en la zona del Filón Sur y alcanzarían una gran importancia durante la segunda mitad del siglo , llegando a levantarse varias fundiciones. En esta época también se establecería, al calor de los trabajos mineros, el pueblo de Río-Tinto junto al Filón Sur. Con los años se fue articulando una localidad de cierta relevancia, al tiempo que volvía a aumentar la importancia de Riotinto en el contexto minero español.
Edad Contemporánea Minas de Riotinto adquirió el rango de municipio en 1841 tras haberse separado de Zalamea la Real, a cuyo término municipal había pertenecido hasta entonces. Sin embargo, el hecho más trascendental de aquella época tuvo lugar en 1873, cuando las minas de la zona fueron adquiridas por un consorcio internacional que después las transfirió a una sociedad británica, la Rio Tinto Company Limited (RTC). La cuenca minera de Riotinto-Nerva vivió un gran auge bajo la RTC, que acometió la construcción de un ferrocarril de vía estrecha, el llamado ferrocarril de Riotinto, para enlazar las minas con el puerto de Huelva. Esta línea fue inaugurada en 1875 y llegó a contar con dos estaciones en la zona: Río Tinto-Estación y Río Tinto-Pueblo. Así mismo, se produjo un importante desarrollo industrial asociado a la minería que llevaría a la instalación de una fábrica de ácido sulfúrico, la fundición Bessemer, una central eléctrica, almacenes, cargaderos de mineral, etc. Más adelante, en la zona de Zarandas-Naya se levantaron diversas plantas industriales dedicadas al procesado de los minerales, como la Fundición de Piritas, la Cementación Naya o planta trituradora de Zarandas.thumb|Vista del pueblo de Riotinto, 1892.
La progresiva expansión de las actividades mineras y metalúrgicas supuso la necesidad de contar con un mayor número de trabajadores, lo que a la larga llevaría a un aumento exponencial de la población de la zona. Durante aquellos años la población de Riotinto aumentó considerablemente: de 4.957 habitantes en 1877 se pasó a 11.603 habitantes en 1900. Ante aquella eventualidad la RTC acometió la construcción de viviendas para obreros y sus familias, aunque en muchos casos las casas carecían de los servicios más básicos. Entre 1883 y 1888 se articularon una serie de poblados obreros de nueva creación fuera del pueblo histórico: Alto de la Mesa, El Valle, La Atalaya, La Naya, Río Tinto-Estación o La Dehesa. Paralelamente, también se instaló en la zona una importante colonia británica formada por directivos, técnicos e ingenieros de la RTC, que venían acompañados de sus familias desde el Reino Unido. Se acabaría levantando un núcleo residencial de estilo victoriano, el denominado barrio de Bellavista, que poseía un estatus muy superior al de los barrios obreros. Con los británicos también vinieron su cultura y tradiciones.
El pueblo original de Riotinto terminaría desapareciendo debido al avance de las labores en las explotaciones cercanas. Ya desde comienzos del siglo se inició su despoblamiento debido a la ruina de algunas edificaciones por las labores mineras y el peligro que ello acarreaba para los habitantes. En abril de 1902 tuvo lugar un importante movimiento de tierras en Filón Sur que llevó al hundimiento de un tramo del pueblo histórico, por lo que se levantaron nuevas viviendas en el Alto de la Mesa para realojar a los empleados y obreros afectados. Años después, en enero de 1908, se produjo el hundimiento de unas doscientas casas y otras muchas quedaron en estado de ruina. Aprovechando esa situación, la RTC inició una planificación urbanística en la zona, que llevaría en las décadas de 1920 y 1930 a levantar un barrio de nueva planta en El Valle bajo la dirección del ingeniero Alan Brace. Finalmente el núcleo del municipio de Minas de Riotinto se acabaría articulando en esta zona, donde además se encontraban las oficinas de la Rio Tinto Company Limited. También se levantarían algunos edificios singulares, como la casa consistorial, un hospital minero, la casa cuartel de la Guardia Civil, un campo de fútbol o una estación ferroviaria perteneciente al ramal que iba hasta Zalamea la Real.
La comunidad británica en Riotinto se acabaría articulando de forma separada respecto a la población española, concentrándose en Bellavista. La vida social y cultural giraba en torno al Club Inglés, siendo frecuente la práctica de deportes como el críquet, el bádminton, el tenis, el fútbol o el polo. La influencia de la RTC iba más de Bellavista y los yacimientos mineros, puesto que la compañía acabó controlando casi todos los aspectos de la vida en el municipio. Se ha llegado a afirmar que durante este período Riotinto llegó a ser prácticamente una colonia británica. En contraste con el nivel de vida de la colonia inglesa, la situación de la clase trabajadora era mucho peor, debido a las duras condiciones laborales que debían soportar. A esto se sumaban las duras condiciones de vida de los mineros, concentrados en poblados insalubres y carentes de servicios básicos. Ello acabaría desembocando en frecuentes protestas y movimientos huelguísticos, como el que aconteció en 1888 —conocido como «el año de los tiros» por la represión gubernamental—. La huelga de 1920 adquirió una mayor envergadura y llegó a paralizar durante un año toda la cuenca minera.
thumb|Restos de la Fundición de Piritas, en la zona de Zarandas-Naya (2014).
En 1954 los yacimientos de la cuenca pasaron a manos del capital español, concretamente de la Compañía Española de Minas de Río Tinto (CEMRT), hecho que marcó el final de la etapa británica en el municipio. Se inició un nuevo período que vería actuar en la zona a diversas empresas, como fue el caso del grupo Unión Explosivos Río Tinto, Río Tinto Patiño o Río Tinto Minera, conociendo un nuevo impulso las actividades mineras con la explotación del Cerro Colorado desde 1967.