Las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) fueron una organización paramilitar, narcotraficante, terrorista y contrainsurgente de extrema derecha que participó en el conflicto armado interno en Colombia entre 1997 hasta su desmovilización en 2006, con antecedentes de grupos paramilitares y dejando posteriores grupos disidentes y neoparamilitares. Se consolidó como agrupación de varios grupos paramilitares el 18 de abril de 1997 para combatir a las guerrillas como: FARC-EP, ELN y disidencias del EPL. Recibieron el apoyo de políticos, militares, ganaderos, empresarios y personas del común.

Las AUC fueron clasificadas como una organización terrorista por el Gobierno de Colombia, la Unión Europea y por Estados Unidos (hasta 2014). Human Rights Watch las calificó de «sexta división» de las fuerzas gubernamentales. En 2006 se desmovilizaron los hombres que, según el alto comisionado para la paz Luis Carlos Restrepo, pertenecían a las AUC. Tras el proceso de desmovilización liderado por el gobierno de Álvaro Uribe (2003-2006), varios de sus principales miembros comandantes terminaron siendo extraditados como narcotraficantes a los Estados Unidos, posteriormente juzgados y pagaron condenas privativas de la libertad. Otros integrantes de las AUC incurrieron nuevamente en su accionar delictivo, y conformaron varios grupos neoparamilitares denominados Bandas criminales emergentes (Bacrim) o Grupos Armados Organizados, entre ellos las Águilas Negras y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Clan del Golfo).

Se financiaron con el narcotráfico, de la misma forma que la contribución voluntaria de privados se citó como actividad más o menos rentable.

Fue uno de los grupos armados que más víctimas ha dejado en Colombia, con 94754 asesinatos atribuidos junto a otros grupos paramilitares; aún se siguen encontrando varias fosas comunes donde al parecer hay más de 40 000 cadáveres. Son responsables de torturas, asesinatos, desplazamiento forzado, masacres, despojo de tierras y del 44% de los desalojos en el país, según la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES). Según la Comisión de la Verdad, las AUC son responsables de 45% de los asesinatos de civiles del conflicto armado interno en Colombia.

Historia

Antecedentes

Durante las guerras civiles del entre liberales y conservadores los grandes latifundistas financiaron y conformaron ejércitos privados para que protegieran sus tierras de un bando u otro. A partir de la violencia de los años 50 tras el Bogotazo, mientras que la Policía trabajando para el gobierno conservador de turno armaba a los campesinos llamados "Chulavitas", para atacar a las poblaciones liberales y asegurar el triunfo del partido conservador, los terratenientes utilizaron a los llamados “Pájaros o Guerrillas de Paz” con el fin de salvaguardar sus propiedades de los "Cachiporros" y bandoleros y extenderse territorialmente. En los años 50, el Coronel Sierra Ochoa (gobernador militar de Caldas y que combatió a las guerrillas liberales del llano) sistematizó esta política de represión y en febrero de 1962, luego de una visita al país del General William P. Yarborough, Director de investigaciones del Centro de Guerra Especial de Fort Bragg (Carolina del Norte, Estados Unidos), encargado de revaluar la estrategia militar de Estados Unidos en Vietnam, Argelia y Cuba, redactó un Suplemento Secreto al Informe de su visita que hablaba de la creación de organizaciones de “tipo antiterrorista” y para la “lucha anticomunista”, en los siguientes términos: “Debe crearse ahora mismo un equipo en el país acordado para seleccionar personal civil y militar con miras a un entrenamiento clandestino en operaciones de represión, por si se necesitaren después”.

En desarrollo de esta estrategia contrainsurgente, y sustentada en la Doctrina de la seguridad nacional, el 25 de diciembre de 1965 el gobierno de Guillermo León Valencia expide el Decreto 3398 (luego Ley 48 de 1968 durante el gobierno de Carlos Lleras Restrepo) que permite a las Fuerzas Militares organizar la "defensa nacional", "defensa civil" y entrenar, dotar de armas de uso privativo a habitantes en zonas de conflicto y constituir grupos armados de autodefensa coordinados por el Ejército Nacional. con la finalidad de involucrarlos directamente en la confrontación y los apoyara en la lucha contrainsurgente, es decir estas normas fueron el fundamento legal para la promoción y organización de las autodenominadas "autodefensas", o paramilitares. Esta normativa fue declarada inexequible o inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia el 25 de mayo de 1989. Desde 1969 se emitieron una serie de Manuales y Reglamentos Contraguerrillas por el Ejército Nacional de Colombia, los cuales evidenciarían la creación de grupos paramilitares bajo la aprobación del gobierno colombiano.

En 1979, presumiblemente el cuarto frente de las FARC-EP, secuestraron al padre de los hermanos ganaderos Castaño Gil (Fidel, Vicente y Carlos) Jesús Castaño en Amalfi, Antioquia torturándolo y asesinándolo pese a que sus hijos habían pagado la mitad del rescate exigido por los captores. Después en 1981 es secuestrada Martha Nieves Ochoa hija de Fabio Ochoa Restrepo (hermana de los narcotraficantes del Cartel de Medellín Jorge Luis, Juan David y Fabio Ochoa Vásquez) por la guerrilla del M-19 en Medellín y después el Cartel de Medellín crea un grupo llamado Muerte A Secuestradores (MAS) con apoyo de todos los miembros incluido Pablo Escobar.

Autodefensas de Puerto Boyacá miniaturadeimagen|Gonzalo Rodríguez Gacha 'El Mexicano', 2° líder y líder paramilitar del Cartel de Medellín.|210x210px Entre 1982 y 1993 se desarrolló el origen y colapso de las primeras Autodefensas de Puerto Boyacá, en el Magdalena Medio comandadas por Henry Pérez y su padre Gonzalo. Tras el asesinato de ambos líderes, el exoficial del Ejército Nacional Luis Meneses alias Ariel Otero comandó el grupo paramilitar hasta ser asesinado meses después.

Tras el asesinato del dirigente liberal y precursor del paramilitarismo de Puerto Boyacá, Pablo Guarín, a fines de 1987, Gonzalo Rodríguez Gacha El Mexicano líder del Cártel de Medellín se entrevistó con Henry Pérez. Ambos acordaron en contratar instructores y mercenarios extranjeros para preparar a escoltas con el fin de prevenir nuevos ataques de las guerrillas contra las estructuras paramilitares.

El “curso” fue bautizado con el nombre de “Pablo Guarín Vera” y los alumnos seleccionados: 20 del Magdalena Medio, escogidos por Pérez; 20 de Pacho, escogidos por El Mexicano; 5 de los Llanos, escogidos por Víctor Carranza, y 5 de Medellín, escogidos por Pablo Escobar.

El paramilitarismo que surgió en la década de 1980 en el Magdalena Medio se constituyó en la experiencia piloto de grupos de autodefensa en Colombia destinados a combatir a las guerrillas izquierdistas. También sentó las bases para la conformación de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá que posteriormente fueron grupo base de las AUC, de hecho los hermanos Castaño, recibieron entrenamiento por parte de las Autodefensas de Puerto Boyacá.

Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU)

Conocidas inicialmente como Muerte a Revolucionarios del Nordeste, empezaron como el grupo comandado por Carlos y Fidel Castaño como respuesta al secuestro y asesinato de su padre Jesús Alberto Castaño al parecer por el Frente 4 de las FARC-EP en 1981.

En Urabá el primer reducto paramilitar se creó en la hacienda "Las Tangas", propiedad de los hermanos Castaño, a finales de la década de 1980. Bajo el nombre de "Los Tangueros" perpetraron en 1988 la masacre de Honduras y La Negra, en Turbo (Antioquia).

La desmovilización del Ejército Popular de Liberación (EPL) ante la Asamblea Constituyente de 1991 fue uno de los aspectos que permitieron el crecimiento del grupo paramilitar. Sin embargo, disidentes de esta guerrilla y algunos miembros de las FARC-EP comenzaron a asesinar a desmovilizados sospechosos por haberse aliado con los Castaño, quienes entretanto utilizaban a exmilitantes del EPL para ejecutar asesinatos selectivos. De esta manera, los desmovilizados del EPL fueron claves para la creación de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) en 1995.

Entretanto, en 1992 los Castaño habían formado parte de Los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar), en alianza con el Cartel de Cali, enemigos de Pablo Escobar, para llevar a cabo una guerra contra el capo, el cual los estaba persiguiendo. Se ha especulado que durante este período de transición, la organización colaboró con el Bloque de búsqueda para neutralizar a Escobar. En 1994 Fidel Castaño fue asesinado y el mando de la organización fue asumido por su hermano Carlos.

Autodefensas Campesinas de Magdalena Medio A partir de 1993, durante el período subsiguiente al desplome de las Autodefensas de Puerto Boyacá, comenzó un proceso de autonomización de varios grupos de autodefensa subordinados a la estructura de Puerto Boyacá. Entre los que se destacan están las Autodefensas de Puerto Boyacá (APB), organización reconfigurada en 1996 y comandadas por Arnubio Triana Botalón; y las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (ACMM), dirigidas por Ramón Isaza.

A lo largo de su historia se le responsabiliza a esta organización de cometer varios delitos entre ellos, narcotráfico, secuestro, tortura, expropiación de tierras y extorsión a funcionarios públicos, asesinatos de líderes sociales, indígenas, violación, desaparición de políticos o simpatizantes de izquierda y campesinos.

Cooperativas de Vigilancia (Convivir) Las cooperativas de vigilancia (Convivir) fueron creadas durante el gobierno de César Gaviria, pero fue durante la presidencia de Ernesto Samper que esta figura se extendió a todo el país. Durante la vigencia de estas cooperativa se crearon más de 500 entidades rurales de seguridad donde trabajaron 15 000 personas aproximadamente. En este contexto, en Urabá las zonas de operación de las Convivir fueron las mismas en las que se presentaron acciones de los paramilitares. Es así que el paramilitar Ever Veloza HH declaró que éstas cooperativas dieron inicio a la operación paramilitar en toda Colombia.

Conformación de las AUC Al conformarse las AUC el 18 de abril de 1997, las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, las del Magdalena Medio y las de los Llanos Orientales se unieron creando las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que en la práctica se trató de una federación de grupos regionales cuya presencia en el territorio del país experimentó un crecimiento sin precedentes durante los diálogos de paz entre el gobierno de Andrés Pastrana y las FARC-EP (1998-2002).

Posteriormente, en diciembre del mismo año, aprovechando la declaración por parte de las AUC de una tregua unilateral durante la época de Navidad, las FARC-EP atacaron el cuartel general de Carlos Castaño en el Nudo de Paramillo. La retaliación a la incursión guerrillera, que por poco le cuesta la vida al comandante de las autodefensas, no se hizo esperar y, en enero de 1999, las ACCU asesinaron a 130 personas por tener supuestos vínculos con la subversión.

Dentro del clan de los hermanos Castaño, Fidel y Carlos concentraban la atención de la opinión pública, mientras Vicente fue asumiendo las riendas de las autodefensas ya que conseguía dinero para el sostenimiento de las AUC. Fue él quien consolidó los primeros bloques de autodefensa encargándose de expandir el fenómeno paramilitar. A mediados de 2001 se reformó el estado mayor de las AUC y una cúpula de varios comandantes asumió la comandancia de la organización. Según una sentencia del Tribunal de Justicia y paz, los grupos paramilitares expandieron sus redes criminales y fortalecieron sus nexos con la clase dirigente bajo la fachada de las Convivir.

Bloque Central Bolívar