La reducción de Nuestra Señora de los Santos Reyes de Yapeyú (o Nuestra Señora de los Tres Reyes Magos de Yapeyú) (1627) fue una de las misiones que la Compañía de Jesús estableció en la provincia jesuítica del Paraguay dentro del Imperio español. La reducción se hallaba en la margen derecha del río Uruguay, en el lugar en donde hoy se halla la ciudad de Yapeyú, en la provincia de Corrientes, Argentina. También conocida como "Pueblo de Yapeyú", se la vincula con la "Gran estancia de Yapeyú", que hoy abarcaría tres fronteras: Argentina, Brasil y Uruguay. La misión se hallaba en el mismo sitio en que se encuentra la ciudad actual de Yapeyú, por lo que la ciudad sigue la traza del pueblo misionero y la iglesia se encontraba en las coordenadas: .
Debido a que se hallaba en el área limítrofe entre la nación guaraní y los pueblos nómadas del grupo charrúa (yaros, bohanes, guenoas) la misión incorporó elementos multiétnicos, incluyendo indígenas desplazados de áreas hoy pertenecientes al Brasil (tapes) y guaraníes de las islas del delta del río Paraná (chandules).
Al ser expulsados los jesuitas en 1768 pasó a ser controlada por los dominicos, siendo secularizado su gobierno político. El régimen reduccional llegó a su fin al decretar la Primera Junta de Buenos Aires el 8 de junio de 1810 la igualdad de los indígenas con la población criolla y europea. El pueblo de Yapeyú participó de las guerras civiles argentinas y de la invasión lusobrasileña, siendo destruido por completo por los portugueses el 13 de febrero de 1817.
Antecedentes El 11 de agosto de 1588 llegó a Asunción, entonces capital de la gobernación del Río de la Plata y del Paraguay, procedente del Brasil el primer grupo de misioneros de la Compañía de Jesús. Dos años después se les unió otro grupo procedente del Perú, pero la misión fue abandonada antes de finalizar el .
El 9 de febrero de 1604 el general de la Compañía de Jesús, Claudio Acquaviva, ordenó la creación de la provincia jesuítica del Paraguay con un extenso territorio que abarcaba la mayor parte del cono sur de América, con sede en Córdoba, efectivizándose la provincia en 1608. En esta nueva etapa los jesuitas debían abandonar el sistema de misiones volantes y establecer reducciones de indios, para lo cual una real cédula del 16 de marzo de 1608 ordenó al gobernador Hernandarias que los jesuitas se dirigieran al Paraná, al Guayrá y a la región de los guaicurúes en el Gran Chaco, lugares en donde los indígenas quedarían eximidos del servicio de la encomienda.
En 1617 la gobernación fue dividida, creando en su parte sur la gobernación del Río de la Plata, con sede en Buenos Aires, a la cual el rey Felipe III dispuso en dos reales cédulas de 1625 y 1626 agregar los territorios de las misiones jesuíticas del Paraná.
Las misiones del río Uruguay En 1619 el padre Roque González de Santa Cruz fue encargado de predicar en la región del alto río Uruguay, bajo dependencia de Diego de Boroa como superior de la misión del Paraná y del Uruguay con sede en Itapúa. El 8 de diciembre de ese mismo año González de Santa Cruz fundó la reducción de Nuestra Señora de la Limpia Concepción del Ibitiracuá (Concepción de la Sierra en la actual Misiones) y el 3 de mayo de 1626 San Nicolás de Piratiní (en el actual Brasil).
A principios de 1626 el jesuita Pedro Romero partiendo de Buenos Aires remontó el río Uruguay, pero los charrúas lo obligaron a retornar. Preocupado el gobernador del Río de la Plata, Francisco de Céspedes, por los avances portugueses en la Banda Oriental y la no sumisión de los charrúas, decidió encargar a la Compañía de Jesús la fundación de reducciones en el Tapé y en la cuenca del río Uruguay, área que comprendía partes de las actuales provincias argentinas de Misiones, Corrientes y Entre Ríos, parte del Uruguay, y parte del estado brasileño de Río Grande del Sur. Para ello, durante la cuaresma de 1626 envió al español Hernando de Zayas para que remontara en canoa el río Uruguay y le entregara una carta al padre González de Santa Cruz con una invitación a bajar a Buenos Aires. Los charrúas lo retuvieron dos meses y luego le permitieron seguir viaje hasta Concepción del Ibitiracuá. González de Santa Cruz aceptó la invitación y bajó por el Uruguay con Zayas y una comitiva de guaraníes presidida por el cacique Nezú (o Ñeeazá), arribando el 24 de junio de 1626.Historia de YAPEYÚ. Por el profesor Carlos Da Costa
Tras lograr que Nezú prometiera obediencia a la corona de España, el 4 de julio de 1626 Céspedes formalizó la entrega a la Compañía de Jesús de las provincias o áreas del Uruguay y del Tapé. A fines de 1627 González de Santa Cruz fue designado superior de las misiones jesuitas del Uruguay.
Fundación
Las dificultades que ofrecía la navegación del río Uruguay al sur del río Guaviraví, límite sur de las tierras ocupadas por los guaraníes y norte de las ocupadas por charrúas y yaros, llevó a los misioneros a fundar allí una reducción que les facilitara las comunicaciones.
En la Carta Annua firmada por el provincial Nicolás Mastrilli Durán el 12 de noviembre de 1628 expresó las razones por las que decidió la fundación:
Este sacerdote presidió la fundación de la reducción de Nuestra Señora de los Santos Reyes Magos de Yapeyú (o Nuestra Señora de los Tres Reyes de Yapeyú) el 4 de febrero de 1627, junto con los misioneros jesuitas González de Santa Cruz y Pedro Romero, quien quedó en la reducción como cura párroco. La reducción fue emplazada en la margen derecha del río Uruguay (actual Corrientes) un poco al norte de la desembocadura del arroyo Yapeyú, hoy denominado río Guaviraví, del cual tomó la reducción su nombre indígena.
En la continuidad de la Carta Annua Mastrilli Durán expresó:
El gobernador Céspedes decidió ese mismo año enviar corregidores designados por él a los pueblos de la misión del Uruguay, para lo cual nombró a Pedro Bravo para Yapeyú, pero el sistema fue poco después abandonado y los corregidores indígenas se hicieron cargo del mando político de la reducción.
Desarrollo de la misión
Tras el asesinato de los jesuitas González de Santa Cruz y Alfonso Rodríguez Olmedo en la reducción de Todos los Santos del Caaró el 15 de noviembre de 1628, el padre Pedro Romero quedó como superior de las misiones del Paraná y del Uruguay y el padre Andrés de la Rúa lo remplazó como párroco de Yapeyú. En 1629 De la Rúa navegó hacia el origen del río Ibicuí predicando por primera vez en la región de la sierra del Tapé.
A fines de 1637 los bandeirantes paulistas se dirigieron hacia las reducciones del Tapé comenzando su destrucción, de tal manera que todas ellas fueron evacuadas hasta pasar el río Uruguay a principios de 1638, no quedando ninguna en ese momento en el actual territorio del Brasil.Herencia misionera El avance de los bandeirantes fue detenido con el triunfo guaraní en la batalla de Mbororé el 11 de marzo de 1641, pero nuevos ataques se registraron en 1651 debiendo por prevención trasladarse a Yapeyú la población de la reducción de Nuestra Señora de Asunción de Mbororé, ubicada en la actual Provincia de Misiones. En 1657 los caciques de esta población decidieron restablecerla, para lo cual se le entregó el territorio norte de la jurisdicción de Yapeyú, dando origen a la localidad de La Cruz, que recibió los territorios en la margen derecha del río Uruguay entre el río Aguapey y el arroyo Mbocarí, y en la margen izquierda al norte del río Ibicuy, excepto un área limitada por los arroyos Parirití y Tembetarí.Inventario del pueblo de La Cruz. Pueblo de La Cruz, 1784. AGN, Sala IX, 22-8-2. Delineandose así la frontera norte de la reducción de Yapeyú.
El maestre de campo Francisco García Piedrabuena al frente de 1500 yapeyuanos el 5 de noviembre de 1715 ingresó a Entre Ríos por las proximidades de las nacientes del río Gualeguay en una expedición punitiva terrestre contra los charrúas, bohanes y yaros, llegando hasta el arroyo Ñancay. El 31 de diciembre decidió retornar a Yapeyú a donde llegó el 23 de enero de 1716. Todo lo que fue documentado por el capellán Policarpo Dufó.Historia de Nogoyá: Desde los orígenes hasta 1821. pp 76. Autor: Juan José Antonio Segura. Editor: Editorial de la Mesopotamia, 1972Informe del Padre Policarpo Dufó, presentado al P. Rector de las Misiones de la Compañía de JesúsHistoria de Entre Ríos - Época Colonial 1520-1810, Tomo I, César B. Pérez Colman - Imprenta de la Provincia, Paraná, 1936 En 1718 los jesuitas establecieron el paradero Ytú debajo del salto Grande del río Uruguay, erigiendo un oratorio puesto bajo la advocación de San Antonio de Padua custodiado por una pequeña guarnición de indígenas misioneros reducidos.Crónicas Regionales Entrerrianas. Autor: Antonio P. Castro. Editorial Guillermo Kraft Ltda. 1950 Otro establecimiento en el bajo río Uruguay fue la luego denominada Calera de Barquín.
Gobierno de la reducción
Como en las demás reducciones guaraníes, en la de Yapeyú los únicos habitantes no indígenas eran el cura párroco rector de la misión y su compañero, cuando lo había. La política reduccional implicaba que las aldeas indígenas (tekuas) fueran abandonadas para reunir todas las poblaciones en el espacio de la reducción. La institución municipal local era el cabildo, que se hallaba precedido por un corregidor (parokaitara), principal autoridad formal de la reducción. El cargo normalmente recaía en un cacique y su elección, como la del resto de los cabildantes, debía ser confirmada por el gobernador. El cabildo se renovaba anualmente efectuándose las elecciones el 1 de enero de cada año siendo el resto de los cabildantes: dos alcaldes mayores de primero y segundo voto (o ivírayucu), Teniente de corregidor, alférez real, cuatro regidores, alguacil mayor, alcalde de la Hermandad, procurador y escribano.Las misiones del Paraguay. Pág. 60. Volumen 49 de Crónicas de América Series. Autores: José Cardiel, Héctor Sáinz Ollero. Editor y compilador: Héctor Sáinz Ollero. Información y Revistas, 1989
Estancias de Yapeyú
La existencia de una vaquería dedicada a la captura y faena de ganado vacuno cimarrón en el área adyacente a Yapeyú, hizo que el esfuerzo productivo de la reducción no pudiera ser orientado por los misioneros jesuitas hacia la agricultura, por lo que con el ganado capturado se formó una estancia o vaquería de la reducción entre los ríos Uruguay, Guaviraví y Miriñay y los esteros del Iberá, que fue aumentada con ganado adquirido en Corrientes en 1634.Las estancias de Nuestra Señora de los Reyes de Yapeyú: tenencia de la tierra por uso cotidiano, acuerdo interétnico y derecho natural (Misiones jesuíticas del Paraguay). Autor: Norberto LEVINTON. Universidad del Salvador. Buenos Aires
La también llamada Gran estancia de Yapeyú fue fundada el 12 de junio de 1657. Sus fronteras se fijaron por una real cédula emitida en el Pueblo de San Javier, por el gobernador y capitán general de la Provincia jesuítica del Paraguay, del virreinato del Perú, Juan Blázquez de Valverde, quien hace saber que se otorgan las tierras desde el Ibicuy al norte, hasta el Queguay al sur y desde el río Uruguay al oeste hasta el río Tacuarembó, cerro Batoví y río Iberapuitá al este, al cabildo de Yapeyú. El extremo sur quedó limitado por el río Queguay, actualmente, Departamento de Paysandú, de la República Oriental del Uruguay. Pero es a partir del acuerdo de la Concordia (1722), entre las misiones y el Gobierno de Buenos Aires, que se fijan los derechos para vaquear, hasta el río Negro, que en la práctica se extiende hasta el río Yi, lo que motivará disputas con el Cabildo de Montevideo.