La Inmigración en Guatemala se refiere al flujo de inmigrantes hacia esa nación centroamericana a partir de la fundación de la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847. Originalmente, la inmigración era mayoritariamente española e inglesa, pues eran pocos los que se aventuraban en el territorio debido a lo inseguro del mismo por las constantes guerras entre Guatemala y sus vecinos, principalmente El Salvador, Honduras y el Estado de Los Altos. Los ingleses, que se asentaron en la Honduras Británica -luego llamada Belice- y desde allí iniciaron un agresivo programa de comercialización y contrabando con Guatemala y el resto del Istmo. Posteriormente, atraídos por la posibilidad de construir un canal interoceánico en el istmo llegó una colonia belga que se estableció en la región del Lago de Izabal, pero lo inhóspito de la región acabó con el asentamiento belga en menos de diez años. Los ingleses se aliaron con el gobierno conservador de Rafael Carrera, que duró de 1840 a 1865 y durante ese tiempo se convirtieron en los principales socios financieros, comerciales y militares del país.

Los primeros comerciantes extranjeros que llegaron a Guatemala procedentes de Belice fueron C.F.R Klee (nacido en Alemania), William Hall, George Skinner, Charles Meany y Marshal Bennett, quienes representaban a los intereses comerciales de bancos y empresas británicas que comerciaban productos ingleses a cambio de añil.

Tras la muerte de Carrera en 1865 y luego de la caída de los conservadores en 1871, la Reforma Liberal de Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios impulsó numerosos cambios en la política y economía del país. Los liberales modificaron la estructura de la tenencia de la tierra en el país y crearon un reglamento de jornaleros que obligó a la población indígena a trabajar para las grandes fincas de café, nuevo producto principal del país y que requería de grandes cantidades de mano de obra para su producción. Asimismo, abrieron la puerta a inversionistas extranjeros, principalmente alemanes, quienes se establecieron en la región de Alta Verapaz y formaron prósperas comunidades dedicadas al cultivo del café. El fomento de la industria fue gracias a la ley de inmigración emitida en 1878, con el fin de atraer capital extranjero e invertir en la nueva industria manufacturera, sin embargo esta ley fue un fracaso debido a que la mayoría de los 7,570 extranjeros residentes de la época, solamente 1,880 ejercían activamente en la actividad de manufactura, mientras otro buen porcentaje se dedicaba al comercio de importación, lo que afectaba de cierta manera la productividad del país.

A finales del siglo colonos italianos también llegaron al país, huyendo de las condiciones de vida que produjo la revolución industrial en Italia. Por esa época, la estructura social de Guatemala estaba ya bien definida en tres grupos: criollos -descendientes de españoles y propietarios de la gran mayoría de la tierra cultivable del país-, clases medias formadas por mestizos de escasa educación, y los mozos indígenas. Los inmigrantes europeos poco a poco lograron incorporarse entre los criollos de forma que para principios del siglo la mayoría de familias criollas estaba emparentada con europeos no-españoles. En 1898, tras la victoria de los Estados Unidos sobre España que propició la independencia de Cuba y el traspaso de Puerto Rico a los estadounidenses, se hizo evidente que la nación norteamericana iba a necesitar un canal interoceánico en el istmo centroamericano, y Nicaragua, Costa Rica y Colombia (a la que pertenecía Panamá en ese tiempo) empezaron a promocionar las ventajas de sus respectivos países. Al final, los Estados Unidos decidieron construir el canal en Colombia, pero cuando hubo tropiezos en las negociaciones con el gobierno de ese país, decidieron apoyar la independencia de Panamá y de paso, obtuvieron más facilidades del nuevo gobierno en 1903.

Ante el nuevo estado de cosas, y por la deuda externa que le dejara su antecesor, José María Reyna Barrios, el presidente guatemalteco Manuel Estrada Cabrera se alejó de la política del gobierno mexicano del general Porfirio Díaz y abrió sus puertas a la inversión norteamericana en Guatemala. De esa cuenta se hicieron concesiones a la United Fruit Company para plantaciones de banano en el área de Izabal, lo que dio lugar a la formación de un asentamiento estadounidense en la región; y a la International Railways of Central America -subsidiaria de la empresa frutera- para construir un ferrocarril que comunicara a la Ciudad de Guatemala con los dos océanos. Esto también incrementó la presencia estadounidense en la política guatemalteca y su influencia en la selección de los gobernantes.

Tras las derrotas alemanas en la Primera y Segunda Guerra Mundial, el gobierno expropió de sus bienes a los alemanes de las Verapaces, al mismo tiempo que muchos de ellos tuvieron que abandonar el país. Tras la Segunda Guerra Mundial, y luego de la derrota de Benito Mussolini, muchos italianos llegaron a Guatemala y poco a poco fueron estableciendo una colonia junto con los italianos que habían llegado en el siglo . Para 1949, tras el final de la guerra civil china, el bando vencedor -el partido comunista de Mao Zedong- proclamó la República Popular China en Pekín, y el derrotado régimen de la República de China, dominado por el Partido Nacionalista Chino o Kuomintang de Chang Kai Chek encontró refugio en la isla de Taiwán; ese mismo año se incrementó la inmigración china en Guatemala.

Debido a los movimientos revolucionarios de la década de 1970 y la década de 1980 en El Salvador y Nicaragua el flujo de centroamericanos hacia Guatemala se hizo mayor, aunque muchos de los migrantes iban de paso, pues su destino final eran los Estados Unidos ya que Guatemala en esas décadas no era un destino atractivo debido a que la guerra civil del país entró en su período más álgido.

En el siglo la inmigración es dominada por países centroamericanos, aunque hay también comunidades de Estados Unidos, México y Corea del Sur, atraídos por el clima y las oportunidades de negocio que se les otorga en el país. Existen también pequeñas comunidades de otros países, como la República Popular China, Líbano, Siria, Israel, Vietnam, India y Pakistán que se dedican principalmente al comercio.

Inmigración en Guatemala a nivel Continental

Países de América Latina según la cantidad de Inmigrantes con Residencia Permanente en 2017 N°País Inmigrantes % de su Población Referencia 1° 2.164.524 inmigrantes 4,96 % 2° 1.726.336 inmigrantes 4,52 % 3° 1.683.396 inmigrantes 0,30 % 4° 1.224.169 inmigrantes 0,96 % 5°735.557 inmigrantes 0,36 % 6° 488.571 inmigrantes 2,69 % 7° 424.964 inmigrantes 4,22 % 8° 414.214 inmigrantes 8,44 % 9° 399.068 inmigrantes 2,41 % 10° 190.728 inmigrantes 4,65 % 11° 160.519 inmigrantes 2,39 % 12° 148.837 inmigrantes 1,37 % 13° 142.319 inmigrantes 0,29 % 14° 81.528 inmigrantes 0,49 % 15° 79.586 inmigrantes 2,31 % 16° 50.214 inmigrantes 3,68 % 17° 42.323 inmigrantes 0,67 % 18° 41.159 inmigrantes 0,67 % 19° 40.533 inmigrantes 0,37 % 20° 38.700 inmigrantes 0,42 % 21° 13.136 inmigrantes 0,11 % Fuente: Datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la Inmigración a Nivel Mundial (2018)

Antes de la creación de la República

Los primeros extranjeros que llegaron al actual territorio guatemalteco fueron los mexicanos de Tenochtitlán que conquistarion bastos territorios mayas de los cuales se expresen los topónimos de muchos pueblos y ciudades del país centroamericano. Las migraciones de los pueblos mexicanos entre el y el establecieron la lengua desde el occidente y centro de Mesoamérica, hasta tan al sur como Veracruz, Chiapas, el estrecho de Tehuantepec, penetrando al territorio maya de Guatemala, Cuzcatlán (El Salvador) y Ometepe (Nicaragua).

Los primeros europeos que llegaron a la Capitanía General de Guatemala fueron soldados de Extremadura, Andalucía y La Mancha que habían llegado a la Nueva España, procedentes de las ciudades recién fundadas como San Cristóbal, Chiapa de Corzo y Comitán.

Conquista española

En 1523 los conquistadores españoles llegaron a Guatemala por el oeste, provenientes de México, bajo el mando del capitán Pedro de Alvarado, con la intención de explorar y colonizar los territorios. Se enfrentaron primero con los k'iche's, y luego se aliaron brevemente con los k'aqchikeles, fundando su primer asentamiento el 25 de julio de 1524 en las cercanías de Iximché, capital de los k'aqchikeles, villa que recibió por nombre Santiago de Guatemala en honor al apóstol de Cristo.

Hernán Cortés fue el primer europeo en penetrar en el Petén, junto con una expedición apreciable que cruzó el territorio desde el norte hacia el sur en 1525. En la primera mitad del siglo , España estableció colonias vecinas en Yucatán hacia el norte y Guatemala hacia el sur. Desde 1596 en adelante, los misioneros españoles sentaron las bases para la ampliación de la administración colonial en el extremo sur del Petén, pero no hubo otras penetraciones españolas en el centro del Petén hasta 1618 y 1619, cuando los misioneros llegaron a la capital itzá, tras viajar desde la ciudad española de Mérida en Yucatán.

En 1622 una expedición militar encabezada por el capitán Francisco de Mirones, acompañada por el fraile franciscano Diego Delgado, salió de Yucatán; esta expedición se convirtió en un desastre para los españoles que fueron masacrados por los itzáes. En 1628 los manche ch'ol en el sur fueron puestos bajo la administración del gobernador colonial de Verapaz formando parte de la Capitanía General de Guatemala. En 1633 los manche ch'ol se rebelaron infructuosamente contra el dominio español. En 1695 una expedición militar que salió de Guatemala, trató de llegar al lago Petén Itzá; seguida por misioneros que salieron de Mérida en 1696, y en 1697 por la expedición de Martín de Ursúa, que salió de Yucatán y que resultó en la derrota final de los reinos independientes del centro de Petén, y su incorporación en el Imperio español.

Colonia española

La corona española se enfocó en la catequización de los indígenas. Las congregaciones fundadas por los misioneros reales en el Nuevo Mundo fueron llamadas «doctrinas de indios» o simplemente «doctrinas». Originalmente, los frailes tenían únicamente una misión temporal: enseñarle la fe católica a los indígenas, para luego dar paso a parroquias seculares como las establecidas en España; con este fin, los frailes debían haber enseñado los evangelios y el idioma español a los nativos. Ya cuando los indígenas estuvieran catequizados y hablaran español, podrían empezar a vivir en parroquias y a contribuir con el diezmo, como hacían los peninsulares..

Pero este plan nunca se llevó a cabo, principalmente porque la corona perdió el control de las órdenes regulares tan pronto como los miembros de éstas se embarbacaron para América. Protegidos por sus privilegios apostólicos para ayudar a la conversión de los indígenas, los misionares solamente atendieron a la autoridad de sus priores y provinciales, y no a la de las autoridades españolas ni a las de los obispos. Los provinciales de las órdenes, a su vez, únicamente rendían cuentas a los líderes de su orden y no a la corona. Una vez habían establecido una doctrina, protegían sus intereses en ella, incluso en contra de los intereses del rey y de esta forma las doctrinas pasaron a ser pueblos de indios que se quedaron establecidos para todo el resto de la colonia.