Candela Sol Rodríguez Labrador (16 de noviembre de 1999 - 31 de agosto de 2011) fue una niña argentina de 11 años, secuestrada el lunes 22 de agosto de 2011 cerca de su casa en Hurlingham. Su cuerpo fue encontrado el 31 de agosto del mismo año. La desaparición de la niña mantuvo en vilo a la sociedad y la prensa argentina y el posterior hallazgo de su cuerpo con signos de asesinato causó conmoción en el país.

La víctima y el secuestro Candela era una niña de 11 años que vivía con su madre, Carola Labrador. Al momento de su desaparición su padre, Alfredo Rodríguez, se encontraba preso desde hacía 14 meses por un caso de piratería del asfalto (causa IPP23896/10 tramitado en Morón), además de otras dos causas en San Martín y fue detenido por robo agravado de mercadería en tránsito.

El secuestro de Candela sucedió el lunes 22 de agosto de 2011 a las tres y media de la tarde, mientras la víctima esperaba fuera de su casa a unas amigas para ir juntas a merendar a la casa de una de ellas. Su madre se encontraba dentro de la casa.

La madre realizó notas a los medios de comunicación pidiendo datos sobre el paradero de la menor.

Búsqueda Desde el 23 de agosto comenzaron los allanamientos para encontrar datos sobre el paradero de la menor.

El 24 de agosto se efectuó una búsqueda en el conurbano bonaerense – de Florencio Varela a Esteban Echeverría y El Jagüel. El Ministro de Justicia y Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, desvinculó al padre del caso:

Además de la policía provincial y del ministro Casal, en el caso trabajó el comisario Paggi y el fiscal Marcelo Tavolaro, junto a un equipo de psicólogos, se encargó de entrevistar a la madre, para trazar el perfil psicológico de Candela y su familia.

Ese mismo día surgieron rumores sobre cuatro llamados telefónicos que, según decían, había realizado la menor, desde el cautiverio, a su madre y que estaba secuestrada y que la habían intentado violar. Pero finalmente fue allanada la casa de donde había provenido el llamado y luego desmentida, se trataba de un llamado que había realizado una niña, de aproximadamente su edad, a esa casa el día martes 23 por una apuesta que había realizado con su hermano. Fue intervenido el celular de la menor, que estaba fuera de servicio por falta de pago, pero por pedido de la Justicia fue dado de alta y se activó en dos oportunidades. La hipótesis de los investigadores fue que se lo robaron.

El 25 de agosto se realizó una marcha a la que asistió la tía de Candela. El ministro Casal informó que se pagarían 100.000 pesos de recompensa a quien aportase datos sobre el paradero de la niña. Ese día Alfredo Rodríguez fue trasladado desde la cárcel de Magdalena para que declarar ante el fiscal, para establecer o no algún vínculo con sus causas.

El 30 de agosto por la mañana, famosos hicieron una campaña para encontrar a Candela llamada "48 horas por Candela", entre ellos Facundo Arana, Ricardo Darín, Guillermo Francella, Adrián Suar, Mercedes Morán, Juan José Campanella y Enrique Piñeyro, en la Fundación Ernesto Sábato, en donde asistió su madre.

El 31 por la mañana, se realizaron allanamientos en el barrio de Candela y aproximadamente tres en Villa Tesei y otras localidades de Hurlingham. Ese mismo día se dio a conocer a la prensa un supuesto llamado del padre extorsionando a la madre pidiéndole dinero.

Hallazgo del cuerpo El cuerpo de la niña fue hallado 9 días después de su desaparición, el miércoles 31 de agosto de 2011, a las 16.30 horas, a treinta y cinco cuadras de su casa, en un terreno baldío en Villa Tesei al costado del Acceso Oeste.

El cuerpo fue encontrado dentro de una bolsa, por una cartonera que caminaba por las cercanías del terreno y que luego dio aviso a la policía. Al lugar asistieron la madre y el gobernador Daniel Scioli.

La madre reconoció a Candela:

Investigación e hipótesis El miércoles 31 de agosto la policía secuestró una camioneta para determinar si la niña había pasado sus últimos días allí. La camioneta, que fue allanada por los antecedentes, pertenecía a Juan Manuel “El Gordo” Falasco un vecino de Candela Labrador.

El jueves 1 de septiembre se realizó el velatorio, luego de que trascendiera el resultado de la autopsia esa misma mañana, proporcionando a los medios de comunicación la información de que había sido asesinada entre el lunes 29 y el martes 30.

Al día siguiente, 2 de septiembre, los medios reflejaban las investigaciones por parte de la policía en relación con una expareja de la tía Betiana Labrador, apodado “Huevo” Martín, un hombre con antecedentes por narcotráfico que fue secuestrado en julio por una banda mixta de narcos y policías.

Según los primeros datos de la autopsia, la niña no presentaba señales de abuso sexual,lo cual fue confirmado posteriormente.Se evaluaba si había conocido a los agresores.

El 4 de septiembre surgió la noticia de que la tía de Candela, María Alejandra Romagnoli quien es dueña de un bufé y supermercado, había sido secuestrada el 8 de julio junto al primo de su esposo. Debieron pagar el rescate por 30.000 pesos. Fue esposa y tuvo dos hijos con el hermano de Carola Labrador, Candela era prima de sus hijos.

El Fiscal general de Morón, Nieva Woodgate, planteó, el 5 de septiembre, que el cuerpo "probablemente haya sido lavado. No hay elementos firmes que nos hagan pensar que se trata de un secuestro extorsivo". El cuerpo como antes habían señalado no presentaba signos de agresiones diferentes a la violación y la asfixia. Según el fiscal el lugar donde fue encontrada, no era el mismo que el donde fue encontrada y que descartaron el secuestro de la tía política.

El 6 de septiembre, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, señaló a los medios de comunicación por entorpecer la resolución del caso. Ese día, a la noche, fue allanada una casa a 5 cuadras de donde apareció la menor, en donde se encontraba ADN, fue investigada Gladys Mabel Cabrera, que era la dueña, y otras dos personas por encubrimiento. Además la Policía Científica realizó peritajes a una camioneta blanca tipo Traffic. Los vecinos descreían de la participación en el caso. Hasta ese momento fueron demorados Gladys Cabrera (dueña de la casa de la calle Kiernan, color salmón), Ramón Néstor Altamirano, y Alfredo Monteros y su hijo, que lleva el mismo nombre, que es cuñado de Gladys y vivía en calle Itaquí, además de Gustavo Damián Valenzuela, un tornero mecánico. Los vecinos los defendieron, diciendo de estos últimos que eran perejiles. De la casa de calle Kiernan fueron secuestradas frazadas y sábanas con ADN.

El 7 de septiembre se dio a conocer el resultado del análisis de un vaso y un bol con restos de comida de la casa de calle Kiernan, la dueña y el vecino, Ramón Néstor Altamirano, fueron imputados, que contenía ADN de la víctima y les adjudicaron el secuestro. Gladys, Ramón, Gustavo Damián Valenzuela, Alfredo Monteros y su hijo fueron imputados por encubrimiento, tasladados a distintas seccionales e indagados por el fiscal Marcelo Tavolaro. El juez de Garantías Alfredo Meade convalidó el requerimiento. Las hipótesis eran que Gladys y Damián fueron autores y los otros tres "ayudaron a ocultar el cuerpo de la menor y hacer desaparecer rastros o evidencias", agregando datos de los vecinos "resultaba sospechoso, en el transcurso de dicha tarde (por la del 31 de agosto) cuando menos un camión y una camioneta Renault Trafic de color blanco había retirado muebles, bolsas, etc.".

El oficial inspector Fabián Oviedo fue detenido el 8 de septiembre mientras investigaba el caso Candela, además se le adjudica el asesinato de Fabián Gorosito. Ese día fue interrogado un joven llamado Maximiliano Rodríguez y reveló a Diario Clarín que lo habían hecho con otras personas del barrio. Ese día fue detenido Hugo Elvio Bermúdez, que vivía con su esposa y su tres hijos cerca de la casa de Carola. Un testigo de identidad reservada acusó a Hugo, supuesto vendedor de drogas, de ser quien secuestró a Candela. En su hogar se incautaron una aspiradora, con material del que se intentará extraer ADN, y una camioneta Partner roja en la que había sogas y preservativos. El testigo fue quien vínculo a las cinco personas detenidas y sostuvo que el 23 vio a Néstor Altamirano llevándole comida a la niña y que el carpintero y su hijo llevaban a la menor.

El testigo no nombró a los otros tres, Alfredo Monteros, el padre, y Gustavo Valenzuela, los dos primero vinculados a una Trafic blanca supuestamente usada para arrojar el cuerpo de Candela. Al ser indagados, los dos primeros dijeron haber ido a la casa, el día anterior, de Kiernan a retirar muebles de un familiar y negaron vínculos con el caso. Gladys, dueña de esa propiedad, afirmó que la tenía alquilada y que quienes fueron a buscar muebles eran del Ejército de Salvación. Bermúdez aseguró que era inocente. En la tarde de ese día Mariela Nuñez, nombrada por el testigo, declaró a los medios que era un testigo falso y aclaró que Jazmín era su hija. Su casa, la de Altamirano, y la de su hermana fueron allanadas. Mariela se encargó de desmentir los dichos del testigo y que "nunca había visto a Candela ahí ni oído ruidos extraños".

El 9 de septiembre declaró el uruguayo Hugo Bermúdez y quedó detenido y acusado de ser autor material, mientras Altamirano (quien le llevaba el alimento) y Cabrera (dueña de la casa donde supuestamente estuvo la niña) fueron acusados como partícipes necesarios, el tornero Alfredo Monteros (75, cuñado de Gladys Cabrera); su hijo, llamado igual (de 36 años) y el fletero Gustavo Valenzuela (a quienes se les adjudica la traffic) fueron detenidos por encubrimiento. Luis Carpaneto, titular de la Defensoría Oficial 14 de Morón y representante de los Monteros, pidió la excarcelación.

Hasta ese momento había seis detenidos, más la prueba de la vaso y del bol. Ese día a la noche la madre no reconoció las prendas incautadas en la casa de Bermúdez. Nuevamente Altamirano, se declaró inocente, lo mismo hizo su abogado Matías Morla. Nélida desmintió al testigo en Tribunales.

El 10 de septiembre Nelly se desvinculó del caso, en notas brindadas a los medios, alegando que no la conocía.

El 11 de septiembre vecinos anunciaron la "Marcha del perejilazo" para defender a Altamirano.

Inicio de denuncias penales a vinculados al caso El 12 de septiembre, el abogado defensor de Néstor Altamirano, Matías Morla, denunció al testigo de identidad reservada, que causó la detención de seis personas, en Tribunales de Morón. Según el abogado "dio información falsa" a los investigadores y con la sola intención de "acreditarse la recompensa de 400.000 pesos ofrecidos por el Ministerio de Seguridad provincial". Además presentó un escrito ante el fiscal de la causa Marcelo Tavolar, quien llevaba a cabo la inspección de la calle Kiernan, para que Altamirano (el carpintero) ampliara su declaración y solicitó que en esa audiencia esté presente el juez de Garantías Alfredo Meade, debido a que no quiso hacerlo anteriormente. Sobre el caso dijo que "esta causa es un delito federal porque es un secuestro extorsivo porque hubo llamados pidiendo dinero, que se produjeron cuando Candela estaba con vida". Ese día a las tres de la tarde aproximadamente liberaron a tres de los imputados, Alfredo Monteros padre e hijo, cuñado y sobrino de Gladys, y Gustavo Valenzuela, por el uso de "la traffic", porque el delito es excarcelable; quedando los "supuestos autores materiales", Altamirano y Cabrera detenidos. El 12 a las veinte horas, aproximadamente, se llevó a cabo la "Marcha del perejilazo", a la misma asistió la esposa de Néstor Altamirano, Nelly, pidiendo la liberación y señalando su inocencia.