thumb|Los 401 Landkreise o comarcas alemanas. thumb|Los 326 districts de Inglaterra. thumb|Los 32 counties tradicionales de Irlanda. Los de Irlanda del Norte se subdividieron recientemente en 26 districts, y los de la República de Irlanda en 34 counties. thumb|Los 379 powiats o comarcas polacas. thumb|Los arrondissements o comarcas belgas.Carte des arrondissements administratifs. Fuente citada en arrondissement administratif de Belgique. thumb|Los 84 Bezirke o comarcas y las 15 ciudades estatutarias o Statutarstädte austriacas. thumb|Los 1464 县 Xiàn ("condado") de la República Popular China, dentro del total de 2862 demarcaciones del nivel "condal"; son comparables a las comarcas (las de la parte oriental del país, no las de la parte occidental, de mucho mayor tamaño). En la época imperial eran el nivel más bajo de la administración. thumb|Los 郡 gun o comarcas japonesas. thumb|Los 3144 counties de Estados Unidos. Sus dimensiones y sus formas son muy dispares entre los Estados del Este (más pequeños e irregulares -con lo que es más probable su identificación con el ámbito de la comarca-) y del Oeste (más grandes y trazados "a cuadrícula" -véase también township-). thumb|Los 2457 municipios de México tienen entre sí una gran disparidad en tamaño (de más de 10 000 km² los mayores -particularmente en las Californias, donde hay solo cinco en cada una- a menos de 5 km² los más pequeños -particularmente en Tlaxcala o en Oaxaca, donde hay más de quinientos-); aunque en general, por su número total y distribución son comparables a comarcas. thumb|En este mapa se marcan las de mayor producción, pero la gran mayoría de las zonas productoras de queso en Francia, como otras AOC (Appellation d'origine contrôlée), son comarcas rurales tradicionales. Su número, mayor de trescientos, se ha convertido en un tópico (un tipo de queso para cada día del año).

Comarca es una división de territorio que comprende varias poblaciones. Sus dimensiones son variables,En la sociedad preindustrial, los mercados comarcales, donde los campesinos se surtían de productos no cotidianos o comercializaban los excedentes de su propia producción, no podían servir a un área muy extensa (country market -mercado, lugar de mercado, área de mercado, hinterland, teoría de los lugares centrales-, feria de ganado). La distancia máxima a la que podían estar estos centros dependía de una tecnología de transporte acorde con su nivel de desarrollo, y no tenía sentido que fuera superior a una jornada de viaje a pie: un concepto antropométrico, de imposible universalización, que se puede hacer equivaler a cinco leguas (horas de camino), o sea, unos veinte kilómetros en terreno llano (un radio de veinte kilómetros da un círculo de unos 1200 kilómetros cuadrados de superficie).

En países del tamaño de los mayores de la Europa Occidental (como España, con medio millón de kilómetros cuadrados de superficie) hay espacio para medio millar de comarcas. En los países más pequeños (como Irlanda, con unos setenta mil kilómetros cuadrados de superficie) hay espacio para medio centenar de comarcas. En países del tamaño de los mayores del mundo (como México, con unos dos millones de kilómetros cuadrados) hay espacio para varios miles de comarcas. En todo el mundo (en los cerca de 150 millones de kilómetros cuadrados de superficie de tierras emergidas) habría espacio para más de cien mil comarcas, pero hay que tener en cuenta que gran parte del espacio geográfico está ocupado por unidades geográficas muy extensas, despobladas o muy poco pobladas y con poca o ninguna diferenciación interna que permita hacer subdivisiones (como los glaciares, los desiertos, la tundra, la taiga, la estepa o algunas de las selvas tropicales); con lo que la comarcalización es un concepto aplicable sobre todo en la zona templada, y sólo parcialmente en la cálida. pero tienden a coincidir con una región natural que comparte no solo características físicas (orografía, hidrografía, clima, vegetación, suelos), sino también humanas (demografía, usos económicos, vivienda rural, urbanismo) e históricas, todas ellas determinantes de su paisaje geográfico. Su denominación y delimitación —comarcalización— se efectúa tanto con criterios intelectuales como políticos.United Nations' Second Administrative Level Boundaries (SALB) dataset. Fuente citada en Administrative division y List of terms for administrative divisions

Etimología y significado El DRAE establece su origen en la adición del prefijo "co-" a "marca".

Aunque fonéticamente el origen de la palabra es evidente, la evolución semántica del término es más compleja y bastante reciente la adquisición del sentido que actualmente se le da en el español de España. Originariamente tuvo un significado equivalente a «confín» o «espacio situado en el límite con otro territorio», tomando el significado original de «marca» como «límite o señal de borde». De hecho, en castellano subsiste el verbo «comarcar» con el sentido de «limitar» o «confinar» y el adjetivo «comarcano», equivalente a «colindante». Aunque hay citas anteriores que mencionan el término referido al espacio que rodea o en el que se inserta un lugar, los diccionarios antiguos le dan el significado de «territorio fronterizo». Así en el Diccionario de Autoridades de 1729 la define como «país cercano a una tierra o lugar, que está en el contorno de ella». El mismo sentido se le da en el Diccionario de Voces Españolas Geográficas de la Real Academia de la Historia, publicado en 1796, donde se dice «distrito del contorno». Sin embargo, la edición de 1780 del Diccionario de la Real Academia Española define la comarca como «territorio que comprende un pueblo con todos sus alrededores» y el de 1832 proporciona ya la definición, que se ha mantenido hasta la actualidad, de «división de un territorio que comprende varias poblaciones».

Evolución del concepto Parece, pues, que el sentido de la palabra comarca ha pasado de ser un término referido al ámbito fronterizo, o cuando menos a un área de límite, a aplicarse para referirse al área que rodea un lugar, manteniendo el sentido de espacio colindante, al referirlo a ese punto —significado que aún se conserva— y, finalmente, para referirse a un ámbito espacial de escala intermedia entre el ámbito local y el regional. Esta evolución, que ha debido producirse desde el en adelante, se acelera desde fines del y se precisa a lo largo del , cuando la Geografía se convierte en un instrumento necesario para modernizar la nación española y se redactan diccionarios (Madoz) y libros de texto en los que es necesario describir los ámbitos regionales y las áreas destacadas que en ellos hay.

Llegados al , y en este contexto geográfico, el dilema de si el ámbito de una región es una suma de comarcas o bien la comarca es un espacio diferenciado entre otros que no lo son, vino a resolverse a favor de la última hipótesis, considerando la comarca como un área de rasgos singulares y destacada en un ámbito donde puede haber otras áreas que no se individualizan. Como los rasgos que singularizan las comarcas corresponden sobre todo a la historia y al medio físico, hay geógrafos que consideran que la comarca es un hecho del pasado, al mismo título que las llamadas regiones históricas, de manera que actualmente carecen de funcionalidad y, de hecho, muchas han perdido incluso el elemento que les daba sentido o se han integrado en otros ámbitos, al tiempo que surgen otras formas de diferenciación del territorio, bien sean debidas a razones económicas o urbanas, por lo que hoy no procedería hablar de comarcas, sino de otro tipo de espacios o unidades espaciales. En este sentido se decantan algunos estudios regionales y manuales que o bien diferencian los espacios singulares en comarcas tradicionales y comarcas evolucionadas o bien hablan directamente de espacios singulares o de unidades de análisis. De hecho, no es frecuente encontrar este término definido en los diccionarios de Geografía por considerarlo un concepto de uso general, a pesar de que este se aproxima más al sentido geográfico que al que le dan los diccionarios de la lengua española.

En España, en el último cuarto del , la aparición de disfuncionalidades en la estructura territorial formada por regiones históricas, provincias, partidos judiciales y municipios planteada en el , y el nacimiento de las comunidades autónomas, que inicialmente buscan establecer formas de organización territorial propia, hace resurgir la idea de comarca, ahora con un sentido más técnico, como una entidad territorial que agrupa varios municipios y se articula sobre una cabecera de comarca, de manera que la comunidad autónoma pueda descomponerse en una serie de comarcas. Así, asociado a este nuevo sentido de la comarca, se pone en circulación el verbo comarcalizar y el resultado de aplicarlo que es la comarcalización. Tampoco esta idea de comarca ha conseguido imponerse de forma general. Junto a estas interpretaciones sobrevive la idea definida en el Diccionario de 1780, la comarca entendida como el territorio articulado alrededor de una población que viene a ser su capital o centro de servicios, idea que dio lugar a toda una línea de trabajos sobre los centros de mercado como generadores de comarcas.

Precisiones para la definición tradicional del término Frente a la serie de unidades administrativas españolas: pedanía o parroquia, municipio, partido judicial, provincia..., la comarca se inscribe en otra categoría de referencias que se inicia en el lugar o punto geográfico, el pago, la comarca y la región. Todos ellos se identifican por un elemento o carácter que les da nombre. En el caso de los lugares es un elemento: bien sea una fuente, una casa, un paso en un alto o sobre un curso de agua; en el caso de los pagos, puede ser un rasgo físico: los Cascajos, los Berrocales, la Paul (del latín padul> área pantanosa), una propiedad o condición histórica: El Quintanar, las Capellanías: un acontecimiento: las Contiendas, la forma en que se puso en cultivo o se explota: la Roza de... el tipo de cultivo o su valor: las Cabañeras (de tierras cada añeras, que se cultivaban todos los años, sin barbecho).

Las comarcas se identifican por procedimientos parecidos aunque ajustados a una dimensión mayor. Como los pagos, llevan siempre el artículo delante del rasgo con que se las identifica, pues el artículo se refiere al área, mientras que el nombre se refiere al elemento o rasgo que le sirve de referencia.

La mayoría de las comarcas así identificadas responden a rasgos físicos y suelen llevar la palabra valle (aunque valle es también la denominación de una forma de organización del espacio), llano u otra denominación física ante el nombre: El Valle del Jerte, Las Loras (por esta forma de relieve), la Tierra LLana, otras responden a demarcaciones históricas como el Condado de Treviño, La tierra de Medina (referido al ámbito de la Comunidad de Villa y Tierra de Medina del Campo), El Campo de Calatrava (por la Orden Militar que lo administraba); a una comunidad o a un rasgo etnográfico: Maragatería (de mercatores, mejor que de maures captos); al tipo de vegetación o al uso que se hacía de ella: los Montes Torozos, los Montes Universales; Los Monegros (de mons niger,>monte negro, seguramente de encina, cuando el nombre respondía a la realidad). En no pocas ocasiones, las comarcas, que responden a un rasgo físico o histórico, tienen una denominación antigua de etimología difícil de explicar: Liébana (¿de.... lepana o lepania?, bien sea derivado de lepor>deleite, placer; o bien de lepus>liebre o ¿tal vez de la diosa Levana?).