La arquidiócesis de Sucre () es una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en Bolivia. Se trata de una arquidiócesis latina, sede metropolitana de la provincia eclesiástica de Sucre. Desde el 11 de febrero de 2020 su arzobispo y primado de Bolivia (desde el 11 de febrero de 2021)Vatican News. Título Primacial para la Iglesia Metropolitana de Sucre es Ricardo Ernesto Centellas Guzmán.

Territorio y organización thumb|miniatura|derecha|Basílica de San Francisco de Charcas

La arquidiócesis tiene 51 124 km² y extiende su jurisdicción sobre los fieles católicos de rito latino residentes en el departamento de Chuquisaca, con excepción de algunas localidades de las provincias de Hernando Siles y de Luis Calvo, que pertenecen al vicariato apostólico de Camiri.

La sede de la arquidiócesis se encuentra en la ciudad de Sucre, en donde se halla la Catedral basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, cuya construcción comenzó en 1551 y finalizó en 1633, por lo que ese prolongado período agregó a su estilo colonial influencias barrocas y renacentista. En el se añadieron las naves laterales, la torre y la portada plateresca. El 18 de febrero de 1925 fue nombrada basílica menor. En Sucre también se encuentran la basílica de San Francisco de Charcas y las notables iglesias de San Felipe, San Agustín, Santo Domingo, La Merced, San Lorenzo y San Miguel.

La arquidiócesis tiene como sufragáneas a las diócesis de: Potosí y Tarija.

En 2020 en la arquidiócesis existían 50 parroquias.

Historia

La diócesis de La Plata o Charcas (Platensis seu Carcassensis) fue erigida el 27 de junio de 1552 con la bula Super specula militantis Ecclesiae del papa Julio III,Texto de la bula, en latín y en español, en: García Guintanilla, Historia de la Iglesia en La Plata, Tomo I, pp. 50-55. obteniendo el territorio de la diócesis del Cuzco (hoy arquidiócesis del Cuzco). La Villa de La Plata (desde 1839 llamada Sucre) había sido fundada en 1538 sobre una aldea preexistente del pueblo charca. Originalmente fue sufragánea de la arquidiócesis de Lima.

Las ejecutoriales para la erección de la diócesis le dieron una jurisdicción en el Virreinato del Perú del Imperio español sobre las provincias que van desde Azángaro, Lapa, Paucarcolla (al sur del Cuzco) hasta los límites desconocidos con la diócesis del Río de la Plata (hoy arquidiócesis de Asunción), el Reino de Chile, la gobernación del Tucumán y las tierras que se descubriesen en los llanos de Moxos y Chiquitos (el Gran Chaco, entonces apenas explorado). Por lo que abarcó inicialmente partes de los actuales países de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Perú.

El primer obispo fray Tomás de San Martín, quien había sido provincial de los dominicos del Perú y con amplia experiencia pastoral y de defensa de los derechos de los indígenas. Fue consagrado obispo en Madrid, en donde el 23 de febrero de 1553 decretó la erección de la iglesia catedral bajo la advocación de la Inmaculada Concepción de María consiguiendo los mismos privilegios de Santa María la Mayor de Roma y las constituciones de la Catedral de Sevilla. En el mismo documento de erección se consignaban las reglas para el régimen de funcionamiento del cabildo catedralicio, al que le fueron asignados 5 dignidades y 6 canónigos.Geografia general para el uso de la juventud de Venezuela, Volumen 3, pág. 258. Autor: Feliciano Montenegro Colón. Editor: Imprenta de Damiron y Dupouy, 1834 Tomás de San Martín murió en Lima en 1554, antes de ingresar al territorio de su sede. Ninguno de los tres siguientes obispos electos para la Iglesia de Charcas (Serván de Cerezuela, Pedro Fernández de la Torre y Hernando González de la Cuesta) pudo posesionarse por haberles alcanzado antes la muerte. Mientras tanto y durante ocho años el gobierno recayó en el cabildo de la catedral a la cabeza del deán Ramírez de Cisneros.

El 27 de junio de 1561 cedió una parte de su territorio para la erección de la diócesis de Santiago de Chile (hoy arquidiócesis de Santiago de Chile) con la bula Super specula del papa Pío IV,Traducción al español de la bula de erección en: Archivio historico del Arzobispado de Santiago, Guia de fondos del archivo historico del Arzobispado de Santiago , Santiago, 2015, pp. 138-140. lo que le restó el Reino de Chile, incluyendo la gobernación del Tucumán.

En 1563 se posesionó el primer obispo efectivo, fray Domingo de Santo Tomás, que también era dominico. Con él se marcó una impronta episcopal centrada en la organización de parroquias y doctrinas, pastoralista, defensora de los derechos de los indígenas y la asistencia social.  

El monasterio de Nuestra Señora de los Remedios para religiosas agustinas, conocido como el de las “Mónicas”, se estableció en La Plata en 1574, llegando a constituirse por su antigüedad en la segunda casa de vida religiosa femenina en América del Sur. Propiciadas por obispos y miembros prominentes del clero local surgieron en La Plata obras de misericordia. Algunas fueron antes de la erección de la diócesis, la más antigua fue la casa de las Recogidas de Santa Isabel, fundada en 1545, en tiempo de las guerras civiles, para acoger a niñas huérfanas hijas de los conquistadores españoles. El hospital más antiguo fue el que levantó por iniciativa particular Bartolomé Hernández en 1550, quien acogía en su casa y atendía él mismo a pobres enfermos y a forasteros. En 1559 entraron en acuerdo miembros de los cabildos secular y catedralicio para fundar el Hospital de Santa Bárbara, el cual subsiste acogiendo a los más pobres.

En 1597, durante el episcopado de Alonso Ramírez de Vergara se convocó al cabildo eclesiástico, al clero diocesano, a los superiores de las órdenes religiosas y a teólogos expertos al primer sínodo platense. Los temas presentados a su tratamiento fueron la formación del clero, la evangelización, las prácticas de las religiones indígenas ancestrales, las formalidades pastorales, la distribución de parroquias, las devociones, los abusos en las prácticas morales de los españoles, etc. Sus constituciones pusieron las bases del gobierno de la iglesia de Charcas.

Durante todo el período colonial y también el con la República el cabildo metropolitano de La Plata, como un ente colegiado, mantuvo estabilidad en el gobierno de la Iglesia local en tiempos de sede vacante, y más adelante, cuando La Plata fue arquidiócesis, mantuvo su prerrogativa y derechos jurídicos sobre los cabildos de sedes sufragáneas en la definición de causas y contenciosos que surgían en estos. En 1595, en tiempos de sede vacante, el cabildo, ante la necesidad de formar al clero de la diócesis encaró la fundación del seminario diocesano de Santa Isabel de Hungría. La estabilidad de la que gozará en el tiempo permitirá no solo la formación de los futuros sacerdotes de La Plata, sino que también a los de otras diócesis.

Las principales órdenes religiosas presentes en tiempos coloniales: franciscanos, dominicos, mercedarios y agustinos, establecieron sus conventos en la Plata, tanto en las principales ciudades de la diócesis como también en poblaciones menores. La Compañía de Jesús dispuso de colegios en las ciudades desde los cuales se organizaban misiones populares en las mismas y misiones en las campiñas alejadas. 

En 1602 pasó por Chuquisaca el monje jerónimo fray Diego de Ocaña del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe (en Extremadura) recolectando limosnas para su santuario y fundando cofradías de la Virgen. Fue solicitado para que pinte una imagen para su veneración, un ícono que despertó fervor entusiasta en la ciudad, lo que determinó que la “Mamita Gualala” sea la patrona de la ciudad y el objeto de las más fuertes expresiones de devoción mariana.

El 4 o 5 de julio de 1605El Anuario pontificio (ed. 2020, p. 658) dice el 5 de julio de 1605, sin embargo, Konrad Eubel (Hierarchia catholica, vol. IV, p. 168) y Balthasar De Tobar (Compendio Bulario Indico (para Santa Cruz de la Sierra), tomo II, Sevilla, 1966, pp. 9-11) indican como fecha de erección de las diócesis el 4 de julio de 1605, según dicen las bulas (quartus nonas julii). cedió otras porciones de su territorio para la erección por el papa Paulo V de las diócesis de La Paz (hoy arquidiócesis de La Paz), en la provincia de Chuquiago, y de la provincia de Santa Cruz de la Sierra, en la ciudad de San Lorenzo de la Barranca (hoy arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra), mediante dos bulas llamadas Super specula militantis.(en latín y español) Bula Super specula militantis (para La Paz), en: Julio García Guintanilla, Historia de la Iglesia en La Plata, Tomo I: La Iglesia durante la colonia (desde 1553 a 1700), Sucre, 1964, pp. 116 y siguientes.

El 20 de julio de 1609 fue elevada al rango de arquidiócesis metropolitana con el breve Onerosa pastoralis del papa Paulo V, asignándole como sufragáneas a las diócesis de: Río de la Plata (hoy arquidiócesis de Asunción), Tucumán (hoy arquidiócesis de Córdoba), La Paz y Santa Cruz de la Sierra, territorio en el que en 1776 se constituyó el Virreinato del Río de la Plata. El 30 de marzo de 1620 se le agregó la diócesis de la Santísima Trinidad del Puerto de Buenos Aires (hoy arquidiócesis de Buenos Aires), cuando se la erigió desprendiéndola de la del Río de la Plata.

Luego de celebrar en 1620 el segundo sínodo, se llamó a un evento de mayor trascendencia: el primer Concilio Platense. Comenzó su preparación el arzobispo Gerónimo Méndez de Tiedra (1617-1622), que lo convocó el 2 de abril de 1622 cuando estaba de visita pastoral en la Villa Imperial de Potosí. Al morir ese año, fue su sucesor Fernando Arias de Ugarte quien lo convocó de nuevo para el 22 de mayo de 1627, aunque se inauguró recién el 28 de enero de 1629. Acudieron los obispos sufragáneos: Fernando de Ocampo, de Santa Cruz de la Sierra; Pedro de Carranza, de Buenos Aires; Tomás de Torres, del Paraguay, entonces electo del Tucumán. Por su ceguera no pudo acudir Pedro Valencia, de La Paz. En nombre del rey Felipe IV estuvo presente el presidente de la Real Audiencia de Charcas, Martín Egüez Beaumont. Se asumieron los problemas de evangelización, la defensa ante los abusos sobre los indígenas y la actitud a mantener ante sus prácticas idolátricas. Sus decretos fueron enviados a la aprobación del rey a España para que de ahí pasasen a Roma. Los historiadores suponen que debido a su pérdida no fueron aprobados; pese a ello, en las circunscripciones de la provincia eclesiástica de La Plata definieron la línea de acción pastoral en las décadas siguientes.

El 27 de marzo de 1624 fue fundada la Real y Pontificia Universidad de San Francisco Xavier, tras muchos años de peticiones para evitar el traslado a Lima de los estudiantes. El influjo de la universidad llegó a todo el territorio de la provincia eclesiástica y se sintió siglos después en los movimientos emancipadores, jugando un papel destacado en la configuración de una conciencia de identidad para el territorio de Charcas.