La religión tradicional bereber es el conjunto de antiguas creencias y deidades del pueblo bereber en sus territorios históricos en el norte de África. Muchas de las antiguas creencias bereberes tuvieron un alcance local, mientras que otras fueron importadas o producto de diversas influencias, debido al contacto que a lo largo del tiempo tuvieron estos pueblos con diversas mitologías: africana, egipcia, fenicia, ibérica y griega (especialmente en la época helenística). También recibieron una fuerte presencia del judaísmo y el cristianismo. El influjo más reciente proviene del Islam y de la mitología árabe, que data de época medieval. Algunas de las antiguas creencias bereberes aún perviven en la cultura popular y en la tradición bereber.

Prácticas funerarias Las investigaciones arqueológicas en tumbas prehistóricas del noroeste africano han revelado que el cuerpo de los difuntos era pintado con ocre rojo. A los difuntos algunas veces se les enterraba con cáscaras de huevos de avestruz, joyas y armas. Los cuerpos se colocaban de lado, mientras que a otros se los enterraba en posición fetal.Ouachi, Moustapha. “The Berbers and the death.” El-Haraka

A diferencia de los bereberes, los guanches momificaban los cuerpos. En Libia, en 1958, Fabrizio Mori desenterró una momia más antigua que las momias egipcias que se han hallado hasta hoy.The mystery of the Black Mummy

El culto a los difuntos Los autores del libro The Berbers afirmaron que el culto a los muertos fue una de las características distintivas de los bereberes en la Antigüedad.Brett, Michael, and Elizabeth Fentress. 1996. The Berbers. Oxford: Blackwell, p. 35 Pomponio Mela informó de que los Augelae (modernamente llamados Awjila, en Libia) divinizaban a los espíritus de sus ancestros. Juraban por ellos y consultaban a sus espíritus. Después, tenían la costumbre de dormir en sus tumbas para esperar a que les respondieran en sueños.Brett, Michael, and Elizabeth Fentress p. 35

Heródoto (484 a. C.–ca.425 a.C.) observó la misma práctica entre los Nasamones, que habitaban en los desiertos que circundaban Siwa y Augila. Heródoto escribió: [..]De entre ellos, juraban por los hombres que se decía que habían sido más rectos y valientes, poniendo las manos sobre sus tumbas; y practicaban la adivinación, visitando los túmulos de sus antepasados, y echándose a dormir sobre ellas después de haber dicho sus plegarias; y aquello que ven en sueños, eso aceptan.Herodotus, Histories, Book 4, 170

El culto a los santos aún existe entre los bereberes en la actualidad, en torno a los morabitos, muy extendidos en el noroeste de África, especialmente en Marruecos. Los bereberes también daban culto a sus reyes.James Hastings, Encyclopedia of Religion and Ethics Part 4 - p. 512 Las tumbas de los reyes de Numidia están entre los monumentos más notables que nos legaron los bereberes de la Antigüedad.

Antiguas tumbas bereberes Las primitivas tumbas bereberes prueban que los bereberes y sus ancestros creían en el más allá. Los hombres prehistóricos del noroeste de África enterraban los cuerpos en pequeños hoyos. Cuando se dieron cuenta de que los cuerpos enterrados en agujeros poco seguros eran excavados por los animales salvajes, comenzaron a hacer enterramientos más profundos. Más tarde, enterraron a sus muertos en grutas, túmulos, tumbas en la roca, y otros tipos de tumbas.

Estas tumbas evolucionaron de las primitivas estructuras a otras mucho más elaboradas, tales como las tumbas piramidales que se extienden por el Norte de África. El honor de ser enterrados en tumbas de este tipo parece que estaba reservado a personajes relevantes dentro de la comunidad.

Estas tumbas en forma de pirámide atrajeron la atención de algunos estudiosos, como Mohammed Chafik, que escribió un libro sobre la historia de varias tumbas que habían pervivido hasta la época moderna. Trató de relacionar las tumbas piramidales bereberes con las grandes pirámides egipcias; para ello se basó en datos etimológicos e históricos.Tawalt, Libyan Mazigh Site , Chafik, Mohammed. Revue Tifinagh. Elements lexicaux Berberes pouvant apporter un eclairage dans la recherche des origines prehistoriques des pyramides]. Las pirámides bereberes más conocidas son la pirámide númida, prerromana de 19 metros, llamada de Medracen, y la Antigua Pirámide Mauritana de 30 metros.<ref name="ReferenceB">Chafik, Mohammed. Revue Tifinagh. Elements lexicaux Berberes pouvant apporter un eclairage dans la recherche des origines prehistoriques des pyramides</ref> La pirámide mauritana, también denominada "Kbour-er-Roumia" o "Tumba de la Mujer Romana" sufrió una mala traducción de su denominación por parte de los colonizadores franceses, y fue llamada durante un tiempo, "Tumba de la Mujer Cristiana".

Cultura megalítica San Agustín mencionó que los africanos politeístas daban culto a las piedras.Ouachi, Moustapha. “The Berbers and rocks.” El-Haraka Apuleyo afirmó también que se daba culto a las rocas en el La cultura megalítica pudo haber sido parte del culto a los muertos o a las estrellas.

El monumento de Mzora (también pronunciado Msoura) es el monumento megalítico más conocido del noroeste africano. Se compone de un círculo de megalitos que rodean un túmulo. El megalito más alto excede los 5 metros. Según la leyenda, se trata del sepulcro del mítico rey libio Anteo.Tertre de M'zora (en francés) En 1926 se descubrió otro monumento megalítico al sur de Casablanca; presentaba inscripciones funerarias talladas en escritura líbico-bereber, llamada Tifinagh.

Heródoto mencionó que los antiguos bereberes (que él conocía como libios) daban culto al sol y a la luna, y les hacían sacrificios. Escribió: "Comenzaron por la oreja de la víctima, que cortaron y arrojaron sobre su casa: hecho esto, mataron al animal, torciéndole el cuello. Sólo sacrifican al sol y a la luna, a ningún otro dios. Este culto es común a todos los libios."Herodotus, Histories, book IV, 168–198 .

Cicerón (105-43 a. C.) también menciona el mismo culto en De la República (Sueño de Escipión): <blockquote>"Cuando fui presentado a él, el anciano (Masinisa, rey de Numidia) me abrazó, vertió lágrimas, y entonces, mirando hacia el cielo, exclamó: Os agradezco, oh supremo Sol, y también a vosotros, seres celestiales, que antes de que parta de esta vida, haya alojado en mi reino, y en mi palacio, a Publio Cornelio Escipión...".M. Tullius Cicero (105-43 BCE): from On the Republic (Scipio's Dream).</blockquote>

Otras inscripciones latinas halladas en África noroccidental están dedicadas al dios sol. Un ejemplo es la inscripción hallada en Souk Ahras (el lugar donde nació San Agustín); o la de Tagaste, en Argelia) que reza: Solo Deo Invicto.James Hastings, Encyclopedia of Religion and Ethics Part 4 p. 508. Samuel el Confesor parece haber sufrido a los adoradores bereberes del sol, quienes trataron, sin éxito, de convertirle a su culto.

Entre los Tuareg Awelimmiden, se cree que el nombre Amanai tiene el significado de "Dios". Libia, en la Antigüedad podría haber dado culto al sol poniente, personificado en Amón, quien aparecía representado con cuernos de cabra.James Hastings.

Se daba culto al sol en las zonas de montaña (p. ej. Atlas),,Herodotus: Histories así como a las rocas, las cuevas y los ríos.Véase también: Archaeoastronomy & Ethnoastronomy News: Number systems and calendars of the Berber population of Grand Canary and Tenerife by Jose Barrios Garca.

Creencias egipcio-bereberes En la Antigüedad, los egipcios eran vecinos de los bereberes. Podrían haber tenido un antiguo origen común en el Sáhara central. Por eso, a veces se supone que compartían el culto de algunas deidades.

Deidades egipcias Los antiguos bereberes de oriente daban culto a Isis y a Seth.Mohammed Mustapha Bazma, The Libyan influence on the Egyptian and Greek civilizations and their influence on the Libyan civilization. Esto lo mencionó ya Heródoto: "Ninguna de estas tribus (libias) probaban la carne de vaca, sino que se abstenían de ella por la misma razón que los egipcios (…) Incluso en Cirene, las mujeres piensa que no es correcto tomar carne de vaca, pues en esto honran a Isis, la diosa egipcia, a quien dan culto (…)."Herodotus: The Histories.

Osiris estaba entre las deidades egipcias veneradas en Libia. Sin embargo, el Dr. Budge (con otros estudiosos) cree que Osiris era una deidad de origen libio: "Todo lo que los textos revelan en relación con él muestran que era un dios del África nororiental, y que su origen era, posiblemente, libio”."Cited by Lewice Spence in Ancient Egyptian Myths and Legends p. 64

Deidades bereberes Los egipcios consideraban que algunos de sus dioses tenían origen libio, como Neith, quien habría emigrado desde Libia para establecer su templo en Sais, en el delta del Nilo. Algunos mitos sitúan el nacimiento de Neith en la actual Túnez.

Es preciso destacar también que algunos dioses egipcios presentaban características bereberes propias de la antigua Libia, como Amón ("Ament"), quien llevaba dos plumas, que eran adornos habituales de los libios en la Antigüedad.

El dios Amón Amón era el dios más destacado que tenían en común bereberes y egipcios. Resulta difícil adscribir a este dios a un único panteón. Pese a que la mayoría de las fuentes modernas ignoran la existencia de Amón en la mitología bereber, era, tal vez, la mayor de las antiguas deidades bereberes.H. Basset, Les influences puniques chez les Berbères, pp 367-368 Fue honrado por los griegos en la Cirenaica, y se fusionó con el dios fenicio Baal, debido al influjo libio.Mohammed Chafik, Revue Tifinagh... El más famoso templo dedicado a Amón en la antigua Libia fue el templo del oasis de Siwa. Algunos estudiosos creen que los nombres de las antiguas tribus bereberes, los Garamantes y los Nasamonios, están relacionados con el nombre de Amón.Helene Hagan, The Shining Ones: An Etymological Essay on the Amazigh Roots of the Egyptian civilization, p. 42.

Creencias fenicio-bereberes Los fenicios fueron en sus orígenes un pueblo semítico que habitaba en las costas del actual Líbano. Era un pueblo de navegantes, que fundaron Cartago en el año 814 a. C. Más tarde alumbraron la cultura púnica, que tenía sus raíces en las culturas bereber y fenicia. Algunos estudiosos distinguen dos fases en las relaciones entre fenicios y bereberes:

Antes de la batalla de Himera (480 a. C.) Cuando los fenicios se establecieron en el noroeste de África, permanecieron en las zonas costeras para evitar entrar en guerra con los bereberes. Conservaron los dioses que habían traído de sus tierras de origen. Los primitivos cartagineses tenían dos dioses principales: Baal y Astarté.

Después de la batalla de Himera Cartago empezó sus alianzas con las tribus bereberes tras la batalla de Himera, en la cual los cartagineses fueron derrotados por los griegos. Además de los cambios políticos subsiguientes, los cartagineses importaron algunas deidades bereberes.

Baal fue el primero de los dioses al que se dio culto en Cartago. Más tarde, Baal se fusionó con el dios libio Amón, para convertirse en Baal-Amón. Por el noroeste africano se encuentran diversas imágenes de este dios. La diosa Astarté fue sustituida por una diosa nativa, Tanit, que se piensa que es de origen bereber. Su mismo nombre, “Tanit”, tiene estructura lingüística bereber (tamazight o amazigh), pues los nombres femeninos comienzan y terminan con “T” en lengua bereber. Algunos estudiosos piensan que la diosa egipcia Neith está relacionada con la diosa libia Tanit (Ta-neith). También hay nombre fenicios y númidas que, en apariencia, contienen raíces relacionadas con el nombre del dios Baal, como “Adherbal” y “Aníbal”.

Creencias greco-bereberes