El rock progresivo latinoamericano es un género musical que surgió de la adopción y adaptación de elementos del prog rock anglosajón por parte de a artistas de América Latina, desde la década de 1970.
En varios casos, estos artistas mostraron un gran interés por incorporar a su música elementos de la música popular latinoamericana, como por ejemplo de la música andina (Los Jaivas), el tango (Invisible), el candombe (Opa), el choro (Egberto Gismonti), la música popular brasileña (Os Mutantes), la música popular de Venezuela (Vytas Brenner) o la proyección folklórica (Anacrusa). A esto se suman las influencias del jazz rock, el folk rock, el blues rock, el rock psicodélico y la música sinfónica recogidas por las bandas clásicas del rock progresivo anglosajón como Yes, Jethro Tull, Pink Floyd, Emerson, Lake & Palmer y Genesis, entre muchas otras.
El rock progresivo latinoamericano cobró protagonismo principalmente en Brasil, Argentina, Uruguay y Chile, de donde provenían varias de las bandas pioneras en este estilo hacia 1970 (Som Imaginario en Brasil, Arco Iris en Argentina y Kissing Spell en Chile). Una seña de identidad de estas bandas fue el grabar canciones en su idioma natal, a diferencia de países en los que se grababa íntegramente en inglés.
Argentina En noviembre de 1969 aparece el primer LP homónimo del grupo Almendra liderado por Luis Alberto Spinetta, que presentaría las primeras canciones con tintes progresivos dentro del rock argentino. Si bien la banda no se consideraba parte del género, sino que también abarcaba otros sonidos como el jazz, el rock y hasta el tango, fueron los primeros en introducir los cambios en la estructura tradicional del formato canción, uno de los rasgos característicos del rock progresivo. Luego de tres años de carrera, la banda se separa y Spinetta continúa con la experimentación dentro del rock progresivo que después resultaría más evidente en sus bandas Invisible (homónimo, 1974; Durazno sangrando, 1975; El jardín de los presentes, 1976) y Spinetta Jade (Alma de diamante, 1980).
En 1970 aparece el LP homónimo de Arco Iris, banda esencial del género liderada por Gustavo Santaolalla. En el álbum se vislumbran elementos como el blues, el rock, el jazz, el pop y un recurrente aire pastoral, que para sus siguientes placas "Tiempo de Resurrección" y sobre todo "Sudamérica o el Regreso a la Aurora" (ambos de 1972), daría muestra de un sonido que combinaba el progresivo y el jazz rock con sonidos locales. Estos fueron los primeros trabajos de esta índole en la Argentina.
En 1971 Vox Dei lanza su segundo LP La Biblia, uno de los discos fundamentales del rock progresivo argentino. Este es un álbum conceptual que se centra en los textos sagrados del cristianismo. En el mismo año apareció la banda Orion's Beethoven que en 1973 editó en Phonogram su placa debut Superángel. Se trata de un álbum integrado, esencialmente, por dos grandes suites -compuestas ellas de temas interconectados por secuencias instrumentales- que lideran sendos lados del vinilo y son acompañadas de dos canciones más. La primera de ellas le da título al álbum, y consiste internamente de tres movimientos: “El Camino De Los Superhombres”, “Soy El Sol” y “Nirmanakaya”. Acompaña a esta suite “Retrato De Alguien”, un rock'n'roll muy en la vena de la época, que cierra el lado A. El lado B lo abre “Hijo Del Relámpago (Fuego)”, doce minutos de vadeante improvisación, climáticos crescendos y una atmósfera bastante lograda, para luego cerrar el álbum con algunos fragmentos de la “Sinfonía Nº 8 En Si Menor” de Franz Schubert arreglados al rock. Su segundo álbum ''Tercer milenio'' ya fue más convencional y para 1981 la banda lograría su momento de fama -abandonado ya el sonido progresivo, cerca del formato de hard rock de los 80 y con el nombre abreviado a Orion's- con su único éxito "Toda la noche hasta que salga el sol".
En 1972 nace Ave Rock, una banda que, si bien enraizada en el blues y el hard rock, lograba sus mejores momentos cuando se alejaba de esos estilos y se adentraba en formatos progresivos deudores de Yes. Con el impresionante trabajo de guitarra de Luis Borda (un adolescente en ese momento), se adelantaron a Espíritu y Crucis en la creación de un rock progresivo de influencia europea, aunque nunca llegaron a tener la popularidad de estas bandas. Ese mismo año, Arco Iris abandona su tradicional sonido acústico y, a partir de las placas Tiempo de Resurrección y sobre todo Sudamérica o el Regreso a la Aurora (ambos de 1972), con un sonido que combinaba el progresivo y el jazz rock con el folklore local.
La banda Espíritu formada en 1973 fue un grupo de la última parte del apogeo del rock sinfónico. Recomendados por David Lebón (quien se incorporó brevemente a la banda como tecladista, pero acabaría abandonándola para formar Polifemo) se convirtieron en protegidos de Jorge Álvarez, quien ansiaba producir una banda de rock progresivo en el país. Álvarez les produce, para el sello Microfon, su primer simple: “Hoy Siempre Hoy” y “Soy la Noche”, que empieza a sonar bastante en las radios. Su primer álbum Crisálida, fue pensado como una obra conceptual completa de 50 minutos de duración, por lo que no aparecen silencios entre los cambios de una canción a otra, es citado como su mejor trabajo y se le atribuyen influencias de Yes, Genesis y del progresivo italiano, especialmente de bandas como Premiata Formeria Marconi, Celeste, Biglietto per L'Inferno, y Semiramis. Las presentaciones en vivo también estaban concebidas como una performance teatral, con escenografías y vestuarios especiales para cada show.
Cuando Espíritu se rebeló contra las directrices que pretendía imponerles Jorge Álvarez, éste intentó reactivar su proyecto contratando a Crucis, banda formada en agosto de 1974 por Gustavo Montesano (guitarra y voz), José Luis Fernández (bajo), Daniel Frenkel (batería) y Daniel Oil (teclados). Cuando Fernández dejó la banda para unirse a La Máquina de Hacer Pájaros, Montesano pasó al bajo. Luego se les unirían Pino Marrone y Aníbal Kerpel. Su música, de una gran técnica y calidad musical única, atrajo seguidores en la escena underground, para luego comenzar a tocar en lugares más grandes. Hacia 1975 su música comenzó a tener más éxito, al punto de que el mismo Charly García fue a ver uno de sus conciertos para "comprobar su perfomance", ofreciéndose a producir su primer álbum, homónimo. En cuanto al segundo disco, Los Delirios del Mariscal, grabado y editado en 1977, lo mezclaron en Nueva York, donde realizaron giras por Estados Unidos, dejando impresionado al público que iba a verlos y escucharlos. Poco después de haber lanzado este disco y de regreso a la Argentina, se conoce la imprevista noticia que se separan por conflictos personales entre ellos.
Hacia 1974 se dio un hecho importante con la producción de Astor Piazzolla en Italia y con ello el comienzo su período de mayor experimentación con instrumentos eléctricos. Esto dio por resultado trabajos como Libertango y Summit (junto al saxofonista Gerry Mulligan), con fuertes influencias del jazz y el rock progresivo. El "conjunto electrónico", del que participaron músicos como Horacio Malvicino, Enrique Roizner y Tomás Gubitsch, tuvo un gran éxito llegando a tocar en escenarios como el Carnegie Hall y el teatro Olympia de París. Este último consistió en su mayor éxito hasta ese entonces, siendo grabado y publicado como Olympia 77. La decisión creativa de Piazzolla se ganó la admiración de los músicos de rock argentinos, los cuales buscaron seguir sus pasos con el tango rock, género fundado por Luis Alberto Spinetta, Charly García y, principalmente, Gustavo Moretto con su grupo Alas. También en 1974 hace su debut la banda Madre Atómica. Este trío constituía el boom del circuito underground: Lito Epumer en guitarra, Mono Fontana en la batería y Rubén Darío Alcaraz en el bajo, conformaban uno de los grupos más virtuosos del medio. Este último fue reemplazado por el joven bajista Pedro Aznar, que tocaba el bajo fretless con claras influencias de Jaco Pastorius. Aznar pasó de Madre Atómica a Alas, y de allí al supergrupo Serú Girán donde pudo dar rienda libre a sus dotes como bajista, compositor y vocalista.
Por esa misma época Sui Generis inició una transición de un rock acústico a un sonido más eléctrico y visceral con su tercer álbum, Pequeñas anécdotas sobre las instituciones. La banda había dejado de ser un dúo y pasaba a ser un cuarteto, con la incorporación de Rinaldo Rafanelli en bajo y guitarras y Juan Rodríguez en batería. El disco sorprendió a la crítica y a los fans, con un estilo de rock sinfónico, incluyendo instrumentos electrónicos novedosos para la época y una marcada temática de crítica política, sobre las «instituciones» básicas de la sociedad: la familia, los militares, la represión policial, la censura, los asesinatos políticos. Musicalmente, el álbum mostraba un cambio estilístico de fondo, más complejo, conceptual y orientado al rock sinfónico. “Tema de Natalio” es un instrumental que bien refleja este cambio o “El Show de los Muertos”, de los cuales cuatro de los ocho minutos son distorsiones con teclados. Suena extraño escuchar estos sonidos adaptados a un grupo que, hasta ese momento, se había identificado por un sonido casi opuesto.
En Rosario, en 1973, nace Pablo El Enterrador, una banda progresiva que contaba con la presencia de Lalo De los Santos y Rubén Goldín, dos músicos que luego alcanzarían notoriedad al margen del rock, con la llamada Trova Rosarina. El 11 de enero de 1974 tocan en la sala Evita como teloneros de Raúl Porchetto, que presentaba su ópera rock Cristo Rock, obra grabada junto a los músicos de La Pesada, y que puede ser considerada otra de las obras fundacionales del rock progresivo en Argentina. En esa actuación, Porchetto se deslumbra con Goldín y De Los Santos invitándolos a formar una nueva banda en Capital. El resultado es Reino de Munt, otra banda de rock progresivo, que contaría, además con el tecladista Alejandro Lerner en sus filas. Tras unos pocos meses, y sin llegar a debutar con la banda, los rosarinos deciden volver a su ciudad natal, siendo reemplazados por el guitarrista Gustavo Bazterrica y el bajista Frank Ojstersek, respectivamente. Rubén Goldín forma otra banda progresiva, Exordio de Bruja, mientras que De los Santos vuelve a integrar Pablo El Enterrador, que grabaría un único disco homónimo en RCA en 1983. Por esa época, en la Provincia de Santa Fe existió toda una escena de rock progresivo, tanto en Rosario (con bandas como Irreal y Síntesis), como en la capital provincial con Agnus, una banda que fusionaba climas folklóricos con pasajes medievales y coros femeninos.
El rock progresivo argentino alcanzaría su pico de popularidad en 1975. En ese año, Sui Generis pone fin a su carrera, dando dos conciertos conocidos como Adiós Sui Generis en el Luna Park el 5 de septiembre de 1975. En un principio las once mil localidades se habían agotado en dos semanas, por lo que se agregó una función, según Mestre fue el primer concierto multitudinario de rock en Argentina.A 37 años de Adiós Sui Generis TN. Consultado el 4 de marzo de 2014. Se grabó una película a color con el mismo nombre sobre aquellos conciertos, en donde se pudo escuchar por primera vez canciones como "Bubulina", "Nena" (que luego integraría el primer disco de Serú Girán con el nombre cambiado a "Eiti Leda") y "El blues del levante". La película, estrenada ya durante la dictadura instalada en 1976, fue prohibida para menores de 18 años.Adiós Sui Generis (1975) Rock.com.ar Consultado el 4 de marzo de 2014.