Manuel Gómiz y Orts, «Ansaldo». (San Juan de Alicante, 1825 - 1902) fue un terrateniente y político español, propietario de un importante almacén de importación-exportación y miembro de la Junta Provincial de Beneficencia. Director del Sindicato de Riegos de la Huerta de Alicante y alcalde de Alicante de 1890 a 1893.
Biografía Manuel Gomiz nació en San Juan de Alicante, por aquel entonces ya separada definitivamente de Alicante y constituida en "Regia Universidad de San Juan y Benimagrell". Fue el 5 de octubre de 1825, tal y como lo recordaba una placa situada en la puerta del recinto amurallado de la Casa-Torre de Ansaldo. Fue colocada allí en 1893 -en recuerdo de tal acontecimiento- junto al escudo nobiliario de sus antepasados los Ansaldo, una de las antiguas familias de caballeros que vinieron desde Génova a tierras levantinas para la Reconquista.
Mantuvo los negocios de los Ansaldo de explotación de tierras e importación de productos de ultramar y exportación de vinos, con razón social en un edificio de su propiedad que cumplía las funciones de oficina-almacén en la calle de Ramales, desde donde desarrolló una gran actividad comercial en el Puerto de Alicante y también como asentista de víveres. En los años 1860 fue uno de los veinte mayores contribuyentes, por contribución industrial y comercial, de la provincia; llegaría a ser el séptimo en 1871.B.O.P. de Alicante de 3 de marzo 1871
En 1874 se casó en la Iglesia de El Salvador con Balbina Poveda y Alberola, hija de quien fuera ilustre notario de Muchamiel y San Juan, José Poveda (a la sazón hermano de un diputado provincial). Nieta por línea materna de José Alberola y Beviá, el mayorazgo de este antiguo y noble apellido vinculado a la Villa de Muchamiel."Breve noticia de los Linages antiguos de Alicante" apéndice que forma parte Ilice Ilustrada, Historia de la muy noble, leal y fidelísima Ciudad de Alicante que escribió el Padre Maltés en el S-XVIII; edición facsímil 1991, Ayto de Alicante. D.Legal A-597-1991
Manuel Gomiz era propietario de fincas urbanas como la Casa-palacio de la familia Ansaldo situada junto al Ayuntamiento, casa que -todavía- se encuentra atravesada por el pórtico de Ansaldo (ya en el aparece con ese nombre en el nomenclátor de calles de la ciudad en honor de su familia); también del palacete arrendado a la Delegación de Hacienda (hoy sede de la Universidad de Alicante) situado junto al del marqués de Benalúa; el citado edificio-almacén de la calle de Ramales donde desarrollaba su actividad económica, edificios arrendados en la calle Bailén, casas en el Raval Roig; “Villa Balbina” entre la calle de Plus Ultra (hoy Donoso Cortés) y carretera de Villafranqueza (hoy avda de Jijona)…y rústicas como por ejemplo la enorme “Torre Ansaldo” o “Gamborino” dedicada a la cría de caballos en San Juan. En el término municipal de Muchamiel: “El Alluser”, “Colomina”, “L‘Arbre Blanc” entre otras, o la “Alquería de los Alberolas” de la familia de su esposa. También poseía tierras y masías en Busot (donde su tío político era el notario Vicente Brotons y Beviá), en Pinoso…y huertos en Altea y Campello, a lo que había que añadir otras que eran propiedad de su esposa. También diversas inversiones en bancos, canteras, minas o cines.
En 1880 fue Director del Sindicato de Riegos de la Huerta de Alicante.
Política Entró en política con la sabiduría que le proporcionaban sus 63 años y el bagaje de haber triunfado en su actividad económica, de tener amistades tanto monárquicas como republicanas. En el Partido Republicano Posibilista estaban los hermanos Maisonnave, en el Partido Liberal amigos como Adrián Viudes Girón o Bushell (que pasó de las filas liberales a las liberal-conservadoras)… pero sus ideales políticos, dentro de la moderación, siempre fueron monárquicos y conservadores.
Dentro del sistema pactado en la Restauración se afilió al Partido Liberal-Conservador, que en 1885 se hallaba dividido en dos facciones: los canovistas y los romeristas. En 1888 fue nombrado vocal de la Junta Provincial de Beneficencia y tuvo la oportunidad de conocer de primera mano las propuestas de Francisco Silvela para reformar el sistema asistencial, corriente de opinión a la que nunca abandonaría. En 1889 estando ya reunificadas las dos facciones y con Cánovas en la presidencia del Gobierno, el concejal Rafael Viravens Pastor, antiguo moderado de la Unión Liberal y auténtica alma mater del Partido Liberal-Conservador en la circunscripción alicantina (supracomarcal), le explicó el interés del comité conservador en atraerlo a la primera línea de la política municipal. Se celebró durante una comida en la finca “Getsemaní” propiedad de Viravens que pasó a la historia de Alicante por ese hecho.
El diario "La Patria", poco antes de entrar en el Ayuntamiento, publicaba el 16 de diciembre una editorial en la que, si bien reconocía la categoría personal de Gómiz, advertía de su falta de experiencia en “las lides electorales”. Todavía no lo conocían, no sabían que tras su carácter apacible se escondían una firmeza en sus convicciones y tenacidad.
Accedió a la Alcaldía el 29 de diciembre de 1890 en sustitución del alcalde Terol que había sido depuesto por el Gobierno civil de acuerdo con los mecanismos administrativos de la época, y fue nombrado por la reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena hasta el final del bienio de los liberales. Una vez terminado, el 24 de abril de 1891 fue nombrado de nuevo alcalde por un bienio que ya era de los conservadores, tal y como se acordó en el «Pacto del Pardo» para la restauración borbónica en España.
miniatura|150 px|left|El ministro y líder del Regeneracionismo Francisco Silvela saluda oficialmente al alcalde Gómiz
Manuel Gómiz comulgaba con las ideas regeneracionistas cuyo máximo defensor era Francisco Silvela, en ese momento ministro de Gobernación, que abogó por destruir la figura del cacique e impedir su injerencia en la política municipal. El alcalde Gómiz tenía muy clara la necesidad de alejar el clientelismo político del Ayuntamiento, delimitar cual era el interés público y cuales eran los intereses privados de los regidores, y hacer cumplir la Ley y las Ordenanzas municipales sin distinciones. Llevó a cabo un endurecimiento en los procesos de cobro de los tributos, las multas y demás ingresos municipales. Puso orden en la provisión de puestos de guardias municipales y demás empleados públicos cuyo sueldo no excediera de 1.750 ptas.B.O.P. de Alicante nº 289 de 18 de diciembre de 1891
La importancia del Ensanche de Alicante era tal que puso todo su ímpetu y su red de amistades al servicio del proyecto. Logró desbloquear de la Academia de Bellas Artes de San Fernando contactando directamente con el secretario, Simeón Ávalos y que fueran aceptados los primeros planos del Ensanche de Alicante en el Congreso, imperativo para poder acogerse a la Ley de Ensanches de 1876 y tener autorización para expropiar poder desarrollarse por el oeste y el norte de la ciudad. En todo este asunto contó con la colaboración de su amigo el diputado Enrique Bushell y Enrique Arroyo Rodríguez, líder de los liberales en la ciudad. Estas actuaciones sentaron las bases para poder sacar adelante, cumpliendo los preceptos de la siguiente Ley de 1892, el texto legislativo de carácter especial por el que el Congreso concedió la autoridad necesaria al Ayuntamiento de Alicante para poder efectuar el ansiado Ensanche de la ciudad: Ley de 25 de agosto de 1896.
Por el norte de la ciudad se llevaron a cabo importantes actuaciones urbanísticas, destacando la iluminación de los barrios de Las Carolinas y el actualmente conocido por barrio de Campoamor tal y como se había hecho en la calle Mayor que fue la primera calle iluminada de Alicante el 14 de abril de 1892; el desmonte de la muralla en el área de la calle del Molino (hoy Ángel Lozano), urbanización de la avda de Alfonso X el Sabio y las calles adyacentes, así como el plantado de árboles; la rehabilitación y adecentamiento de los alrededores del Teatro Principal… Hacia el este y partiendo del Teatro se comunicó la ciudad con el barrio aislado que había en la entonces montañeta (hoy plaza de la Montañeta) a través de la calle de Riego (hoy calle del Teatro) que inauguró el alcalde recorriéndola con su propio carruaje: además se construyó el puente sobre el Barranco de San Blas (hoy avda de Salamanca) que comunicó el barrio de San Blas con la ciudad; urbanización del paseo del Dr. Gadea hasta la plaza de San Francisco (hoy de Calvo Sotelo) y, todavía más al este, se puso la primera piedra de la estación de tranvías que se iba a construir en el barrio de Benalúa. En resumen, se trató de unir -en la medida de lo posible- los distintos núcleos urbanos con la ciudad e ir preparándola para el futuro ensanche, aprovechando siempre esas circunstancias para aplicar medidas de carácter social que mejorasen las condiciones de vida de los menos favorecidos que habitaban el extrarradio.
Se abrieron en Alicante, entre otros, los siguientes centros formativos y sociales como la “Sociedad de Profesores y Peritos Mercantiles” de Blas de Loma, el “Foto-Club” y a destacar el “Círculo Obrero” que los socialistas pudieron abrir en la calle de Liorna (hoy López Torregrosa) su primer local en Alicante. Hacer mención del agradecimiento mostrado por este joven Partido Socialista que se llevaron la sorpresa de que este Ayuntamiento permitió que el histórico Pablo Iglesias diera su primer mitin en Alicante que fue celebrado en el «Teatro Circo» el 2 de enero de 1891; el tema central fue la Jornada de ocho horas.
El alcalde, junto con Enrique Arroyo, Bushell, Manresa y el marqués del Bosch, solicitó infructuosamente el indulto ante el presidente del Consejo y el ministro de la Guerra, para el carabinero Manuel Rey condenado a muerte, tal y como era el sentir de toda la población alicantina.
En julio de 1891 acordó su Corporación la creación de la Banda Municipal para amenizar las fiestas alicantinas y dar, así, salida a los mejores alumnos de la escuela municipal de música de la ciudad; fueron famosos los festejos taurinos celebrados ese año y el siguiente en los que el alcalde Gómiz trajo a «Lagartijo», «Guerrita», «Cara-Ancha», «Bonarillo»…todo primeras espadas de la época. En las fiestas patronales de ese año fue el primer alcalde de Alicante en visitar el Club de Regatas (RCRA), que se encontraba situado en su primitivo edificio de madera frente al malecón, que organizó regatas de remo.
thumb|150 px|El conde de Montarco se dirige al alcalde Gómiz sobre el Proyecto de Ley de la nueva cárcel para Alicante
Retomó el asunto de la Nueva Cárcel antigua aspiración alicantina que permitiría liberar el edificio de la plaza de las Barcas (hoy oficina de Correos) y mejorar el entorno de la plaza. Siguió el buen consejo recibido de Juan Maisonnave Cutayar, siempre agradecido por el interés tomado por el alcalde conservador de continuar las procesiones civiles en recuerdo de su hermano y la estatua a colocar en el arranque de la futura avenida Maisonnave, que le recomendó seguir el mismo procedimiento que el Ayuntamiento de Barcelona. Aprovechó la invitación del alcalde Coll para acudir a la 1.ª Exposición General de Bellas Artes de Barcelona y -lo hizo acompañado de una comitiva en la que destacó el pintor Lorenzo Casanova Ruiz- fue a conocer de primera mano como lo lograron… presionó mediante todas las fórmulas posibles en el Congreso y en el Senado a través de los senadores José Manresa -el jurisconsulto del Código Civil- y Nilo Fabra -legendario periodista- que fueron nombrados miembros de la Comisión encargada de poner en marcha el proyecto de la cesión de los terrenos y se valió de su amistad con el gobernador Eduardo de Hinojosa y Naveros. Al final consiguió su propósito y el 4 de agosto de 1892 se colocó la primera piedra de la cárcel en el solar donado por Los Diez amigos.